 La utopía de continuar (Re) pensando Cuba
Por. Alejandro Fernández Calderón, Maikel Colón Pichardo y Orley Cuesta Serrano
Los jóvenes están mirando a su sociedad con dudas y planteamientos. Esa fue una de las premisas del segundo Encuentro Teórico Cultural Pensamos Cuba celebrada en la capital, por parte de la sección de Crítica e Investigación de la Asociación Hermanos Saíz de La Habana. Más allá de cualquier compromiso formal, el encuentro propició una vez más la oportunidad de interacción entre jóvenes investigadores, debatiendo y profundizando con temas tan emergentes como la diversidad cultural y las estéticas juveniles.
El primer día de debates y reflexiones favoreció la integración de diversos puntos de vista, a propósito de: Los Diálogos Imaginarios: jóvenes de hoy y de ayer ante la diversidad cultural viva en la Cuba actual. Un tema que suscitó importantes reflexiones desde la Educación Popular y la diversidad cultural a cargo de Luvel García Leyva, investigador teatral y coordinador de la AHS en La Habana, el mundo imaginado de los audiovisuales y su repercusión en el abordaje de estas temáticas, donde aportó ideas un joven historiador, Jorge Eduardo Gutiérrez Bourricaudy, quien ha devenido en un realizador que establece una franca interacción con su formación como historiador y las propuestas audiovisuales en las que ha trabajado, así como los distintos ingredientes del ajiaco en las artes plásticas contemporáneas a cargo de Samuel Hernández Dominicis, un joven prominente que trabaja en el Consejo Nacional de las Artes Plásticas.
Quedaron muchas interrogantes por responder pero, sin lugar a dudas, se logró entablar un diálogo desde una dimensión ética que va muy a tono con el compromiso social de los jóvenes investigadores y artistas. Hay mucho por hacer, eso quedó muy claro. Las diferentes cuestiones abordadas superaron con creces las expectativas del primer día de sesión.
En el segundo día de intercambio el tema central del encuentro giró en torno a: Lo (Afro) cubano: Un universo para dialogar con las estéticas juveniles. Aprovechando el marco del “Año Internacional de los Afro Descendientes” declarado por la ONU, se reflexionó sobre el acontecer actual de las relaciones raciales desde la historiográfica, el Caribe, los espacios de debate y las expresiones artísticas representativas del discurso artístico. A partir de la participación de diversos especialistas, se versaron sobre los compromisos y papel de la Asociación respecto a la divulgación de este tema en la sociedad y los retos que asume como institución.
La sesión, moderada por el historiador Maikel Colón Pichardo abrió con la presentación del documental de la realizadora Gloria Rolando: 1912: Voces para un silencio. Esta propuesta pertenece a una realización de tres capítulos sobre los hechos alrededor de la formación, desarrollo, y represión del Partido Independientes de Color. A un año de conmemorarse el centenario de los hechos de la “Guerrita de 1912”, este proceso cobra auge dentro de los justos temas a rendir análisis y divulgación en la sociedad cubana actual.
En este primer momento, la realizadora se adentra, desde una revisión histórica, en el papel del negro cubano en la formación de la nación y su aporte en la construcción del proceso de la independencia, y la constitución del Estado nación. Con una amena propuesta de entrevistas a importantes especialistas de diversas partes de la Isla, demuestra las expectativas, obligaciones y la necesaria indagación que tiene este tema para el fortalecimiento del discurso histórico documental. Gloria Rolando, desde la utilización del testimonio, fotos, fuentes documentales y prensa de la época, llega hasta la constitución del partido en 1908.
Un segundo momento de la jornada estuvo en la disertación del tema racial desde la historiografía cubana. El profesor e investigador de la Universidad de la Habana, Alejandro Fernández refirió sobre las tendencias, aportes y limitaciones que ha tenido esta problemática en la mirada de los especialistas e investigadores. Apuntó que los principales retos de abordaje del tema en el marco de la historia, descansa en la sociabilidad, el género, la política, entre otros escenarios. Ubica precisamente la disminución de investigaciones después de 1912. Considera que debe ganarse en la indagación en los años de la República y la Revolución Cubana, ya que si bien en los últimos años ha ido ganando espacio de visibilidad institucional y debate académico, debe consolidarse en el diseño que permita a los espacios no académicos y culturales ganar en conocimiento del proceso, afectado por las desigualdades socio raciales actuales.
Desde este acontecer, para el marco de los estudios caribeños se refirió la profesora de historia de la Universidad Agraria, Anabel Mitjans. Con sus estudios de las conexiones entre el género la “raza” dentro del Caribe insular, apuntó la urgencia de profundizar en los estudios de este corte para ganar en aproximaciones y analogías entre el proceso histórico cubano y su realidad oceánica circundante. Se refirió a algunos de los aspectos de las mujeres negras caribeñas y sus problemáticas principales. Señaló que los jóvenes necesitan conocer más el Caribe desde Cuba y la importancia de la racialidad como discurso socio-político entres las diferentes insularidades.
En otro momento de la sesión se habló de los géneros musicales que más aportan al debate racial. En este caso, el hip-hop, el cual sigue predominando como espacio principal de divulgación del tema racial en Cuba. Esta vez, a partir de la experiencia de Soandrés del Río, invitado como una de las voces líderes del grupo Hermanos de Causa. Del Río señaló su experiencia de llevar su música acompañando la exposición Keloides. Raza y racismo en el arte cubano contemporáneo. Esta muestra fue inaugurada en el mes de abril del 2010,en el Centro de ArteWilfredo Lam. En calidad de exposición artística itinerante, se trasladó a Pittsburg, EUA, con interés de visibilizar el racismo en Cuba.
El artista habló del aporte de la experiencia vivida, y tuvo la posibilidad de compartir el tema racial desde la realidad americana y contrastar las realidades sin visos de parcializaciones. Señaló que le aportó madurez al trabajar y cantar con público afro descendiente y latinos, donde sus realidades como grupos se basan en ganar un espacio social y mayor desarrollo económico para impactar dentro del mercado de expectativas y necesidades.
Por otra parte, abordó cómo, dentro de la Isla, la presencia del racismo y los prejuicios debe ser atacado de manera directa. Como fenómeno que se acomoda a los contextos históricos de cada época, señala que hay un condicionamiento de representaciones mentales a todos los niveles de la sociedad. Considera que muchas veces la condición de hip-hopero y negro como sentido de identidad, ha sido cuestionada en escenarios donde se revelan estereotipos que discriminan la condición del otro. Llegando a una exclusión del sujeto portador de los cánones de su grupo de expresión, plantea que comúnmente la discriminación se ejerce en actores representantes del salvaguardar la condición ciudadana y su derecho a la diversidad social.
Por último, la sesión cerró con el interesante trabajo comunitario y de debate que realiza La Cofradía de la Negritud. Alrededor de este espacio se agrupan figuras intelectuales como Roberto Zurbano, Tomás Fernández Robaina y Tato Quiñones. Con un programa y objetivos que define las líneas de trabajo del grupo sus pasos han sido lentos y discretos, pero con efectivos resultados. Este proyecto tiene una intencionalidad para la divulgación, defensa, acciones estratégicas que parten de atender al sujeto común, como representante de la herencia de una sociedad que condicionó discursos y representaciones sobre los afro-descendientes. La labor que realizan es meritoria, ya que muchas veces sin los recursos idóneos, llegan a los lugares a los que la academia, las investigaciones y otros especialistas no logran con sus resultados del tema.
Pensar a Cuba es sólo para los jóvenes un punto de reencuentro y continuidad. Como tarea pendiente se debe seguir accionando en la labor de un tema polémico en la realidad cubana. La Asociación Hermanos Saíz debe ganar en el compromiso de mantener vivos los debates de la sociedad actual. Sólo desde una estrategia institucional, académica y divulgativa se aporta en la defensa del humanista proyecto revolucionario, y su colosal proyecto de equidad y justicia social. Para continuar consolidando esta obra, es necesario pensar a Cuba a cada momento. |