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Maysabel Pintado sin frenos para crear
ENTREVISTA

Por: Martha Sánchez

Maysabel Pintado, una de las principales artistas que tuvo el Ballet Lizt Alfonso durante 12 años, conquistó el Premio Iberoamericano de Coreografía Alicia Alonso con su creación Espectral.

La joven, ahora artista independiente, por primera vez tomó distancia del estilo que empleó para expresarse por varios años, más cercano a la danza española que a otros tipos. Tejió su creación con las bases de la danza moderna y la clásica. Así que la conquista del premio en el más importante certamen de su tipo en la región, representa más que una alegría, un impulso.

La artista es graduada del Instituto Superior de Arte y se encuentra en una etapa en la que intenta traducir cada una de sus experiencias en movimientos danzarios.

¿Por qué cuando hablas de Espectral, antes de mencionar estilo o pasos, nombras sentimientos?

“Creo que algo básico en la danza es la forma de expresar lo que sentimos a través de los movimientos. Con el tiempo y la depuración de la técnica se ha perdido un poco la expresividad, a los intérpretes les cuesta actuar porque están más preocupados muchas veces por la técnica de la ejecución, que por sentir cada movimiento como parte de su cuerpo. Para mí el sentimiento es vital en una danza porque una coreografía quizás sencilla pero justo con la expresividad que demanda el mensaje o la música de la obra, lleva al público cada uno de los pequeños detalles de ese mensaje.

“Eso no se lograría a lo mejor con una técnica perfecta, sin embargo con un sentimiento plano que queda únicamente en el marco del artista y el creador. Para mí es fundamental que el público pueda sentir tal y como siente el bailarín, que es el transmisor de la obra”.

¿La misma fuerza interpretativa que le ponías a todo como bailarina la usaste en tu coreografía?

“Siempre lo hago, pero en Espectral la expresión es mucho más contenida porque al tratarse de espectros muestra seres que han perdido la vida y se encuentran en el conflicto de llegar al más allá soñado, el que todos aspiramos que exista. Ellos tienen sus propios sueños, pero los deben transmitir más a través de la intención del movimiento, imprimirle un sentimiento a una mano, a un hombro, al pecho, más que a la propia expresión del rostro; porque, como todo muerto, pierden la expresión habitual del ser humano vivo”.

¿Qué inquietudes te llevaron a desarrollarte como coreógrafa?

“Trato de que cada una de mis experiencias en la vida llegue a formar parte de mis movimientos danzarios o de mi experiencia como coreógrafa. De niña acudí a pequeños eventos que me daban un incentivo para crear. A los 13 años, junto con otras tres amigas a las cuales quiero muchísimo, me presenté en uno de los concursos del Ballet Lizt Alfonso. Ese fue el primer gran paso que di como amateur en el mundo de la coreografía. Y ya dentro de la compañía me seguí desarrollando, o por lo menos intenté desarrollarme y además superarme a mí misma».

¿Qué características tenían tus creaciones por aquella época?

“Trataba de que cada uno de los bailarines con los que trabajaba, que normalmente eran niños, encontraran su propio camino. Y que un niño transmita un sentimiento de tristeza, los niños que son tan felices, es complicado. Pero la coreografía siempre ha formado parte de mi vida”.

¿Qué conocimientos te han aportado como creadora?

“Cada uno de los elementos y cada una de las personas que ha intervenido en mi vida, en cualquier etapa, ha sido fundamental. He aprendido a conocer, o por lo menos me esfuerzo por conocer, a la persona con la cual tengo interacción en un momento determinado, ya sea en la calle, en una parada de una guagua... De mis maestros y mis amigos, aprendo. A veces con pocas palabras me han sabido describir momentos fundamentales que luego, incluso, he utilizado en mis obras”.

¿Qué creadores dirías que han influido en ti como coreógrafa?

“Ha sido muy inspiradora la obra de Jiri Kyllian, desde que lo conocí me enamoré. Las obras que ha dejado Alberto Alonso, también son espectaculares, nunca las voy a olvidar. Y me pregunto: ¿Cómo estos creadores han podido desarrollar la danza con movimientos tan elementales de la técnica que ya conocemos, pero además tan bien trabajados y bien elaborados? Es algo que cada uno de los coreógrafos deberíamos preguntarnos. ¿Cómo encontraron cada movimiento, cómo lo trabajaron, cómo lo pensaron, cómo lo elaboraron? Vale la pena sentarse a estudiarlos, una y otra vez. Y además, muchísimas compañías en el mundo, en Latinoamérica de países como Brasil y Argentina, son espectaculares.

“Existe cada trabajo en el mundo donde uno encuentra muchas veces lo mismo que uno quisiera decir, expresado de una forma exquisita. Y eso es a lo que siempre un coreógrafo aspira a llegar».

¿Qué estilo coreográfico es el de Maysabel?

“Todavía lo estoy buscando. Soy joven y sería muy pretencioso definirlo ahora. De momento lo único que sí quiero es no tener un freno, poder trabajar con quien me llame, ya sea con el Folclórico Nacional, Danza Contemporánea, el propio Ballet Nacional, o con un grupo de danza española. Como busco la forma de mezclar e interrelacionar los diferentes estilos danzarios, no persigo un estilo específico, depurado, pues no me quiero amarrar todavía”.

¿En qué proyectos te involucrarías en el futuro?

“Quisiera poder trabajar con compañías tan grandes como el Ballet de Camaguey. Ojalá se pudiera hacer realidad mi sueño. Poder llegar también a Endedans, Danza Libre en Guantánamo, y Danza del Alma en Villa Clara. Quisiera poder experimentar en cada una de estas compañías que además tienen trabajadores y directores excelentes y bailarines tan grandes como todos los demás. Esos son mis proyectos: buscar nuevos caminos para andar”.

¿Además de la danza, te apoyas en otras artes para crear?

“Para mí la música es vital. Se ha convertido en una adicción hacer cada movimiento pensado en función de la melodía. Es culpa de la casa, porque mi esposo Denis Peralta, es músico, es el compositor de las notas musicales de Espectral. No puedo pensar en un trabajo coreográfico si no tengo una música que me respalde, que me inspire”.

El Premio Iberoamericano de Coreografía 2010, compartido con los españoles Elías Aguirre y Álvaro Esteban, incluye la incorporación de las piezas Espectral y Entorno en el repertorio del Ballet Nacional de Cuba, además del estreno de ambas en el venidero Festival Internacional de Ballet de La Habana. Maysabel dedica estos días a montar su creación para ese momento, en el cual se le agasajará en una ceremonia.

© Asociación Hermanos Saíz. 2010.