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| El público puede acceder, desde la sede del Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, a las obras ganadoras del X Salón de Arte Digital. |
El arte, digital también
RESEÑA
Por Sofía D. Iglesias
Fotos: JIO
No hay límites entre la realidad y la ficción. El arte digital viene a realizar los mayores sueños creativos de artistas y espectadores.
¿Perfección? ¿Ilusión? ¿Verdad?
¿Acaso alcanzaría el espacio para preguntas alrededor de la virtualidad y todo lo que nos quita y aporta?
Por supuesto que no. Si hay algo en el mundo en constante evolución y movimiento, es el arte; más, cuando las herramientas para su iniciativa son técnicas avanzadas de la tecnología, también creada por el ser humano.
Sin embargo, realizadores y seguidores del arte digital en Cuba tienen, cada noviembre, jornadas dedicadas al debate y la reflexión de esta vertiente.
Organizados y promovidos por el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, desde 1999, se realiza el Salón y Coloquio, entregando los premios correspondientes a cada año y ofreciendo una amplia muestra de obras. Deviene esta cita internacional en intercambio cultural en el cual resalta la diversidad de valores estéticos, ante la tentadora homogenización artística.
Como cada manifestación de la cultura universal, esta se sitúa a la avanzada de la descripción, crítica, comprensión, revalorización, con y descontextualización de la realidad.
Muchas han sido las piezas presentadas esta vez, salvando la esencia de hombres y mujeres, y restando la sobrevaloración dada a elementos puramente banales.
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| Memorias, pieza ganadora del Primer Premio impreso. |
Revolución, desde su semántica, es percibida al contemplar el fruto de la mezcla de fotografía, pintura, grabado, y el uso de las nuevas tecnologías, materializado en los distintos formatos, por cada uno de los autores.
De una rigurosa selección y teniendo en cuenta conceptos y formas, el jurado (Ángel Alonso, Ángel Ramírez, Carina Pino Santos, Eduardo Moltó y Leriam Jiménez) otorgó los premios y menciones:
En la categoría de obra impresa, primer premio para Edgar Echavarría, segundo para Yamilis Brito, tercero para Yosleiby Fernández, y las menciones, José Antonio Bertot y Yamilé Barceló.
En audiovisual, primer premio Alexis Jaca, segundo Yamil Garrote Palaus, tercero Laura Tariche y Yimit Ramírez, y menciones para Néstor Kim Enríquez, Lisandro López y Lainier Díaz.
Memorias, de Edgar Hechavarría (primer lugar obra impresa), mediante dos fotografías, desde ángulos distintos, condensa un sinnúmero de significados, que al final redundan en similar perspectiva. La ciudad de La Habana, y su malecón, utilizados de manera genérica, cobran un particular sentido en la composición. Recordando la imagen de los molinos de viento contra los cuales luchó Don Quijote, grandes, omnipotentes, se levantan “algunos vigías” que bordean el litoral.
Por su parte, Revelaciones, de Alexis Jacas (primer premio audiovisual), impresiona con un trabajo simple solo en apariencias, y una complejización formal y conceptual, a través de la cual el público se regodea en la identidad cubana.
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| Aire de calamina, tercer lugar en obra impresa. |
Todas las composiciones acertaron en combinar manifestaciones históricas y técnicas provenientes de la tecnología, develando así facturas impecables y originalidad en su manera de significar los mensajes.
Además de la exhibición de piezas reconocidas por el jurado, se estarán exponiendo por estos días obras de Pedro Meyer, Alicia Candiani, Juan Miguel Morales…
Como actividades colaterales al Salón, se procuran también eventos colectivos como Sharing Dreams, Proyecto Siamés, exposición de carteles y otros.
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