¿La radio cubana cambia en el verano?

Comenzó el verano en Cuba, además del calor recurrente de julio y agosto, algunos indicadores revientan ante ti y te obligan a despertarte… En el mundo de la cultura y el entretenimiento múltiples propuestas llegan no solo en plazas públicas y espacios de tumultos, sino también a través del sistema de radio y televisión de nuestro país, un sistema con agendas populares.

Para la etapa estival, casi todas las emisoras nacionales, provinciales y municipales anunciaron cambios en sus programaciones, nuevas propuestas, nuevos formatos; pero ¿qué tan nuevos resultan? Hacer saltos entre una frecuencia y la otra resulta completamente innecesario… Casi todas ponen lo mismo y lo peor, las que no, intentan hacerlo.

Para cualquiera que escuche en una mañana, tarde o noche una de las emisoras que se alcance en La Habana tiene no solo una muestra de la falta de identidad de todas y cada una de ellas en cuanto a música se refiere. Dejemos a un lado a Radio Enciclopedia, CMBF y Radio Reloj que por sus perfiles no ponen música popular bailable, o lo que es lo mismo, la misma música, los mismos géneros y la poca variedad de propuestas.

En Cuba, a quien no le guste el reggaetón disfrazado de fusión, la salsa o la timba, el boom boom pon pon, que cambie de emisora, el que no quiera escuchar el pop que reina en las listas de éxitos que se retire de las frecuencias… ¿Dónde está el rap, la música electrónica hecha en Cuba, la trova…?, solo pregunto.

Una vez, lo publiqué en Facebook, cambié entre emisoras y la moto eléctrica de Pupi estaba sin baterías, porque salía de Progreso a Rebelde, antes paraba por las emisoras provinciales y era un recorrido constante. Pero a ese día sucedió otro y otro, y hasta hoy, todavía sigo escuchando la misma canción, más de un mes, quizás llevaba ya un tiempo, ¿no se actualizan los catálogos de las emisoras? ¿No hay productores musicales? ¿Quiénes estudian los mercados internacionales? Thalía y Álvaro Torres, ya lo pasado, pasado.

¡Ah! Y otra cosa… es increíble la forma en que se piensan los programas. Las mismas propagandas para cualquier hora y tipo de programa, los mismos ritmos, las mismas formas de hacer, ojo, el mundo cambió y los tempos son otros, las demandas son otras: música puedo escuchar en mi reproductor móvil, en mi computadora, donde sea, escuchar música y aprender, solo a través de la radio.

Lo que difunden como nuevos programas y formatos, son los mismos… con diferentes presentaciones. Dónde queda la preparación de los directores, de los realizadores, no se escuchan algunas formas de hacer por el mundo, es gratis, no escuchan otra radio, es el conformismo por el calor que fríe cerebros.

Y un alto importante, los locutores, muchos muy buenos, maestros de generaciones, pero que están cansados. La desidia mata, los bajos salarios también, entonces, como resultado, tienes personas cansadas que “aguantan el palo” y gente joven que coge vicios y se cansa.

No se trata de pronunciar perfectamente o tener un tono dulce. Antes que todo, se trata de comunicar, a mí, como usuario, no me interesa que me des una lección, que me grites lo que sé, quiero que me hables al oído, me enseñes algo nuevo y me propongas algo diferente.

Los locutores, quizás una de las personas más importantes del proceso radiofónico, no solo son quienes hablan, son los líderes de opinión, con quien tu audiencia se identifica, a quienes llaman, por quienes se preocupan, son responsables de hacer coincidir la imagen que proyectan con quienes son, de lo contrario, son personajes que nadie cree. En tiempos de redes, tienes que velar qué dices y cómo lo dices.

En las provincias, los municipios, muchas veces escuchas una radio más activa, más “arribita”, pero que repite fórmulas, que venera y mira a estas grandes emisoras nacionales como casas matrices y no lo son, en cuanto a propuestas y dinamismo, la radio local en Cuba está adelante.

Hay que invertir en tecnologías, en una radio moderna, donde la visualidad sea un elemento importante, sin perder la esencia. La radio cubana siempre ha querido ser “sonido para ver” ahora puede, pero tiene que adaptarse, preparar a su gente y crecer como profesionales y como sistema, pues lo que no se desarrolla, muere.

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  • Gracias Alejandro por la reflexión. Sin dudas la radio Nacional necesita otras dinámicas. Cuando hablamos de participación pensamos sólo en programas con preguntas sacadas de Internet y no en polemizar, debatir y buscar opiniones diversas sobre los temas, por ese concepto de que “la gente necesita refrescar en el verano”. Se impone que hagamos de nuestra radio un espacio para hablar de esos temas que de verdad interesan a la juventud, aunque a veces se cataloguen de poco profundos, ahí está el trabajo del artista-comunicador que tiene que lograr el balance, pero sin perder de vista a su público objetivo; y la segmentación de este es otra historia. Sólo un dato: en 2017 creció el número de programas para destinatario general en la Radio Cubana. En tiempos de cada vez ser más específico ¿Acaso no vamos en el sentido contrario?

  • Muy bueno el escrito…puedo decir que corto, porque hay mucha tela dónde cortar, pero realmente muy certero. Primer error de la radio en Cuba: No hay identidad y el mundo no funciona así y la radio cubana tampoco debería funcionar así. En las emisoras que he escuchado en otras partes del mundo cada 2 o 3 minutos te recuerdan que emisora es y qué frecuencia…de manera atractiva, pero te lo recuerdan, porque imagínate que existen en una ciudad no muy grande más de 10 emisoras privadas y por tanto hay que grabar en el oído y la conciencia del que te escucha las frecuencias y emisora para que no pierda la sintonía y siga pegado a esa radio. En Cuba pasan 30 o 40 minutos y no se sabe que emisora es….es increíble….ponen una tanda de musicales corridos y no hay separadores o autopromociones , porque además se piensa de manera predial, se piensa solo en el programa y no en la emisora en su conjunto…son pocos los ejemplos de promociones de la emisora en un conjunto…cada programa promociona su programa cuando promociona y no de manera atractiva…antes recuerdo que con cintas magnetofonicas, que era difícil se hacía y mucho, hoy que es la era digital y es muy fácil no se hace…y escuchas 40 minutos de un locutor hablando y poniendo música y hablando y poniendo música y no identifica la emisora…no hay un acorde sonoro que identifique en segundo plano la señal….es tener computadora y ser sonido digital por gusto….es que seguimos pensando y haciendo la radio a la medida de los 80 y nos olvidamos que estamos en el 2018.
    Ese es el primer error…queríamos era digital y no la utilizamos…. Lo otro….tiene toda la razón el escritor al decir que la radio debe proponer otra cosa porque realmente ya cada cual puede escuchar su propia música, por tanto la radio debe proponer algo diferente…yo puedo poner mi música, pero prefiero escuchar Radio para sentirme acompañado….entonces es aprovechar eso y buscar temas interesantes y manera de decir más cercanas y no tan frías…la radio cubana es monotemática, y lo es porque siempre son los mismos temas y las mismas maneras de decir, si miramos los planes temáticos de los programas verán que son los mismos, no importa de donde sea la emisora, invito a hacer un zapping por la emisoras que tiene audio real en internet y veras que todos los programas se parecen, en muchos hasta coinciden los efectos sonoros ( ejemplos clásicos: los informativos, más de un corte se escucha cansadamente de emisora en emisora)…ejemplo claro…temporada ciclónica….tema de siempre, y es cierto…somos una radio educativa e instructiva y por tanto siempre hay que decirlo, pero ¿que decimos de la temporada ciclónica y como lo decimos? He ahí el pollo del arroz con pollo, porque si revisamos guiones de emisoras verán que siempre es lo mismo y de la misma manera fría y didáctica, tal parece que se le está hablando a niños de preescolar y no a adultos, parece una clase bien dogmatica y no un programa de radio….y de eso no escapan ningún tipo de emisora, ni nacionales, ni provinciales, ni mucho menos municipales…y como siempre no pueden faltan los consejos de siempre, pero dichos de tal manera que ni el propio locutor al decirlos los puede hacer suyos por muy bueno que sea el comunicador….NUNCA SERA LO QUE SE DICE, SINO EL COMO SE DICE….y de eso adolece la radio cubana….Y si tienes duda escucha los programas juveniles en la emisora que sea…te puedo decir la escaleta como es y los temas de siempre, los que no faltan y la manera de decir….Me da gracia porque el viernes una emisora provincial que escuche en internet y que no diré su nombre en su programa juvenil, con el corte igual que todos los juveniles radiales de Cuba hablaba sobre el inicio del curso escolar….pero mira la fecha( julio)…jajajja..para justificar hablaban de como prepararnos para el próximo curso…jajajajaja….y ahí estaban con la muela de “antes de iniciar el curso revisa bien la mochila y pon dentro los lápices y gomas” “forra las libretas” y más como eso….yo tengo 32 años y fui buen estudiante y esa verborrea nunca me convenció…imagínense en pleno siglo XXI decirle eso a modo de consejos a un estudiante?…..por eso reitero, no es el tema ES LA FORMA DE CÓMO SE DICE….
    De la música ni hablar es bueno….pero recuerdo que hace un tiempo un amigo me decía que en momentos de duelo nacional la radio era lo mejor para escuchar porque era el momento de sentir un cambio musical en una isla donde todas las frecuencias se encargan de inundarte los tímpanos del mismo tum tum y con el perdón de lo macabro de su observación tiene toda la razón….
    De la imagen……(silencio radial)
    Queda mucho por decir, pero mejor dejemos que sea el escritor quien los exponga…..jajajaja…
    En espera de otro artículo tan bueno como este…

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