Reivindicar a Cuba ¬°¬Ņotra vez?!

No sé si escribir estas líneas como quiero, me siento tentada a hacerlo de dos maneras. Veremos si al final me sale de la manera más clara y sin afectar las sensibilidades de nadie. Me es necesario hacer estas reflexiones. Cuba es un país rico en costumbres y tradiciones, y sobre todo en el abanico musical que le es característico.

 

Hace un par de d√≠as, por convite de unos amigos, disfrut√© de unas de las playas m√°s hermosas del pa√≠s que se encuentra en el cayer√≠o norte de Ciego de √Āvila, la tan conocida Jardines del Rey. A pesar que hace unos meses el hurac√°n Irma destroz√≥ casi todos los inmobiliarios del complejo hotelero, me siento muy satisfecha por el esfuerzo del Consejo de Administraci√≥n Provincial (CAP), el Ministerio del Turismo (MINTUR), y del Partido Comunista de Cuba (PCC), as√≠ como otras entidades por el r√°pido y excelente trabajo hecho. Pero no es aqu√≠ donde va mi an√°lisis. Estando en uno de los hoteles, cuyo nombre me voy a reservar, no quiero pasar por alto que aunque posee confort y exquisita atenci√≥n; hay un mal que azota a casi todas las entidades hoteleras. Me refiero a los espect√°culos que producen de manera vespertina y nocturna. Horrible. Esa es la impresi√≥n que me provocan dichos espect√°culos. ¬ŅCu√°l es la Cuba que est√°n ofreciendo al turista? ¬ŅHasta d√≥nde vamos a llegar con estos productos tan prostituidos? No quiero ser negativa, no es mi intensi√≥n en primera instancia; pero no puedo quedar callada. En mis manos no est√° solucionarlo totalmente, pero me siento con la responsabilidad de compartir mi criterio, y tal vez alguien me escuche y tome medidas. Lo peor es que s√© que ocurre en casi todos, por no decir todos, los centros tur√≠sticos del pa√≠s. Por lo tanto es en clave de urgencia hacer algo para soslayar situaciones similares. Tanto que criticamos porque el reguet√≥n es un mal para los j√≥venes, ahora mucho m√°s con el tan manido trap; pero qu√© estamos haciendo o de qu√© manera estamos defendiendo nuestra cultura que se lleva y trae de manera menos fortuita.

Para informarme m√°s sobre el tema, pregunt√© al responsable del comit√© de cultura-turismo en la provincia, comit√© que es resultado de muchos debates realizados hace casi dos a√Īos, requerimientos hechos por miembros de la Uni√≥n Nacional de Escritores y Artistas Cubanos (UNEAC) y de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS) con respecto a tan desagradables espect√°culos. Me comenta que ha sido tarea dura, pero que no del todo han podido erradicar esto, pues a sus espaldas, quienes m√°s influyen en los artistas que en el polo tur√≠stico trabajan, es el jefe de animaci√≥n. Por tal de vender alg√ļn show hacen lo que sea, y aunque ya han sancionado a algunos, otros siguen vendiendo una Cuba muy barata. Siguiendo mis pasos, y para que no me quedaran cabos sueltos, segu√≠ con mi b√ļsqueda de cu√°l es el principal mal. Tengo unas amistades en la Escuela de Hoteler√≠a y Turismo, la llamada FORMATUR, y sin querer vac√≠os en mi incesante b√ļsqueda del principio, pude conseguir el programa curricular que se les imparte a los estudiantes de animaci√≥n. Y sin sorprenderme mucho (porque ya ten√≠a mis sospechas), encontr√© que las asignaturas referentes a la cultura cubana, y sus diversas dimensiones, las horas clases que se imparten son muy escasas. Falta de conocimiento. Ese es mal, o mejor dicho el peor mal. ¬ŅC√≥mo es posible que los responsables de los productos art√≠sticos posean tan irrisorios conocimientos de Cuba? ¬ŅC√≥mo pueden graduar a tantos jefes de animaci√≥n sin el m√≠nimo √°pice de elementos fundamentales de la cubanidad?

No estoy diciendo que tengan que ser unos eruditos, pero si es necesario que lo medular sea una exigencia. Ahora entiendo por qu√© los espect√°culos son de tan mala calidad, y lo √ļnico que se comercializa, es una mal ejecutada Guantanamera y alg√ļn Chan Chan sin sabor; un baile ajeno a todo, y unas decoraciones que bien deja que decir. Y esto solo es en el tema calidad; si habl√°ramos de la diversidad har√≠amos una hoguera. No es posible que se ofrezcan productos extranjeros, cuando en nuestro caim√°n habita tanta tradici√≥n. Sin querer, por esas cosas que suceden cuando las cosas tienen que suceder, se me acerca un extranjero, queriendo entablar una conversaci√≥n. Yo sacando mis mejores pronunciaciones en ingl√©s y luego un poco de franc√©s, queriendo no perderme ning√ļn detalle de lo que me hablaba; me hace la siguiente pregunta: ¬ŅPor qu√© ofrecen (al parecer incluy√©ndome) cosas que no son de ustedes? Yo haci√©ndome la desentendida, insisto en qu√© cosas. El sin deparo alguno, me refiri√≥ que hab√≠a estado en 24 hoteles a lo largo del pa√≠s, y que en cada espect√°culo se concentraban m√°s en lo de afuera que en lo de adentro, y que esos peque√Īos cuadros que hab√≠a comprado con una mulata, no ten√≠a nada que ver con las mujeres que hab√≠a visto en la calle.

Esas palabras me quedaron, y pens√© escribir a alg√ļn sitio donde publicaran esto, despu√©s pens√© que a esos lugares no le conven√≠a reflexionar sobre ello; entonces como casi siempre lo hago, decid√≠ por esta plataforma. Pues creo que es uno de los pocos sitios digitales en Cuba que defiende lo mejor de la cultura cubana. En mi cabeza martilla una y otra vez esa frase: ‚Äúla cultura es escudo y espada de la naci√≥n‚ÄĚ. Es por ello que apuesto porque se haga y se ofrezca lo mejor de nuestra cultura, de quienes somos, y de c√≥mo vivimos. Esta vez me toca reivindicar a Cuba, muchos j√≥venes como yo lo hacen, o como lo hizo el Ap√≥stol. En las peque√Īas cosas, creo que, est√°n esas grandes respuestas y soluciones. Aquel hombre extranjero es irland√©s pero vive en Francia, yo sin perjurar mucho, le pregunt√© que si hab√≠a le√≠do algo cubano, me dijo que no lo suficiente; entonces le recomend√© algunos libros, √©l qued√≥ agradecido por el gesto. Le promet√≠ envi√°rselo antes de que acabara su estancia. Ya lo hice. Ojal√° y todos en alg√ļn momento nos toque defender lo que somos y lo que hacemos; pero creo ser√° mucho mejor, no encontrarnos¬† con espect√°culos como estos. A√ļn mejor, aunque antes no lo hab√≠a mencionado, reclamar como cubanos que somos a aquellos que son los m√°ximos responsables, los Centros de la M√ļsica y los espect√°culos que existen en cada territorio, y sin lugar a dudas esperar respuestas certeras, desde cualquier nivel. Para que nuestro poder de exigencia sea efectivo y no dejar que sea barrido nuestras mejores ra√≠ces y sentido de nacionalidad.

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