Un cine hecho por y para jóvenes
Por: Ariadna Ruiz Almanza
Ya se acerca la XXXI Edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano de La Habana, y seguramente el público cinéfilo reconocerá en las carteleras algunos de los nombres de realizadores que ya han estrenado obras suyas en nuestro país. Pero, también nuevos talentos llegarán a este Festival en aras de integrarse a esta ola cinematográfica.
Este año, la filmografía de mayor presencia en el evento vuelve a ser la brasileña (23 obras), con títulos como A la deriva, de Heitor Dhalia; Hotel Atlántico, de Suzana Amaral; Viajo porque necesito, vuelvo porque te amo, de Marcelo Gómez y Karim Ainouz; Apenas el fin, de Matheus Souza; Los famosos y los duendes de la muerte, de Esmir Filho, entre otros.
En el certamen, la presencia de realizadores noveles, con propuestas interesantes conceptual y formalmente, cubrirá aún más las demandas de públicos. Este es el caso de Apenas o fim (2008), una cinta que surgió como un proyecto curricular y devino en un largometraje.
Matheus Souza, estudiante de cine de la Universidad Católica de Río de Janeiro, dirigió con solo 19 años este material gracias a la ayuda de la institución educacional – que prestó la tecnología – y de sus compañeros de clase, actores y técnicos, quienes trabajaron prácticamente de forma gratuita pues sólo contaban con una producción de 4 mil dólares.
Apenas o fim cuenta la historia de Adriana (Erika Mader), una muchacha que decide viajar a un lugar que no informará y va a la universidad a despedirse de Tom (Gregório Duvivier), su novio, al cual le dice que solo tienen una hora para compartir antes de ella marcharse. ¿Sexo o diálogo? Ambos optan por la segunda opción, y es a partir de este momento que los protagonistas del filme debaten durante casi 80 minutos acerca de las particularidades de su generación: la de los 90’.
Esta comedia dramática, elogiada como la mejor película por votación popular en el Festival de Río de Janeiro y Mejor largometraje de ficción en la 32 Muestra Internacional de São Paulo el año pasado, está concebida fundamentalmente como un filme destinado a los adolescentes que han vivido la era tecnológica y la multiculturalización.
El motivo de la separación no es tan importante en la cinta, es más bien un pretexto para que los personajes se desvistan emocionalmente y recorran instalaciones, escaleras, patios y jardines de la universidad haciendo intermitentes referencias irónicas a la cultura pop, los juegos electrónicos, redes de comida rápida y filmes de factura comercial.
Apenas o fim es la ópera prima de Souza, quien no había incursionado antes ni en el video, ni en los cortometrajes, ni en el documental; y pone en esta obra los conflictos humanos e interpersonales en un primer plano y las tragedias sociales en un segundo.
Esperemos entonces que este largometraje – que afrontó las limitaciones para su producción y aprovechó los pocos actores, el espacio reducido y el mínimo de tiempo para recrear esta historia – nos muestre la contemporaneidad juvenil brasileña y conquiste también nuestras salas. |