La Habana, motivo que vale la pena
Algunos recuerdos que valen la pena
Las cosas ya no son lo que eran antes
“La palabra es lo que lo construye todo”
Cementerio de elefantes (Escena Uno)
No me abandones
¡Semáforos en rojo! Demos paso a Mariene
Todos los semáforos en rojo
Narrar la historia de la gente sin historia
Tras las huellas de nuestra identidad
Sin temor a la fórmula de Harry Potter
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Algunos recuerdos que valen la pena
RESEÑA

Por: Yailín Alicia Chacón Guzmán

Algunos recuerdos que valen la pena es el título del libro ganador del Premio Calendario 2008 en la categoría de Ciencia Ficción; que nos permite adentrarnos en un mundo totalmente diferente al que conocemos.

Escrito por Erick Mota, el volumen está conformado por cinco cuentos: ¿Y Quién nos librará de la derrota?, Las cosas ya no son lo que eran antes, El holandés errante, Memorias de una puta y Cuando llueve en Claudia.  

Estas narraciones ocurren en varias épocas y en escenarios múltiples, que van desde lo real a lo irreal, de lo terrestre a lo extraterrestre; con personajes humanos, de otros planetas o robots. Las historias se mueven en varias corrientes de la ciencia ficción: el Space Opera , el Ciberpunk , la Ucronía y la Distopía .

En dos de las historias el tema gira en torno a La Habana. En una, gran parte de la ciudad está hundida por la idea de los rusos de subirle cinco metros al Malecón; en la otra, la acción transcurre en la década de los sesentas, pero son unos sesenta distorsionados.

En ambos cuentos el autor nos lleva a realidades paralelas a la nuestra. Su visión es  pesimista y melancólica: un futuro y un pasado donde los más fuertes tienen el control.

“La verdad, yo nunca me adapté a los nuevos tiempos. A la anarquía de los barrios independientes. A la violencia en las calles. A las guerrillas urbanas. A los pescadores moviéndose en patanas por Belascoain hundida. A los niños bañándose en la playa de G y 15. A las corporaciones católicas y protestantes construyendo ochenta plantas en Miramar. A la Declaración Universal de Derechos del Psicópata. Las cosas ya no son como eran antes. Antes del ciclón, de los servidores informáticos en las plataformas espaciales rusas y de que los Orishas aparecieran en la Red Global.” (Las cosas ya no son lo que eran antes)

Es recurrente también el juego que hace Erick con los símbolos, los desfigura, los deforma. En su Universo las cosas son un tanto diferentes, pero con puntos de contacto con la realidad.

“El sueño soviético, el modo de vida de los rusos en el espacio. Tremenda mierda.

“Hubo un tiempo en que también nosotros creíamos en el sueño soviético de la sociedad utópica en el Cosmos. Ya no. Los rusos se fueron y nos dejaron embarcados en el planeta. Solos y a nuestra suerte.
¡Rusos de mierda!” (Las cosas ya no son lo que eran antes)

Otro de los temas abordados en las historias narradas es la guerra: causante de muertes, de dolor, de terror.

“Apenas llegué al cosmódromo, encontré la hostilidad que acompaña a la guerra en los rostros de las personas de la Roca. Maquinarias bélicas eran movidas hacia puntos estratégicos en las afueras del enclave. Grupos de civiles uniformados se movían en pelotones de milicia. Oficiales del ejército regular gritaban órdenes todo el tiempo. Los campos que circundaban al cosmódromo comenzaban a llenarse de cañones de alcance orbital.” (Cuando llueve en Claudia)

A pesar de las visiones negativas y un poco desesperanzadoras de los cuentos, Eric logra con sus personajes mostrar la verdadera belleza que lleva el hombre en su interior. Esa de hacer todo por los hijos, la de aferrarnos a la vida, la de amar a alguien con imposibles, la de arriesgarnos por aquellos seres que se hacen imprescindibles en la existencia.

“— ¡Olvídalo! ¡No voy a dejarte sola!
—No lo estoy, créeme. Jamás volveré a estarlo –me dio un beso largo con sabor de plenilunio–. Piensa en mí cuando puedas. Ahora vete. No mires atrás. Vuelve cuando termine esta locura. Te estaré esperando igual que ahora. Igual que siempre desde aquel día de la lluvia resbalando en el cristal.”

Algunos recuerdos que valen la pena  nos lleva a reflexionar sobre el pasado, presente y futuro de nuestra tierra, sobre la necesidad de preservarla y mantenerla sana para las generaciones del mañana.

Enlace externo: http://www.cubaliteraria.com/guaican/

© Asociación Hermanos Saíz. 2010.