Entrevista a Antonio A. Quiñones
Vivir en Cuba supera cualquier superchería
Por: Alcides Pereda
El Rito del Alacrán, una de las ficciones presentes en la muestra Hecho en Cuba, resultó de una experiencia conjunta entre Alan González y Antonio A. Quiñones para su tesis de grado en la filial de Medios de Comunicación Audiovisual del Instituto Superior de Arte (ISA), entidad que tiene el sello de productora y por ende, constituye la carta de presentación de ambos en esta trigésimotercera edición del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano.
Ambos son muy jóvenes, y su presencia en la cita habanera al lado de obras de autores de diferentes partes del país, reafirma su talento. Razón para repetir, no en vano, que la nueva generación de cineastas egresados de nuestras universidades representa hoy día el futuro del cine cubano.
El guión de El Rito del Alacrán esta coescrito junto a Alan González, y aborda una historia oscura ¿Qué los inspiró?
Los guionistas de esta historia somos Alan González y yo, pues además de dirigir el material trabajé como co-guionista. Nos inspiró un apuro. Teníamos que entregar el guión de nuestra tesis de grado a la Facultad de Medios de Comunicación Audiovisual (FAMCA) y estábamos muy atrasados. El guionista se acordó de una historia que sucedía en Marianao: una madre se acostaba con su hijo, síndrome de Down, cuando este entró en la adolescencia. La premisa era buena, cruda, pero buena; lo único que fallaba era que el muchacho fuera síndrome de Down, pues venía a «justificar», de alguna manera, a esta mujer y yo quería una historia donde al público si bien le pudiera atraer el protagónico, no le fuera tan fácil digerirlo.
El incesto, la culpa... ¿por qué esa obsesión?
Empezamos a trabajar y salió a flote la culpa. Para mí existen tres tipos de personajes: la víctima, el victimario y el personaje que lleva en sí los dos anteriores. El último tipo es el mejor, y la culpa es el caldo de cultivo ideal, el contexto por excelencia, para traer al mundo a este tipo de personajes. Vivir en Cuba, vivir en el mundo actual, supera a cualquier superchería del Realismo Mágico.
Estar en una muestra del Festival de Cine como Hecho en Cuba te pone en contacto con el quehacer de otros realizadores que se reúnen en esta vitrina habanera. Dentro de este panorama, ¿qué destacarías cómo particular de tu obra?
Lamentablemente no he podido ver mucho de lo que se presenta en Hecho en Cuba, así que no quisiera meterme a emitir juicio alguno.
¿Tienes ya alguna otra idea para realizar otro corto en el futuro inmediato?
Estoy buscando financiamiento para otro corto titulado La plaga, una historia que se desarrolla en un futuro, no está claro en la obra si cercano o lejano, donde los niños han desaparecido del mundo y la humanidad es un grupo de viejos que han adoptado a animales y plantas para paliar sus carencias afectivas.
¿Qué representa el Festival de Cine hoy día para un realizador cubano?
El Festival del Nuevo Cine Latinoamericano es un espacio más, una ventana donde los realizadores intentan mostrar sus obras. Algunas veces con más suerte en unos casos, en otros, menos. |