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Revista Arte América
Motivos latinoamericanos en el cartel polaco

Por: Octavio Borges Pérez

Motivos latinoamericanos en el cartel artístico polaco, es una de esas oportunidades que no se deben dejar pasar por ningún motivo, porque es de excelencia y pocas veces ocurren.

Abierta hasta finales de octubre en el edificio de Arte Universal del Museo Nacional de Bellas Artes, la exposición, con el concurso de la Embajada de Polonia en Cuba, hace un recorrido a rápido vuelo de pájaro, por las cotas de máxima calidad de esta expresión, desde los años 50 hasta la actualidad.

Considerada por muchos conocedores una de las mejores escuelas de gráfica mundial, hay que recordar que el cartel polaco resultó una fuente esencial de inspiración y referencia en la época dorada del cartel cinematográfico cubano, por allá por la prodigiosa década de 1960, que tan honda huella dejó en la cultura nacional.

Por eso esta opción resulta de primera magnitud para los jóvenes creadores -especialmente para los cultores de las artes plásticas-, y también es una potente atracción para los mayores -para quienes es un canto de nostalgia de cuando eran adolescentes por entonces.

Como esos bocadillos que incitan a la gula hasta de los más inapetentes,  de Motivos Latinoamericanos... baste citar el botón de muestra de Mieczyslaw Górowski para la obra teatral Pantaleón y las visitadoras 1983), basada en la novela homónima del peruano Mario Vargas Llosa.

Un contundente trasero femenino, casi totalmente velado por un pliego blanco con diagramas en el que aparecen símbolos referidos a las fuerzas militares de infantería, blindados o cohete riles, con un lápiz labial colgado a un extremo con el cual se fueron tachando los compromisos cumplidos, integran esta impactante imagen plena de humor, erotismo y múltiples sugerencias.

Podría pensarse, humorísticamente, en un vaquero del legendario Oeste y las muescas que hacía en las cachas de su revólver para llevar la cuenta morbosa de sus víctimas; o en la elegante sensualidad que sugiere más de lo que en realidad muestra; o en el tema central de la novela de llevar prostitutas a las más intrincadas zonas de operaciones bélicas, para evitar sublevaciones debidas a la implacable castidad obligada en situaciones de conflictos.

Como un golpe visual, destaca también América! América…, de Górowski y realizado en 1992 , con tema político esta vez, que desnuda la esencia de las controvertidas relaciones entre la América anglosajona y la Latina, con sólo dos manos entrelazadas –presas o sujetas- a la que una de ellas clava y desangra con la uña del pulgar, encarnada en el envés de la otra.

Por su gran diversidad formal y temática, el cartel polaco resulta inclasificable, pero en estas 20 piezas pueden rastrearse claves y tendencias que comparten grupos de artistas como los que utilizan un símbolo lapidario, una mancha plana de color o una línea casi definida a través de vectores.

Otros se orientan a la creación mediante los métodos gráficos, un tercero se inscribe en los llamados “trabajos de caballete”, elaborados con técnicas de pintura o dibujo, y también pueden identificarse los representantes de la corriente surrealista, teratológica, que aprovechan lo macabro y lo feo, con la creación de seres imaginarios, lúgubres, formados a partir de la unión del cuerpo humano con el de animales u objetos, modelados con precisión académica, con una ilusión de realismo.

Aparentemente simples, con un uso espartano de los recursos y una potente carga de ironía, los maestros polacos se han creado un privilegiado sitial y constituyen en conjunto una escuela de obligada referencia en el universo de la gráfica internacional.

En la inauguración, la carismática embajadora de la República de Polonia,  Marzenna Adamczyk, se dolía de la poca capacidad de la sala que les impidió exhibir un mayor número de obras, algo que quizá sea uno de los grandes atractivos de la muestra, porque la necesidad de encapsular la muestra obliga a priorizar lo mejor y, por tanto, a lograr un nivel alto.

La diplomática narró que a pesar de la dura competencia del cartel comercial en su patria, se avizora un renacimiento del artístico, siempre acogido con agradecimiento por el público.

© Asociación Hermanos Saíz. 2010.