Psiquis: universo onírico al cruzar un ropero

Las emociones, sentimientos, estados de ánimo, sueños, deseos y añoranzas del ser humano al traspasar un umbral (que bien puede ser el de las ensoñaciones y la imaginación) son motivos de la exposición Psiquis, del grupo Ultreia, conformado por jóvenes artistas holguineros residentes en el municipio Moa. Como iniciativa de la AHS en la provincia, la muestra fue inaugurada el pasado mes de agosto en la Sala Electa Arenal del Centro de Artes Plásticas de Holguín.

Los antiguos griegos definían la psiquis o psique como el alma de las personas. En su cosmovisión, esta designaba la fuerza vital de un individuo, unida a su cuerpo en vida y desligada de este tras su muerte: el soplo, hálito o aliento que exhala al morir el ser humano. En la psicología moderna, perdiendo su valor metafísico inicial, la psiquis es la designación de todos los procesos que hace la mente humana como una unidad.

Psiquis, entonces, reestructuró la Sala Electa por su sui generis disposición y curaduría: entramos a una habitación donde se almacenan diversos objetos: bultos, paquetes, fotografías, afiches, bolsos… Lo que podría ser una habitación “casi” normal, deja de serlo, al hallarnos frente a un gran armario que ocupa la mayor parte del espacio. Entre ropas y percheros se entra a la sala; el armario, como en Las Crónicas de Narnia de C. S. Lewis, es la entrada a un mundo de ensoñaciones, mágico e irreal, un universo de exploraciones que remite a la infancia, los miedos y deseos de las personas.

Ocho piezas, mayormente instalaciones, componen el mundo onírico detrás del armario. Justo al atravesar el umbral destaca Hopnos, de Fidel Silvestre Palacio, instalación que simula una enorme cama-arácnida en la pared, y recuerda a las oníricas figuras de la artista franco-estadounidense Louise Bourgeois. La cama parece trepar por las paredes: le han crecido patas, y puede ser el vehículo ideal para viajar a través de un mundo imaginario y fantasioso.

Otras instalaciones de Fidel Silvestre componen la muestra: “El rosa es para niñas” y “Marca sólida”. La primera, con herramientas casi naif, es un dibujo escolar con rasgos rápidos y descuidados, y aún así entrega una sinceridad asombrosa y propia de la infancia; sabemos que quien dibuja se perfila a sí mismo. La segunda, muestra a la fantasía, la magia, difusa entre persianas. Podría decirse que peligra el misterio y merodea la enfermedad y la muerte, pero aún así persiste, sobrevive, se comunica; para mostrar una de las cuestiones que más se agradecen de esta exposición: la persistencia en los sueños y la imaginación.

El rosa es para niñas, de Fidel Silvestre (foto del autor)Las figuras difusas se compenetran con otra de las instalaciones: “Idea fugaz”, de Dionnys Jústiz Álvarez: un lienzo difuminado en grises (en estas obras, el lienzo viene a ser un complemento, rompiendo el esquematismo que muchas veces se le otorga como centro de la obra) y una ventana de madera, abierta, ¿qué acaso comunica a otros mundos posibles?

Lapsus, de Frank Téllez Marzabal (foto del autor)De Frank Téllez Marzabal es “Lapsus”: un lienzo con figuras grotescas y monstruosas, que recuerdan ciertas figuraciones desenfocadas de Guayasamín o algunos muralistas mexicanos; o quizá cíclopes y gigantes mitológicos. Debajo del lienzo dos ruedas a manera de carretilla. Detrás, varias escobas que parecen de brujas, vehículos para volar. También de Frank Téllez es “Rizomas”: otro lienzo (con similares figuras grotescas) tachonado con tablas y cuerdas, una metáfora del viaje y de la comercialización del arte.

Mientras, Dionnys Jústiz muestra “¡Cuántas qualia!”. La obra la compone un lienzo con la figura de un gato negro, un gato digamos que “infantilizado”. Frente a la obra, de la pared al techo, una amplia escalera de madera, una especie de salida, ¿o quizá de entrada a otro mundo?

La imaginación y los sueños, sin dudas, dependen de las bifurcaciones de la mente. Eso lo sabían los jóvenes artistas de Ultreia al conformar esta exposición en la que se llega a un mundo lleno de fantasías e imaginación, un mundo compuesto por la psiquis humana.

Foto 1 (en portada):  Marca sólida, Fidel Silvestre (Tomadas por el autor)

Foto 2: El rosa es para niñas, Fidel Silvestre

Foto 3:  Lapsus, Frank Téllez Marzabal

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Lo más Leído

Lo lamentamos. No hay nada que mostrar aún.

Suscripción

Para recibir nuestro boletín ingrese su dirección de correo electrónico