
Confesiones y retos de una joven curadora. Lecturas sobre la exposición Matta: del arte al libro
Por Maria Nela Lebeque Hay
Una nueva exposición sobre artes plásticas con motivo de las actividades colaterales al XXXIII Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano se inauguró el pasado 5 de diciembre. Esta se efectuó en el insigne espacio de la Casa de las Américas con una impresionante asistencia de público, así como de numerosas personalidades de la cultura nacional e internacional. Entre ellas podemos destacar la presencia de Alfredo Guevara, presidente de la cita cinematográfica; Roberto Fernández Retamar, director de Casa de las Américas; Luis Morlote Rivas, presidente de la Asociación Hermanos Saíz; Miguel Littín, importante cineasta y guionista chileno y Hervé Fischer, renombrado artista y teórico canadiense conocido en Cuba por sus interesantes estudios sobre la industria de Hollywood.
Teniendo como marco la serie de actividades y muestras en homenaje al Centenario del connotado artista de talla internacional Roberto Sebastián Matta Echaurren (o sencillamente Matta) la muestra lleva como título Matta: del arte al libro. En ella se exponen cerca de cuarenta obras del creador desde una nueva faceta de su larga trayectoria artística: la ilustración de libros. Sobre este tema conversamos con la curadora y especialista de la institución Yoani Rivera. Experta en las labores de restauración y conservación de la colección de Casa de las Américas desde el año 1999 -aunque venía trabajando en la institución desde 1996- asume la tarea por la necesidad del centro en el rescate y digitalización de todos sus fondos.
Nuevamente Casa de las Américas se involucra en una exposición de características muy peculiares por la figura que se exhibe y el contexto en el que se lleva a cabo: el XXXIII Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. ¿Cuáles fueron las motivaciones que impulsaron a la realización de esta muestra?
Bueno, el comité organizador del Festival le propuso a la Casa de las Américas hacer una exposición sobre Roberto Matta. Ello fue una tarea difícil pues nosotros habíamos hecho en el 2006 una gran muestra durante todo un año. Por tanto nuestra propuesta inicial fue presentar a Matta de otra manera. No con otro estilo, sino desde una nueva forma dentro de su recorrido artístico que permitiera establecer otras visiones sobre su pluralidad como creador. Contábamos en nuestra colección con estos libros-objetos artísticos, que no son solamente de Matta, pero que lo involucran desde múltiples formas. A primera impresión no es lo que estamos acostumbrados a ver en su obra y precisamente esa fue la premisa que nos motivó a hacerlo. Es decir, la importancia de que el público pudiera apreciar esa otra manera de hacer su arte. Al mismo tiempo queríamos que la exposición no fuese aburrida.
Yo tuve la oportunidad de conocer personalmente a Roberto Matta en el año ´97 y era una persona que constantemente se mantenía experimentando, muy fresco a pesar de sus años. Esta fue también una de sus formas de experimentación. De modo que queríamos que durante la celebración de sus cien años, es decir en el conjunto de actividades que se desarrollan por su Centenario, Casa de las Américas tuviese la oportunidad de mostrarlo en esta faceta como ilustrador y un poco como el niño interior que lo acompañó toda la vida, siempre probando nuevas experiencias de vida y de creación. Entonces se nos ocurrió esta idea de extraer personajes que se encontraban dentro de las obras y ponerlos a dialogar con la exposición, el público y de algún modo rendirle un sencillo homenaje a su ingeniosidad.
Resaltan dentro de la muestra la disposición de las piezas que se encuentran divididas por los textos y los pliegos contenidos en los mismos a modo de historietas. Amén de los otros dos libros en pequeño formato que recogen la famosa historia cervantina (El Ingenioso Hidalgo Don Quixote de la Mancha de Matta,1991) hechos en cajas de fósforo y litografía. ¿Qué criterios manejaste para la selección de las obras y qué te propusiste como eje para articular la curaduría de la misma?
Bueno, más que modular la muestra por años, estéticas, etc. en realidad la idea de la exposición fue sencillamente presentar estos libros como objetos de cualidades artísticas. Y a su vez hacerlo desde la idea inicial con que lo habíamos concebido. Ni siquiera buscábamos el enmarcado tradicional que se utiliza para conservar la obra (es decir, con el diafragma, el passe-partout, etc.), sino presentarlo así, como un libro artístico, jugando a su vez con las obras que queríamos mostrar. En sí esta fue la concepción curatorial.
Todo el tiempo estuvo presente el principio de respeto a que lo que estábamos presentando eran textos impresos con cualidades indisolubles a este hecho, aun cuando dentro de ellos se encontraba el trabajo de Matta. En este sentido no se desvalorizó este principio elemental.
Hemos conversado cómo la muestra está conformada desde dos condiciones fundamentales: su carácter como libro y la exposición de las obras de Roberto Matta. ¿Cómo fue entonces la experiencia del montaje de las piezas para lograr tal sentido?
Bueno, primeramente debo decir que la exposición se cimienta en su poca duración. No estará mucho tiempo en sala precisamente por la complejidad que presupone montar este tipo de piezas con sus características particulares sobre la superficie de la pared. La solución que utilizamos en este caso fue adherir de manera muy cuidadosa los pliegos al cristal que los protegía para su mejor visionaje y buscando en todo momento su conservación. Como sabes el principio rector que nos ocupa es salvaguardar las obras, así que ante todo era necesario buscar estrategias que posibilitaran tal intención.
Así mismo, empleamos otros soportes que nos ayudaron a lograr la consolidación de la idea que nos propusimos, la de presentar las obras como textos artísticos. Así que utilizamos bases en acrílico para ello.
Aunque hace muy pocas horas que se inauguró la exposición y tal vez resulte un poco prematuro aventurarse a lanzar aseveraciones, cuál ha sido la recepción del público asistente a la inauguración sobre la exposición que propusieron.
Ciertamente es muy prematuro hablar sobre este tema. Yo creo que los objetivos que nos trazamos de mostrar a Matta desde otra manera de hacer su arte quedaron de algún modo cumplidos. Antes de la inauguración muchas personas se me acercaron y comentaron: ¡¿Pero otra vez Matta?! Y a ello yo les respondía: ¡yo quiero que vayan a la exposición y luego me den sus opiniones! Después de la inauguración muchas de estas personas se me acercaron y me dijeron: sí, era otra vez Matta, pero no sabíamos que iba a ser de este modo. Entonces eso me reconfortó mucho, porque me mostró que mi propósito fue alcanzado.
Muchas gracias por compartir tus experiencias. |