¿Y este sábado qué?
Por: Bárbara Sánchez Novoa
Dicen algunos sabios que no hay sábado sin sol y parece que esa afirmación la aplican muy bien los realizadores del programa radial A buena Hora, de la emisora Radio Taíno, pues salen de su habitual cabina y llegan todas las tardes sabatinas hasta el centro nocturno La Zorra y El Cuervo, ahora con una renovada propuesta vespertina. Ubicado en la céntrica calle 23 frente al Pabellón Cuba, este espacio se convierte en un dinámico centro cultural. Con entrada libre se abren las puertas desde la 2 PM hasta 5 PM, y quizás por esta razón y por el hecho de que es un sitio pequeño, hay un público interesado que lamentablemente, a veces no puede entrar.
La idea comenzó en 1994 cuando Manolo Luis, director y productor general del programa A buena hora, decidió realizar este mismo proyecto radial, en el Café Cantante del Teatro Nacional. Para esa fecha no se hacía transmisión en vivo, sólo grababan los mejores momentos y luego los pasaban en el horario habitual del espacio. Pero esa vez pasó como una idea que no se fortaleció. Fue necesario que transcurrieran más de 15 años, para que resurgiera la iniciativa y ahora con pretensiones más ambiciosas.
La cita en La Zorra y El Cuervo se ha hecho habitual desde el 2009 comenzaron estas descargas donde los artistas improvisan, lo mismo el pintor canta que el músico o el locutor pinta, los creadores comentan sus sueños, planes inmediatos, muestran sus más recientes creaciones y dejan un sabor bohemio que provoca el deseo de volver pronto, más cuando el lugar tiene por su propia estructura un ambiente de privacidad y alejamiento de la vorágine citadina.
La habilidad de su anfitriona Arletis Roquefuentes para llevar el hilo conductor del show es digna de reconocer. Estamos delante de un evento radial, aunque fuera de sus convencionales fórmulas. Se trasmite con un equipo remoto que permanece en contacto telefónico con la cabina principal, es aquí donde ambos operadores de radio juegan un papel sincronizador, ya que en el estudio central permanece todo el andamiaje promocional del programa y el locutor con las notas culturales.
Su director Manolo Luis comentó en entrevista exclusiva para este sitio, que el objetivo es convertir esos encuentros en un café –concert, donde exista el intercambio ocasional, espontáneo, sin obviar el concepto de armonía que no debe faltar en el guión. Además nos adelantó sus claras intenciones de hacer trascender esta idea con un trabajo audiovisual, que refleje el verdadero laboratorio de arte que allí se genera, para luego presentarlo en la televisión cubana, aprovechando sus antecedentes como director de programas televisivos.
El plato fuerte es la música, creando espacios alternativos para todas las variantes rítmicas de fusión, pero con notable preferencia por el jazz y la trova. Conjuga muy bien con ese ambiente de contemporaneidad, la inclusión entre sus invitados, de un artista de la plástica cubana, igualmente potencian la poesía, y como una iniciativa más reciente, la danza y las intervenciones performáticas.
No hay barreras ni límites cuando de producción artística se trata, lo que sucede allí cada sábado en la tarde, no es una peña, no es un encuentro casual ni temporal, se ha convertido en todo un proyecto sociocultural con gran acogida por el público joven, ávido de encontrar opciones fieles a nuestra rica realidad cultural. Y si es cierto que al que a buen árbol se arrima buena sombra lo cobija, entonces, ¡“A buena hora”, encontré las descargas de Manolito en La Zorra y El Cuervo! |