Instantes de la pequeña pantalla
RESEÑA
Por: Mariana Camejo
Tras el paso de los años, la humanidad decidió no prescindir de aparatos complejos para entretenerse frente a lo que podría compararse con un “cajón”. Cámaras y luces invadieron espacios con el propósito de provocar risas, lágrimas…
Fue así como en la década de 1950, el deslumbramiento llegó a las casas de muchos, y las personas se reunían para ver disímiles historias, quedándose lelos delante de un objeto extraño y novedoso.
La Fototeca de Cuba rememora hoy el trabajo de la televisión cubana por sus 60 años, con la exposición En vivo y en directo, donde se inmortalizan momentos cumbres, en los participan actores como Fela Jar, Enrique Montaña, Reinaldo Miravalles, Raquel Revuelta, Noel García, Blanca Rosa Blanco y otros grandes.
La selección comprende fotos rescatadas de varias colecciones, entre privadas y estatales, tomadas de programas dramatizados como los espacios de telenovela, cuento, teatro, comedia y policíaco.
Un romance cada jueves, Patrulla 444 y Los tres Villalobos, forman parte de los programas para recordar con luces y marcos, los tiempos viejos y recientes, donde utileros, maquillistas, camarógrafos y demás trabajadores de este medio artístico, han tejido un punto más de la historia televisiva.
Instantáneas tomadas por artistas como Blez, Kampos, Tagle y Dumé, así como fotos captadas en los estudios Rodolfo, Crucet, Studio Korda, y otros, conforman En vivo y en directo. Allí se encuentra una gran porción de la vida gráfica de nuestra tele, que data de la época en que solo nueve ciudades latinoamericanas disfrutaban de los dramatizados.
Abundan las obras en blanco y negro, para no olvidar viejas telenovelas, o tantos otros programas que aparecen “colgados” en las paredes de la Fototeca, a fin de lograr un cuadro completo donde, sin importar greguerías de la vida cotidiana, pueda apreciarse el legado de seis décadas bien vividas. |