Luz de estrella para un Titiritero

Habana Titiritera: figuras entre adoquines, ha tenido la acertada idea de traer a esta primera edición, espectáculos nacionales de impecable factura, que ya han probado su eficacia en sus territorios y en otros eventos de nuestro país. Ahora vuelven al Centro Histórico habanero para regalarle a la familia cubana un verano lleno de poesía, música, colorido y eterno aprendizaje.

Teatro del Puerto fue una de las compañías invitadas, que con su espectáculo Titiritero, deleitó a niños y adultos en el Museo-Teatro El Arca. Con texto y actuación de Yilian Fernández Alacal y puesta en escena de Milva Benítez Reinoso, Titiritero nos adentra en los recuerdos de un niño, que fascinado ante la magia titiritera, descubre su vocación.

Con una estructura dramática que es una suerte de caja china, el espectáculo se va armando por varias historias provenientes de la literatura infantil nacional, que la autora sabe devolver a la escena con frescura, dinamismo y un lenguaje pensado para el niño de hoy. La solidaridad, la aceptación de problemas puntuales como la muerte, el respeto a las elecciones del individuo, figuran como ejes temáticos.

Muy acorde con la estructura del relato, nos es presentado un arsenal de muñecos con una diversidad de diseño y técnicas que nos habla del recorrido del personaje, antes de descubrir definitivamente su destino vocacional. Los muñecos poseen un colorido y simpatía muy particular, que conducen al público infantil a una identificación inmediata.

La música utilizada es certera y hermosa, rescatando una sonoridad plagada de cubanía. Los momentos cantados son de alto vuelo poético; un lirismo sencillo y campesino es pasado al niño con sutileza y naturalidad.

A las espaldas de la propia autora, va todo el peso de la actuación y manipulación de muñecos. El trabajo es asumido con profesionalidad y gran dominio de la escena. Es importante recordar que la historia es contada desde la mirada de un niño, por eso la aparente sencillez en la manipulación que igualmente nos convida a disfrutar de una puesta libre de aparataje y espectacularidad visual.

Titiritero comenzó siendo un homenaje de Yilian Fernández Alacal, a su maestro y titiritero Miguelito Santiesteban, quien guiara sus pasos en el Guiñol de Holguín. Hoy el espectáculo trasciende sus intenciones iniciales y se convierte en un digno homenaje a todos esos hombres y mujeres apasionados por el teatro, los muñecos y los niños, que un día decidieron a costa de todo, ser titiriteros.

Gracias al Habana Titiritera… por regalarnos tanta maravilla, tanta luz de estrella encapsulada en muñecos, música y poesía.

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Suscripción

Para recibir nuestro boletín ingrese su dirección de correo electrónico