
El arte de ser muchos en una sola vida
Por: Dainerys Machado Vento
El grupo Gigantería, vestido de negro, blanco y metal, abrió las puertas del capitalino teatro Mella, el pasado 26 de enero, para que artistas y público compartieran alegrías en la entrega de los galardones de actuación Adolfo Llauradó y de los Premios Caricato, que entregan cada año la Asociación Hermanos Saíz (AHS) y la UNEAC respectivamente.
La gala comenzó con la interpretación de sonetos de Shakespeare, en una performance de jóvenes del último año de la Escuela Nacional de Arte (ENA), bajo la dirección de Carlos Díaz. Y justo cuando quedaron flotando en el aire las notas de los instrumentos de viento del Quinteto Santa Cecilia del Instituto Superior de Arte (ISA), comenzó la premiación.
Fragmentos de los mejores filmes de las primeras décadas de la Revolución inundaron el teatro desde una pantalla sobre el escenario. Todas tenían en común la actuación de ese grande que fue Adolfo Llauradó. La sexta edición de los premios que llevan su nombre laureó nuevamente a los actores y actrices menores de 35 años más destacados en 2009.
En la categoría de teatro para adultos fueron reconocidos Yarín Peralta y Alexander Díaz. Ella por su trabajo en la obra El Malentendido, dirigida por Juan Carlos Cremata y él por La muerte de un viajante, en montaje de Pancho García.
La actuación de Yudith Martín en Un mar para Tatillo fue galardonada entre las jóvenes que hicieron teatro para niños. Y en la misma categoría, pero para los hombres, compartieron el premio Falconeris Escobar, por Bebé y el Señor Don Pomposo y Maykel Chávez, también por Un mar para Tatillo. Yudith y Maykel recibieron además el Premio Caricato “Pepe Camejo” que reconoce la actuación en la mismo apartado pero sin distinción de edad para los nominados.
En teatro para niños, el jurado de los premios Llauradó decidió otorgar un reconocimiento especial a los pequeñitos Olin Tamayo e Ingrid Lovaina por su trabajo en la puesta Y sin embargo se mueve, de Carlos Alberto Cremata y La Colmenita. La pieza fue estrenada durante el Festival de Teatro de La Habana con un tremendo éxito en la afluencia de público y fue muy favorecido por la crítica.
En actuación en televisión se llevaron las palmas Yanisel Soria por su papel en el teleplay Abre los ojos, mami. Mientras que Tomás Cao fue galardonado por el conjunto de su trabajo en los dramatizados Los aretes que le faltan a la Luna, Zapatos y El Salao.
El jurado de los premios Adolfo Llauradó 2009 estuvo presidido por el crítico de cine e investigador Luciano Castillo, y contó además con el concurso de Roberto Gacio, Doris Gutiérrez, Omar Valiño y Osvaldo Cano. Estos estuvieron de acuerdo en entregar además el Premio Excepcional a Yuliet Cruz, concebido para reconocer el trabajo de jóvenes actrices y actores menores de 35 años con una prolija labor profesional.
Durante la jornada se entregaron además los Premios Caricato de la UNEAC, entre los que sobresalieron los de actuación en cine para Rosa Vasconcelos por El Premio flaco y para Mario Guerra por el sastre de Ciudad en Rojo. Por su trabajo humorístico fueron reconocidos Yerlín Pérez y Miguel Moreno por sus interpretaciones en el programa de televisión Deja que yo te cuente y Rigoberto Ferrera por el espectáculo Cuando el Rigo suena. El premio Francisco Covarrubias de teatro para adultos fue entregado a Ivanesa Cabrera, por La visita de la vieja dama, de Teatro Buendía y a Pancho García y Waldo Franco por Final de Partida, puesta de Carlos Celdrán y Argos Teatro sobre el original de Samuel Beckett.
Breve aparte con la Cruz
Yuliet Cruz subió al escenario a recibir el Premio Excepcional Adolfo Llauradó, de la AHS, con la misma figura delgada, y sonriente en toda su expresión, con que hace diez años la vimos interpretar en el mismo escenario del Teatro Mella a la Lalita de Contigo Pan y Cebolla.
Desde entonces su carrera no se ha detenido, y ha encontrado su ascenso justo en una gama sorprendente de diversas y siempre bien calibradas interpretaciones que no abandonaron las tablas, pero que también la llevaron a la televisión y al cine de Cuba y otras latitudes.
“Me sorprendió mucho recibir un premio como este, sobre todo porque es un reconocimiento al trabajo del actor en diferentes ramas”.
¿Cuál crees sea el valor de un galardón que reconoce el conjunto de la obra de actrices y actores muy jóvenes?
Que se haya creado este premio es algo buenísimo, y que esté incluido entre los Adolfo Llauradó de actuación que se entregan todos los años es muy importante para todos los jóvenes. Porque creo que prueba que tenemos un espacio, pero a la vez ayuda a elevar el nivel de ese espacio alcanzado.
Así mismo lo siento en lo personal: como una gran motivación para seguir trabajando.
¿Qué podemos esperar del próximo estreno de Reino Dividido?
El de Reino es un montaje muy peculiar. Para mí es además una nueva faceta porque interpreto a Josefina Manresa, la viuda del poeta Miguel Hernández, un personaje histórico, muy real. Solo espero que el resultado final llene las expectativas tanto mías como del público que vaya a verla.
¿Por qué dices que es un montaje peculiar?
El trabajo que Carlos Celdrán hace con los actores es algo increíble, que permite partir de los sentimientos, de las individualidades. Y también porque la puesta se concentra mucho en las contradicciones de Miguel Hernández y Pablo de la Torriente como poetas y como soldados. Creo que eso va a ser lo más interesante de la puesta.
Reino Dividido, obra de Amado del Pino, tendrá su estreno mundial el próximo 12 de febrero en la sala Argos Teatro de la capital cubana. El montaje será una buena oportunidad para confrontar de nuevo sobre las tablas el talento y la gracia escénica de la joven Yuliet Cruz, recién galardonada con el Premio Excepcional Adolfo Llauradó de la AHS. |