De la plástica universal en Romerías
Por: Cosette Celecia
Son muchos los que coinciden en que las artes plásticas han sido las privilegiadas en estas Romerías holguineras. Convergen por estos días jóvenes artistas de diferentes países como los muralistas hondureños que forman parte del proyecto Incubarte, el mexicano Damián Ontiveros y Areg Elibekian, quien ha llegado desde Canadá, y de Cuba el propio Roberto Diago (nieto), que propone una muestra en la que comparten espacio en la galería sus piezas con las de su abuelo.
Por si fuera poco, han sido traídas hasta la Ciudad de los Parques las exposiciones de dos grandes de la plástica universal, Oswaldo Guayasamín y Pablo Picasso, que permitirá acercar al público a creaciones originales de los artistas.
En el Salón Solemne del Museo La Periquera se exhibe Guayasamín en Holguín, con 20 obras originales del maestro ecuatoriano, en las que se aprecia, a través del aguafuerte, la litografía, la serigrafía y la técnica mixta, la variedad de opciones empleadas para plasmar sobre el lienzo o el papel un mundo creativo en el que fueron constantes el reflejo de las angustias de los pueblos latinoamericanos.
Pablo Guayasamín, hijo mayor de Oswaldo y presidente de la Fundación que lleva el nombre de su padre, inauguró la muestra que deslumbra por el profundo humanismo que trasluce la obra de este artista, catalogado como expresionista, y en la que entre trazos y colores se descubre su pesar por la miseria de hombres y mujeres de este continente, así como su denuncia a la violencia que caracterizó al siglo XX, --no muy distinta de la que se vive en el presente-- marcado por guerras y dictaduras.
Pablo, en intervención que dio inicio al Evento Memoria Nuestra, compartió con los participantes del más importante encuentro de pensamiento de las Romerías, aspectos de la vida de su padre que marcaron en su primera juventud su devenir como ser humano y como artista, vivencias que dieron origen a algunos de sus cuadros y modos de expresión de su dolor. “Los creadores son la voz de los pueblos, deben luchar por la defensa de los derechos humanos, cantar, llorar, decir lo que sienten los pueblos”, afirmó.
Y en respuesta a una pregunta sobre las influencias de otros creadores en la pintura de Guayasamín refirió la admiración de su padre por el muralismo mexicano y la “época negra” de Goya, sus primeros referentes antes de lograr un estilo propio y agregó “hay quienes lo comparan con Picasso; uno, representó la tragedia de la guerra civil española, el otro, reflejó la tragedia de los pueblos del continente americano, pero cada uno manifestó adecuadamente sus realidades”.
Asimismo, Retratos Imaginarios, la exposición de Picasso, está conformada por 29 litografías a color que constituyen pruebas de autor del artista, donadas por el galerista norteamericano Gilbert Brounstone, que se muestran actualmente en la Sala Pequeña del Centro de Arte de esta ciudad. El conjunto de piezas pasará a formar parte de la Colección de Arte Universal del Museo Nacional de Bellas Artes, aunque se espera que exhiba próximamente en otras ciudades del país. |