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Revista Arte América
Un encuentro con Benny, Lennon y… José Villa
RESEÑA               

Por: Michel G Nuñez

No siempre conoce uno a un artista, y mucho menos algunas de esas historias que les empujan al parto siempre hermoso que es terminar una obra de arte. Por lo genera se les imagina seres extravagantes, que llaman la atención más por lo que hacen o dicen que por su propia obra. Y, aunque sucede en no pocos ejemplos, en esta oportunidad no fue así, el escultor José Villa reinó por su sencillez y humildad en el Encuentro con… que tuvo lugar el pasado jueves por la tarde, en el Pabellón Cuba,

Quizá su nombre no sea muy conocido. He aquí otra peculiaridad del artista, quien ha logrado que su obra lo trascienda a él mismo. Ahora, si digo que es el autor del Lennon del Parque del Vedado, o de la escultura del Caballero de París, en la Plaza del Convento de San Francisco de Asís en La Habana Vieja, o del Benny Moré que señorea y saluda al caminante en el Prado ce Cienfuegos; solo entonces lograremos identificar al personaje de cuyas manos salieron tales beldades.

Como ya es habitual en estos espacios, la periodista y presentadora Magda Resik, conductora indiscutible, afina  los sentidos y logra arrancar hasta el más íntimo recuerdo del entrevistado.

“Soy una persona con muchas dudas respecto de una escultura- reconoce Villa-. El saber si funcionará o no, si estará bien o no...  Quizás no está tan bien como creo. Y después, casi siempre en ese momento, no me gusta mucho. Le encuentro más defectos de los que puede tener, aunque todas las esculturas tienen defectos.  Pero, cuando pasa el tiempo termina por gustarme. Pero solo cuando pasa un tiempo y tomo una cierta distancia. Solo entonces me gusta más.

¿Diálogo entre el citadino y los espacios destinados a la escultura y el arte?

Sobre el diálogo interactivo entre el público y los espacios de las ciudades destinados a las esculturas y el arte en espacios abiertos Villa reconoce que en nuestras ciudades existe un poco de vandalismo, un fenómeno que abunda en todas las grandes ciudades de este mundo, en todos los espacios de las grandes culturas de la humanidad.  Pero, pesar de todo, siente que el público está más preparado cada vez más para recibir y convivir con esas obras de arte. “Generalmente  las disfruta más- dice-, las acepta mejor, dialoga mejor con las obras del momento”.

“Hoy en día se produce un fenómeno curioso, los artistas plásticos – no los escultores, por supuesto- que por lo general tienen más relevancia, yo podría decir que sus inauguraciones parecen conciertos de orquestas populares. Y me parece positivo. Es un fenómeno que no existía en mi generación. Cuando uno inauguraba una exposición en aquellos años asistían muy pocas personas; a lo mejor estaban mejor preparados, pero no se lograba movilizar un público tan grande para ninguna exposición como sucede en estos días”.

Anhelos creativos con ciertos materiales y espacios urbanos

¿Tiene José Villa anhelos de trabajar con ciertos materiales o en espacios urbanos fuera del circuito habitual? Interrogó la conductora. “Tengo muchos deseos de ambas cosas. Tengo tantos deseos que solo te voy a contestar eso. Me gustaría hacer muchas más cosas, me gustaría tener acceso a posibilidades que no siempre son las que uno tiene. Uno es capaz de hacer lo que la vida te permite hacer. Pero siempre espero que la vida me sonría y me brinde otras posibilidades”- contestó el entrevistado.

¿Y en La Habana? Siguió inquiriendo Magda Resik. “La Habana está llena de espacios hermosos, la Habana Vieja  está llena de espacios en los que me gustaría intervenir. Pero me gustaría más intervenir en espacios más populares, aunque no siempre sean los más bonitos y que no estuvieran tan comprometidos. Creo que uno de los principales defectos de La Habana es que se renueva y enriquece en un espacio limitado. Entre La Bahía y el Parque Almendares es donde prácticamente suceden todas las intervenciones artísticas que se hacen en la ciudad. Sin embargo, hay muchas zonas, viales importantes que serían más agradecidos probablemente si uno pudiera intervenir sobre ellos. Probablemente el espacio más envidiable para cualquier escultor sería poder hacer algo en el Malecón. Porque de alguna manera están ahí los grandes monumentos que la ciudad ha realizado, es una vida con una perspectiva muy especial, es casi un centro nocturno para buena parte de la población. Creo que es el espacio más atractivo que tiene la ciudad, pero cierto es que puede haber muchos más, esa es la verdad”.

Pero no solo está presente el contexto cubano en la obra de José Villa. América existe y con ella toda la herencia cultural de una cultura precolombina. “Vivimos en un continente abundantemente escultórico, quizá no tanto Cuba en la parte que le toca, pero sí en la totalidad de América. Poseemos una escultura precolombina de una riqueza e imaginación que en algunas ocasiones supera toda la escultura antigua. El tratamiento de la figura, de la forma, la manera de trabajar es casi contemporáneo. Eso me influye mucho como creador, me siento siempre muy atraído por ese tipo de formas.

¿Y qué historia hay detrás de las esculturas de John Lennon y Benny Moré? Estas preguntas vinieron del público.

“John Lennon fue un concurso muy importante para mí, aun cuando no tuvo tanta participación, apenas se presentaron unos cinco o seis proyectos. Pero este me permitió retomar algunas ideas que de alguna manera yo había pospuesto en mi carrera”.

“La historia tenía que ver un poco con el parque, existía el compromiso de que la escultura se hiciera en ese lugar. De alguna manera ese fue un escenario de muchos conciertos independientes, espontáneos que se habían realizado en celebración de los Beatles y de Lennon en particular. Es decir que el sitio tiene una pequeña historia. En algún momento la propia AHS había puesto una tarja, víctima como algunas otras de la furia por cumplir los planes  de entrega de materia prima”.

“A mí me parecía lindo que pensar en ese proyecto era precisamente eso. La idea de trabajar en un parque loco del medio del Vedado, que pudiera tener un compromiso con  el tema de los Beatles. Eso me llevó a buscar varias propuestas tentativas sobre cómo vincular la figura de Lennon con el entorno. Me parecía atractivo y justo, porque todos sabemos que en momentos determinados hubo incomprensión con el tema de Lennon y los Beatles. Me gustó  entonces poder producir una imagen que se insertara en la vida de La Habana y en un  espacio del Vedado”.

“Al principio pensé en uno caminando, como homenaje a su disco Abbey Road. Trabajé mucho en esa imagen que sería un transeúnte más atravesando el parque. Esa escultura la repetí más tarde, para una colección privada. Pero también reflexioné que sí me había gustado el tema del Parque, podría ser más funcional para la escultura hacerla partícipe del parque, era más interesante sentarla en el lugar y que pudiera contemplar la ciudad. Una intención quizá ingenua de que no sea la ciudad quien admire al músico, sino que el hecho sea un suceso artístico donde sea Lennon quien contemple la ciudad. Esos elementos me permitieron construir la escultura”.

“Nunca imaginé que fuera tan bien aceptada, ni que generara tanta atención. Aún paso por el parque y veo gente sentada en el banco”.

La escultura del Benny

“Yo le tengo que agradecer el haber hecho la escultura de Benny Moré a una polémica de César Portillo en la Televisión. Aquel debate de por qué se hacía el Lennon y no  Benny Moré me permitió que los cienfuegueros me llamaran inmediatamente y me preguntaran si era capaz de hacer la escultura del Benny para Cienfuegos. Aunque él no lo sabe yo quiero agradecerle siempre eso, porque gracias a sus opiniones pude hacer la escultura de Benny Moré”.

Fue una experiencia muy bonita también, apenas conocía Cienfuegos y hoy es una de las ciudades que más me gusta de Cuba Pude compartir con la familia, algo de lo que no estoy seguro haya sido una buena experiencia. Enseñarle una obra en proceso a un familiar que haya conocido al personaje objeto no es siempre una buena idea. La propia familia me llenaba siempre de contradicciones respecto de la imagen, una experiencia poco  feliz, no creo que lo vuelva a hacer”.

¿Te figuras a Cuba en una escultura? Lanzó el dardo Magada Resik.

“No sé,  lo pensaré, nunca lo he pensado”, así finalizó José Villa su encuentro en el Pabellón Cuba la tarde del pasado jueves.

El próximo jueves 12 a las cuatro de la tarde en Encuentro será con el escritor Daniel Chavarría. Y, con motivo de la celebración de su cumpleaños, el sábado 14 a la misma hora, habrá un Encuentro especial con el igualmente escritor Antón Arrufat.

© Asociación Hermanos Saíz. 2010.