La Habana, motivo que vale la pena
Algunos recuerdos que valen la pena
Las cosas ya no son lo que eran antes
“La palabra es lo que lo construye todo”
Cementerio de elefantes (Escena Uno)
No me abandones
¡Semáforos en rojo! Demos paso a Mariene
Todos los semáforos en rojo
Narrar la historia de la gente sin historia
Tras las huellas de nuestra identidad
Sin temor a la fórmula de Harry Potter
Un lugar para la imaginación
(Des)h ojeando el Calendario
Una trayectoria con mucha Sed de Belleza
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Premio Calendario
Premio Sed de Belleza 2009
Beca de creación de literatura para niños y jóvenes La Noche
Beca Fronesis de creación novelística
Juegos Florales
Concurso Mangle Rojo
Cruzada Literaria Camagüey 2009
Erick Mota
La Habana, motivo que vale la pena
ENTREVISTA

Por: Laura Hernández Rodríguez

Con los ojos bien abiertos buscando un mundo fantástico en esta ciudad que lo vio nacer, se paró ante mí Erick Mota, uno de los cuentistas cubanos ganador del Premio Calendario 2008 por la obra “Algunos recuerdos que valen la pena”, quien confesó que dedica este libro a sus hijas.

Empezamos a conversar, comenté que últimamente muchas historias de ciencia-ficción fusionan distintas modalidades en la que se subdivide el género. Entonces me confirmó que justamente era esta una colección de cinco cuentos de ciencia-ficción, presentados de forma diferente.

“No todos los cuentos de mi libro son espaciales, ni todos son ciberpunk y solo hay uno de ucronía. Los que corresponden a estas dos últimas clasificaciones tienen a La Habana como protagonista y, tal vez, esto es lo que marca la diferencia con la forma clásica de hacer ciencia-ficción, donde los personajes principales son generalmente anglosajones. El libro propone un lenguaje distinto”.

¿Por qué titularlo así?

“Tenía un montón de cuentos para presentar al premio Calendario y límites de página también, me pareció buena idea hacer una especie de Frankestein, un collage de todo y finalmente se convirtió en algo atípico con lo que uno se encuentra poco”.

Sin miedo a los detractores, Erick cree que tal vez a algunos lectores les pueda resultar desconcertante la lectura, pero considera que también tendrá sus admiradores.

¿Quedó algún recuerdo por contar fuera de esta colección?

“Sí. Se me quedaron varios. Hubiera preferido poner más cuentos de Habanas alternativas, de cosas que pudieron pasar con la ciudad y Cuba, que nunca pasaron y que me gustaría poder publicar en un libro para explotar todos esos recuerdos. De hecho, es lo que estoy haciendo”.

¿Qué te falta por escribir?

“Me falta por hacer una larga novela con la que he soñado y escribiré algún día. Empecé por los cuentos y las noveletas y puede que me cueste trabajo hacer algo grande”.

¿Cuál es tu pretensión con “Algunos recuerdos…”?

“Que le guste a la gente y que lo disfruten como yo, que lo vean como una propuesta artística y no con una visión del futuro desesperanzadora”.

¿Es La Habana para ti desesperanzadora?

“A veces sí. Lo que sí no deja de ser La Habana es motivo para meditar, es un lugar del cual nunca voy a poder alejarme. Tal vez sea el olor, la gente, el sol, el mar. Las pocas veces que he estado lejos de ella me ha costado horas de nostalgia e incomodidad, nostalgia sobre todo al mar. Es una “malecón-dependencia” la que tengo hacia La Habana”.

¿Proyectos de Erick Mota?

“Mi historial de publicaciones hasta ahora ha estado marcado por los concursos. En Cuba ya no me quedan concursos de ciencia-ficción a los cuáles presentarme. Tengo obras terminadas que se publicarán a la velocidad del proceso editorial del país, que es bastante lento. De cualquier manera me gustaría que mi obra siempre se leyera primero en Cuba”.

Admitió que, sin dudas, su condición de gran observador es la que le sirve como motivo de inspiración para sus cuentos, y que como la mayoría de sus historias, las de “Algunos recuerdos…” pretenden sacar a la luz ese personaje que todos los habaneros llevan por dentro.

© Asociación Hermanos Saíz. 2010.