Brevísimas acotaciones
Premios de la Novena Muestra de Nuevos Realizadores
El desafío es escarbar dentro de nosotros mismos
El cine exige talento
El cine es mi venganza contra el no mentir
Una muestra de madurez serrana
La expiación de un amor incapaz de traducirse
Convocan a CUBANIMA
Queremos hablar de una manera más dura
Lisanka, deja que te coja
TVC o el síndrome de la telaraña
Lo que nos une es lo que nos separa
Lo más importante de un director es su punto de vista
Rebelde por partida doble
“Chamaco: una película maldita”
Lucas, ¿tú ves tu meñique?
Vísperas de una muestra joven
Noveles de protagonistas
Iluminada concesión a la esperanza
Unos estudios bien animados
Un retrato auténtico del Perú
Pertenencia de un bolero
Público y jurado premian un Festival
Nunca nadie ha festejado tanto
Para ver G de cerca
El regreso a casa y la alteración de todas las cosas
Veinte años, una mirada a la violencia de género
Voces Cruzadas
Beca Chicuelo
Premio Tomás Gutiérrez Alea
Taller Nacional y Concurso
de la Radio Joven Antonio Lloga in Memoriam
III Encuentro Nacional
La Radio en la Comunidad
XVII Muestra Audiovisual
El Almacén de la Imagen
Entrar
Programa Paréntesis
Luz Joven
ICAIC
Revista Miradas
El cine exige talento
ENTREVISTA

Por: Mayle González Mirabal

Graduado de Dirección en la Facultad de Medios Audiovisuales del Instituto Superior de Arte, Maysel Bello presentó su documental Frente al espejo en la 9na Muestra de Jóvenes Realizadores.

“Este es un documental monográfico sobre la vida de la actriz cubana Eslinda Núñez. La única entrevistada es la propia Eslinda, quien narra su experiencia en el cine, específicamente en la primera etapa de su carrera”.

¿Por qué enfocar la historia en ese momento?

“Sus primeras películas, las que hizo con Humberto Solás, están muy relacionadas con el contexto histórico en que enmarco el documental. Es acercamiento a su obra, a partir del año 62 y hasta la década del 80.”

Si hablabas de sus películas, ¿por qué renunciar a cualquier imagen en movimiento?

“El documental está hecho con fotos porque, más que una entrevista, la historia parece un cuento. Ella describe aquellos años y los hechos aparecen en pantalla, pero quería desliarme de lo que pudiera parecer un reportaje donde los entrevistados explican lo que representa Eslinda para el cine cubano o cualquier otra cosa.

“Lo hice así con todo propósito, quería además ser coherente con mi documental anterior, Tebas, donde también utilicé esa técnica”.

Tebas era un documental sobre el quinquenio gris y lo hiciste justamente cuando este era un tema en la agenda pública. Frente al espejo es quizás menos problemático. ¿Qué interés tenías en Eslinda?

“La idea surge porque un día Heberto García, encargado del proyecto Crear del Ministerio de Cultura me comentó su idea de realizar una serie de trabajos sobre personalidades y sucesos de la cultura cubana. Me propuso incorporarme, y me entregó una lista inmensa de nombres. Cuando llegué a Eslinda dije: es este. Por qué razón, no lo sé, creo que fue como uno de esos impulsos que a uno le dan.

“Claro que está justificado porque Lucía es mi película favorita del cine cubano y el segundo cuento de Eslinda es mi historia preferida, de manera que por ella siento mucha admiración. Su carrera y su personalidad me atraen muchísimo.”

Si dices que te atrae su personalidad ¿por qué eliges solo a la actriz?

“Esa no era la idea inicial, fue lo que salió en la marcha. Me hubiera gustado ahondar más en su vida personal, pero tenía en contra varios factores: premura, tiempo de duración que me exigía Crear y la escuela (fue mis tesis de licenciatura).

“Además, Eslinda es una persona muy reservada, modesta, para nada desenfadada. Finalmente tuvimos que irnos por la línea de la actuación aunque intento, de todas formas, entrometerme en otros temas, como su idea sobre el desnudo, sus inquietudes y posiciones durante las escenas eróticas y su condición de mujer ante todo eso.”

La producción suele ser el mayor reto para quienes hacen su cine de manera independiente.

“Fue muy sencilla, la hice yo mismo. Un día la llamé y le pregunté si podía pasar por su casa. Y con una cámara y un invento de micrófono para que el sonido no se contaminara demasiado con los ruidos, hablamos toda una tarde. Después un amigo hizo la edición, por lo que hablar de un equipo técnico no es posible.

“Muchos me ayudaron, desde la propia Eslinda que no solo me permitió tener un tema de documental, sino que me facilitó la mayoría de las fotos. Alicia García, la directora de la cinemateca, Enrique Pineda Barnet, mi tutor, Nelson Rodríguez que me contó muchísimas historias sobre ella, Luciano Castillo y otros.”

Desde que te graduaste trabajas en el comité organizador del Festival de Cine Pobre de Humberto Solás. ¿Dejas a un lado la realización?

“Este trabajo me interesa sobretodo porque pone a prueba mi capacidad para enfrentar problemas y responsabilidades, pero no es lo único que quiero hacer, lo que más me gusta es la realización. No tengo ahora ningún proyecto como tal, pero pretendo hacer un nuevo documental con otra de las personalidades de la cultura”.

Se acerca la fecha del Festival, ¿alguna noticia?

“El Festival es del 19 al 25 de abril, todavía está en pañales. Trabajamos en la parte organizativa, el comité de selección ahora mismo visiona las películas que han llegado. Sí te puedo adelantar que del 1 al 5 de abril se hará una muestra en el cine Chaplin con los premiados de las siete ediciones anteriores”.

Como joven realizador, recién graduado de la facultad de medios y organizador de un festival, probablemente estés de acuerdo con la crítica que se le hace al audiovisual en Cuba sobre la baja calidad de sus guiones.

“Creo que el documental está siendo la vanguardia del movimiento audiovisual joven en Cuba. Basta con una cámara más menos decente, un software y un hardware más o menos decente y puedes hacer también un material más o menos decente. Pero definitivamente los problemas mayores están en las historias, parece que hay cierta carencia en ese sentido.

“En la facultad de medios, por ejemplo, ni siquiera existe la especialidad de guión. Aparece en el plan de estudios la asignatura, pero solo se recibe en los primeros dos años, cuando es justamente en tercero que se definen las especialidades.

“Hay una especie de traba que no permite que se llegue a impartir de manera moderna, informada, al menos esa es mi experiencia.

“Lo otro es la práctica, escribir no se exige porque lo que evalúan es el resultado final y entonces se descuida el resto de las partes del proceso creativo. Sin embargo, en la Escuela Internacional de Cine de San Antonio de los Baños, donde sí existe una cátedra muy bien formada de guión, los materiales también tienen muchos problemas con eso.

“No sé a qué se deba todo esto, parece un fenómeno latinoamericano. No creo que falten las buenas historias, el problema es el cómo se cuentan, falta de profundización, ligereza, facilismo. A veces la experimentación no queda demasiado bien, entonces te encuentras muchas variaciones de género en un solo material.

“De cualquier manera creo que el guión y el cine en general, como arte que es, exigen talento.”

© Asociación Hermanos Saíz. 2010.