Las invasiones de Moisés Mayán

El escritor holguinero Moisés Mayán recién acaba de obtener el Premio Calendario de Poesía por un libro que aborda el tema de la racialidad desde los cuestionamientos de un hombre blanco que disiente de todo tipo de exclusión y marginalidad.

Por: Liudmila Pe√Īa Herrera

Parece como si Mois√©s May√°n, al filo de sus 35 a√Īos ‚ÄĒcuando el almanaque y los estereotipos empiezan a descontar juventud‚ÄĒ, hubiese montado a la carga en una suerte de invasi√≥n. Primero hacia el interior de s√≠ mismo, en la b√ļsqueda de contradicciones, miedos y pasiones de su ser; para luego irrumpir en la mentalidad del lector y provocarle los mismos cuestionamientos que le surgieron a √©l.

Tanto fue así, que de esas intrusiones resultó el dictamen del jurado del Premio Calendario 2018, otorgado por la AHS, a su libro El factor discriminante, donde prima la prosa poética.

Con seis libros publicados (Fábula del cazador tardío, El monte de los transfigurados, Cuando septiembre acabe, El cielo intemporal, Raíz de yerba mate y Estética de la derrota), Mayán es licenciado en Historia por la Universidad de Holguín, pero nunca ha ejercido su profesión, al menos conscientemente, pues toda su vida gira en torno a la literatura: trabaja como divulgador del Centro Provincial del Libro, dirige un taller literario y es corrector en el periódico La Luz, de la Dirección Provincial de Cultura.

¬ŅC√≥mo descubres esa afinidad por la literatura?

En la secundaria comencé a escribir cartas por encargo para las novias de mis amigos y como les dio tanto resultado, entendí que mis aptitudes podían ir más allá de aquellos ejercicios de escritura. Fue por eso que en el 2000 llegué al taller literario Pablo de la Torriente Brau, el cual tenía su sede en la Casa de la Cultura, todos los domingos a las cuatro de la tarde. Lo dirigía Marlenis Londres, una especialista con una gran agudeza crítica. Ella nos ayudó a poner las primeras piezas en el rompecabezas de los textos.

¬ęDespu√©s lleg√≥ a nuestras vidas Joaqu√≠n Osorio, piedra angular en el movimiento de la joven poes√≠a holguinera, porque era la primera persona que confiaba en los m√°s inexpertos y se arriesgaba a ponernos a leer en p√ļblico. Nunca olvidar√© que de su propio librero nos prestaba ejemplares y nos indicaba las lecturas. Nosotros, que solamente ten√≠amos la formaci√≥n de la secundaria o del preuniversitario, empez√°bamos a encontrar otras po√©ticas y poco a poco √≠bamos descubriendo otro tipo de literatura¬Ľ.

¬ŅQu√© hac√≠a un aprendiz de poeta en el curso de t√©cnicas narrativas del Centro Onelio Jorge Cardoso?

Cuando me enfrent√© a la poes√≠a postmoderna, experiment√© un choque muy fuerte, porque yo ven√≠a de los cl√°sicos que estudiamos en la escuela: Mart√≠, Guill√©n, Dulce Mar√≠a Loynaz‚Ķ Entonces me hice la promesa de que nunca iba a escribir poes√≠a, aunque no dej√© de frecuentar los lugares donde se le√≠an poemas. As√≠ lleg√≥ el 2003 y entr√© al Centro de Formaci√≥n Literaria Onelio Jorge Cardoso, siendo un narrador muy primario. Un d√≠a me qued√© en el albergue escribiendo y el profesor Eduardo Heras Le√≥n toc√≥ a la puerta y me dijo: ¬ęNo vengo a rega√Īarte por no ir a clases, sino a decirte que no dejes de escribir¬Ľ. Por eso, una vez le confes√© que el ¬ęOnelio¬Ľ me llev√≥ a la poes√≠a, porque ese centro me provoc√≥ el deseo de escribir, pero poes√≠a.

Aunque no has ejercido como historiador, esa formación ha suscitado indagaciones dentro de tu propio ser…

Sobre todo en este √ļltimo libro, porque ha sido la base de parte de las b√ļsquedas que he realizado como persona, fundamentalmente sobre la discriminaci√≥n hacia la mujer, la racial, la de culturas que se creen dominantes con respecto a otras. De pronto, empiezo a analizar lo que llamaba Frantz Fanon ¬ęla relaci√≥n del colonizado y el colonizador¬Ľ, vi√©ndolo desde el punto de vista del blanco por el negro. Como resultado de esas investigaciones, se va gestando el libro El factor discriminante.

Adem√°s del tema, el jurado del Calendario resalt√≥ el ¬ęlimpio ejercicio del lenguaje que permite ir de la iron√≠a al dolor¬Ľ. ¬ŅEl texto te ped√≠a una voz diferente a la que hab√≠as usado anteriormente o te lo impusiste como ejercicio escritural?

En mis seis libros anteriores yo hab√≠a construido un discurso que se caracterizaba por la plasticidad de las im√°genes, la utilizaci√≥n de una palabra pulida, un lenguaje enfocado hacia la b√ļsqueda de la belleza, el cual se convirti√≥ en un poco herm√©tico para el lector com√ļn. Pero cuando escribo El factor discriminante es como si hubiera desarmado todo mi discurso anterior y entonces empiezo a hacer los ejercicios de escritura de este libro.

¬ęPrimero lo hac√≠a sin estar muy seguro de que pudiese insertarse en el g√©nero poes√≠a, pues est√° formado por peque√Īos cuerpos que pueden funcionar como microrrelatos y vi√Īetas. Empec√© a moverme en ese espacio y a construir los textos basado en las inquietudes que ten√≠a sobre la racialidad, las parejas interraciales, pero desde la perspectiva del blanco. En el libro, es el blanco de ascendencia hispana quien se levanta en defensa del color de la piel, de la negritud, porque desde Cecilia Vald√©s estamos viendo que el problema negro es un problema blanco. Y cuando son los propios discriminados los que se defienden, le resta verosimilitud a la protesta. Por ejemplo, si las mujeres saltan a defender sus derechos, a los hombres siempre les provoca escozor¬Ľ.

¬ŅPero no es discriminatoria esa postura que asumes as√≠, desde el blanco?

Cuando uno escribe sobre ese tema desde la perspectiva del blanco, se mueve en un filo muy estrecho. De momento, yo me cuestionaba cada texto, pero trataba siempre de colocarme en el plano del discriminado. Hay un poema que habla del d√≠a en el cual el sexo d√©bil se asocie con test√≠culos y no con las mujeres, porque considero que ellas son los grandes seres de la creaci√≥n. Eso es lo que hago: colocarme del lado de los discriminados, de los colonizados ‚ÄĒporque el libro parte de la esclavitud hist√≥rica y revisita la colonia‚ÄĒ. Por eso me salvo de asumir posturas discriminatorias.

¬ŅDe d√≥nde nace esa inquietud por la discriminaci√≥n racial?

Hace algunos a√Īos me cas√© con una mujer negra y, al principio, cuando comenc√© a acercarme a ella, empec√© a sentir las asperezas y los cuestionamientos de la gente que nos rodeaba. Ella me dec√≠a que nunca hab√≠a experimentado la discriminaci√≥n, pero yo escuchaba t√©rminos como ¬ęquemapetr√≥leo¬Ľ, por ejemplo, y me di cuenta de que esos g√©rmenes estaban vivos en nuestra sociedad. Por eso el libro es muy √≠ntimo, honesto, porque parti√≥ de mi propia experiencia.

¬ŅConf√≠as entonces en el poder de la poes√≠a para transformar esas actitudes y pensamientos?

Uno de mis grandes lectores es un bicitaxista. Cada vez que tengo algo nuevo se lo doy para que me haga una cr√≠tica, porque la opini√≥n de la gente com√ļn me interesa mucho. Creo que este se convertir√° en el libro del carretillero, de la ama de casa, del mec√°nico y de todo el que se acerque a la primera p√°gina.

¬ęEn mis libros anteriores hab√≠a puesto una barrera ling√ľ√≠stica porque como poeta yo me dec√≠a: ‚Äúque escalen, que suban los pelda√Īos que yo he tenido que ascender para escribir‚ÄĚ. Pero ahora destru√≠ esas estructuras y constru√≠ este libro herramienta, instrumento, arma‚Ķ que puede ayudar a demoler falsos conceptos, a crear una conciencia de no discriminaci√≥n racial y hacia la mujer.

¬ŅFue ese agradecimiento del cual hablas el que te motiv√≥ a formar el taller literario √Āngel Augier?

La creaci√≥n del taller fue mi manera de agradecer a todas las personas que se tomaron el tiempo de orientarme. Por eso quise ayudar a quienes se adentran en el mundo de la literatura. Hoy tengo la satisfacci√≥n de que tres autores de mi taller ya tienen libros publicados, incluyendo a Hern√°n Quintana, quien se acerc√≥ al grupo a los 59 a√Īos y public√≥ su primer libro a los 60. Me siento un hombre muy agradecido, no solamente de la AHS, sino tambi√©n de la Uneac y de todos mis antecesores. En momentos en que muchos j√≥venes en Cuba niegan la obra que les precedi√≥ para llegar a una especie de punto cero o de generaci√≥n cero, yo introduzco mis ra√≠ces en la l√≠rica holguinera, la respeto y soy un lector de los autores cubanos que publican hoy, pero tambi√©n de los in√©ditos que van a mi taller.

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