Paréntesis: punto y aparte frivolidades ENTREVISTA
Por: Cosette Celecia
Hace casi cuatro años llega cada semana por el Canal Educativo 2, un programa que invita, en las noches de miércoles, a abrir Paréntesis para conocer sobre lo mejor del arte joven cubano. Esa pausa, ese subrayado audiovisual que concentra en 27 minutos entrevistas que devienen diálogo ameno; música no comercial, de esa que es difícil encontrar en otros espacios televisivos; y reportajes que nos acercan al quehacer de la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y sus integrantes, resulta además un programa atractivo desde el diseño visual, el ritmo que le otorgan la dirección y la edición y las temáticas que se abordan. Un Paréntesis necesario para conocer la cultura que se produce hoy desde las nuevas generaciones de creadores y en el que no se eluden las zonas sombrías de la producción artística e intelectual.
Con un equipo renovado en parte, Paréntesis cuenta actualmente con nuevos integrantes, entre ellos el director --Alain Finalé--, el editor –Víctor Santamarina --, y la conductora del espacio --Yarimis Méndez-- quienes continúan el trabajo de promoción y difusión del pensamiento artístico de los jóvenes.
Con el guión a cargo de Luis Morlote, presidente de la AHS, Paréntesis ha conseguido asegurar una teleaudiencia fiel y exigente. Quizás uno de sus aciertos esté precisamente en tener muy claro quién es su público meta: los jóvenes interesados en temáticas culturales, aspecto que tributa a la coherencia del espacio, al tiempo que se impone como un reto para sus realizadores.
Mientras grababan los programas que deben salir al aire próximamente, la curiosidad me llevó hasta su estudio para participar de ese proceso de creación que resulta de la filmación. En un receso para cambios en el set, algunas preguntas que me rondaban --en esa manía, ya inevitable, de sentirse periodista en todo momento-- fueron el inicio de una conversación con Alain Finalé, que inmediatamente se tornó entrevista.
“El principal desafío es estar ubicado en qué es lo más importante a la hora de promocionar el arte joven, en descubrir qué es lo que el público está esperando, en estar actualizado, en lograr que toda la información que se da en el programa, que suele ser especializada en materia de arte, resulte comprensible y que al mismo tiempo, sea un programa entretenido y con una riqueza visual acorde a lo que está promoviendo, porque es muy importante que el producto final quede a la altura de lo que los televidentes esperan, porque es un programa con casi 4 años al aire y posee una audiencia más o menos estable, por lo que el reto está también en mantener esa audiencia y ganar nuevo público”, explicó al respecto el joven director.
Para este realizador, a quien le han precedido otros directores, recibir el proyecto ya en marcha y más aún, con toda una trayectoria que incluye varios premios en diferentes certámenes, significó un importante antecedente a la hora de asumir Paréntesis.
“Eso tiene ventajas y desventajas. Entre las ventajas está el que te encuentras ya un programa hecho, armado, un programa vivo y funcionando. La desventaja es que a veces estás un poco obligado a seguir un estilo visual y conceptual que caracteriza al espacio, amén de que uno como creador le ponga de su propio sello y a partir de lo que ya está hecho logres hacer algo que se parezca a ti y en lo que la gente reconozca tu obra, tu mano en este nuevo Paréntesis, que es el mismo, pero diferente”, asegura Alain, quien los cambios más significativos busca darlos a nivel visual, al tiempo que enfatiza la necesidad de un mayor trabajo conceptual que tribute a la realización y la puesta en escena.
“Estoy tratando de que el programa sea más rico en cuanto a la visualidad, que tenga una gráfica más amplia, que los temas se apoyen en materiales que aporten a lo que se está hablando para que no sea solo la entrevista, porque, en definitiva, es un programa de arte y el arte hay que verlo, hay que oírlo, hay que sentirlo más allá de esa conversación usual entre entrevistador y entrevistado, por lo que hay que tratar de enriquecer la imagen y encontrar en ella un apoyo y un complemento.”
“También hay siempre diferencias en cuanto al trabajo con las cámaras, el ritmo en la edición, en la forma en que se organiza la estructura del programa, aunque Paréntesis tiene como característica que la estructura no siempre es la misma, porque puede variar en dependencia del tema y de los materiales que se presenten, así como de la manifestación artística que se esté abordando”, puntualizó.
Paréntesis suele tratar temas sensibles de la realidad cultural cubana en la que intervienen los jóvenes. Sobre la prensa cultural se ha generado el diálogo en torno a la originalidad y la profundidad de los materiales que se publican en los diferentes medios y su función, distorsionada a veces, o reducida a mera reseña o promoción de los sucesos artístico-culturales. Se ha debatido, entre otros tópicos, acerca de los espacios para la música alternativa, y para las nuevas tendencias de las artes plásticas. En momentos en los que la televisión nacional sigue siendo conservadora en cuanto al tratamiento de aspectos polémicos, Paréntesis resulta un espacio de expresión mucho más abierto a la crítica.
“Creo que el fin último de Paréntesis no es la polémica en sí. Su objetivo principal es promover el arte joven y ya de por sí el arte joven suele ser controversial, por eso es que a veces el programa tiene como transversal la polémica. Sí nos interesa indagar y profundizar en cada tema que toquemos y si esto nos lleva a la polémica, la asumimos. No la buscamos, ni la rechazamos expresamente, lo fundamental está en dar a conocer lo que está haciendo la AHS y sus integrantes a lo largo de todo el país, y entre ese grupo de artistas hay muchos que están apostando por ser críticos, por ser honestos, y nosotros queremos lo mismo, sobre todo ser sinceros, que la persona que venga al programa no tenga limitantes en cuanto a lo que quiera y sienta que debe decir sobre su trabajo, porque somos un espacio para que los artistas vengan a hablar de su quehacer tal y como es”, asegura Alain.
Complacido no sería la palabra, me dice cuando le pregunto cómo se siente respecto al resultado del programa, en un intento por ir concluyendo la entrevista, pero al precisarle si considera que Paréntesis esté al nivel de lo mejor del arte joven, que es en definitiva lo que allí se promueve, es en realidad cuando se imponen las conclusiones de un diálogo que devela, alentadoramente, el afán de perfección que inspira a los comprometidos con este espacio.
“Yo creo que a Paréntesis le falta todavía algo de renovación. Siento que, aún después de estos años que el programa lleva al aire, seguimos haciendo lo mismo y deberíamos tal vez enfocarnos en buscar nuevos caminos. Si estoy no obstante complacido con lo que está saliendo al aire, porque creo que es un buen programa que la gente sigue, porque nos llegan opiniones de todas partes y estoy además convencido de que es un importante espacio para los artistas jóvenes, alejado de farándula y frivolidades como hay tanta en nuestra televisión, pero pienso que podríamos hacer mucho más y que, sobre todo a nivel conceptual, de realización y de puesta en escena, podríamos ser más alternativos, estar más en concordancia con lo experimental que suele ser el arte joven.”
Esto lo afirmó casi poniéndose en pie. Ya era hora de retomar la grabación y mientras se ajustaban luces y micrófonos un entrevistado, algo nervioso, se acomodaba sobre una banqueta en el centro del set, en tanto la conductora, frente a él, intentaba calmarlo con preguntas acerca de su más reciente libro de ciencia ficción. Permanecí en el estudio casi hasta el final, el diálogo con el joven escritor, descubría aspectos desconocidos para mí sobre la producción en nuestro país de ese género literario. De todos modos lo veré cuando salga al aire, pensaba mientras me escurría afuera y la voz de la conductora anunciaba: “…por hoy cerramos Paréntesis”. |