Mensaje de Fidel Castro a la Asociación Hermanos Saíz. Consejo Nacional 1988

El 7 de noviembre de 2016, a pocos d√≠as de producirse su partida f√≠sica, el Comandante en Jefe, Fidel Castro Ruz, autoriz√≥ se publicara ‚Äďhasta este momento permanec√≠a in√©dito- su hist√≥rico discurso pronunciado el 12 de marzo de 1988, en el primer Consejo Nacional de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z (AHS), celebrado en el Palacio de las Convenciones, y de esta manera fuese un regalo para los miembros de esta organizaci√≥n por su 30 aniversario, as√≠ como de conocimiento del pueblo cubano en medio de los desaf√≠os que hoy enfrentamos.

 

Compa√Īeros:

Pienso que el tiempo y las circunstancias no son propicias para una intervenci√≥n prolongada.¬† Vamos a ser pr√°cticos ‚ÄĒalgunos dec√≠an que ten√≠an un discurso por ah√≠ y se les hab√≠a trabado, el otro dijo otra cosa de las ideas que no quer√≠a ponerse a hablar ahora‚ÄĒ, lo que quiero es trasmitir algunas impresiones de la reuni√≥n y, adem√°s, algunas conclusiones personales que saco de este encuentro.

La impresi√≥n, realmente, creo que est√° en el √°nimo de todos, no solo para m√≠, sino para todos, ha sido una buena impresi√≥n. Creo que nos vamos a retirar satisfechos del encuentro. Fue bastante fecundo, bastante productivo; ha hablado un gran n√ļmero de compa√Īeros, aunque otros no hayan tenido la oportunidad, al final algunos cedieron la palabra.¬† No todo fue arm√≥nico todo el tiempo, ni era posible que fuera arm√≥nico todo el tiempo; surgieron algunas asperezas familiares dentro de esta reuni√≥n, pero contribuyeron a darle este car√°cter tan abierto, tan franco, tan sincero, tan espont√°neo a la reuni√≥n, una reuni√≥n donde se han dicho muchas cosas, y donde se han dicho muchas cosas profundas, serias, muy serias.

Algunos compa√Īeros han hecho referencia, como el compa√Īero Armando, a la reuni√≥n aquella del a√Īo 1961; de eso ha pasado bastante tiempo.¬† Armando refer√≠a los cambios, las diferencias entre aquella reuni√≥n y esta, es l√≥gico, no en balde pasan casi 30 a√Īos de Revoluci√≥n.

Fidel durante su histórico discurso pronunciado el 12 de marzo de 1988, en el primer Consejo Nacional de la Asociación Hermanos Saíz. Foto: Archivo Periódico Juventud Rebelde.
Fidel durante su histórico discurso pronunciado el 12 de marzo de 1988, en el primer Consejo Nacional de la Asociación Hermanos Saíz. Foto: Archivo Periódico Juventud Rebelde.

Si nos volvemos muy exigentes, quiz√°s podr√≠amos decir con esp√≠ritu autocr√≠tico, o podr√≠amos preguntarnos si hemos aprovechado bien estos 30 a√Īos de Revoluci√≥n.¬† Sin duda que todos estar√≠amos de acuerdo en que pudimos haberlos aprovechado mucho mejor; pero tambi√©n ser√≠a justo decir que en estos 30 a√Īos se ha avanzado un trecho importante.

Para nosotros es una experiencia singular encontrarnos con esta nueva generación de intelectuales, de artistas, de creadores.  A mí el término de creadores me gusta, lo uso más ampliamente, no solo para los escritores y artistas, sino también para los trabajadores que crean, los científicos, debemos tener ese concepto; incluso el que produce bienes materiales para la sociedad es creador.  Pero es muy justo utilizar ese término para hablar de nuestros artistas, de nuestros intelectuales y de nuestros escritores.

Digo que es una experiencia singular, porque estamos viendo el fruto de la Revoluci√≥n.¬† Mart√≠ dijo una vez:¬† ‚ÄúNuestro vino es agrio, pero es nuestro vino.‚Ä̬† El fruto de nuestra Revoluci√≥n, con sus defectos, es el fruto de nuestra Revoluci√≥n, y, realmente, no es un fruto agrio.¬† Los que hemos estado aqu√≠ compartiendo este d√≠a junto a ustedes, hemos podido palpar todo lo contrario:¬† un fruto dulce de la Revoluci√≥n.

Ha habido una serie de caracter√≠sticas, que no por habituados que estemos a cosas positivas, a cosas estimulantes, deja de llamarnos la atenci√≥n:¬† la seriedad con que se habl√≥ aqu√≠, la confianza, la franqueza.¬† Dije, anteriormente, la profundidad; dir√≠a, incluso, el nivel de las intervenciones, tanto por las ideas expresadas como por la forma en que fueron expresadas.¬† A mi juicio, entra√Īan una verdadera promesa para nuestro pa√≠s.

Yo constato en esto algo que vengo observando en nuestro pa√≠s, no importa cu√°n inconformes seamos, pero yo veo muchas cosas positivas en nuestro pueblo, muchas, muchas; veo muchas cosas positivas en nuestra juventud, y no participo de esa ‚Äúsoledad del poder‚ÄĚ de que habla Garc√≠a M√°rquez que escribi√≥ un pr√≥logo por ah√≠ con la fantas√≠a de Cien a√Īos de soledad (Risas).¬† Dijo, incluso, que una vez me hab√≠a comido 18 bolas de helado.¬† Y no estaba tratando de presentarme a m√≠ como un glot√≥n, sino todo lo contrario, muy medido, muy disciplinado, pero que un d√≠a me com√≠ 18 bolas de helado.¬† Eso es de la imaginaci√≥n de Garc√≠a M√°rquez, que ve a la gente volando por el aire y todo eso (Risas).¬† Creo que nunca me he comido m√°s de cinco bolas de helado, como cosa excepcional o superexcepcional.¬† Puso 18, pero no puso 28 de milagro.

No conozco eso que se llama la soledad, porque cuando uno puede compartir con su pueblo ‚ÄĒy yo trato de compartir lo m√°s posible‚ÄĒ se encuentra, precisamente, la ant√≠tesis de la soledad, y me siento, en ese sentido, el hombre m√°s acompa√Īado del mundo (Aplausos prolongados).¬† Me mezclo mucho con el pueblo y nunca me sacio de mezclarme con el pueblo, y constantemente veo personas maravillosas en nuestro pa√≠s, y no estoy pensando solo en los que est√°n cumpliendo misiones internacionalistas, corriendo riesgo, en una conducta heroica; si precisamente en estos d√≠as los recordaba, cuando se mencionaba a los grupos de artistas que fueron a Angola.

Hemos visto en estos meses miles y miles de compa√Īeros partir hacia all√°, cuando se les habl√≥, cuando se les explic√≥, cuando vieron, incluso, el sentido de ayudar a sus propios compa√Īeros, con un entusiasmo incre√≠ble; as√≠, con un entusiasmo incre√≠ble, con una disciplina, con una decisi√≥n.¬† Y, realmente, ha cambiado la correlaci√≥n de fuerzas all√≠; ya ha cambiado.¬† Los arrogantes y prepotentes sudafricanos, la raza superior; el pa√≠s de la raza superior, la gran potencia lleva m√°s de 100 d√≠as tratando de tomar un pedazo del territorio de Angola en Cuito Cuanavale y no ha podido tomarlo, se ha roto los dientes con eso.

Nosotros no est√°bamos all√≠ en ese lugar, eso estaba lejos de nuestras posiciones, hacia el este del flanco izquierdo nuestro, una buena distancia.¬† Primero, mandando algunos grupitos de asesores, algunos compa√Īeros de Tropas Especiales de Seguridad, ayudando a los angolanos, en la artiller√≠a, en algunos tanques, se fue levantando la resistencia.¬† Despu√©s, la aviaci√≥n nuestra, nuestros pilotos han escrito una proeza incre√≠ble, porque una de las cosas que hicimos fue mandar a los mejores pilotos del pa√≠s para all√°, ¬°los mejores! , y all√≠ es donde hac√≠an falta, porque aqu√≠ para defendernos tenemos a todo el pueblo, pero all√≠ era nuestro ej√©rcito.

¬°Es incre√≠ble!¬† Espero que alg√ļn d√≠a se puedan conocer las proezas que han hecho all√≠, pero han ganado la superioridad en el aire.¬† Los prepotentes sudafricanos reh√ļyen el combate en el aire.¬† Nuestros aviones est√°n a pupilo todo el d√≠a all√≠ en Cuito Cuanavale sobre el enemigo, sobre las tropas sudafricanas blancas, porque ellos tratan de hacer la guerra con el m√≠nimo de bajas blancas; con tropas llamadas de defensa de Namibia y tambi√©n con tropas de la UNITA, que es una organizaci√≥n mercenaria a su servicio, y les han hecho tremendas bajas .¬† Pero lo m√°s importante: comprometieron su honor, su prestigio en tomar aquello y no han podido tomarlo; porque en un momento dado mandamos unidades de tanques, de infanter√≠a blindada all√≠. Nos metimos en aquella ratonera, que se ha vuelto la ratonera del enemigo, y ahora tienen que tomarla.

Gerardo Alfonso
Gerardo Alfonso en el Consejo Nacional de la AHS en 1988. Foto: Archivo Periódico Juventud Rebelde.

Les hablo de esto, me embullé y les hablé un poco de estas cosas en detalle porque uno quisiera que supieran, y cualquier día lo sabrá también todo el pueblo, cómo se ha portado nuestra gente.  Y para dondequiera, cualquier movimiento, cualquier cosa, con qué entusiasmo, con qué confianza; uno tiene unas pruebas constantes.  Pero no me refiero a ese heroísmo de la gente entre aquellas cosas que a uno le impresionan; todos los días me impresiono viendo gente sencilla del pueblo que no están en la guerra, que no están en una situación dramática y se comportan de una manera tan excelente, tan buena.

Hace unos d√≠as hice un recorrido con dos secretarios del partido sovi√©tico: Dobrynin y Medv√©dev, que son dos secretarios que vinieron a una reuni√≥n que tuvimos aqu√≠. ¬†Me fui una ma√Īana con ellos y empec√© a recorrer lugares que son modelo de esp√≠ritu de trabajo: pas√© por el contingente, pas√© por Ingenier√≠a Gen√©tica, por Inmunoensayo.¬† En un tramo pasamos por una serie de puntos, terminamos por all√° por la EXPOCUBA, donde hay m√°s de 1 400 trabajadores de la capital ‚ÄĒmicrobrigadistas, fundamentalmente‚ÄĒ preparando el Centro de Exposici√≥n Permanente de los Logros de la Ciencia y la T√©cnica, y cuando salieron de all√≠‚Ķ

Porque empezaron a preguntarle a la gente; a muchos que nos visitan les cuesta trabajo entender y preguntan, y voy a decir algo m√°s: a veces a nosotros nos cuesta trabajo explicarlo:¬† bueno, ese fen√≥meno, ¬Ņpor qu√©?

All√≠ hab√≠a muchas mujeres, les preguntan ellos: ‚Äú¬ŅT√ļ de d√≥nde eres?‚Ä̬† ‚ÄúDe aqu√≠, de all√°.‚Ä̬† ‚Äú¬ŅD√≥nde te gusta estar m√°s?‚Ä̬† ‚ÄúBueno, nos gusta estar aqu√≠.‚Ä̬† Y all√° estaban trabajando ocho horas, si acaso cumpl√≠an la jornada.¬† Aqu√≠ trabajan 12, 13, 14; mujeres que viven a veces por Regla, por Guanabacoa.¬† Imag√≠nese la ruta que tienen que seguir para llegar, y estar despu√©s 12 y 14 horas.

Mucha gente me preguntaba y yo les digo: preg√ļnteles a ellos. Y tienen cada respuesta.¬† A algunos les dicen: ‚Äú¬ŅD√≥nde te gusta m√°s?‚Ä̬† ‚ÄúAqu√≠.‚Ä̬† ‚ÄúPero, ¬Ņpor qu√© aqu√≠?‚Ä̬† ‚ÄúBueno, porque aqu√≠ vemos el fruto del trabajo, lo vemos; somos una familia, hay un esp√≠ritu‚ÄĚ, y dan unas respuestas que son impresionantes.

Cuando sal√≠amos, uno de ellos dijo:¬† ‚ÄúBueno, es que aqu√≠ hay un clima pol√≠tico excepcional.‚Ä̬† Y yo saqu√© la conclusi√≥n:¬† s√≠, es verdad; hay un clima, derivado de esa actitud de nuestra gente, que es excepcional.¬† Estoy seguro, sin exageraci√≥n, de que no se ve hoy en ning√ļn otro pa√≠s del mundo; lo puedo decir sin chovinismo, sin exageraci√≥n.

Ayer mismo, viernes, con una delegaci√≥n de norteamericanos que estaba aqu√≠, incluso un senador, dije:¬† ‚ÄúVoy a dar una vuelta tres horas‚ÄĚ, y los llev√© a dar una vuelta.¬† Me detengo por all√≠ ‚ÄĒse me ocurri√≥ de paso, iba a otros lugares‚ÄĒ, entro en el hospital ‚ÄúAlbarr√°n‚ÄĚ, que lo est√°n ampliando a una velocidad r√©cord, y desde que llegan se topan cosas extra√Īas para ellos:¬† una brigada de trabajadores del hospital, un grupo de m√©dicos, tienen un programa, que se van rotando 15 d√≠as de trabajo, junto a los obreros, pero incluidos cirujanos, y no es que est√©n haciendo un disparate o algo que les pueda lesionar las manos, pero est√°n de ayudantes, ponen ladrillos, les dan un ejemplo a los trabajadores, dignifican el trabajo de los trabajadores, porque ellos pueden convertirse en ayudantes de alba√Īiles, carpinteros, de lo otro, pero fue notable; hab√≠a mujeres m√©dicos, hombres m√©dicos, y explic√°ndole all√≠ al norteamericano qu√© hac√≠an, c√≥mo lo hac√≠an; voluntarios de todas clases, estudiantes y a una se√Īora le preguntamos:¬† ‚Äú¬ŅUsted, se√Īora, de d√≥nde es?‚Ä̬† Dice: ‚ÄúBueno, yo estoy de vacaciones.‚Ä̬† Digo:¬† ‚Äú¬ŅY cuantos d√≠as tiene de vacaciones?‚Ä̬† ‚ÄúQuince, pero le voy a dedicar d√≠as a este trabajo.‚ÄĚ

Se ven tantos ejemplos no excepcionales, sino masivos, al extremo que tienen mucha más gente pidiendo un lugar allí para hacer algo, que puestos de trabajo para la gente que va a solicitar.

Fuimos un poco m√°s adelante y vimos un hospital que se est√° ampliando, que se inaugur√≥ hace 14 meses, que es el Cardiocentro, donde se hacen operaciones de ni√Īos muy complicadas, de mucha responsabilidad.¬† Se est√° haciendo un motel para que los ni√Īos, o antes de ingresar o despu√©s, no ocupen camas; si a un ni√Īo de Granma, de Manzanillo, de Baracoa tienen que estar observ√°ndolo 15 d√≠as despu√©s de operado, hasta 20, pero ocupa camas en el hospital, eso ampl√≠a en 30 camas, y hay una gente que est√° construyendo all√≠.

Y me encontr√© una cosa impresionante, pero lo bueno es que estaban los yankis viendo todo aquello; eso es un fen√≥meno rar√≠simo, una sociedad tan enajenada no puede entender eso.¬† Nos encontramos con el fen√≥meno de una abuela que hab√≠a sido maestra, la hija que era maestra tambi√©n y un ni√Īo de 8 a√Īos, que se llama Alexis.¬† Yo veo aquel ni√Īo de 8 a√Īos que est√° all√≠, llegaron a saludarnos.¬† Les digo:¬† ‚Äú¬ŅQu√© est√° haciendo?‚Ä̬† Dice:¬† ‚ÄúEl carga arena con la pala.‚Ä̬† ‚Äú¬ŅD√≥nde estaba trabajando?‚Ä̬† ‚ÄúAll√≠.‚Ä̬† ‚ÄúD√©jenlo que vaya, quiero verlo trabajar, c√≥mo trabaja ese ni√Īo de 8 a√Īos y qu√© hace.‚Ä̬† Y si ustedes ven al ni√Īo cuando llega con una seriedad tremenda, empieza a cargar la arena, despu√©s a cernirla.

Entonces yo digo:¬† ‚Äú¬ŅY la abuela, qu√© edad tiene?‚Ä̬† Dice:¬† ‚ÄúSetenta y tres.‚Ä̬† ‚Äú¬ŅY usted qu√© hace?‚Ä̬† ‚ÄúNo, yo hago lo mismo.‚Ä̬† Y les digo:¬† ‚Äú¬ŅPor qu√© no van los dos all√≠ y hacen lo que normalmente ustedes est√°n haciendo aqu√≠?‚Ä̬† Y all√≠ se fue la abuela de 73 a√Īos y el nieto de 8 a√Īos, y si ven aquella pareja, la abuela y el nieto, haciendo un trabajo √ļtil, no matando el tiempo, sino haciendo un trabajo √ļtil.¬† Aquella se√Īora que hab√≠a llegado, me hab√≠a abrazado, yo la ve√≠a como debilita, como gastada, y cuando agarra la pala era impresionante, era como si se transformara, parec√≠a una atleta, lo digo as√≠ de verdad, con su pala.¬† Pero me di el gusto de que el senador y todos aquellos norteamericanos estuvieran viendo aquello (Risas).¬† Nadie pod√≠a imaginarse eso, nadie sab√≠a que √≠bamos a ning√ļn lugar, y hab√≠a estudiantes de medicina que estaban en su d√≠a libre trabajando all√≠.

Despu√©s nos fuimos al hospital, a ense√Īarles el Cardiocentro, que es un centro de nivel mundial, y no dudo de que se va a convertir en uno de los mejores del mundo, por lo que estuvimos viendo all√≠, la consagraci√≥n de la gente.¬† Hay una parte en el tercer piso, donde est√° la terapia intensiva de los postoperatorios, y por unas ventanas de cristal, que es por donde pasa la familia, se pod√≠an ver, y ah√≠ hab√≠a cinco ni√Īos de d√≠as y de meses, ni√Īos de 13 d√≠as a los que les hab√≠an salvado la vida en complicadas operaciones.¬† No pude menos que sentir una gran satisfacci√≥n de que los norteamericanos fueran testigos de esa proeza que estaba teniendo lugar all√≠.

Un poquito m√°s adelante hab√≠a un ni√Īo como de seis o siete a√Īos, ten√≠a 24 horas, que no fue necesario operarlo, porque ya hay otros procedimientos:¬† un cat√©ter por una arteria, y le llega hasta el pulm√≥n y le ensanchan un conducto reducido y le salvan la vida al ni√Īo sin operarlo ya.¬† Esa es una t√©cnica bastante sofisticada.¬† Yo mismo, que voy all√≠ a cada rato ‚ÄĒcreo que ya me he anotado la visita n√ļmero 27 a ese centro, a veces llevo visitantes, una vez a Daniel Ortega, a los mismos sovi√©ticos los llev√© all√≠‚ÄĒ, me qued√© impresionado de c√≥mo aquellos m√©dicos, en tan breve tiempo, han hecho adelantos tan grandes, con un porcentaje de supervivencia elevad√≠simo, y que est√©n haciendo lo que est√°n haciendo a gente que mor√≠an all√≠, y los yankis viendo.¬† Esto fue al d√≠a siguiente de la gran cosa de los derechos humanos, una cosa muy ejemplar.

Salimos y pasamos por el Centro Nacional de Exposiciones, había allí también un montón de gente, y a conversar, y los yankis que les pregunten.  Nos fuimos después a ver los umbráculos nuevos, que es una obra de arte en el Botánico, una cosa realmente preciosa han logrado allí.

Despu√©s cuando nos √≠bamos, nos encontramos la Brigada 2 del ‚ÄúBIas Roca‚ÄĚ.¬† Era casi de noche ya, como a las 7:00, y unos camiones yendo y viniendo, y les digo:¬† miren la hora que es, ¬Ņustedes saben cu√°ndo empezaron?¬† A las 7:00.¬† Digo:¬† vamos a detenernos aqu√≠ a conversar.¬† Porque √©l estaba preguntando por qu√©, c√≥mo era posible, que si eso es porque la Revoluci√≥n era como un √°rbol que reto√Īaba, y yo le dec√≠a:¬† ‚ÄúHay un estado an√≠mico en la gente muy bueno.‚Ä̬† Y le digo:¬† ‚ÄúMire, preg√ļnteles a ellos, hable con ellos y preg√ļnteles por qu√©.‚Ä̬† Y le dice a aquella gente:¬† ‚Äú¬ŅUstedes a qu√© hora empezaron?‚Ä̬† ‚ÄúA las 7:00‚ÄĚ, eran las 7:00 de la noche, y est√°n hasta las 10:00, hasta las 11:00.¬† A aquellos hombres hay que estarles prohibiendo que se extralimiten en lo que est√°n haciendo.

Despu√©s me qued√© pensando que en un tramo tan peque√Īo, de unos pocos kil√≥metros, en una sola direcci√≥n ‚ÄĒporque hubi√©ramos podido llevar los a Guanabacoa, a La Lisa, a cuarenta lugares, hubi√©ramos podido preparar 40 circuitos como ese‚ÄĒ, en un brev√≠simo circuito todas estas cosas, que uno lo ve en la gente y uno lo que hace es sentir admiraci√≥n por la gente; la verdad, es sentir admiraci√≥n, as√≠.¬† Yo creo que tambi√©n el amor se hace de cari√Īo hacia la gente, de admiraci√≥n hacia la gente, de una alta valoraci√≥n de la gente, cuando usted ve que la gente se comporta as√≠.¬† Y son ancianas, abuelas, nietos de cualquier edad, escolares; no hay una obra de esas donde no haya un mont√≥n de escolares.¬† Digo:¬† ‚ÄúEstoy seguro de que esto no se ve en ninguna parte del mundo.‚Ä̬† Es que nuestra Revoluci√≥n fue muy aut√≥ctona, es la realidad, no nos la regal√≥ nadie, no nos la hizo nadie; ha recibido gran colaboraci√≥n y ayuda, de lo cual estaremos eternamente agradecidos, pero es una revoluci√≥n muy aut√≥ctona.

Creo que si aquí en la cultura se dijo que no hubo errores estratégicos, en la Revolución no hubo errores estratégicos; hubo algunos períodos en que nos invadió el mecanicismo, el tecnicismo, el tecnocraticismo, el teoricismo y el mercachiflismo (Risas).  Por eso ustedes me ven, a veces, que yo reacciono…  El mismo Patricio puede haber visto que yo reaccioné un poquito a la idea del autofinanciamiento; no, es que yo pienso que tenemos que hacer un enorme esfuerzo en todo lo relativo a controles, costos, productividad.  Pero no se logra eso con esos mecanismos.  Los trabajos que estamos haciendo ahora sí están generando una productividad increíble.

Cuando ustedes hablaban de los problemas que ten√≠an con la estabilidad del trabajo, dificultades de ese tipo por culpa de leyes desde el a√Īo 1981, los de antes y los de despu√©s, ustedes no se imaginan en las f√°bricas, en los centros de trabajo, cu√°ntas cosas hay que cambiar tambi√©n, porque traban la eficiencia, traban la productividad, traban todo.¬† Nuestra propia legislaci√≥n laboral, paternalista, muchas veces promueve la indisciplina, premia al peor y no al mejor; pero, sobre todo, los perfiles estrechos, las plantillas infladas.¬† Nosotros dec√≠amos:¬† ¬ŅPor qu√© se inflan tanto las plantillas?¬† Y es que sencillamente esos perfiles estrechos dan lugar a que en un lugar como este haya cinco gente haciendo cosas que las puede hacer uno:¬† uno limpia estos asientos, el otro las paredes, el otro el piso, el otro hace cosas, y uno podr√≠a hacerlo, cinco no tienen contenido de trabajo para ocho horas y se est√°n todo el tiempo sin hacer m√°s nada.

Les puedo citar el ejemplo de la termoel√©ctrica, que ya empieza a funcionar en estos d√≠as, de 330¬†000 kilowatts, en Matanzas, que de acuerdo con las normas tradicionales iba a llevar 650 trabajadores, y cuando se aplicaron todos estos conceptos, para buscar de verdad contenido de trabajo, perfil ancho, multioficio, va a funcionar con 249 trabajadores.¬† Yo dije:¬† incluso a estos trabajadores les podemos poner mejor salario, porque d√°ndoles una peque√Īa parte de los casi 100¬†000 pesos que ahorramos mensuales, al ahorrar m√°s de 400 trabajadores, es una cosa pr√°ctica para mejorar, incluso, los ingresos de las personas.

Nosotros estamos descubriendo el secreto, el verdadero secreto; son trabas creadas hist√≥ricamente o en la misma Revoluci√≥n, tendencias que han dado lugar a esos fen√≥menos de las plantillas infladas.¬† Claro, eso no lo vamos a aplicar; eso lo estamos aplicando en centros nuevos, en f√°bricas nuevas, en un hospital que se ampl√≠a.¬† Ese mismo hospital, el ‚ÄúAlbarr√°n‚ÄĚ, se ampl√≠a, es de 300 camas y se ampl√≠a en 450 m√°s, y me dec√≠a el director ayer:¬† ‚Äúnosotros ten√≠amos 2,6 trabajadores por cama, y ahora, con la ampliaci√≥n y racionalizaci√≥n, tendremos 1,7.¬† En esta nueva obra, el nuevo empleo equivale a 0,8 trabajador por cama‚ÄĚ.¬† Es decir, √©l ampl√≠a all√≠; si hubiera seguido lo tradicional, pon√≠a 2,6 por las 450 camas, y ahora solo a√Īade 0,8 trabajador por cama, mucho menos de 400 camas.

Estamos viendo unas posibilidades tremendas de buscar eficiencia, de buscar productividad, estamos encontrando los caminos.

Otra de las trabas:  los famosos escalafones.  En el Congreso de la Juventud nos dimos clara cuenta de aquello, nos ayudó mucho el Congreso a hacer otro descubrimiento de las cosas que traban:  les daban el puesto no al mejor, no al más calificado, no al más apto, sino al más antiguo.  Incluso si iban a formar una enfermera para terapia intensiva pediátrica, tenían que buscar a la más antigua, no a la que tuviera más condiciones, más vocación, más preparación, y todos esos aspectos relacionados con el escalafón, que también traban.

Aqu√≠ tenemos una especie de escalaf√≥n tambi√©n, que est√° trabando, que est√° impidiendo el acceso de mejores gentes.¬† No es solo la cuesti√≥n de la estabilidad en el empleo, aqu√≠ se dijo, y Luis Alberto lo dijo, ‚Äúla cuesti√≥n de la calidad se afecta mucho‚ÄĚ, porque tambi√©n el artista quiere no solo tener un empleo estable, quiere expresarse, quiere dar al pueblo, y all√≠ puede haber alguien que no tiene esas condiciones, y √©l no puede hacerlo.¬† Es decir, no es solo econ√≥mico, no es solo social, en lo respectivo a la calidad, todo eso, tenemos muchas trabas de esas.

Baste decir un ejemplo:  en una empresa militar industrial, fueron a poner en práctica muchas de estas ideas del multioficio y a hacer una cosa bien racional, tenían que violar como 62 disposiciones legales de distinto tipo.  Se autorizó a título experimental, pero eran 62 disposiciones legales.  No se imaginan ustedes la cantidad de trabas que estorban la eficiencia económica, la calidad, la productividad.  Por eso digo:  no es que nos hayamos olvidado de todo lo relacionado a la contabilidad, los costos.

El contingente ‚ÄúBlas Roca‚ÄĚ les puede decir cu√°nto cuesta cada metro que hace, todo, todo:¬† el gasto en combustible, el gasto en equipos, el gasto en aceite, el gasto en materiales, el gasto en salario, lleva la cuenta ah√≠.¬† D√©jenme decirles que produce a la mitad del costo que lo que se produc√≠a habitualmente.¬† Digo:¬† ahora s√≠ vamos a saber qu√© vale un kil√≥metro de carretera, porque antes no; confund√≠an el presupuesto, el valor de los costos, y entonces pon√≠an un presupuesto de 10 millones.¬† Usted le pone 10 millones al contingente ‚ÄúBlas Roca‚ÄĚ, lo tradicional, y se lo hace en 5 millones.¬† Se ha logrado una eficiencia tremenda.

Nosotros no vamos a descuidar, ni en lo más mínimo, todo lo que se refiere a la eficiencia económica, pero habíamos caído en un mercachiflismo terrible, ni se sabe las consecuencias que habíamos tenido con esas empresas que actuaban como empresas capitalistas; es decir, tuvimos un bache serio.

Yo me imagino lo que ha pasado en algunos pa√≠ses por ah√≠, porque todos estos mecanismos estuvieron funcionando 25 √≥ 30 a√Īos; aqu√≠ estuvieron 10 y por poco acaban con nosotros, esa es la verdad, en el cual se estaba aplicando una experiencia de otros pa√≠ses.¬† Pudi√©ramos decir que el Che previ√≥, porque el Che ‚ÄĒy nunca se hab√≠a vivido esa experiencia por un pa√≠s del Tercer Mundo‚ÄĒ ten√≠a una desconfianza terrible de aquellos mecanismos y dec√≠a que no se pod√≠a construir el socialismo a base de aquellas categor√≠as capitalistas.

Cuando en el a√Īo 1975 se empez√≥ a aplicar aqu√≠ el sistema similar a los dem√°s pa√≠ses socialistas, tuvimos todas estas cosas.¬† Despu√©s las empresas no quer√≠an terminar un edificio porque ganaban dinero moviendo tierra, poniendo columnas y no ganaban dinero terminando que es lo m√°s dif√≠cil, lo que menos ganancia daba, y se empezaron a convertir en unos capitalistas de pacotilla.¬† Yo digo:¬† bueno, podemos decir que la Revoluci√≥n pas√≥ un per√≠odo de eso, iba en estancamiento y descenso.¬† Esa es la realidad.

¬ŅPodr√≠amos llamarlo error estrat√©gico?¬† Creo que se hubiera convertido en estrat√©gico si nos empecinamos en eso, si no rectificamos, si no nos damos cuenta de que aquellas tendencias iban a debilitar terriblemente a la Revoluci√≥n, y rectificar a tiempo aquello evit√≥ que eso se convirtiera en un error estrat√©gico; pero es que me tengo que preguntar tambi√©n:¬† bueno, ¬Ņpor qu√© tenemos esta actitud en nuestra gente y usted no la encuentra en ning√ļn otro pa√≠s?¬† Me llama la atenci√≥n cuando los sovi√©ticos dicen:¬† ‚ÄúEs que hay un clima pol√≠tico especial.‚Ä̬† Ellos est√°n buscando soluciones porque tienen que encontrarles soluciones a todos estos problemas, para salir del estancamiento de muchos de estos problemas.¬† Y yo digo:¬† este veneno del sistema este, este fen√≥meno de enajenaci√≥n tiene que haberse producido y durante mucho tiempo tiene que ir dejando su secuela.

La rectificaci√≥n, en ese aspecto ‚ÄĒhay que rectificar en montones de cosas‚ÄĒ, nos liber√≥.¬† Un pa√≠s que tiene esas virtudes de que hablo, un pa√≠s que tiene en este momento m√°s de 45¬†000 hombres en Angola ‚ÄĒno les doy la cifra exacta, pero les digo que es m√°s de 45¬†000‚ÄĒ, hijos de este pa√≠s, de este pa√≠s donde no aparec√≠an antes ni 10.¬† Eso no se paga con ning√ļn dinero, eso solo es posible a base de determinados valores que est√©n metidos de verdad en la mente y en el coraz√≥n de los hombres.¬† No son solo los 100¬†000 maestros o los 7 000 de la Asociaci√≥n ‚ÄúHermanos Sa√≠z‚ÄĚ, que estoy seguro de que los llamamos y van.¬† Yo no tengo ninguna duda de eso, te lo advierto, porque he visto muchas cosas para venir a tener duda acerca de lo que yo estoy seguro de que ustedes son capaces de hacer.

Pero, bueno, que el hombre lleve eso.¬† V√°yase a otro lugar.¬† Yo he puesto el ejemplo de los 100¬†000; pero nosotros est√°bamos destruyendo eso, est√°bamos empezando a destruirlo con el mont√≥n de tendencias negativas que iban entra√Īando tambi√©n fen√≥menos de corrupci√≥n, de reblandecimiento, que era toda la filosof√≠a de vivir bien y ganar mucho, en que se iban distanciando cada vez m√°s del pueblo.

Entonces, ¬Ņqu√© pa√≠s tiene esas cualidades?¬† ¬ŅQu√© pa√≠s tiene esos valores tan fuertes, tan s√≥lidos, como los tiene el nuestro?¬† Ahora todo eso est√° hacia arriba y cuando el yanki me preguntaba, yo le dec√≠a:¬† ‚ÄúMire, aqu√≠ hay un conjunto de factores.‚Ä̬† Yo habr√≠a tenido que darle una larga explicaci√≥n al yanki de todos estos fen√≥menos, de todos estos mecanismos, porque lo peor no fueron tantos los mecanismos como la creencia de que esos mecanismos, espont√°neamente, llevaban a la optimizaci√≥n, que eran el instrumento para construir el socialismo, para el desarrollo.¬† Ese fue uno de los grandes errores, no solo haber introducido algunos mecanismos enajenantes, sino que, realmente, se crey√≥ que eran la panacea.

Al senador yanki ‚ÄĒestoy empleando el t√©rmino yanki no en sentido despectivo, porque esta es una persona con la que se puede hablar, se puede razonar, capaz de ver‚ÄĒ le dec√≠a:¬† ‚ÄúEso ser√≠a largo de explicar, pero si quiere yo se lo resumo:¬† es que tenemos un pueblo dispuesto a hacer lo que se le pida que haga por la Revoluci√≥n‚Ä̬† (Del p√ļblico le dicen:¬† ‚ÄúY un Fidel‚ÄĚ).

No, no, pero yo pienso pasar, y va a quedar el pueblo, y van a quedar las ideas.¬† Ha sido para m√≠ un privilegio y, en cierta forma, la experiencia acumulada de un n√ļmero de a√Īos, no voy a decir que es in√ļtil; lo que nos interesa a nosotros es que esto se asiente sobre valores, sobre ideas, sobre principios, porque eso es lo que hace, realmente, duradera la obra.

Pero bien, yo le dec√≠a:¬† ‚ÄúTenemos un pueblo dispuesto a hacer lo que se le pida, el problema es que nosotros no sabemos qu√© pedirle;¬† tenemos un pueblo dispuesto a hacer lo que sea necesario hacer por la Revoluci√≥n, somos nosotros los que no sabemos qu√© decirle al pueblo que haga.‚ÄĚ

Los problemas de todo tipo que hemos tenido est√°n en nosotros, no est√°n en el pueblo, no est√°n en la gente.¬† Aqu√≠ la virtud se ha hecho masa, as√≠:¬† la virtud se ha hecho masa, el esp√≠ritu de sacrificio, el hero√≠smo, el entusiasmo.¬† Nosotros estamos llegando a un nivel m√°s alto que creo que ninguna otra sociedad haya llegado, estamos llegando a un nivel, en un proceso revolucionario, en que los valores est√°n jugando ‚ÄĒlos valores √©ticos, los valores morales‚ÄĒ un papel tan alto como a un nivel al que no ha llegado ninguna sociedad.

Vean ahora el despertar, la actitud de la gente, el espíritu de la gente, no son cosas que a uno le estén contando o que quiera estar con un falso optimismo o triunfalismo, son cosas que uno está viendo todos los días.  Yo admiro mucho a esa gente anónima, a esa que no sale nunca en un periódico; a esa gente que no tiene más estímulo y más motor que sus ideas, sus deseos de hacer, sus deseos de avanzar, su comprensión, su cultura política, su integridad moral.  Yo admiro mucho a esa gente, porque me encuentro a cada rato:  una muchacha joven, que si trabaja en el aeropuerto, que tiene dos hijos y cada día libre está allí.  Hay mucha gente que cada día libre está allí haciendo un esfuerzo serio, grande.  Veo tantos casos y tantos ejemplos que, realmente, digo que tenemos unas cualidades excepcionales y creo que nuestra Revolución puede ser excepcional.

Consejo Nacional de la AHS en 1988 en el Palacio de las Convenciones. Foto: Archivo Periódico Juventud Rebelde.
Consejo Nacional de la AHS en 1988 en el Palacio de las Convenciones. Foto: Archivo Periódico Juventud Rebelde.

Yo s√≠ creo en el socialismo y creo cada vez m√°s en el socialismo, porque hemos visto; lo que se puede hacer en el socialismo, no se puede hacer jam√°s en el capitalismo, ni se puede hacer a base de cosas materiales.¬† ¬ŅQu√©, nos vamos a poner a competir con la sociedad de consumo yanki?¬† ¬ŅVamos a entrar en competencia para que la gente se quede aqu√≠ a base de darles m√°s zapatos, m√°s lujo, m√°s cosas?¬† ¬ŅCu√°ntos se quedar√≠an aqu√≠?, si el cemento que une al ciudadano a su patria no es otra cosa que el bienestar material.¬† ¬ŅVamos a competir con los salarios de los imperialistas, su productividad, su tecnolog√≠a?¬† Eso para m√≠ siempre fue una cosa muy clara desde el principio, que nosotros no pod√≠amos competir con la sociedad de consumo en cosas materiales.¬† S√≠, debemos dar lo material y todo lo que podamos; ser√≠a absurdo, injustificado, si usted puede dar un 0,1% m√°s y no lo da, y debemos esmerarnos por mejorar las condiciones de vida del pueblo, y creo que las vamos a ir mejorando, en las viviendas, en las escuelas, en los c√≠rculos, en la cultura.¬† Recuerdo lo que dije que significaba la cultura cuando hab√≠a los criterios de que ‚Äúesto cuesta tanto‚ÄĚ,‚ÄĚesto es improductivo‚ÄĚ, como si lo √ļnico productivo fuera aquello que produjera cemento, acero, cosas materiales.

Hay una metodología socialista que jamás me he podido resignar a ella:  una metodología en virtud de lo cual un calzoncillo vale más que un trasplante del corazón; porque, incluso, el calzoncillo se pesa o se mide o se cuenta y dice:  vale 80 centavos o dos pesos o tres pesos.  El trasplante del corazón no se mide, no se cuenta, no incrementa las riquezas del país.  La cultura tampoco aparece creando bienes materiales, a no ser que imprima un disco o un libro; pero ni la salud, ni la educación, ni la cultura, nada de eso lo cuenta la teoría y ahora es que nosotros vamos a empezar a contar.  El trabajo de 600 000 o más de 600 000 ciudadanos dedicados a la salud y a la educación no cuenta, no aporta nada al producto bruto; los capitalistas sí cuentan, todo eso lo están contando.

Se cre√≥ dentro del socialismo la tendencia a ver nada m√°s que aquellas cuestiones que produc√≠an bienes materiales, que incrementaban.¬† Bien puede el pa√≠s, de un a√Īo para otro, no incrementar los bienes materiales en nada, ni en un gramo, y si duplica, si triplica la calidad de los servicios culturales, eso incrementa la satisfacci√≥n, la felicidad, el nivel de vida.

Le di una vuelta al yanki por el parque ‚ÄúLenin‚ÄĚ y le digo:¬† aqu√≠ no hab√≠a un lugar para descansar, y aqu√≠ m√°s de 100¬†000 personas vienen los fines de semana, descansan.¬† Le digo:¬† ‚ÄúEsto es nivel de vida.‚Ä̬† El hombre dice:¬† ‚ÄúMe alegro que usted vea eso as√≠, como cosas del nivel de vida.‚Ä̬† Pero eso no aparece en toneladas de nada, con el arte pasa lo mismo; no aparece incrementando esos valores.

Nosotros decimos que no debemos en lo más mínimo desaprovechar cualquier oportunidad de mejorar las condiciones de vida material o espiritual, que lo espiritual aquí es un nivel de vida también; pero no podemos basar la motivación del hombre, simplemente, en bienes materiales.

Si se cree en el hombre, y es un punto de vista del que yo parto, ¬Ņes un animalito que obedece solo al palo o a la zanahoria?¬† Yo no creo que el hombre sea esa porquer√≠a, realmente.¬† Yo creo que el hombre es mil veces superior a eso.¬† Me parece que es un concepto que empeque√Īece al hombre.

La experiencia, el privilegio de haber vivido todo este proceso revolucionario me da una convicci√≥n tan profunda de que se puede creer en el hombre.¬† Y as√≠ fue, si no nosotros habr√≠amos estado locos cuando un grupito peque√Īo intent√≥ cambiar la vida del pa√≠s, derrotar a un ej√©rcito enorme, o cuando desembarcamos 82 hombres.¬† Si no hubi√©ramos tenido confianza en las ideas, si no hubi√©ramos tenido confianza en el pueblo, si no hubi√©ramos tenido confianza en las virtudes de nuestro pueblo, que se empez√≥ a gestar all√° desde los a√Īos sesenta y ocho, en las guerras de independencia, en el hero√≠smo de aquellos tiempos, en las ideas de Mart√≠, en los esfuerzos de nuestros independizadores, los que lucharon por nuestra independencia, y a pesar de las d√©cadas que nos cayeron de veneno yanki y de corrupci√≥n yanki, si nosotros no hubi√©ramos cre√≠do en el pueblo, ¬Ņa d√≥nde habr√≠amos ido a parar?

Entonces, ese es un ejemplo tan claro, tan elocuente, que es l√≥gico que se tenga esa confianza, nosotros cre√≠amos en los valores del pueblo y cre√≠amos en las ideas, incluso, cuando nos quedamos como con siete fusiles.¬† Hace unos d√≠as hicieron un acto all√° en conmemoraci√≥n creo que del 30 aniversario del d√≠a en que Ra√ļl y yo nos reunimos, y reunimos siete fusiles y nosotros seguimos.¬† ¬ŅC√≥mo se pod√≠a hacer eso si no se cree en la gente, si no se cree en el pueblo, si no se cree en esos valores morales?¬† Y cu√°nta gente no estuvo dispuesta a dar la vida, y cu√°nta no la dio, ¬Ņpor alg√ļn dinero habr√≠a hecho eso?¬† Y hoy tambi√©n nos preguntamos nosotros:¬† ¬ŅEs por alg√ļn dinero, es a base de mecanismos de tipo econ√≥mico que vamos a impulsar?¬† No, eso no es posible.

Creo que nosotros tenemos un premio en esa confianza en el pueblo, cuando vemos todas esas cosas que yo les cuento, que las veo todos los días y las veo en todas partes.  No me lo viene a decir nadie, no lo leo en un informe, lo veo, hablo con la gente, me gusta hablar con la gente.

En los 27 c√≠rculos que tuvimos que inaugurar, habl√© con las 27 directoras; habl√© con las de m√ļsica y les pregunt√©:¬† ‚ÄúD√≠game c√≥mo hacen el trabajo, toda la cosa‚Ķ‚Ä̬† ¬°Ah!, por cierto, compa√Īeros, me estaban diciendo que las educadoras de m√ļsica de los c√≠rculos estudian cuatro a√Īos, son cuatro a√Īos de preparaci√≥n que tienen, no es un curso de seis meses.¬† Lo que es posible que algunos c√≠rculos no tengan ese personal, es posible que en muchos lugares no tengan ese personal y se hayan visto algunos de esos problemas; pero lo que yo vi en las nuevas instituciones y en los que est√°n preparando, realmente, me hizo muy buena impresi√≥n y pude confirmar el detalle de que tienen cuatro a√Īos de preparaci√≥n.¬† Vale la pena profundizar un poquito en esto para sacar ideas con relaci√≥n a las respuestas que tenemos que dar a cosas que se plantearon aqu√≠.

Bueno, les he hecho esta larga historia, ¬Ņpor qu√©?¬† Porque creo en el pueblo, creo en la Revoluci√≥n, creo que podemos sentirnos orgullosos de la Revoluci√≥n y de la obra de la Revoluci√≥n, a pesar de nosotros.¬† Alguien record√≥ lo que dije una vez con mucha convicci√≥n:¬† ‚ÄúHemos hecho una revoluci√≥n m√°s grande que nosotros mismos.‚Ä̬† De esa Revoluci√≥n m√°s grande que nosotros mismos, debemos estar orgullosos, pero debemos seguir cultiv√°ndola, debemos seguir desarroll√°ndola.

Entonces, esta Revoluci√≥n no puede ser buena solo en un n√ļmero de cosas, esta Revoluci√≥n tiene que ser buena en todo, tiene que ser excepcional en todo (Aplausos prolongados).¬† Lo digo para a√Īadir que esta Revoluci√≥n tiene que ser excepcional en la cultura y tiene que ser √≥ptima en la cultura; es decir, tenemos la obligaci√≥n de enfrentarnos a estos problemas y resolverlos con nuestro estilo, con nuestras ideas, con nuestros an√°lisis, con nuestra experiencia, y, entonces, tratar de darles el tratamiento correcto a estos problemas, el tratamiento √≥ptimo.

Ya no hablo tanto de la reuni√≥n con los intelectuales porque aquello fue un inicio.¬† Creo que hubo una cosa muy buena, clarividente, que nosotros nos dimos cuenta de para qu√© enfrascarnos en todos esos rollos relacionados con el realismo, que mencion√≥ Armando, y con las formas, y me pareci√≥ todo aquello una locura, y fue cuando dije ‚Äúaquella revoluci√≥n‚ÄĚ, porque en aquel momento no se estaba discutiendo de contenido, se estaba discutiendo sobre las formas y fue cuando se dijo:¬† ‚ÄúBueno, se√Īores, dentro de la Revoluci√≥n todo, contra la Revoluci√≥n nada.¬† Vamos a emplear con absoluta libertad cualquier forma de expresi√≥n.‚Ä̬† Eso ya nos diferenci√≥ a nosotros de todos los dem√°s pa√≠ses socialistas, que se pasaron como 25 a√Īos hablando del realismo, ¬°como veinticinco a√Īos!, entonces nosotros nos habr√≠amos liberado.

Hoy tenemos que ir a m√°s, hoy tenemos que ir no solo a forma, sino a contenido.¬† Si realmente hemos tratado de definir la rectificaci√≥n, que la rectificaci√≥n no es solo lucha contra tendencias negativas, desviaciones, errores; la rectificaci√≥n es tambi√©n la b√ļsqueda de f√≥rmulas nuevas para viejos problemas.¬† Digo:¬† pueden ser viejos problemas en la Revoluci√≥n, o pueden ser viejos problemas desde antes de la Revoluci√≥n, digamos; la discriminaci√≥n de la mujer es secular, tiene siglos, y entonces nos encontramos con que nos liberamos, precisamente, por no tener un servil esp√≠ritu de copiar, un servil esp√≠ritu de imitaci√≥n, y dijimos:¬† ‚ÄúBueno, libre la forma‚ÄĚ, y ahora ya no es solo de forma.

Creo que aquellas palabras tienen un valor hist√≥rico, algunos valores permanentes, pero estamos en una √©poca nueva y tenemos que aplicar en la cultura el principio de soluciones nuevas a problemas viejos, y soluciones nuevas ‚ÄĒpuedo a√Īadir‚ÄĒ a problemas nuevos (Aplausos).

No son los mismos problemas de 1961, hay problemas nuevos y hay problemas viejos, y tenemos que aplicar ese principio de rectificación, de buscar soluciones nuevas a los viejos y a los nuevos.  Tenemos que ser valientes, tenemos que ser abanderados de la libertad, porque esas fueron siempre nuestras banderas; abanderados de la verdad, porque ese fue siempre nuestro principio, nuestra lucha.  Creo que tenemos que ser valientes y marchar, incluso, por caminos nuevos.  Alguien dijo que podemos equivocarnos, podemos decir:  sí, podemos equivocarnos en algunas cosas, pero aquí puede haber de todo.

Yo me acuerdo que cuando planteé esta cuestión de buscar el máximo de espíritu crítico decíamos:  es preferible los inconvenientes de los errores que se produzcan, a los inconvenientes de una situación de ausencia de crítica.  Y podría decir:  es preferible los errores de tener mucha libertad, a los inconvenientes de no tener ninguna libertad (Aplausos prolongados).  Si la Revolución no tuvo temor a nada de eso, al principio, cuando no había ni ideas socialistas en este país.

Creo que aquello fue después de Girón.  Es verdad que si aquella reunión fue después de Girón, por junio, ya había ocurrido Girón y la Revolución, resueltamente, como respuesta a la agresión imperialista, proclamó el carácter socialista de la Revolución.  Ya en Girón se luchó por el socialismo, pero muy temprano nosotros desafiamos todo.  Es verdad que estábamos en una lucha muy violenta, era la época en que había 300 organizaciones contrarrevolucionarias:  se reunían cuatro tipos, inspirados y estimulados por Estados Unidos y hacían una organización.

Nuestra lucha persiste, hay que decirlo, adquiere otra forma; ahora, adquiere formas más sutiles, ya no es la burda contrarrevolución, está la acción del enemigo, sobre todo en el campo ideológico, por todos los medios, por su radio gusana, por cuantos medios sean posibles.  Ahora están aprovechando la zafra de la autocrítica del socialismo, porque casi pretenden afirmar que ya el socialismo desapareció.

¬ŅA nosotros por qu√© nos est√°n llevando tan recio?, porque casi nos miran como el √ļnico adversario ideol√≥gico.¬† ¬ŅPor qu√© hacen esas feroces e infames campa√Īas?¬† A algo le temen, o no perder√≠an energ√≠a y tiempo en eso.¬† Ya no dedican su arsenal fundamentalmente contra China, contra la URSS, contra los dem√°s pa√≠ses socialistas, sino contra Cuba, aqu√≠, el vecino que est√° a 90 millas.¬† Es contra nosotros que est√°n empleando todo su arsenal, pero tiene que ser por algo, pero por algo les sali√≥ el tiro por la culata tambi√©n (Risas).¬† Y creo que lo que les ocurri√≥ en Ginebra justifica lo que hacen contra nosotros, porque esa fue la batalla de Cuba, con la ayuda de pa√≠ses latinoamericanos, pa√≠ses del Tercer Mundo, pa√≠ses socialistas, pero fue la batalla de Cuba.

¬ŅC√≥mo le pudimos, a ese coloso tan poderoso, desbaratar la maniobra cuando casi ten√≠a ya aplastada a la gente a base de sus presiones?¬† ¬°Ah!, por la moral de Cuba, por la autoridad de Cuba, por el prestigio de Cuba.¬† Est√°n furiosos, tienen que estar furiosos.¬† Han hecho sus paces ya con los grandes del socialismo, muy amistosos, hasta cari√Īosos (Risas), y con nosotros la lucha, la cosa.¬† No les falta raz√≥n, y debe indicarnos que somos una potencia moral, una potencia pol√≠tica, una potencia revolucionaria, una potencia ideol√≥gica.

El enemigo va a emplear armas más sutiles, empleemos nosotros armas nuevas también, vamos a consolidar por todas estas vías de que ustedes hablaban la ideología, la fuerza de la Revolución.

¬ŅNo le hemos dicho a la Comisi√≥n de Ginebra que venga? ¬†Pues s√≠, como no tenemos nada que ocultar que venga.¬† Pero vamos a invitar a cuanta gente quiera venir, para que no sea uno solo el que venga, porque no tenemos nada que ocultar, y porque tenemos el valor de decir:¬† vengan.¬† Y, claro, podemos tener el valor porque somos veraces, porque somos consecuentes, porque es cierto que jam√°s se ha cometido una tortura y jam√°s se ha asesinado a un hombre, jam√°s se ha desaparecido a nadie, porque es cierto.¬† Todos los que conozcan un poco de historia saben qu√© ha pasado en todos los procesos revolucionarios habidos y por haber, y el m√°s puro de todos no es comparable a la Revoluci√≥n Cubana, ¬°no es comparable a la Revoluci√≥n Cubana!¬† (Aplausos prolongados.)

Es una tradici√≥n que viene de la guerra, porque fue respetando la vida de nuestros enemigos como los quebramos moralmente; ellos asesinaban a cualquier prisionero, nosotros respet√°bamos a los prisioneros, no les pon√≠amos un dedo arriba.¬† Muchas veces a los oficiales los dej√°bamos con sus armas y despu√©s eso salv√≥ muchas vidas.¬† Al principio luchaban much√≠simo porque cre√≠an que los mataban a todos, al final hubo soldados que se rindieron tres veces:¬† se rindieron en un combate por aqu√≠, otro por otro lugar y otro por Villa Clara.¬† Ya el Che y Camilo capturaron prisioneros all√≠ que se hab√≠an rendido dos veces antes, que hab√≠an entregado dos veces las armas.¬† Si fue no solo un principio, sino, adem√°s, la pol√≠tica m√°s sabia, m√°s inteligente.¬† Tuvimos la sangre fr√≠a, a pesar de que todos los d√≠as mataban compa√Īeros nuestros, y no hubo una sola venganza; se le pidi√≥ al pueblo:¬† no tomen justicia por su propia mano, la Revoluci√≥n har√° justicia.¬† Se cumpli√≥ con el pueblo.¬† Leyes previas decretadas en la Sierra Maestra, tribunales revolucionarios.¬† ¬ŅSe pudo cometer alguna injusticia?¬† Es posible, en teor√≠a no puede negarse, pero era, realmente, muy dif√≠cil.

Como les contaba a algunos compa√Īeros, al final la gente nuestra era jefe de las organizaciones contrarrevolucionarias.¬† Esta era una polic√≠a muy eficiente porque no pod√≠a sacarle declaraci√≥n a nadie a base de golpes y de maltrato.¬† El polic√≠a que tortura no se desarrolla, se acostumbra a los m√©todos brutales y cada vez m√°s brutales.

Nosotros, cada vez que arrestábamos a un hombre, sabíamos como diez veces más que él, porque no se acordaba lo que hizo tal día, a tal hora y nosotros lo teníamos todo anotado:  tal día, a tal hora hiciste esto, hablaste con este, te reuniste con el otro, fuiste allí.  Nosotros lo que hicimos fue penetrar, y cada vez que alguien iba a los tribunales, iban con todas las pruebas.  Los tipos se desmoralizaban de tal manera y se asombraban de tal manera que no recuerdo un solo caso en que no hubieran admitido rápidamente; porque se establecía una lucha entre el contrarrevolucionario y el hombre de la Seguridad, que cuando el hombre de la Seguridad le ganaba aquella batalla con todas sus pruebas, el tipo se desmoronaba y entonces admitía.

Ustedes no lo vieron, porque cuando Gir√≥n algunos aqu√≠ tal vez tendr√≠an siete u ocho a√Īos; pero algunos de los mayores o de los que est√°n de invitados aqu√≠, lo vieron en Gir√≥n:¬† la moral de los contrarrevolucionarios no existe.¬† Cuando se reunieron all√° en la Ciudad Deportiva, dialogamos con ellos, los interrogamos y todos no hac√≠an m√°s que decir que se hab√≠an equivocado, que fue un gran error, que eran cocineros, que eran esto, que eran lo otro; ninguno se atrevi√≥ a negar, no hubo ni siquiera uno que hiciera lo que hicimos nosotros cuando el juicio del Moncada: ¬†‚ÄúS√≠, vinimos a hacer esto y es correcto, es lo justo.‚Ä̬† Hablar con la moral de un revolucionario.¬† Todos ellos ven√≠an diciendo que estaban equivocados.¬† As√≠ de esa cala√Īa son toda esa gente, no son fan√°ticos, m√°s peligrosos son los fan√°ticos que los mercenarios; entonces, estos tipos tienen mucho odio a la Revoluci√≥n, mientras m√°s se consolida la Revoluci√≥n; a pesar de todo el poder de Estados Unidos no han logrado aplastarla, entonces, ellos se irritan m√°s, tienen m√°s odio.

Pero, bien, ese es el tipo de cala√Īa de nuestros enemigos; es decir, una falta total de consistencia moral por parte de la contrarrevoluci√≥n, por parte del imperialismo.¬† Y as√≠, esta batalla se libr√≥ y se gan√≥.

Yo decía que íbamos a invitar no solo a esa gente, a la Cruz Roja la vamos a invitar, porque, como decía, es una tradición que viene de muy atrás, limpia, inmaculada.  Es una página inmaculada la de la Revolución en lo que se refiere al respeto, a la integridad física de la persona, y de eso es que nos acusan y machacan y vuelven a machacar.

El √ļnico pa√≠s del mundo donde hay plantados es este.¬† En Inglaterra, en las c√°rceles donde est√°n los irlandeses, o en Espa√Īa donde est√° la ETA, o en Italia donde est√°n las Brigadas Rojas, en Estados Unidos, en esos pa√≠ses tan superdemocr√°ticos y superrespetuosos no existe esa categor√≠a de plantados, porque les dan una mano de palos a la gente y los visten y los calzan completos, y no les permiten que se quiten ni un bot√≥n.¬† Y, precisamente, por haber seguido consecuentemente esta pol√≠tica de no poner un dedo sobre un prisionero, orgullosos nosotros de nuestra historia y de nuestras tradiciones, es por eso que pueden haber plantados.¬† ‚ÄúNo me visto, no me pongo el uniforme‚ÄĚ, bueno, qu√©dese ah√≠, no se ponga el uniforme.

La mera existencia de los plantados es el mentís total y absoluto, porque en ninguna cárcel del mundo hay ese problema, nada más que en esta.

Creo que ahora tenemos que abrir y que venga todo el que quiera venir; va a ver las mejores c√°rceles, porque las c√°rceles que hay por ah√≠ son un desastre.¬† Y que vengan, ahora lo vamos a hacer, pero nosotros, no nos lo impuso nadie, no nos lo hizo nadie.¬† Creo que tenemos que abrir, ser valientes, ¬Ņqu√© tenemos que ocultar?¬† Y si tenemos cosas que no nos gustan, son cosas que tenemos que superar, son cosas que tenemos que rectificar, y si hay errores, hay errores, y, discutiremos, analizaremos, seguiremos el di√°logo; creo que esto tiene una importancia enorme.

Vamos a demostrarles a los imperialistas y a los farsantes estos que somos diez veces más valientes que ellos, diez veces más honestos, diez veces más defensores de la verdad y de la libertad.  Entonces, la libertad ha de ser una de nuestras grandes banderas.

La Revolución Francesa habló de libertad, de igualdad, de fraternidad, no consiguió ninguna de las tres cosas; nosotros, en el socialismo, podemos conseguir las tres:  la libertad, la igualdad y la fraternidad.

Digo que no ha cesado la lucha contra el enemigo, debemos estar muy alertas de eso; es fuerte.  Yo creo que lo de Ginebra es una buena prueba de hasta qué punto el enemigo todavía quiere destruirnos, porque nos quiere destruir con armas ideológicas; debemos perfeccionar nuestra ideología, debemos perfeccionar nuestro mecanismo, debemos elevar nuestros valores.  Yo creo que será la mejor forma de librar esa batalla contra la influencia ideológica, el tipo de guerra que libra hoy contra nosotros.

De modo que ese es el criterio, y aquí hoy no íbamos a encontrar una respuesta a cada problema, están planteados numerosos problemas; pero creo que nosotros les encontramos respuesta a los problemas, no hay duda.  Entonces debemos proponernos trabajar.

Nadie tiene respuesta aqu√≠, sencillamente, porque aqu√≠ no vinimos a decir nuestras verdades, hemos venido aqu√≠ a escuchar las verdades de ustedes.¬† No hemos venido aqu√≠ con la pretensi√≥n de ense√Īar, hemos venido aqu√≠ tambi√©n con la modesta pretensi√≥n de aprender.

Podemos tener prejuicios, reservas; queremos descubrir si tenemos prejuicios y tenemos reservas.¬† Sobre todo debemos preguntarnos si tenemos temor, porque valdr√≠a la pena que nos autoexamin√°ramos para ver si tenemos temor, valdr√≠a la pena que nos autoexamin√°ramos para saber si somos reacios o al√©rgicos a lo nuevo.¬† La vida cambia, el mundo cambia, la Revoluci√≥n cambia y tiene que cambiar, y nosotros estamos en el deber, entre todos, entre ustedes y nosotros ‚ÄĒnosotros en un sentido m√°s global, nosotros viendo la estrategia general; pero veo que el esfuerzo que hagamos en este campo forma parte inseparable de la estrategia general (Aplausos prolongados)‚ÄĒ, vamos entre todos a encontrar las respuestas nuevas o soluciones nuevas a problemas viejos y nuevos.

Quienes hayan participado durante estas horas en la conversaci√≥n con ustedes y sean capaces de apreciar el alto nivel √©tico, intelectual, la honestidad de ustedes‚Ķ¬† Yo digo tambi√©n que en ning√ļn lugar del mundo se encuentra una joven generaci√≥n de artistas, de creadores igual que esta generaci√≥n con que nuestra patria tiene el privilegio de contar.¬† Si recorremos el mundo capitalista o socialista o del Tercer Mundo, bueno, en el capitalismo no vamos a encontrar nada m√°s que enajenaci√≥n; en pa√≠ses progresistas y socialistas, vamos a encontrar una mejor gente y problemas, pero dif√≠cilmente ning√ļn proceso revolucionario socialista tenga el privilegio de contar con una gente como ustedes, con una juventud como la de ustedes.

¬ŅA qu√© le vamos a temer?, ¬Ņa qu√© le podemos temer?¬† Dediqu√©monos a trabajar y veremos c√≥mo le vamos a encontrar las soluciones, que nadie las tiene aqu√≠, nosotros no las tenemos; pero s√≠ tenemos la seguridad de que con ustedes las vamos a encontrar, si somos valientes, si nos apegamos a los valores m√°s sagrados de la Revoluci√≥n, del socialismo y del humanismo; de manera que con la misma valent√≠a y con la misma convicci√≥n que podemos decir que no ha habido ni un solo torturado en el pa√≠s ni desaparecido, ni muerto, podamos decir tambi√©n en la cultura:¬† nadie tiene una mejor pol√≠tica, nadie tiene una pol√≠tica en la cultura m√°s revolucionaria que nosotros.¬† Debemos tratar de alcanzar elevados niveles, como los hemos alcanzado en otras √°reas, y nos podemos sentir orgullosos de lo que alcanzamos en la educaci√≥n y sabemos que tenemos un mundo por delante que alcanzar. Ahora nos damos cuenta que podemos proponernos resolver las grandes lagunas que tiene nuestra educaci√≥n.¬† Pod√≠amos tal vez haber empezado antes, pero estamos a tiempo de buscar una educaci√≥n mucho m√°s integral; trac√©monos un programa con los recursos existentes, de las diversas fuentes y utilizando profesores, y utilizando incluso ese medio que es la televisi√≥n, podemos hacer excelentes programas.

Yo creo que a lo mejor el d√≠a que tengamos todos los maestros, quiz√°s nos sigamos ayudando con la televisi√≥n, porque por la televisi√≥n se puede hacer una clase de geograf√≠a que no la puede hacer ning√ļn profesor.¬† Yo he visto incluso algunos documentales sobre la historia de la econom√≠a pol√≠tica y tiene una cosa gr√°fica, es de tal valor que uno tiene la impresi√≥n de que en cuatro horas ha aprendido cosas que no ha aprendido en toda la vida, porque le habla de Inglaterra, le saca all√° los lugares, d√≥nde naci√≥ Marx, de d√≥nde sali√≥ el otro, y Adam Smith y David Ricardo, y cada una de las ideas acompa√Ī√°ndola con la gr√°fica, con los ejemplos y todo.¬† Con un conferencista hablando, de una manera amena, entretenida, y he tenido a veces la sensaci√≥n de aprender en unas horas, con algunos documentales buenos, lo que no he aprendido leyendo much√≠simo.¬† Es por eso un tremendo medio.¬† Creo que cuando tengamos profesores a lo mejor lo seguimos utilizando, para optimizar nuestro trabajo, para ayudar a los profesores, para captar m√°s la atenci√≥n de los alumnos.

Hoy nos encontramos con el hecho de que una gran mayor√≠a de nuestros maestros que se han formado en estos a√Īos ‚ÄĒprimero entrando con 6to grado, despu√©s con 9no‚ÄĒ, no tienen esa preparaci√≥n, pero tenemos que ganar esa batalla, la podemos ganar.¬† Debemos aspirar a decir:¬† tenemos el mejor programa de educaci√≥n est√©tica que tenga cualquier pa√≠s, y podamos decir:¬† tenemos el programa de desarrollo de la cultura m√°s revolucionario que pueda tener cualquier pa√≠s, y sentirnos orgullosos de eso, si ganamos la batalla de la educaci√≥n y logramos hasta que todo el mundo sea un fen√≥meno, que tenga una educaci√≥n est√©tica.¬† Algunos dijeron con raz√≥n, ‚Äúsi no la tenemos, si no tenemos una buena pol√≠tica no vamos a alcanzar esa educaci√≥n est√©tica‚ÄĚ.

Creo que podemos tener las dos cosas:  el mejor programa de educación estética y la mejor política cultural, y decía que si en todo lo demás tenemos éxito y no tenemos éxito en esto, tendríamos que sentirnos avergonzados, tendríamos que sentirnos incapaces de resolver un problema de este terreno.  Evidentemente ha sido el terreno en que han encontrado más dificultades los procesos revolucionarios y los países socialistas.

Trabajemos y luchemos para que podamos decir con gran orgullo:  tenemos la política correcta, la mejor política, la más revolucionaria en el ámbito de la cultura.  Y yo los invito a eso, a que nos propongamos metas altas.

Una vez dije que seamos una potencia cultural, pensaba que podr√≠amos serlo; pero si no encontramos soluciones nuevas a viejos y nuevos problemas, no podremos llegar a ser una potencia cultural, y yo creo en eso como creo en todas las dem√°s cosas, y creo que entre todos encontraremos soluciones a esos problemas.¬† Por eso reafirmo lo que le dec√≠a al compa√Īero ‚ÄĒcreo que fue al cineasta, est√° por all√≠‚ÄĒ, que s√≠, que yo gustosamente me brindo para seguir estudiando junto a ustedes estos problemas, intercambiando con ustedes.¬† Me interesa much√≠simo, ¬°much√≠simo!, y veo como un reto el que nosotros seamos capaces de dar respuesta.

Ahora hay que trabajar, tienen que trabajar los compa√Īeros del Partido, y entonces debemos comprometernos desde ahora ‚ÄĒcomo estamos haciendo en otras cosas‚ÄĒ en este campo tan importante, aqu√≠ donde tenemos el desaf√≠o este grande, y volvernos a reunir dentro de un a√Īo; igual que les promet√≠ a los de la FEEM, para ver qu√© hab√≠amos hecho.¬† Prepararnos, si tenemos que usar en vez de un d√≠a, dos, venimos aqu√≠, no es muy caro el alquiler de este local (Risas), atienden bien a la gente, dan caf√©, dan comida, y entonces no tratar de hacerlo en un d√≠a, para no andar realmente maltratando los temas.¬† Y yo propongo que empecemos a trabajar ahora mismo, despu√©s de esta reuni√≥n (Aplausos prolongados).

Voy a terminar ya con esta proposici√≥n:¬† que dentro de un a√Īo nos reunamos dos d√≠as para discutir estos y otros problemas, y hacer un recuento de c√≥mo hemos trabajado, c√≥mo marcha nuestro esfuerzo y cu√°nto hemos avanzado en un a√Īo de trabajo.¬† Tengo confianza, lo he visto en otras cosas.

Recuerdo que hace un poquito m√°s de dos a√Īos tuvimos una reuni√≥n con todos los hospitales de la capital, es otro problema, pero que demuestra un buen m√©todo.¬† En aquellos d√≠as hab√≠a un 80% de quejas y un 20% de satisfacci√≥n; hoy est√° a la inversa: un 80% de satisfacci√≥n, un 20% de quejas.¬† All√≠ se tom√≥, como aqu√≠, por televisi√≥n aquella primera reuni√≥n, fue como en diciembre de 1985; despu√©s nos volvimos a reunir en diciembre de 1986, y hace poco ya ‚ÄĒesta vez fue en enero, no pudimos tenerla en una fecha exacta‚ÄĒ la tercera reuni√≥n.¬† Si ustedes ven la diferencia.¬† Nadie que hubiera visto la primera habr√≠a cre√≠do que antes de dos a√Īos se pudiera dar una reuni√≥n como la que se dio all√≠, el cambio tan radical, parec√≠a que hab√≠an pasado 30 a√Īos.

Tal vez en nuestra primera pr√≥xima reuni√≥n no hayamos encontrado todav√≠a soluciones para todo, pero estoy seguro de que habremos avanzado, y si necesitamos dos a√Īos, si necesitamos tres‚Ķ¬† Estoy seguro de que vamos a poder decir tambi√©n una idea muy clara sobre todo esto, y hablando con una absoluta franqueza:¬† el que se equivoque que diga que se equivoc√≥; el que tenga una opini√≥n:¬† esto sali√≥ mal por esto y por lo otro, esto tiene tal cosa.¬† Hablando as√≠, como hemos hablado hoy; pero no as√≠, como hemos hablado hoy: con m√°s libertad con la que hemos hablado hoy, ¬°con m√°s libertad que la que hemos hablado hoy!¬† (Aplausos.)

Esta primera reuni√≥n no ha sido mala, esta no se me parece a la primera con los hospitales; aquello era el desastre total y aqu√≠ no hay ning√ļn desastre total, al contrario, ha sido una buena reuni√≥n y se ven muchas cosas positivas, pero tambi√©n se ven todas nuestras inquietudes, se reflejan tambi√©n todas nuestras preocupaciones y problemas.¬† Estoy seguro de que dentro de dos a√Īos como m√°ximo podremos tener un cambio abismal en cuanto a inquietudes, no en cuanto a calidad de esta reuni√≥n.

Creo que de todas formas, y por buena que puedan ser las futuras reuniones, estoy seguro de que esta reunión será histórica.

¬°Patria o Muerte!

¬°Venceremos!

(Ovación)

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