
Arizona: una obra para pensar en las fronteras que nos dividen
Por: Barbarella González Acevedo
En una temporada que se extiende desde el pasado mes al presente, la Compañía teatral Hubert de Blanck en su 20 cumpleaños, y el Consejo Nacional de las Artes Escénicas presentan Arizona. Es esta una obra del dramaturgo Juan Carlos Rubio y cuenta con la puesta en escena y dirección artística de Marcela García y Fabricio Hernández.
Juan Carlos Rubio es un autor contemporáneo español que fue titulado por la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid y la Escuela de teatro de Alcorcón (1981-1985), asumiendo a lo largo de su carrera roles diversos tanto en el teatro como en televisión y cine. El texto que hoy presenciamos fue Mención de Honor del Premio Lope de Vega.
Una pareja ni muy joven, ni demasiado vieja, pero aparentemente feliz llega a un apartamento situado en Arizona, Estados Unidos. Llegan como voluntarios con una misión. La chica, Margaret, parece haberla olvidado. George, su contraparte se la recuerda: tienen como objetivo vigilar a sus vecinos del sur para evitar que inmigren al país. La aparentemente afable pareja va develando poco a poco sus intimidades no evidentes tras una primera mirada.
Desde esta dimensión el texto dramático se encuentra muy bien construido. Viarias reiteraciones en las locuciones de los personajes, así como enfáticos apartes, en que Margaret asegura no ser tan olvidadiza como aparenta, así como las líneas en que están construidos ambos personajes nos muestran cuanto de absurdo y farsesco tiene esta obra que su autor define como Tragedia Musical Americana.
El punto climático llega con la parición de un niño de unos cinco años inmigrante también en el desierto de Arizona. Margaret, que no puede tener hijos no soporta que George, obcecado por su misión, mate al pequeño. Esto es solo el antecedente del desenlace. La vida en pareja es uno de los intensos tópicos de este texto teatral.
Es esta una obra que a través de mecanismos anti realistas por momentos nos invita a pensar sobre la absurdidad de las fronteras que los hombres se inventan para distinguirse unos de otros y para justificar odiarse, fronteras que dividen el mundo Norte - Sur, Este -Oeste, y dejan de lado la igualdad de todos los hombres, que trabajan y viven bajo un mismo cielo. Reflexiona Arizona también acerca de la alienación que ciega a los individuos al afrontar misiones que no han sido diseñadas por ellos, sin permitirse siquiera un cuestionamiento y que lleva inevitablemente a la catástrofe.
Kelvis Sorita como George y Marcela García como Margaret son los actores que llevan adelante esta puesta en escena. Ambos con su buen decir, limpieza en la gestualidad y carismáticas presencias escénicas dan muestras de virtuosismo en sus interpretaciones. |