Poemas que llenan de amor cualquier lamento

Reseña a un poemario para adultos de Mildre Hernández Barrios

tomado del periódico vanguardia

 

Me envolví entre tus horas

para llenar de amor cierto lamento.

Pero ya nada imploras

Seré, si te demoras,

como un viejo molino ya sin viento.

                                            

La autora de estos versos (Lira), es Mildre Hernández Barrios, una de las voces más importantes de la Literatura Infantil y Juvenil que se publica actualmente en Cuba. Sus libros acompañan la infancia de hoy, en tanto suelen aportar mensajes de tolerancia, de amor propio, sensibilidad hacia el cuidado de los animales y las plantas y una suerte de visión optimista (para nada ingenua) del mundo diverso y raro del que somos parte, los infantes y adultos de estos tiempos. A su pluma inagotable agradecemos narraciones ágiles, imaginativas y filiales como El niño congeladito, premio Casa de las Américas 2015, o Es raro ser niña, la obra más solicitada de 2017 en el sistema nacional de bibliotecas públicas.

La crítica literaria dentro y fuera de nuestro país continúa recibiendo con elogios renovados cada entrega editorial de Mildre para las niñas y niños. Así declaró para una entrevista publicada en el portal web Cubaliteraria: “En mi opinión, debe vislumbrarse «una luz al final del túnel», debe palparse la esperanza, debe existir lo que antaño se nombraba moraleja y, aunque se le han puesto muchos nombres modernos, aún existe para educar al niño y/o adolescente para ser mejor persona, para aceptar las diferencias, para respetar, para cuidar el entorno, para amar… pero jamás desde una historia impuesta, sin gracia y sin sabiduría.”[1]

Pero la gracia y ternura que emana de Mildre Hernández a la hora de abordar temas que pudieran ser muy polémicos, o muy hondos, trasciende para refundirse en el poemario de 2018 “Como un viejo molino sin viento”.

Esta entrega literaria permite asomarnos, además, a la intimidad de la autora, ya no a la niña interior que palpita en sus narraciones; sino más bien a la jovencita sumida en sus lecturas. Con un libro de poesía entre los cuadernos escolares o bebiéndose el diario de Ana Frank en la escalinata de una biblioteca de provincia, así pueden descubrirla sus lectores. O quizás imaginándose ella misma, siglos atrás, atrapada entre deidades hermosas que la presienten desalineada y extraña para su época.

Y es que “Como un viejo molino…” dialoga con todos estos referentes en un tono íntimo y a la vez desenfadado, dulce y triste, pero más dulce que triste. Y eso tienen en común muchos de los textos de Mildre, aunque varíe el público meta, ella se implica en lo que escribe, sin miedo, sin tapujos, pero con un minucioso cuidado de no pactar con la crudeza, ni con la falta de lirismo o de creatividad.

La obra que traemos a colación consta de tres partes: Cartas para Ana, Como quien no se aleja y Las más ocultas derrotas; cada una con su respectivo glosario al final del libro. La primera, es un conjunto de sonetos a modo de epistolario, referidos a niños, adolescentes y jóvenes que, como Ana Frank, estuvieron recluidos en el campo de reconcentración de Auschwitz.

tomado del perfil de facebook de mildre hernández

Aquí podemos encontrar a Czeslawa Kwoka, cuyas fotografías, tomadas por Wilhelm Brasse recuerdan el holocausto en la exposición de Auschwitz-Birkenau State Museum: el zoom de aquel paisaje que se aferra/ al rostro de una paz que no he tenido. También le escribe cartas a Ana, Petr Ginz; cuyo dibujo de la Tierra vista desde la Luna aún conmueve al mundo. Peter Van Pels, el inmigrante alemán que regaló a Ana Frank dos años de romance adolescente en un refugio, durante la Segunda Guerra Mundial, le dedica a su amiga imágenes como: Una piedad sin vuelo que desnuda⁄ el aletear de un pájaro cansado… Ana, por su parte responde todas las misas al reverso, incluidas la de un muchacho desconocido de Lódz. Pero es Kitty, su amiga de la infancia convertida en Diario de confesiones, quien le responde a ella: Le temo a que te pierdas en la niña, ⁄ guardada en algún libro sin asombro.

La segunda parte, Como quien no se aleja, consta de una nota al pie en la que se explica que leeremos varios haikús dedicados poetas reconocidos. Síntesis atrevida porque la brevedad del estilo japonés es acompañada de una cita directa de los bardos. Ellos, tan disímiles e icónicos que van desde Safo de Lesbos, 580 a. C. hasta la Pizarnik, Pavese, Cavafis para cerrar con nuestro necesario y nunca bien ponderado, José Martí. También este aparte trae a colación formas poéticas clásicas, redimensionadas en un lenguaje mucho más contemporáneos, y una espiritualidad que bien permite al joven lector identificarse con el mensaje subyacente en nostálgicas metáforas.

Por último, no menos atractivo, el conjunto Las más ocultas derrotas. Diversos pasajes de la mitología griega son evocados por Mildre Hernández en versos rimados que unas veces les hablan directamente a los protagonistas: Tú, Circe, fiel hechicera, ⁄ no desistas…No perdones; pero en otros poemas utiliza una primera persona para describir la forma en que el sujeto lírico percibe la psicología de estos personajes o lugares mitológicos:

…También soy la tejedora

un animal que no sabe

entrelazar su tibieza

con los hilos de la tarde.

Pudiera decirse que la unidad temática de estas tres partes es el tributo a personalidades y personajes trascendentes de la historia, la lírica o la mitología. También que Como un viejo molino sin viento se aviene a todo tipo de público, pero especialmente, en el público joven provoca la curiosidad por estos referentes universales. Establece un vínculo cercano y contemporáneo por el tono íntimo y la frescura del estilo.

Una vez más la creadora de Cuasi[i] muestra sus dotes para comunicarse con públicos exigentes, estableciendo códigos comunes y, lo más importante, sembrando la necesidad de leer mucho y de investigar sobre temas universales si se quiere ensanchar la mente y el alma de la nueva generación.

Notas:

[1] Yo nunca escribiría para seducir a un lector adulto. Entrevista a Mildre Hernández.

Por Lázaro Andrés Fecha: diciembre 23, 2019. En: Cubaliteraria.

[i] Cuasi es la protagonista de títulos como Es raro ser niña, Mi mamá está en la cocina y Mi abuela es un primor.

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