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Revista Arte América
Dos jóvenes creadoras homenajean a Fidel
RESEÑA

Por: Jorge Rivas Rodríguez

Por quien merece amor, una muestra concebida en ocasión del cumpleaños del Comandante en Jefe Fidel Castro, e integrada por obras de las jóvenes creadoras Aziyadé Ruiz y Anisis González (Isis) fue inaugurada en el lobby de la Loyd´s, en La Habana.

A partir del año 2006, la producción  plástica (pintura) de Aziyadé Ruiz Vallejo (Camagüey, 1972) comenzó a introducirse en laberintos más complicados de la existencia humana. En esta exposición, donde comparte espacio con una novel artista del repujado en metal, vuelve a hacer uso del sarcástico comentario característico en toda su obra precedente. La joven artista vuelve a recrear el mundo que la rodea, para componer un universo de proyecciones pictóricas eminentemente abstracto-figurativas, desde un entendimiento filosófico de “mi entorno y recuerdos de lugares u objetos afines, además de mis devociones y preferencias”, tal expresó.

Vale recordar que desde su graduación en el Instituto Superior de Arte, en 1986, Aziyadé nos acomodó a un arte que entreteje sus razonamientos plásticos sobre la base de valoraciones que casi siempre irradian desde la familia y las amistades más cercanas, para crear un discurso que la ha hecho trascender, ante todo, por su libertad de expresión y su total sinceridad y desenfado.

Aunque nunca fue exhaustiva en sus pinturas, los temas de sus cuadros —que durante mucho tiempo más bien realizó en pequeños y medianos formatos— transitan desde lo tautológico hasta la recreación de pasajes, remembranzas, acontecimientos o sentimientos que, en última instancia, devienen reflexiones de mutables fenómenos que forman parte de la problemática existencial de nuestros tiempos.

Según el reconocido crítico de arte Rufo Caballero, en las palabras del catálogo, “el año 2010, fecha redonda, un año de tantas catástrofes en el mundo, marca sin embargo, quizás por contraste necesario y efusivo, la maduración total y la consagración de Aziyadé Ruiz, como una de las principales pintoras cubanas de las dos décadas más recientes. Son varios los índices de crecimiento inobjetable, que hablaron a la crítica, ya desde comienzos de 2010, acerca de la plenitud creadora de Aziyadé.

“En primer término, el formato. La expansión. Aziyadé es una pintora monumental; la abstracción de sus ideas no permite la contracción del formato. Conste que lo escribe alguien muy reticente con la pintura de gran escala, la que no en pocas ocasiones me parece hinchada, inflada, inconsistente. Pintar con las proporciones que está pintando Aziyadé ahora mismo, constituye un peligro enorme. Ella atraviesa ese campo minado como si atravesara un campo de violetas; eso es: con una seguridad espartana. Aziyadé necesita el espacio pictórico, la complacencia de la materia y el color. Su pintura es ancha y abierta siempre, dúctil, en la medida en que la expresión sirve al propósito de explicarse fuerzas mayores del universo”, precisa el crítico.

Anisis (Isis) González (Morón, 1969) entró con su obra, hace poco menos de dos años en el amplio panorama de la plástica nacional. Ahora vuelve a dar muestras de su madurez e imaginería artística en el repujado en metal, una técnica milenaria, la cual entrecruza con collages, pinturas y esculto-pinturas.

A través de esta práctica, también conocida como repoussé y metal embossing, Isis establece un conjunto de discursos plásticos independientes, pero cuyos temas se mezclan de forma sutil y armónica para conformar la dramaturgia de la muestra. En sus piezas se aluden los más disímiles sentimientos humanos, desde la esperanza, el amor y la fe, hasta la angustia, el dolor y el miedo…

Minuciosa faena sobre láminas de metal —plata, bronce, cobre y estaño—, que demuestra las incipientes habilidades de esta joven creadora para lograr diferentes efectos visuales a partir de la combinación de superficies redondeadas y planas, algunas de ellas trabajadas con un producto previsto especialmente para esta labor, conocido como pan de oro, de plata o de bronce, el cual resalta los efectos de antigüedad de algunas de las historias narradas. Paciente y, por supuesto, perfectible ejercicio, que contó con el desvelado apoyo de su compañero Sergio.

Buril en mano, Isis ahonda en los orígenes de nuestra identidad. De ahí el principal valor de esta exposición —en las que hay obras con un predominantemente valor conceptual—, que en su inauguración ganó palmas del público.

© Asociación Hermanos Saíz. 2010.