
Luces jóvenes se reúnen junto a tinajas
Por: Lázaro J. González González
Llega la noche en la ciudad de los tinajones y un sonido de quinetoscopio se funde con música electrónica en un parque llamado, no por casualidad, Chaplin. Las cintas se escuchan correr mientras una pléyade de imágenes sale a deambular por el interior de una pantalla puesta en una esquina. Cerca, jóvenes actores realizan un performance. Simulan una filmación que alguien salido del público ordena detener para, de este modo, dar comienzo a la vigésimo primera edición de El Almacén de la Imagen, una de las principales plazas para el audiovisual joven en la Isla.
Luego, los realizadores y críticos, junto al público participante, disfrutan en la Sala de Video Nuevo Mundo de la primera sesión de la muestra competitiva del evento, compuesta por los trabajos La vida de los peces tropicales, de Javier Arévalo; Fe, de Héctor David Rosales; Un peso más y Miedo, ambos de Ismael Cubero; Irme de fiesta, de Erian Ruiz; Cristales, de María Elisa Pérez; Túnel, de Daniel Chile, Piratas del Caribe 3, de Gretel Reinoso y el spot Muestra Joven en concierto, de Leandro Javier de la Rosa.
En lo adelante, el evento contó con varias sesiones de proyección donde se mostraron los trabajos en competencia y otros dedicados al aniversario XXV de la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños; así como encuentros teóricos, presentaciones de libros y conciertos protagonizados por jóvenes artistas.
Dentro de los espacios para el debate, uno de los más interesantes resultó la conferencia impartida por el narrador y guionista Senel Paz, la cual trató sobre las estrategias narrativas en el cine, el narrador y el punto de vista en el relato cinematográfico. La primera pregunta de cualquier escritor es quién narra la historia y es poco frecuente que un cineasta se cuestione eso. Pero la solución del cine siempre está en la literatura, afirmó el guionista de Fresa y Chocolate.
Asimismo, hubo oportunidades para el debate entre realizadores, siempre en el café literario La comarca, de la Casa del Joven Creador, donde salieron a colación temas como: la animación en cuanto forma narrativa, los modos de realización en TV Serrana y el video periodismo y la creación audiovisual, que contó con la presencia de la documentalista y narradora colombiana Olga Behar, y del periodista Sergio Acosta, ambos integrantes de la fundación holandesa VJ Movement.
Otros de los momentos memorables de esta edición de El Almacén fueron los encuentros con realizadores del filme Habanastation. Al respecto, el director del filme, Ian Padrón, declaró que el hecho de poner Habanastation al público de las comunidades, en una pantalla al aire libre y ver las caras de los niños divirtiéndose con la película como si estuvieran en un cine por primera vez, es uno de los logros del evento. Eso es un gran halago para los cineastas que intentamos hacer cine para el público, no para uno mismo ni para ganar premios. Por mi propio esfuerzo, no podría pagarme transportación, hospedaje y los medios técnicos para una proyección así, aseveró.
Los premios alcanzan para todos
Otro de los frutos de este Almacén... fue la incorporación del sistema de pitching La imagen del Almacén, estrategia de producción y financiamiento del ICAIC para los jóvenes de la región centro-oriental, que ganara en la edición anterior Maryulis Alfonso, con el cortometraje Misericordia. Este año, luego de valorar nueve proyectos, el jurado decidió apoyar la realización del corto de ficción Knock Out, del estudiante de la filial camagüeyana del ISA, Liber Matos Cabrera.
El proyecto ganador del pitching es un corto de ficción, que trata sobre un joven que se siente atormentado por cosas que le han pasado y planifica para fin de año un juego de billar. A este invitará a sus amigos y los llevará a cumplir su plan: que pierdan en el juego y cuenten lo que les ha ocurrido a ellos.
Durante la ceremonia de premiaciones, el vicepresidente de la AHS, Jaime Gómez Triana, entregó el sello conmemorativo XXV Aniversario de la AHS a la EICTV, a la Muestra Joven ICAIC, a los artistas de la plástica camagüeyanos Iliana Sánchez y Joel Jover y al crítico e investigador Luciano Castillo.
 |
El jurado central, presidido por Magda González, reconoció el alto nivel conceptual y estético alcanzado por la mayoría de las obras y pidió una mención especial para los creadores Karel Ducasses y Erian Ruiz, por sus cortos animados. El premio Luces de la ciudad fue entregado al cortometraje Vecino, de Argenis Mill, que también mereció el máximo lauro en la categoría de dirección; y el Premio Especial del Jurado al largometraje Memorias del desarrollo, de Miguel Coyula. En la categoría de guión se alzó con el lauro Gustavo Vinagre, por el documental Asepsia, y Hanny Marín mereció un premio especial por Easy Sailing; mientras Erian Ruiz y Leonardo Blanco alcanzaron mención por Game Over y Agosto, respectivamente. Los materiales Fe, de Héctor David Rosales y Marta, de Alejandro Arango, consiguieron menciones en dirección y fotografía, y Maniobra alcanzó el premio en esta última. Túnel, de Daniel Chile, recibió el premio en dirección de arte; Papalote, de Ariagna Fajardo en banda sonora; y El campismo está de 30, de Yerlys Trujillo, en edición.
Los premios colaterales -que entregaron la Asociación Cubana de Comunicadores Sociales, el Centro Provincial del Cine, TV Camagüey, la filial del ISA, la EICTV y la Unión de Jóvenes Comunistas y la Asociación Católica Mundial para la Comunicación- se otorgaron a los materiales audiovisuales Sustento, Papalotes, Parihuela, Usufructo, El regalo, Marta, Padre Nuestro, Palabras, Agosto, Vecino y a un spot promocional de Leandro Javier de la Rosa.
Flash Back y vuelta crítica al presente
Cuenta el investigador y crítico cinematográfico Luciano Catillo que la idea de hacer una muestra que abarcara al centro y las provincias orientales, sin fines competitivos se le ocurrió a Jorge Campanería a inicios de los noventa. Entonces, el conductor del espacio televisivo De cierta manera se desempeñaba como especialista en el Centro Provincial del Cine y se convirtió en uno de los promotores de la idea. Camagüey tenía entonces una producción cinematográfica muy fuerte y se creó un movimiento muy compacto, integrado a la oficina de la Cinemateca de Cuba. Por esa época existía una muestra de cine joven en La Habana, pero era fundamentalmente para los realizadores habaneros y por tal motivo la propuesta de Campanería era una especie de alternativa para los realizadores de las provincias. Como no había presupuesto, se nos ocurrió hacerlo con el dinero recaudado por una semana de películas taquilleras en un cine, contó Luciano.
Así fue como se financió la primera edición de El Almacén de la Imagen, con la colaboración de Televisión Camagüey, el Centro Provincial del Cine y la Unión de Jóvenes Comunistas. Lograron hacer el evento a teatro lleno, y poco a poco en los años siguientes se les ocurrió hacerlo competitivo y empezaron a traer cineastas importantes para que impartieran talleres y conferencias. A la par, se hacían presentaciones de libros, exposiciones etc. Cuando desapareció la muestra de la Habana, El Almacén se quedó como el único espacio de cine joven en el país. En sus más de veinte años ha servido para dar a conocer a nuevos nombres como Benito Zambrano, uno de los cineastas más importantes de España hoy. Ha sido una plataforma de interacción y reconocimiento entre jóvenes cineastas, tanto de la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV), como de Cuba. Y se ha enriquecido con los pitchings, para financiar proyectos que de otro modo serían muy difíciles. Esa iniciativa creo que es muy importante, es un buen aporte de la Asociación y la Muestra, acotó.
Dentro de los aspectos que debe mejorar el evento, Castillo señala promover más la convocatoria del mismo durante todo el año y en especial el espacio que se hizo ahora para los jóvenes críticos de cine, como resultado de una queja de la Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica.
Daniel Chile, uno de los jóvenes realizadores que participó con el corto de ficción Túnel, comentó que esta es la primera vez que se presenta; y no lo había hecho antes porque no se había enterado de la existencia de El Almacén. Considera que el festival está bastante bien organizado, con sesiones teóricas que ayudan mucho a los jóvenes realizadores y críticos para escuchar y confrontar ideas entre todos. En general, me llevo una buena imagen del festival y me gustaría participar en otras ediciones. Lo que le falta, a mi juicio, es más promoción y cuidar la calidad de las proyecciones, pues en esta ocasión el proyector estaba dañado y eso perjudica la obra de los realizadores, agregó.
Este año ha tenido buena organización y espero que se mantenga así en el resto de las ediciones, que sigan brindando la oportunidad a los jóvenes de presentarse a proyectos como el pitching, coincidió Líbel Matos. Asimismo, Ian Padrón comenta que le parece muy acertado este evento, sobre todo porque uno puede interactuar con otros realizadores, muchas veces más jóvenes que uno y ver sus materiales, en un ámbito no académico. Al evento le falta, lo mismo que a muchos en Cuba, financiamiento para poder invitar a más personas, optimizar las proyecciones; pero creo que es un evento muy pretencioso, para el presupuesto que tiene, opinó Padrón. |