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Dioses Rotos camino al Oscar

Por: Ariadna Ruiz Almanza

Siglo XX, barrio de San Isidro, Yarini, La Habana ciega de pasión. Siglo XXI, las mismas calles, un pasado onírico que bifurca senderos cada vez más cenagosos, altares rotos que no profesan a sus Dioses.

Son estas las directrices del filme Los Dioses Rotos(2008), una propuesta que destapa y confronta tabúes, un relato polisémico que viaja temporalmente para desempolvar recuerdos. Esta es la historia que el realizador Ernesto Daranas rescata del texto clásico de la dramaturgia cubana que es Requiem por Yarini, para crear su ópera prima.

Y precisamente, es este drama social la propuesta del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC) para aspirar a una de las cinco candidaturas al Premio Oscar en la categoría mejor película extranjera que otorgará la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas durante la ceremonia de premiaciones, el 7 de marzo del 2010, en el Teatro Kodak de Hollywood.

Según Rosa María Rovira, funcionaria de Relaciones Internacionales del ICAIC, la copia de este filme – protagonizado por los actores Silvia Aguila, Ania Bú, Carlos Ever Fonseca, Héctor Noas e IsabelSantos – ya fue enviada a los organizadores del certamen más relevante de la academia hollywoodense.

Además de Cuba, otros once países de Iberoamérica y el Caribe enviaron sus obras al evento, entre ellas El secreto de sus ojos, de Juan José Campanella (Argentina); Zona sur, de Juan Carlos Valdivia (Bolivia); Salve Geral!, de Sergio Rezende (Brasil); Dawson, Isla 10, de Miguel Littin (Chile); Los viajes del viento, de Ciro Guerra (Colombia); El traspatio, de Carlos Carrera (México); La teta asustada, de Claudia Llosa (Perú); Kabo Platon, de Edmundo H. Rodríguez (Puerto Rico); El baile de la victoria, de Fernando Trueba (España); Mal día para pescar, de Álvaro Brechner (Uruguay); y Libertador Morales, el justiciero, de Efterpi Charalambidis (Venezuela).

Por su parte Bélgica, Canadá, China, Dinamarca, Francia, Alemania, Hong Kong, India, Irán, Israel, Italia, Japón, Holanda, Polonia, Rusia, Sudáfrica, Suiza, Tailandia, Turquía, el Reino Unido y Vietnam también optan por uno de estos boletos.

Los Dioses Rotosfue estrenada en nuestro país durante la XXX Edición del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, en la cual se llevó el Premio del Público y el de la Crítica Cinematográfica. Desde entonces, este largometraje obtuvo también el de Mejor Maqueta de Largometraje en el Festival Internacional de Cine Pobre, Gibara (2008) y fue nombrada por la Asociación Cubana de la Prensa Cinematográfica como la mejor película cubana del año pasado.

Hace apenas dos semanas obtuvo los premios a la Dirección de Arte (Eric Grass), y a la Mejor Música (Juan Antonio Leyva y Magda Rosa Galbán) en la edición 17 del Providence Latin American Film Festival (PLAFF 2009), de Estados Unidos.

Evidentemente, la crítica y el público han coincido en reconocer los valores de esta obra en la medida que discursa, desde el lenguaje y la estética, sobre una realidad que transgrede sus propias reglas para existir. Eso es Los Dioses Rotos, una reminiscencia al pasado anclada en un presente que también será futuro; porque esta parece ser precisamente la tesis de su director: la cíclica herencia de una cultura bien ceñida a su idiosincrasia, el eterno retorno que ha viciado nuestra sociedad y que no nos permite salir de sus márgenes, en donde conviven aún –aunque se expresen de otra manera– la violencia, el machismo y la marginalidad.

Los amantes del cine cubano esperamos que este filme repita lo sucedido en 1994, cuando Fresa y chocolate –Tomás Gutiérrez Alea y Juan Carlos Tabío –  consiguió estar entre las cinco nominadas.

© Asociación Hermanos Saíz. 2009.