 Variedades Galiano: Una apología polisémica e inagotable de la vida
Por: Lázaro Jorge Carrasco
Tres personajes de perfilada demacración: yo, tú, el prójimo. Tres cuerpos de obscenidad temerosa: ora yo, ora tú, ora cualquiera de los demás. Variedades Galiano ha contado de quebrantos del espíritu. Y de espíritus quebrantados. Se ha puesto en pie y ha señalado a cada uno de nosotros. Nadie queda excluido.
No hay un lugar fijo para las cosas en El ciervo Encantado. No nos es permisible decir: “Aquí la podredumbre. La desidia allá. Acullá la lucidez disfrazada de locura”. Sino decir: “La puesta en escena de quienes somos, en todos lados, en todos los sentidos posibles y probables.”
A Variedades…le ha bastado un acto único para representar lo que podría ser una apología múltiple, polisémica e inagotable de la vida. Del desgaste, del desmoronamiento, de lo que se derrumba sobre la cabeza de un ser cualquiera y que es totalmente visible desde la propia escenografía, de una sobriedad lóbrega, casi fantasmal.
Por ese espacio de sordidez inusitada desfilan las penas diarias. Y el equilibrio preciso en el cuerpo del actor, sobre el que trabaja habitualmente El ciervo…, estará dispuesto ya en función de la representación del agotamiento, del desgaste; ya en función de la perspicacia que se ha ganado con la experiencia, con el desgarramiento.
Oda en este punto a Eduardo Martínez, cuyo dominio corporal rotundo, a dúo con un travestimiento portentoso de la voz, me hizo trepidar en el asiento. En un instante cualquiera durante la actuación de Eduardo miré a Nelda Castillo, directora de la Compañía. Quería ver una expresión en su rostro que denotara si eso era lo que habían querido lograr con el personaje. Nelda estaba sonriendo. Como hizo con Lorelis Amores y Mariela Brito a cargo de los otros dos personajes.
La pronunciación de los textos estuvo marcada por las pausas reiteradas. Desesperante a veces. Confieso. Pero la poética de El Ciervo…es una diferente. Una poética solo suya. Precisamente la que hace a la compañía erguirse como una de las más polémicas y representativas de la sociedad cubana actual. |