
Mefisto canta a Rachel
Por: Lázaro Jorge Carrasco
La puesta en escena Canción de Rachel estrenada hace apenas unas semanas por Mefisto Teatro y bajo la dirección de Tony Díaz, tiene dos antecedentes imprescindibles en la cultura cubana: la novela homónima escrita por Miguel Barnet y la Bella de la Alhambra, del realizador Enrique Pineda Barnet una película basada en ese texto.
Me atrevo a decir que Mefisto es un grupo osado. Se lanza a estrenar obras que en circunstancias económicas distintas resultarían quizás más fáciles de producir. Y el resultado final, según mi juicio, no ha rozado la catástrofe, si bien reparamos en que el teatro musical en el país es actualmente un género en re-nacimiento para muchos.
Los protagónicos, repartidos entre Maylú Hernández en el papel de Rachel y Heidy Villegas en el de Rachel vieja, se llevaron repetidamente los aplausos del público, en reconocimiento al talento vocal irrebatible, aunque debieron, tal vez ensayar un poco más antes del estreno, para lograr quizás una Rachel más balanceada entre lo dramático y lo musical.
Sería una herejía irremediable dejar de subrayar las representaciones de la Margot de Candita Quintana, con cuya actuación especial contó Tony Díaz y la de Adolfito, encarnado por Daniel Roble.
Respecto al diseño de escenografía de la puesta, Mailin Álvarez aprovechó las dimensiones de la Sala Tito Junco para construir una representación fidedigna del Teatro Alhambra, al tiempo que en el lado opuesto del escenario confluía la Rachel vieja en su hogar, permitiendo intercalar escenas correspondientes a épocas históricas, ambientes e intencionalidades distintas.
De manera general Canción… me pareció otro intento plausible por reanimar este tipo de teatro musical del que los espectadores cubanos disfrutan y del que exigen tanto. Definitivamente no será la mejor obra de Mefisto. Sin embargo, es bueno que los artífices de la escena nuestra se preocupen (y se ocupen) por recuperar lo que históricamente al espectador cubano le ha apasionado tanto presenciar. |