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| Fotograma del Documental "Buscandote Habana", de Alina Rodríguez que concursa en el Festival. |
La joven creación “emergida” en el cine
Por: Maria Nela Lebeque Hay
Llega el Multicine Infanta como el espacio seleccionado para las nuevas voces del joven audiovisual cubano. El 32, pero también de intergeneraciones, consolidando así estéticas que bien pueden inferir la aparición de un “nuevo” Nuevo Cine Latinoamericano.
El cúmulo de cortos de jóvenes cineastas del patio seleccionado dinamiza y, por qué no, dinamitan la cinematografía nacional hasta el momento emergida de la industria del ICAIC durante más de medio siglo. La aparición de una producción independiente propulsada por el advenimiento de la cámara de video, la tecnología digital y un sistema de enseñanza liderada por los dos centros más importantes del país (la Escuela Internacional de Cine y Televisión de San Antonio de los Baños (EICTV) y la Facultad de Medios de Comunicación Audiovisual (FAMCA)), ha llevado a la eclosión de numerosos creadores con estéticas individuales, pero signados por elementos discursivos comunes. Es así que la cimentación en la realidad más inmediata, la crítica social y las mixturas de diálogos entre la ficción y el documental -devenido ya tradición en nuestro cine- constituyen algunos de los elementos que a simple vista aúnan los núcleos narrativos de estas obras.
Resulta sumamente interesante como los filmes -algunos han participado de las Muestras de Nuevos Realizadores - no sólo se han legitimado en sí mismas por sus cualidades ideoestéticas excepcionales, sino que colocaron a la palestra pública a realizadores que a lo largo del decenio se han consolidado como reconocidos cineastas y teleastas. Documentales como Buscándote Habana, de Alina Rodríguez (2006), Demoler, de Alejandro Ramírez (2004) o Tacones Cercanos, de Jessica Rodríguez y Arielka Juárez (2008), trabajan desde la otredad zonas sensibles y punzantes de la realidad nacional, como pueden ser la emigración del campo a la ciudad, la destrucción de modos de vida, la homofobia y el travestismo.
Por su parte, materiales como Dos Hermanos, de Tamara Morales (2002), Balsero, de Pablo Trujillo Novoa (2008), Cocuyos, de Tamara Segura (2008) o La Bestia, de Hilda Elena Vega Rodríguez (2007), nos presentan desde la construcción ficcional, piezas que beben y fusionan múltiples géneros cinematográficos como pueden ser el drama, la comedia, el cine de horror, la aventura, entre otras con fuertes notas de lo documental, imbuidos y permeados por una auto-reflexión y auto- referencia a la sociedad en que se inscribe la obra, los sujetos activos y pasivos que la conforman, la Historia misma de la Nación…
Estos cortos de amplias cualidades formales y de conceptos, devinieron óperas primas- algunos de estos materiales fueron ejercicios de la carrera o tesis de graduación- de aquellos osados realizadores que hoy, en no pocos casos, intervienen la escena con nuevos aires. Por ejemplo, dentro de la presente edición del Festival, exponentes como Esteban Insausti, Miguel Coyula, Lester Hamlet y Ian Padrón forman parte de esta generación de la primera década del siglo que atomizó la unidireccionalidad de la industria cinematográfica en Cuba, para dar paso a una producción alterna adyacente que poco a poco a ganado su espacio. Hoy ha sido llamada a ser el relevo y la cantera por excelencia del audiovisual cubano del Nuevo Milenio.
Aún cuando a esta debiera incluirse los filmes provenientes de la EICTV que, sin lugar a dudas, aportan de igual modo interesantes propuestas discursivas desde la imagen, la muestra, como parte de la celebración del vigésimo aniversario de la Facultad de Medios del ISA, constituye una excelente oportunidad para acercarse a estos materiales de obligada referencia cuando se trata de ese “cine sumergido” (ya no tan zozobrado) que denominara el crítico e investigador Juan A. García Borrero. |