
Enriqueta Favez también en nuestras tablas
Por: Yarimis Méndez Pupo
Villa de Baracoa, Cuba. Año 1819. Un joven médico francés llega a esos lares y revoluciona los conceptos sobre medicina, relaciones sociales y derechos de la mujer. Su presencia en el lugar, junto a los secretos que guarda, desencadenan una serie de conflictos y prejuicios entre los habitantes de la Villa.
Es ese el argumento que motiva la obra Escándalo en la Trapa, puesta en escena que se retomó este fin de semana en el marco del Festival Internacional de Teatro y que atesora el gran premio en el Onceno Festival Nacional de Camagüey 2006, además del premio al mejor diseño de vestuario y el Villanueva de la Crítica a la mejor puesta en escena en el año 2005.
Como parte de las presentaciones de este fin de semana, Mefisto Teatro, bajo la dirección de Tony Díaz y de la mano de un joven elenco de actores, llevó al escenario del Mella la pieza a partir de la cual nos acercamos a la historia de Enriqueta Favez, la mujer que enfrentó la condena de una sociedad machista, y decidió vestir ropas de hombre para hacer todo lo que la sociedad le prohibía entonces.
La historia, otras veces narrada en la literatura o cronicada en nuestros periódicos, fue excelentemente representada por el elenco de la compañía, que no solo le otorgó verosimilitud, sino que le imprimió también una gran dosis de picardía para hacer de la puesta un espectáculo realmente admirable.
De entre el joven repertorio de actores, sobresalieron sobre todo Alejandro Milián y Yaité Ruiz, quienes se alternan en la escena en el personaje de Enriqueta o Enrique Favez.
Asimismo, loable resulta el diseño de vestuario de Escándalo en la Trapa, a cargo del Premio Nacional de Teatro, Eduardo Arrocha, quien con materiales como papel y cartón y el manejo peculiar de los colores, logró un hermoso diseño de imagen para cada personaje, muy a tono con la época narrada en la obra.
Así, esta pieza teatral, recorre felizmente por los senderos de la historia de Enriqueta Favez y su presencia en Cuba, a la vez que se alza como una obra reivindicatoria de la mujer y sus derechos. |