 Rafael Zarza: el universo de la tauromaquia resumido en un trazo
Por: Ailyn Martín Pastrana
Graduado en 1963 en la Escuela de Bellas Artes de San Alejandro, la academia fundada en el siglo XIX, Zarza ha desarrollado con éxito la pintura, el grabado, el diseño gráfico y la ilustración. Es miembro del Taller Experimental de Gráfica, de La Habana, y sus exposiciones personales han sido colgadas en galerías de Venezuela, Siria y Eslovenia, mientras que sus piezas aparecen en colecciones privadas de Estados Unidos y Europa.
Su inclinación por el arte taurino se debe —según el propio artista ha referido— a que en los orígenes del arte cubano confluyen dos vertientes: la africana y la española; y en su caso, él opta por la segunda y toma como leitmotiv a estos animales como símbolo de la nación ibérica.
“El toro es un animal que muere combatiendo y entonces tiene un sentido de libertad increíble. Cuando lo destruyen, destruyen su fuerza, se convierte en un buey, unido a un arado, pero ya no combate”, comenta el artista.
Sin embargo, al decir de Manuel López Oliva, Zarza “no copia, ni reproduce fielmente tales motivos de la vida o la pintura, sino que los maneja para decirnos con ello otra cosa: lo que le inquieta e interesa como individuo conformado por los problemas de la actual época”.
De esta forma, construye un discurso marcado por las apropiaciones de obras del arte universal con una estética que desdobla sus significados en versiones paródicas. Expresionista por excelencia e influenciado por el pop art, utiliza las formas retorcidas y la agresiva composición para atrapar al espectador.
Esta vez Zarza nos trae sus fantasmas resumidos en Universo Incomprensible, una exposición que tendrá lugar hasta el 3 de julio en el edificio de Arte Cubano del Museo Nacional de Bellas Artes.
Integrada por una veintena de pinturas y grabados realizados entre 2003 y 2011, la muestra nos permite recorrer sus temáticas recurrentes: la religión, el arte taurino, la sexualidad, homenaje a conocidos artistas… todo ello abordado con un humor sarcástico… y por qué no, crítico.
A través de su “tauromanía”, rinde un homenaje especial a iconos de la pintura y la gráfica cubanas como Wifredo Lam, Umberto Peña y Ángel Acosta León; y otros de la visualidad europea como Van Gogh y Goya, además de poetas como Federico García Lorca y Virgilio Piñera.
Otra propuesta interesante es la serie de banderas, donde el autor se esmera en ensalzar a varios países mediante la figura del búfalo: “El buey rojo”, asociado a China, con amarillo dorado en su concepción, o “Buffalo New York” reafirmado con la emblemática figura de John Lennon.
“Con tales enunciados conceptuales, Zarza se inscribe en el debate estético desde la reformulación de una propuesta artística que re(interpreta) la realidad circundante en sus motivos artísticos afianzados en temas actuales. Detrás de estas obras está la ironía de analizar un aspecto de la realidad para encontrar la verdad; de escudriñar y concretar asuntos de su entorno con habilidad para convertirse en cronista de su tiempo” resume en el catálogo de la exposición la curadora Hortensia Montero. |