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Documental PM: catalizador de la política cultural en Cuba

Por: Rubén Ricardo Infante

El 16 de junio de 1961 se efectuó la primera reunión de los intelectuales con los máximos dirigentes del país con sede en la Biblioteca Nacional. Allí se discutió sobre la libertad de expresión en el contexto artístico, polémica generada a raíz del aplazamiento por parte de la Comisión de Estudio y Clasificación de Películas adscrita al Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográfica (ICAIC) del corto PM (Pasado Meridiano) de los realizadores Orlando Jiménez Leal y Sabá Cabrera Infante.

PM reflejaba la existencia de una vida nocturna donde los habitantes vivían la intensidad de la noche y se emborrachaban y bailaban con exagerada sensualidad. El tratamiento a estos temas no fue bien visto por dicha comisión, que encabezaba el crítico y profesor Mario Rodríguez Alemán y la decisión emitida después de su salida al aire en televisión de no estrenarlo en el Rex Cinema argumentaba que: “por ofrecer una pintura parcial de la vida nocturna habanera, que empobrece, desfigura y desvirtúa la actitud que mantiene el pueblo cubano contra los ataques arteros de la contrarrevolución a las órdenes del imperialismo yanqui”.

Con el paso de cinco décadas y después de analizar los hechos, es importante no olvidar el contexto en el que se generan estas discusiones, por un lado la revolución naciente encabeza una serie de proyectos para el beneficio popular (Campaña de Alfabetización, Ley de Reforma Agraria, etc), por el otro, la defensa de esas conquistas se vio en peligro por el Desembarco por Playa Girón y el posterior acto donde se declaró el carácter socialista de la Revolución.

La cinta fue realizada con restos de los rollos de película del Noticiero del Canal 2 que dirigía Lunes de Revolución, magazine cultural del periódico Revolución que lideraba Carlos Franqui. Guillermo Cabrera Infante, director de dicho magazine y hermano de uno de sus realizadores  había dado quinientos pesos para que concluyera la obra y fuera estrenada en este Canal.

Además del periódico, el magazine cultural y el Movimiento 26-7, también contaba con el apoyo de grabaciones Sonido R y la editorial Ediciones R,  que habían querido manifestar su interés como productora de cine al apoyar la grabación de PM, hecho que entraba en contradicción con los propios aires que dieron lugar a la creación del ICAIC el 24 de marzo de 1959, y que refería que éste era el organismo autorizado para toda creación artística en el terreno audiovisual.

Tal centralismo fue severamente criticado por el propio Guillermo Cabrera Infante y desde el propio cortometraje se revelaba como una crítica a la determinación estética de dicho organismo.

En la noche del 31 de mayo de 1961 se ratificó la prohibición de exhibir el corto y los intelectuales cubanos, consideraron este hecho como la mutilación de la libertad de expresión en la cultura revolucionaria.

PM funcionó como un catalizador para definir los rumbos de la Revolución, y el destino y empuje de fuerzas en el campo cultural. Para el propio Alfredo Guevara: “PM no es PM. PM es Lunes de Revolución, es Carlos Franqui, es una época convulsa y de extremas contradicciones en que participaban múltiples fuerzas”

Por otra parte, Néstor Almendros cineasta afiliado a Lunes… publicaría en la revista Bohemia un comentario donde señala:  “Y, ¿qué es Pasado Meridiano? Pues sencillamente un pequeño filme […] que recoge fielmente toda la atmósfera de la vida nocturna de los bares populares de una gran ciudad. La cámara-bisturí se traslada como un noctámbulo incansable de Regla, en la lancha, al puerto de La Habana, y a los cafés de Cuatro Caminos, para terminar en los timbiriches de la Playa de Marianao y, de nuevo, en Regla. El procedimiento no ha podido ser más simple: es el del cine espontáneo, el free cinema de tanto auge ahora en el mundo. […] es documento visual y sonoro, pero documento donde ocurre también una transfiguración poética de hechos que son comunes, que vemos todos los días. PM es enormemente realista, pero es también enormemente poética. “

Después de esta divergencia de criterios en torno a un fenómeno que rebasa al ICAIC, se delimitó el campo de actuación de cada una de estas instituciones.

 Aunque para entender PM, es necesaria una revisión de las diferentes luchas en el orden político-ideológico que confluían en el momento,  lo cierto es que la polémica desatada tras la prohibición del corto dio lugar a las tres reuniones en la Biblioteca Nacional, donde Fidel Castro, intervendría para pronunciar sus Palabras a los intelectuales, discurso que finalmente trazó el rumbo de la política cultural en Cuba.

 

© Asociación Hermanos Saíz. 2011.