Hipatía en el cine de Aménabar
RESEÑA
Por: Mayle González Mirabal
Protagonista en la ceremonia de los Goya, Ágora mereció siete premios: mejor guión original, mejor dirección de producción, mejor dirección de fotografía, mejor dirección artística, mejor diseño de vestuario, mejor maquillaje y peluquería, mejores efectos especiales. Protagonizada por Rachel Weisz, Max Minghella y Oscar Isaac, la película hace un recuento de las violentas luchas entre cristianos y paganos ocurridas en Alejandría durante el siglo IV.
Mientras Hipatía buscaba comprender el universo a través de la astronomía y las matemáticas, en la ciudad se decía que las ideas de la sabia mujer eran la causa de la discordia. El incendio de la biblioteca de Alejandría le sirvió a Aménabar para provocar el clímax de la cinta, donde el personaje femenino vino a ser la atracción o el centro de la trama.
Ágora es la historia de Hipatía una mujer segura de sí misma que pretende imponerse ante su padre, la sociedad y los dos amantes que la desean: Orestes, un alumno suyo que llegaría a prefecto en Alejandría, y Davo, uno de sus esclavos. Aunque la cinta es bastante fiel a la historia real, según su director, Davo es un personaje inventado que le permitió hablar de cómo funcionaba la ciudad, de la sociedad grecorromana y el Mundo Antiguo en general, de cómo se entendía la esclavitud en el siglo IV, de cómo el cristianismo pasó de ser una religión perseguida a una religión dominante.
Al ya probado Alejandro Aménabar (Ágora es la quinta película de este realizador y su segunda producción rodada en inglés, y cuenta con éxitos como: Tesis, Abre los ojos, Los otrosy Mar adentro) ahora parece haberle hechizado más las posibilidades que le ofrecía una superproducción, porque no llega a saberse a ciencia cierta si pretendía hacer un filme histórico, un drama de amor prohibido, una parábola, una crítica social o una historia didáctica.
Lo que si deja clara es su capacidad como realizador. La visualidad de la obra (la manera en la que logra la armonía entre fotografía, encuadre y sonido en cada secuencia) muestra la genialidad de un director que se atreve, cada vez, con una propuesta que comprueba su talento para incursionar en cualquier género cinematográfico. Cosas que quedaron más que claras en la ceremonia de los Goya cuando Ágora se llevó casi todos los premios técnicos. |