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Arturo Sotto: diálogos con el cine cubano

Por: Rubén Ricardo Infante

Basta detenerse frente al edificio,
al lado de Cinecittá, para
percatarse de que no es esa la marca de luz de la que habla el poeta,
no es el reflejo oscuro de su arquitectura ni de la
extensa obra que almacena en sus bóvedas.
Las sombras
están en nosotros mismos,
más arcaicos o más lúcidos,
en la
manera en que diseñemos el presente y el futuro
de nuestro
cine, un atributo que no reconoce generaciones.
Arturo Sotto

Conversaciones al lado de Cinecittá (Ediciones ICAIC, 2009) es el libro que recoge la selección de entrevistas antes publicadas en la revista La Gaceta de Cuba, realizadas por Arturo Sotto a personalidades vinculadas a la conformación de parte de la historia del ICAIC. En la revista se publicaron once de estas conversaciones, las que revelaron aspectos esenciales del inicio y el posterior desempeño del Instituto en la construcción de la imagen audiovisual del país.

En estos diálogos, editados consecuentemente para el espacio, el entrevistador indagó hasta encontrar “la trama de esas existencias consagradas al cine, el espíritu de una época, el retrato de sus protagonistas, y el saber de los oficios y profesiones, en el que no se dejan fuera los contratiempos, aventuras, incomprensiones, celos profesionales, contradicciones”.

En el prólogo al libro, escrito por el propio director de La Gaceta: Norberto Codina, este argumenta que la sección se tituló Conversaciones… debido a que el Instituto se ubica allí, al lado de la pizzería que frecuentaban los realizadores y evocaba a los estudios de Roma, donde cursaron estudios los principales protagonistas del inicio de la aventura en 1959.

La intención inicial del entrevistador de concebir “un proyecto que se propone honrar, reconocer, significar la labor y el espíritu de una Institución, su sentido del arte (…), que se diluye en medio de tanto bullicio económico, desidia, también de renovación o simplemente de saber adaptarse a las nuevas circunstancias. Un mirar a lo hecho sin la inercia que anida en la contemplación, un reto que dialogue con lo metafórico de una frase que leí, no hace mucho, de un sabio cubano: «nuestra nostalgia de la futuridad»”.

En la primera de estas entrevistas, realizada al director de producción de la película Soy Cuba (Dir. Mijail Kalatosov) Miguel Mendoza, se anuncian ya algunos de los rostros de la realización cubana posterior a 1959. En otro de los diálogos se interroga al editor Nelson Rodríguez, una de las personalidades que más ha influido en la historia del cine cubano. Protagonista esencial de muchos de los más destacados filmes y merecedor del Premio Nacional de Cine. No por gusto escribió el autor de este libro: “Detrás de un gran director siempre hay un buen editor”. Y en el acápite «Sonido directo con ambiente habanero» se interrumpe el método empleado y se rompe con la estructura de las entrevistas. Se concibe un diálogo donde se unen  tres entrevistados: Carlos Fernández, Ricardo Iotueta y Raúl Amargó, quienes han hecho posible que el espectador pueda reconocer una atmósfera que suene a cubano.

Estas y otras entrevistas conforman el mapa que intentó cubrir Arturo Sotto, desplegado inicialmente a través de La Gaceta. Páginas que demuestran el quehacer y el interés de nuestros realizadores por adentrarse en el ambiente cinematográfico cubano. Indagación que, a través de los protagonistas de un momento y un fenómeno fundacional para la cultura cubana: el ICAIC, demuestra cuánto influyó la creación de esta Institución en el ambiente cultural de la época. No por gusto su creación respondió al cumplimiento de la primera ley de corte cultural enunciada por la dirección de la Revolución. Con estas Conversaciones al lado de Cinecittá no solo se cubre parte del amplio espectro de figuras asociadas al cine, sino que se recogen los testimonios de una época y de un momento crucial de nuestra cinematografía.

 

© Asociación Hermanos Saíz. 2011.