Una escuela que cumple 25 años
Por: Alcides Pereda
Con motivo de la celebración del aniversario 25 de la fundación de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (EICTV), se incluye dentro de la programación del Festival una muestra homenaje al quehacer de la institución. El conjunto de los materiales agrupados recoge parte del trabajo de estos años y reafirma, según el acta fundacional de la EICTV, el sueño largamente acariciado por el Comité de Cineastas de América Latina cuando constituía este centro; pues este surgía para que el lugar de la utopía, que, por definición, está en Ninguna Parte, esté en alguna parte. Desde entonces, los jóvenes cubanos interesados en el mundo del séptimo arte tienen a la escuela como un paradigma.
Un cuarto de siglo no es poco, sobre todo cuando se tiene en cuenta el aluvión creativo que para algunas cinematografías nacionales y regionales ha significado la presencia en sus industrias audiovisuales de los egresados de la EICTV, no solo en el área de la realización, sino también en otros oficios que dan vida al universo audiovisual. En consecuencia, la muestra homenaje incluye en su mayoría obras de Uruguay, Perú, Colombia, México, Venezuela, Guatemala, República Dominicana y Cuba; con la inclusión además de una brevísima selección de cortometrajes producidos por la Escuela en la última década.
Entre los materiales cubanos incluidos en la muestra, destacan los documentales José Manuel, La Mula y el Televisor (2003, Elsa Corveín), Nada con nadie (2003, Marcos Pimentel), Patria (2007, Susana Barriga), Pucha Vida (2007, Nazly López); así como los cortos de ficción El Año del Cerdo (2007, Claudia Calderón), Los Minutos, Las Horas (2009, Janaina Márquez Rivero); y el largo Juan Carlos Cremata realizado en el año 2005: Viva Cuba.
La lista la completan la coproducción entre Uruguay, México, Reino Unido; Francia, Estados Unidos y Cuba: El Dirigible de Pablo Dotta, primera película realizada por un egresado de la EICTV, y que resultó Premio Coral en 1994 como mejor Ópera Prima; 16 Memorias (Colombia, 2008, Camilo Botero), Cochochi (México-Canadá-Reino Unido, 2007, Israel Cárdenas y Laura Amelia Guzmán), La Soledad (España, 2007, Jaime Rosales), Las Cruces… Poblado Próximo (Guatemala, 2006, Rafael Rosal), así como Octubre (Perú-Venezuela-España, 2009, Diego y Daniel Vega); y Postales de Leningrado, una coproducción de Venezuela-España-Perú dirigida por Mariana Rondón.
La mayor parte de estos trabajos, y otros que ya forman parte de la videoteca de la escuela, han sido reverenciados en importantes citas del panorama fílmico mundial como el Festival de Cine de Miami, el Festival de Cine Latinoamericano de Toulouse, al igual que en las citas de Mar del Plata, Cannes, Madrid, Clermont-Ferrand, y La Habana. Lo cual demuestra una de las principales contribuciones del trabajo de la escuela: fomentar la creación en todos los sectores cinematográficos, además de desempeñar un papel principal en la formación de futuros realizadores para el cine y el audiovisual en un mundo dónde se imponen cada vez más cambios en los modos de apreciar los productos audiovisuales.
Estos egresados de la EICTV, que regresan ahora al paso de los años con sus primeras obras, evidencian, sin temor al equívoco, que estética y estilísticamente, «la escuela de todos los mundos», como también se le conoce, marca una diferencia con respecto a sus homólogas de la región. Con esta compilación de sus materiales, el Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano se suma a la lista de cuarenta países que han rendido un justo homenaje al nuevo aniversario de la escuela. |