La imagen es la piedra angular del poema

Nació a las puertas del segundo milenio y su pasión por la palabra escrita —y por el verso— lo ha hecho seguir los trazos del apostolado poético. Es joven y ha entrado a la literatura con el pie derecho (si me permiten expresión semejante) al ganar la más reciente Beca de Creación Prometeo en el XXIII Premio de Poesía La Gaceta de Cuba. Bill Pérez Cordovés es un joven atípico, a la par conversador y silencio, es un joven soñador que gesta proyectos para la cultura del diálogo dentro de la isla que lo vio nacer no hace mucho tiempo.

—Con tan pocos años, eres ya el coordinador, conductor y guionista de la Peña Cartas a un poeta adolescente. ¿Qué falta para que tu propuesta sea más conocida dentro del gremio? ¿Qué buscas con la Peña y adónde te propones llegar?

—La Peña Cartas a un poeta adolescente parte de la convocatoria realizada por la Casa de la Poesía, para integrar a jóvenes de disímiles vocaciones artísticas en un espacio de sano esparcimiento y promoción literaria, donde la poesía y la trova son ejes principales. Las intenciones u objetivos que se esbozaron con el espacio fueron el acercamiento del público adolescente hacia tópicos no habituales en su formación intelectual y el debate entre las nuevas generaciones y personalidades de la literatura nacional; sin embargo, hoy la peña no solo convida a la juventud, sino a un auditorio más general.

“Se han abordado diferentes asuntos que preocupan actualmente en el panorama literario del país, como el estado de la poética joven, y el proceso editorial y sus principales directrices y objetivos. Asimismo, se han realizado homenajes a movimientos artísticos, figuras de relevancia de nuestra cultura, generaciones, revistas literarias y tendencias estéticas significativas en la poesía nacional. Han sido invitados Roberto Manzano, Reyna Esperanza Cruz, Luisa Oneida Landín, Daniel Díaz Mantilla, Arturo Arango, Soleida Ríos, Jamila Medina Ríos, Elaine Vilar Madruga, Yanelys Encinosa y Edel Morales.

“Aunque se haya promocionado en distintos medios de comunicación de masas y plataformas digitales, la Peña no ha conseguido el público que se deseaba; no obstante, hemos tenido el júbilo de que los autores y espectadores se unifiquen en un diálogo cordial y recíproco. Además, se agradece a las instituciones culturales, así como a familiares y amistades que colaboran continuamente por la divulgación del espacio. Para finales de este año se ahondará en las temáticas de la poesía negra cubana, y la función y trascendencia de la revista artístico-literaria El Caimán Barbudo en nuestro país”.

—Eres un poeta joven, quizás muy joven, ¿cuánto valoras la formación?, ¿de dónde y cómo nace en ti la vocación poética?

—La formación es la vía que proporciona el conocimiento y la capacidad interpretativa de comprender otras cosmovisiones poéticas y, a la vez, concibe un proceso en el que se descubre y se forja tu voz paulatinamente. Por ende, la literatura siempre será un sino al reencuentro y el entendimiento del universo que nos rodea. En mí, el afán formal por la escritura nace al adentrarme en la poesía de Lina de Feria, Pedro de Oraá, Virgilio Piñera, Dulce María Loynaz y Lourdes González Herrero.

“Asimismo, los talleres y las conferencias equipararon, sin duda, gran parte de la experiencia aprehendida en la pesquisa de referentes con el análisis y corrección del cuerpo poético. Además, debo agradecer sinceramente a mis mentoras Luisa Oneida Landín y Reyna Esperanza Cruz; gracias a sus enseñanzas, sugerencias y propuestas de lecturas he podido acrecentar mis saberes sobre la poesía”.

—¿Qué autores jóvenes dialogan directamente con tu poética?

—Los autores jóvenes que me han inducido en otras órbitas de la poesía contemporánea que no dominaba, y desde un cierto grado se integran en mi discurso, son Luis Yuseff, Jamila Medina Ríos y Yanier H. Palao.

—Como todo artista, seguro sientes cerca de ti la presencia de esos Maestros del arte, ¿quiénes son los tuyos, vivos o muertos, en este u otro mundo?

—Mis mayores referentes literarios son Rilke, Sor Juana, Tagore, Dickinson, Lorca, Rulfo, Hart Crane, Lezama Lima, Sylvia Plath, Lina de Feria, Dulce María Loynaz, Virgilio Piñera y Enrique Lihn.

—Sé que también te interesa la dramaturgia, ¿has pensado en algún momento escribir seriamente teatro?

—Sí. Siempre he pensado que el teatro es un laboratorio de probabilidades para llegar a vías inusitadas.

—¿Ya crees que ha llegado tu hora de publicar un libro o esperas a madurar la idea, el poema, la estructura y la dramaturgia?

—Aún no he cavilado para conformar mi primer libro de poesías, aunque varias veces me lo he propuesto y probado con disímiles maneras de orden, concepto y dramaturgia. 

—A tu juicio, ¿cuándo un poeta deja de ser joven? ¿Es la juventud un antídoto contra el estatismo? ¿Carece el artista joven de sabiduría?

—El poeta, mientras no claudique a sus principios estéticos y sea capaz de renovar su discurso a partir de las exigencias poemáticas que se imponga, nunca perderá la condición de ser joven ante la literatura, porque la escritura es la reelaboración de la experiencia aprehendida y su ensalzamiento.

“A menudo se correlaciona el ideal de la juventud con revoluciones políticas y socioculturales, pero en muchas ocasiones no es precisamente así, más bien sucede lo opuesto. En vez de que las nuevas generaciones impacten por sus concepciones contrarias a lo precedente, lo consabido y las doctrinas, son nuestros antecesores los que impulsan otros puntos de vista hacia cuestiones que preocupan en el panorama. Por tanto, no se puede asumir siempre a los jóvenes como fuerza motriz del cambio o progreso.

“En cuanto a la sabiduría del artista joven, con regularidad se entiende que los conocimientos que posee son escasos o hasta frívolos; pero no solo en ese sentido se ha englobado un imaginario que anula, en gran medida, el intelecto del autor, sino también la hondura de su obra. Se debe razonar que la comparación entre creadores de referencia universal o en su etapa de madurez y creadores con un preliminar desenvolvimiento dentro de las artes ocasiona, por lo general, una desigualdad de elementos, excepto que se aborde de manera crítica.

“Además, la sabiduría no se rige por edades, sino por la profundidad cognoscitiva del individuo; aunque sí se asume que un autor con una extensa obra dominará un caudal de saberes superior a uno más joven, pero eso no demuestra exactamente que las nacientes generaciones carezcan de un universo creativo poderoso”.

—¿En algún momento te decantarás por una sola manera de entender el mundo a través del arte o piensas que todas estas inquietudes confluirán en un mismo punto dentro de tu trabajo?

—No creo que me decante por una sola ramificación artística, sino más bien por la confluencia de todas estas manifestaciones en un punto común.  

—Acabas de obtener la Beca de Creación Prometeo… Un premio semejante ha hecho que, de alguna manera, te encuentres en la mira de muchos ojos: ¿beneficio o desventaja?

—Realmente más que un beneficio o desventaja, ha sido una entrada formal al medio literario y una vía hacia posibilidades que desconocía.

—¿Cuáles son los caminos de tu poesía?

Mis pilares fundamentales en la poesía son el oficio y la experimentación. Siempre laboro en los contenidos que deseo desarrollar y en perfeccionar las técnicas o herramientas escriturales a través de la lectura, conferencias y talleres. Para mí, la experimentación ha sido un vehículo de codificación y multiplicidad de significados, donde la imagen es la piedra angular del poema.

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