Las novelas fantásticas de Ariel Amador
Por: Samuel Orgado
El policiaco La sangre del minotauro, libreto original del joven escritor de Radio Progreso, Ariel Amador Calzado, caló en los receptores más asiduos del medio a través del espacio Clave 8:30 de la emisora cubana hace ya varios meses. La crítica especializada reconoció la calidad de la obra al ubicarla entre los primeros lugares del XXXII Festival Nacional de la Radio Cubana.
Algunos oyentes aun recuerdan cómo aquel monstruo con cabeza de toro y cuerpo de hombre acechó el mediodía de algunos hogares cubanos a través del dial. Se había precipitado para atemorizar y difundir desolación. Era un minotauro que bramaba de furor. Y es que dejaba huellas ensangrentadas, incluso, por entre las líneas de aquel exitoso guión.
¡Yo no me la perdía!, exclamaba Rosa Figueroa, vecina del municipio capitalino de Centro Habana cuando, sentada en el contén de una acera, la intercepté para indagar sobre su interés por los policiacos radiales. Era impresionante cuando me imaginaba cada escena. Y lo mejor. Tenía, en mi modesta opinión, unos textos exquisitos dotados de mucho suspense.
Desde el año 2007, Amador Calzado le ha dado vida a cuatro series más de ficción (Peligro mortal, Cena a las doce, Alias minotauro, una saga de la primera parte y Cuerpos, aun en proceso de producción) que se han transmitido y transmitirán de lunes a viernes en el horario de las doce y treinta y cinco a las doce y cincuenta de la tarde en el mismo espacio.
Cuerpos se debe comenzar a transmitir para el mes de febrero o marzo de 2012 en Clave… con un aproximado de ciento diez capítulos. Aborda desde la ficción la historia de unos cuerpos que aparecen mutilados en alguna ciudad de algún país de habla inglesa, según expresó Amador en entrevista concedida al Portal de la Radio Cubana, al interesarse por la obra del autor y la actual programación dramática de ficción y policíaca de la emisora de la familia cubana.
Eres graduado de Derecho por la Universidad de La Habana ¿cuánto te ha ayudado la carrera al concebir tus policíacos?
No mucho en realidad. Siempre me gustó escribir. Tenía cierta constancia. Creo que las lecturas de obras clásicas del género ficción son las que más me han inspirado. Pero reconozco que de alguna manera debo estar mediado inconscientemente por los conocimientos jurídicos.
¿Cuáles son tus autores favoritos?
Me han influenciado bastante las llamadas novelas negras del escritor estadounidense Raymond Chandler y las series de espionaje policíaco del búlgaro Bogomil Rainov.
¿Cuándo empiezas a trabajar en la radio?
Con 24 años ya escribía cuentos en Radio Arte. Luego llegué a Progreso con algunas propuestas de guiones que narraban también pequeñas historias y teatros.
¿Qué género prefieres abordar en tus series?
El género ficción. El policíaco, propiamente dicho, no es el que más me gusta. Con la ficción las ideas me salen más fáciles. Les voy dando forma poco a poco y las dejo añejar a veces para volver ya más frío sobre ellas. Así comienzo a crear. Vale aclarar que en una misma historia acostumbro a utilizar elementos del drama, el melodrama y la comedia para aligerar más las tensiones.
¿Y luego?
Generalmente tengo el principio y el final en mente. Mis historias todas han sido estructuradas de manera lineal, lo que me permiten ir escribiendo en la medida que avanzan los capítulos sin retrospectivas que entorpezcan tanto el proceso de creación como el de recepción.
¿Cómo es tu rutina al escribir los guiones?
Prefiero las mañanas. Trabajo en mi casa como si estuviera con un horario de oficina. Solo me levanto para almorzar y no lo vuelvo a hacer hasta que no está terminado el capítulo. En un día me propongo escribir uno y en ocasiones termino hasta dos.
¿Cómo lograr una historia de ficción atractiva para la radio?
Yo me valgo de la imagen creada por mi mente y luego la narro o describo a partir de los recursos propios de la dramaturgia. El suspense es un elemento fundamental en este tipo de series. Y los dramas personales también deben cobrar vida en una misma trama de manera independiente a la vez que coherente.
¿Cuántos capítulos consideras que deben tener los policíacos que se transmiten en Clave 8:30?
Yo creo que, de manera general, deben ser series cortas. Prefiero historias que estén entre los 80 y 100 capítulos, para no alargarlas demasiado y evitar que aborrezcan a los oyentes.
¿Cuál crees tú que sea el reto de Clave 8:30?
Hacer mucho más atractiva su programación de lo que es. Contar historias sobre temas que les gusten a los oyentes. No se trata de concebir un espacio de grabación como una rutina laboral, sino de auxiliarse también en los resultados del Centro de Investigaciones Sociales del Instituto Cubano de Radio y Televisión (CIS-ICRT).
Algunas personas consideran que en la actualidad existe una crisis en los dramatizados de radio….
No lo creo. El bloque de dramatizados en Progreso es el más buscado por el público entre los espacios radiales del país. Cierto es que hay mucho talento aun por descubrir y otros que no se les ha dado muchas oportunidades, pero de alguna manera los dramatizados en radio siguen demostrando su valía.
Además de Cuerpos, ¿qué otros “minotauros” tienes en proyecto?
Bueno, no es para Clave 8:30, pero sí está relacionado igual con la fantasía, por qué no. Tengo en mente escribir un libreto para el espacio Novela de las dos de la misma emisora, Radio Progreso. Sería una biografía de la famosa bailarina y cantante francesa Josephine Baker, cuya historia podremos retomar en otra ocasión cuando volvamos a hablar de la ficción radial. |