Forodebate José Martí y los desafíos del presente (Espacio Dialogar, dialogar)

Por Yasel Toledo Garnache

Como parte del espacio Dialogar, dialogar, que habitualmente realizamos en el Sal√≥n de Mayo del Pabell√≥n Cuba, convocamos al forodebate ‚ÄúMart√≠ y los desaf√≠os del presente‚ÄĚ, para debatir en torno a quien es considerado el H√©roe Nacional de Cuba, hombre de profundo humanismo, grandes sacrificios y activa labor literaria, period√≠stica y como patriota que fund√≥ el peri√≥dico Patria, cre√≥ el Partido Revolucionario Cubano y fue el principal organizador de la guerra de 1895.

¬ŅC√≥mo permanece Mart√≠ entre los cubanos, 125 a√Īos despu√©s de su ca√≠da en combate? ¬ŅTodos somos verdaderamente martianos? ¬ŅEs posible que lo seamos? ¬ŅPor qu√© a veces se tergiversa tanto su pensamiento? ¬ŅQu√© aspectos lo hacen un hombre tambi√©n del siglo XXI? ¬ŅPor qu√© podemos asegurar que la Revoluci√≥n cubana es profundamente martiana? ¬ŅQu√© se hace en el pa√≠s para divulgar m√°s sus obras e historia de vida mediante el aprovechamiento, por ejemplo, de las nuevas tecnolog√≠as. ¬ŅCu√°nto m√°s nos pueden ayudar sus ideas y ejemplo para vencer desaf√≠os del presente?…

Estas son algunas de las preguntas que pudieran motivar el intercambio. El forodebate se realizará este lunes entre las 10: 00. am y las 12: 00. m, con la participación del doctor en ciencias Eduardo Torres Cuevas, director de la Oficina del Programa Martiano y Presidente de la Sociedad Cultural José Martí; la doctora en ciencias Marlene Vázquez Pérez, directora del Centro de Estudios Martianos, el también doctor Fabio Fernández Batista, profesor de historia de la Universidad de La Habana y miembro de la AHS, y Yusuam Palacios Ortega, presidente nacional del Movimiento Juvenil Martiano (MJM).

Todos podemos participar. Ya es posible dejar nuestras opiniones e interrogantes en la parte de los comentarios.

MART√ć EN NUESTROS D√ćAS, ¬ŅUN DI√ĀLOGO CON EL PASADO?

Por Dr. C. Marlene Vázquez Pérez

Seg√ļn Gabriela Mistral, Mart√≠ es un cl√°sico sin sombra de vejez. Quien accede a su obra, independientemente de su formaci√≥n acad√©mica, queda seducido por ese verbo proteico, profundamente po√©tico, y portador, a la vez, de los m√°s altos valores humanos. La hondura de su pensamiento, la riqueza de sus reflexiones, motiva al an√°lisis hist√≥rico, filos√≥fico o pol√≠tico. Siendo un hombre de su tiempo¬† en toda la extensi√≥n de la palabra, Mart√≠ es un hombre para todos los tiempos. No hay que forzar su entrada al siglo XXI, entra en √©l, por derecho propio, porque la mayor parte de los problemas que constat√≥ en su √©poca siguen buscando soluci√≥n todav√≠a. En esta crisis existencial que vivimos hoy, la palabra martiana tiene enormes tareas que cumplir, y hay que leerla como quer√≠a Unamuno, ‚Äúcon devoci√≥n inteligente‚ÄĚ.[1] El di√°logo con su obra puede ser de gran utilidad, tanto pr√°ctica como espiritual.¬†

[1] Miguel de Unamuno: Carta a Joaquín García Monge, Archivo José Martí, La Habana, no. 11, enero-diciembre, 1947, p. 15.

 

MART√ć NO ES COSA DEL PASADO

Yusuam Palacios Ortega, presidente del Movimiento Juvenil Martiano

En la hora actual de Cuba y atendiendo a los desafíos de la humanidad, frente a un modelo hegemónico capitalista que desde lo económico hasta lo cultural es absolutamente injusto e insostenible; asirnos al pensamiento martiano es vital. Martí no está desactualizado ni es cosa del pasado. Es increíble como su pensamiento alcanza una vigencia extraordinaria, aplicable a la vida contextualizada en este tiempo histórico, a nuestro quehacer cotidiano, a la batalla por la emancipación cultural del hombre.

Conocer a Martí no es homenajearlo simplemente el día de su natalicio o caída en; sino profundizar en la esencia de su pensamiento, interpretarlo con objetividad y aplicarlo en nuestra vida práctica: asumir críticamente los valores que nos transmite, sus puntos de vista, sus criterios sobre los más diversos temas. Sentirse martiano y conocer al Maestro es un reto gigantesco, porque él no admite un acercamiento superficial. No se trata de memorizar sus frases, de repetir su discurso -a veces de forma descontextualizada-, o de conocer datos acerca de su biografía.

Su pensamiento no es abstracto, adquiere cuerpo y alma en sí mismo cuando somos capaces de redescubrir a Martí y aplicarlo a nuestra cotidianidad, cuando entendemos que la martianidad es osamenta sobre la cual debemos proyectarnos y sostenernos. Por eso somos martianos, porque críticamente lo hemos asimilado, porque creemos en la palabra del Maestro, y no lo hacemos como seres conducidos, sino desde una lealtad reflexiva a su palabra y ejecutoria. Martí no es cosa del pasado.

UN MART√ć PARA AHORA MISMO

Por Dr. C. Fabio E. Fern√°ndez Batista

Jos√© Mart√≠ constituye referencia ineludible para el pensamiento patri√≥tico y revolucionario cubano. Hasta el presente, su ideario se manifiesta como plataforma desde la cual repensar los dilemas de la naci√≥n y el orbe. La apuesta martiana por la construcci√≥n de una sociedad garante de la dignidad plena de los seres humanos resulta una aspiraci√≥n que ‚Äďcual horizonte‚Äď nos conmina a avanzar.

De cara a los retos de hoy, seis aristas de la reflexi√≥n del Ap√≥stol devienen soportes para aquellos abocados a la continua apuesta por una Cuba y un mundo mejor. Su inserci√≥n dentro del llamado pensamiento electivo, la irrefrenable b√ļsqueda de la unidad bajo principios compartidos, la autoconciencia nuestraamericana y su beligerante oposici√≥n a la proyecci√≥n hegem√≥nica de los poderes imperiales han de acompa√Īarnos en la lucha cotidiana.

Mart√≠ supuso la c√ļspide del electivismo cubano, movimiento filos√≥fico que desde las postrimer√≠as del siglo XVIII impuls√≥ la conformaci√≥n de un pensamiento propio en la Isla, a partir de adaptaci√≥n cr√≠tica de los referentes for√°neos y de la construcci√≥n de respuestas singulares a los problemas espec√≠ficos de la realidad insular. Para el Maestro, solo el ejercicio intelectual nacido de nuestra universal autocton√≠a franquear√≠a el acceso a los prop√≥sitos de plenitud so√Īados. Hoy que buscamos modelos para enrumbarnos, no debemos pasar por alto esa alerta.

En paralelo, la pr√©dica martiana encontr√≥ otro de sus nortes en la cristalizaci√≥n de la unidad entre los cubanos de buena voluntad. La meta de la independencia y posterior consumaci√≥n de la rep√ļblica plena requer√≠a el modelaje de una amplia coalici√≥n de fuerzas, capaz de articularse bajo presupuestos program√°ticos y de principios. Los retos de la Cuba de hoy exigen de nosotros justo lo que el h√©roe de Dos R√≠os subrayara en el ya lejano siglo XIX. La Revoluci√≥n que ha de revolucionarse ser√° exitosa en tanto exprese la pluralidad de la naci√≥n y denote su capacidad para actuar como un proyecto unitario de pretensiones hol√≠sticas.

Dentro del legado de ese cubano de excepci√≥n al que hoy rendimos tributo destaca, igualmente, su sentido de unidad continental. Mart√≠ pens√≥ en clave nuestraamericana, es decir, concibi√≥ un proyecto enfocado en los problemas que enfrentaba el vasto universo que discurre del Bravo a la Patagonia. Esta concepci√≥n ancl√≥ en la identificaci√≥n de una historia e identidad comunes que, sin desconocer las particularidades, permit√≠a so√Īar con un destino compartido. Dicho sue√Īo com√ļn ve√≠a reforzado su sustento en la identificaci√≥n de un claro antagonista que, desde su agenda de dominaci√≥n, trabajaba en pos de fragmentarnos. Justo en esta hora que vivimos, los factores que nos unen siguen mostrando su vigencia, al tiempo que el enemigo esencial contin√ļa siendo el mismo.

Como es sabido, el pensamiento del H√©roe Nacional se erige como precursor del ideario antiimperialista. El diagn√≥stico martiano acerca de la configuraci√≥n interna de las sociedades del Norte global y de la proyecci√≥n hacia el Sur del capitalismo maduro de las naciones imperiales¬† conserva vigencia en m√°s de un sentido. En la tarea siempre urgente de definir la l√≥gica de funcionamiento del sistema capitalista, Mart√≠ resulta un gran aliado. Solo desde la disecci√≥n anal√≠tica de nuestro enemigo podremos construir la alternativa civilizatoria que el Ap√≥stol identific√≥ como √ļnico camino para la consumaci√≥n de la justicia.

Frente a los grandes dilemas que tocan a nuestra puerta, Mart√≠ nos acompa√Īa. Est√° a nuestro lado en la lucha por un futuro de total emancipaci√≥n. Nos toca pues aprender del veterano guerrero, beber de sus consejos, hacer propio su m√©todo y lanzarnos a crear, a construir, a fundar.¬†¬†¬† ¬†

 

EL PROYECTO INCONCLUSO DE JOS√Č MART√ć

Por Dr. C. Eduardo Torres-Cuevas

El d√≠a anterior a caer en combate, Mart√≠ comienza a escribirle una extensa carta a su ‚Äúquerid√≠simo hermano‚ÄĚ Manuel Mercado. Su inesperada muerte la dej√≥ inconclusa. El texto es suficiente para conocer las esencias y las estrategias del proyecto revolucionario martiano. Una gran inc√≥gnita se levanta con la √ļltima palabra escrita. Por lo pronto, el texto desmitifica la rom√°ntica y especulativa idea de que el Maestro buscara la muerte en el encuentro de Dos R√≠os. Como gu√≠a de un pueblo que ha lanzado a la guerra, deb√≠a ser el primero en enfrentar al enemigo, pero no desconoce los riesgos necesarios. Con orgullo escribe: ‚ÄúYa puedo escribir (‚Ķ) Ya estoy todos los d√≠as en peligro de dar mi vida por mi pa√≠s y por mi deber ‚Äďpuesto que lo entiendo y tengo √°nimos con que realizarlo– de impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza m√°s, sobre nuestras tierras de Am√©rica. Cuanto hice y har√©, es para eso‚ÄĚ. No hay desanimo ni tristeza y, lo m√°s importante, piensa con entusiasmo en la que har√°.

El proyecto martiano ha transitado por varias etapas. Primero, unir lo que imperiosamente ha de estar unido; segundo, organizar y concientizar las fuerzas todas del pa√≠s para la guerra necesaria y la creaci√≥n de un nuevo modelo de rep√ļblica que no perpet√ļe ‚Äúcon formas nuevas o con alteraciones m√°s aparentes que esenciales, el esp√≠ritu autoritario y la composici√≥n burocr√°tica de la colonia, sino fundar en el ejercicio¬† de las capacidades leg√≠timas del hombre, un pueblo nuevo y de sincera democracia, capaz de vencer, por el orden del trabajo real y el equilibrio de las fuerzas sociales, los peligros de la libertad repentina en una sociedad compuesta para la esclavitud‚ÄĚ; la Rep√ļblica Cubana ser√≠a ‚Äújusta y abierta, una en el territorio, en el derecho, en el trabajo y en la concordia, levantada con todos y para el bien de todos‚ÄĚ.

La tercera etapa es la creaci√≥n del Partido Revolucionario Cubano, instrumento real y pr√°ctico preparador de la guerra, creador y unificador de revolucionarios, batallador frente a los partidos coloniales y a la peligrosa corriente anexionista. La cuarta etapa apenas se iniciaba cuando cae en combate, la guerra de independencia y la creaci√≥n de la rep√ļblica ‚Äúen medio de la guerra‚ÄĚ. Todo lo hecho hasta Dos R√≠os apenas era el pre√°mbulo de la construcci√≥n de la Cuba pensada y so√Īada por Mart√≠.

Si la lucha inicial era contra el dominio colonial espa√Īol, los profundos cambios operados en los Estados Unidos convierten a esta naci√≥n en la m√°s poderosa potencia, ante la cual, llegado el momento, la propia Espa√Īa rendir√≠a sus banderas. Desde 1889, Mart√≠ advierte: ‚Äú¬ŅPor qu√© han de pelear sobre las rep√ļblicas de Am√©rica sus batallas con Europa, y ensayar en pueblos libres su sistema de colonizaci√≥n?‚ÄĚ; ‚ÄúDesde la cuna so√Ī√≥ en estos dominios el pueblo del Norte (‚Ķ) y cuando un pueblo rapaz de ra√≠z, creado en la esperanza y certidumbre de la posesi√≥n del continente, llega a serlo, con la espuela de los celos de Europa y de su ambici√≥n de pueblo universal (‚Ķ) urge ponerle cuantos frenos se puedan fraguar,¬† con el pudor de las ideas, el aumento r√°pido y h√°bil de los intereses opuestos, el ajuste franco y pronto de cuantos tengan la misma raz√≥n de temer, y la declaraci√≥n de la verdad‚ÄĚ.

Y he ah√≠ la raz√≥n de Cuba; su lugar en el mundo: ‚ÄúEn el fiel de Am√©rica est√°n las Antillas, que ser√≠an, si esclavas mero pont√≥n de la guerra de una rep√ļblica imperial, contra el mundo celoso y superior que se prepara para negarle el poder‚ÄĚ. Y sentencia: ‚ÄúEs un mundo lo que estamos equilibrando; no solo dos islas las que vamos a libertar‚ÄĚ y Cuba ser√≠a la rep√ļblica ‚Äúindispensable al equilibrio americano‚ÄĚ.

Iniciada la guerra de independencia, quedaba un paso importante, crear la Rep√ļblica de Cuba. En la carta inconclusa a Manuel Mercado ya habla de ello. Despu√©s de la Mejorana, su papel en la Constituyente fundadora y reguladora de la rep√ļblica era fundamental y √©l lo sab√≠a. Su ausencia en Jimaguayu desfigur√≥ parte del proyecto de preparar la rep√ļblica en medio de la guerra. Al producirse la intervenci√≥n de Estados Unidos en la contienda independentista cubana, M√°ximo G√≥mez expresaba las terribles consecuencias de la ausencia de Mart√≠, porque √©l s√≠ sab√≠a c√≥mo enfrentar la nueva situaci√≥n. Los tiempos nuevos eran muy complejos. Se confrontaban peligros externos e internos. Uno de ellos era, seg√ļn hab√≠a escrito el Maestro:

‚ÄúEn Cuba ha habido siempre un grupo importante de hombres cautelosos, bastante soberbios para abominar la dominaci√≥n espa√Īola, pero bastante t√≠midos para no exponer su bienestar personal en combatirla. Esa clase de hombres, ayudados por lo que quieren gozar de los beneficios de la libertad sin pagarlos en su sangriento precio, favorecen vehementemente la anexi√≥n de Cuba a los Estados Unidos. Todos los t√≠midos, todos los irresolutos, todos los conservadores ligeros, todos los apegados a la riqueza, tienen tentaciones marcadas de apoyar esta soluci√≥n, que creen poco costosa y f√°cil. As√≠ alagan su conciencia de patriotas, y su miedo de serlo verdaderamente‚ÄĚ.

El proyecto inconcluso de Jos√© Mart√≠ se convirti√≥ en el de las generaciones del siglo XX; es el proyecto revolucionario de creaci√≥n, retomando las palabras de Jos√© Antonio Saco dos a√Īos antes de nacer Mart√≠, de ‚Äúuna Cuba cubana y no anglosajona‚ÄĚ. Ha pasado el tiempo, 125 a√Īos despu√©s de la desaparici√≥n f√≠sica del Ap√≥stol, su pensamiento vivo es nutriente, sabia, para pensar y crear la Cuba futura. Br√ļjula cuando baten aires de tormenta. ¬†¬†¬†¬†

TAMBI√ČN PUEDES LEER:

Mart√≠ nos ense√Īa el camino del bien (Intervenci√≥n del doctor en ciencias Pedro Pablo Rodr√≠guez en el espacio Dialogar, dialogar)¬†¬†

-La política para Martí: Un asunto del alma (Intervención de Lil María Pichs Hernández en el espacio Dialogar, dialogar)

 

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  • Me parece excelente esta idea para conocer m√°s de Mart√≠, tanta falta que nos hace. ¬ŅPor qu√© se le llama Ap√≥stol? Y cu√°nto tiempo estuvo con su hijo, cu√°ndo fue la √ļltima vez que lo vio? Gracias

    1. Ap√≥stol porque predic√≥ la libertad de su Patria y de la Am√©rica entera, porque supo oponerse a la opresi√≥n espa√Īola y Colonialista y adem√°s sirvi√≥ de ejemplo para las generaciones futuras como los j√≥venes de la generaci√≥n del Centenario.
      Estuvo con su hijo hasta que Carmen decidi√≥ partir de New York para Cuba esa fue los √ļltimos momentos que tuvieron juntos y antes de partir para la guerra el le escribi√≥ una carta de despedida.

    2. Quiero primeramente agradecer a la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z por este su espacio Dialogar, dialogar que hoy se realiza de forma online con un tema de profundo inter√©s en la hora que vivimos. Volver siempre sobre Mart√≠, o mejor, no salir de √©l es un deber que tenemos; y asumirlo cr√≠ticamente es esencial hoy. Es preciso que se conozca m√°s a Mart√≠, para eso su lectura es clave. ¬ŅC√≥mo descubrirlo si no lo leemos? Labor importante la que tambi√©n tienen que realizar las instituciones martianas y organismos formadores. Respondiendo a tu pregunta Mart√≠ es llamado Ap√≥stol por Gonzalo de Quesada y Ar√≥stegui en la presentaci√≥n que este le hace al Maestro el 10 de octubre de 1889 d√≠a en que Mart√≠ pronuncia un discurso; y luego lo siguieron llamando as√≠. N√≥tese que el ser Ap√≥stol (asociado a la cultura cristiana, quien predica la palabra o doctrina cristiana) tiene un significado b√≠blico; pero en el caso de Mart√≠ lo vemos como un hombre de una altura √©tica tal que se convierte en ejemplo y s√≠mbolo del bien, su apostolado de ir por el mundo, en su caso, llevando la verdad de Cuba, el ideal independentista, su fe en el mejoramiento humano y en la utilidad de la virtud.

      En relaci√≥n con su hijo, fue poco el tiempo que estuvieron juntos. Las vicisitudes e incomprensiones no permitieron el goce de tan hermosa relaci√≥n por un tiempo mayor. No m√°s de cinco a√Īos quiz√°s estuvo Mart√≠ junto al Ismaelillo, de manera interrumpida despi√©s de su nacimiento, las veces que Carmen Zayaz Baz√°n viaj√≥ a los Estados Unidos junto al ni√Īo a reencontrarse con Mart√≠. Fue en 1891 que lo ve por √ļltima vez. Es preciso destacar su √ļltima carta a Jos√© Francisco el 1 de abril de 1895 donde termina dici√©ndole Se justo.

  • La obra Hierro, de Argos teatro es muy buena. Ojal√° se lleve a la televisi√≥n. Nos hace mucha falta ver a Mart√≠ m√°s como un ser humano. A veces, no sabemos bien qu√© hacen el Centro de Estudios Martiano, la Sociedad Cultural o el Movimiento Juvenil Martiano. En qu√© trabajan actualmente? Saludos

    1. Sin decir que lo humanicemos porque ser√≠a eso un pleonasmo, creo que es Mart√≠ quien nos humaniza a nosotros. Su √©tica, su comportamiento y valores son escuela para asirnos a ella. Es verdad Maiquel necesitamos a un Mart√≠ m√°s alcanzable, no presentado bajo c√≥digos preestablecidos, dogm√°ticos y reduccionistas; un Mart√≠ que dialogue con nosotros, que veamos y sintamos sus dolores, sufrimientos, que lo podamos tocar sin ridiculizarlo no violentar su vida como hombre que fue. Adem√°s hablamos del h√©roe. Se dice «b√°jenlo del pedestal»; yo creo que no, ¬Ņcu√°ntas personas tienen el honor de alcanzar la altura de Mart√≠? Tiene que estar en su pedestal pero cercano, contempor√°neo, vivo. Vi la obra Hierro, y expres√© a Carlos Celdr√°n la satisfacci√≥n de haber visto una obra con mucha dignidad, que me hizo estar m√°s cerca de Mart√≠, que al mismo tiempo provoca el debate y la pol√©mica. Las palmas para Hierro, como para Mart√≠, el ojo del canario de Fernando P√©rez. Pero yo vi a Mart√≠ en Hierro, al hombre, al patriota, al revolucionario, al ser con sus contradicciones. Obras as√≠ hay que continuar haciendo, que nos invite a reflexionar.

    2. Como saben todos los que se acercan al Centro de Estudios Martianos, nuestra instituci√≥n es de car√°cter acad√©mico, y se priorizan, por supuesto, las l√≠neas de investigaci√≥n en torno a la vida y la obra de Mart√≠. El proyecto fundamental es la Edici√≥n cr√≠tica de las Obras completas, de las que ya han salido a la luz 29 tomos. El objetivo fundamental aqu√≠ es ofrecer la palabra martiana lo m√°s fiel posible, por ello se cotejan los textos con los manuscritos originales, si existieren, o con la edici√≥n pr√≠ncipe de los textos en cuesti√≥n. Adem√°s, cada tomo lleva un cuerpo denotas informativas y de √≠ndices, que enriquecen el acervo cultural del lector, pues tratamos de ser fieles a lo que propon√≠a Marinello: ‚ÄúUna edici√≥n cr√≠tica es el hombre y su tiempo, todo el tiempo y todo el hombre, o es un intento fallido.‚ÄĚ
      Adem√°s, en los dos restantes equipos, dedicados a investigaciones de car√°cter hist√≥rico y literario, se estudia actualmente la historia del Partido Revolucionario Cubano, de lo que a√ļn hay mucho que se desconoce, y se examinan zonas poco estudiadas de la obra martiana, como los diarios de viajes, los apuntes, la cr√≠tica de arte, entre otros asuntos de inter√©s.
      Adem√°s, hay una estrategia de promoci√≥n de esas investigaciones, a trav√©s del Portal Jos√© Mart√≠, del trabajo sostenido de nuestra editorial, y de todo un sistema de conferencias, cursos de posgrado y pre grado, eventos internacionales, etc., que ha funcionado con buenos resultados durante m√°s de cuatro d√©cadas, y que ahora asumiremos a√ļn m√°s creativamente, debido a las limitaciones actuales. Adem√°s, somos aliados de todos aquellos que se dedican al estudio de la obra de Mart√≠ y de la Cultura cubana desde posiciones patri√≥ticas y antimperialistas. Por ello dedicamos especial atenci√≥n al trabajo con las C√°tedras Martianas dentro y fuera de Cuba, y de respaldo acad√©mico al Movimiento Juvenil Martiano, la Sociedad Cultural Jos√© Mart√≠, la Casa Natal, La Fragua Martiana, el Memorial Jos√© Mart√≠, entre otras instituciones.
      Asimismo, nuestra Biblioteca especializada ofrece servicios de referencias y atiende a lectores de todas las procedencias. También habrá que trabajar para superar las circunstancias adversas presentes, en la medida en que nos lo permitan nuestras limitaciones tecnológicas.

  • Siempre me ha llamado la ateatenci√≥n la manera en que muri√≥ Mart√≠, y eso que dicen algunos de que se lanz√≥ al suicidio. ¬ŅC√≥mo fue la conversaci√≥n con G√≥mez antes de esos sucesos? ¬ŅSe sentir√≠a en algo culpable? Saludos.

    1. En el siglo XIX latinoamericano la muerte era considerada deber y oficio, el sentido de naci√≥n, de creaci√≥n de un pa√≠s y sus patrones culturales, hace de nuestros patriotas verdaderos h√©roes que se deben al otro, a un fin social. Se dice que tiene que ver con el sentido ilustrado del siglo en Am√©rica, para mi tambi√©n tiene que ver con el sentido rom√°ntico de la muerte, marcado por la resistencia, la tragicidad, pero tambi√©n por el sentido de deber social de los enciclopedistas. Al final, creo que esa intenci√≥n ha estado desde siempre, «vivir una vida corta y morir con gloria» se prefiere a «vivir una vida larga y morir sin honor», a mi me suena a Grecia. Creo que la sociedad de estos tiempos deber√≠a incorporar algunos de los valores m√°s antiguos que Mart√≠ ten√≠a, se podr√≠a lograr un DEBER SOCIAL , un DEBERSE AL OTRO desaparecido ante las malas acciones de muchos. Un abrazo para todos los martianos de este tiempo!

    2. Creo que el asunto de si se lanz√≥ o no al suicidio est√° superado, al menos desde mi punto de vista, aunque no descarto que todav√≠a alguien piense que su salida al combate fue un suicidio. No lo fue, as√≠ pienso, porque ya hab√≠a escrito Mart√≠ a Mercado en su carta del 18 de mayo, conocida como su testamento pol√≠tico: «Cuanto hice hasta hoi y har√©…» Mart√≠ no quiere morir, no busca morir en Dos R√≠os; √©l estaba consciente y se lo dice a Mercado que ya estaba todos los d√≠as en peligro de dar su vida por su pa√≠s y por su deber,,, Estaba en una guerra donde se est√° en peligro de dar la vida todo el tiempo. Pero entendamos a Mart√≠, c√≥mo el organizador de la guerra, el Delegado del Partido, a quien Gom√©z hab√≠a ascendido a Mayor General hac√≠a un mes, quien horas antes del combate en Dos R√≠os hab√≠a arengado a la tropa mambisa; ¬ŅC√≥mo no iba a salir al combate? Es verdad no ten√≠a la preparaci√≥n militar requerida, nunca hab√≠a estado en un combate; pero su condici√≥n de hombre, su virtuosismo, dignidad y valor, no le permitieron quedarse atr√°s como le indic√≥ G√≥mez.

      Era un enfrentamiento muy dif√≠cil, as√≠ lo reconoci√≥ G√≥mez, y para proteger a Mart√≠ le dice que vuelva al campamento. En medio del combate Mart√≠ decide salir al terreno y junto a √©l Angel de la Guardia. Su joven !A la carga! como expresa a Angel de la Guardia fue definitorio. Ca√≠a en combate la figura m√°s importante de la gesta independentista. ¬ŅQu√© hubi√©ramos hecho nosotros en el lugar de Mart√≠?, ¬Ņy en el de G√≥mez? Esa es nuestra rica y apasionante historia.

  • El lunes seguir√© este forodebate. Se dice que Mart√≠ tuvo diferencias con Antonio Maceo. Qu√© tan graves fueron? C√≥mo era la relaci√≥n entre ellos?

    1. Sobre las diferencias entre Mart√≠ y Maceo. En mi opini√≥n hay dos conflictos que estallan entre el Ap√≥stol y el Tit√°n en La Mejorana: el conceptual y el personal. Voy al primero. Maceo ten√≠a un concepto del desarrollo de la insurrecci√≥n que miraba con desconfianza la existencia de estructuras civiles que pod√≠an entorpecer la libertad operacional que necesitaba el Ej√©rcito. Era su l√≥gica respuesta a los sinsabores que le dej√≥ la Guerra del 68. El civilismo a ultranza de Gu√°imaro fue, a no dudarlo, una de las causas del fracaso de nuestro primer empe√Īo libertario. Esta experiencia llev√≥ a Maceo a defender una estructura de poder sencilla y militarizada. Si se quiere un ejemplo, l√©ase la Constituci√≥n de Baragu√°.
      Por su lado, Mart√≠, sin caer en los excesos civilistas, ten√≠a p√°nico a que la revoluci√≥n no propiciara el nacimiento de una rep√ļblica democr√°tica. Tem√≠a que el caudillismo militar de la guerra derivara en el excesivo protagonismo del ramo militar en la paz republicana. Esta idea no era un invento suyo, nac√≠a del an√°lisis de la evoluci√≥n de las rep√ļblicas latinoamericas. En concreto defend√≠a la conformaci√≥n de un modelo pol√≠tico donde las libertades del Ej√©rcito -«El Ej√©ricito libre» dir√≠a- no supusieran la inexistencia de un aparato civil capaz de preparar, desde la guerra, la democracia so√Īada para la rep√ļblica: «el pa√≠s como pa√≠s con toda su dignidad representada».
      En el √°mbito personal, el problema iba por el encono de Maceo como resultado de «su reducci√≥n a Flor», cito a Mart√≠ otra vez. Como saben, cuando se est√°n preparando las expediciones que deb√≠an llevar a Cuba a los grandes jefes de la guerra, Maceo estaba en Costa Rica al frente de un importante n√ļcleo de mambises. Lamentablemente, √©l y Mart√≠ no se pusieron de acuerdo en el tema del financiamiento de la expedici√≥n, no olvidar la afectaci√≥n de las arcas del PRC despu√©s de Fernandina, y eso llev√≥ a que el √Āpostol le encargara la jefatura del proyecto expedicionario a Flor Crombet. Para Maceo esto era una ofensa, pues siempre Flor hab√≠a sido su subordinado. Pese su orgullo dolido, Maceo vino como subalterno en la expedici√≥n y recobr√≥ su primac√≠a tras el desembarco por Duaba.
      En resumen, en Mejorana chocan dos concepciones y dos hombres. La importancia de todo esto: entender que la las revoluciones son bien complejas.

      1. Muchas gracias Fabio por este análisis y fundamentalmente por la conclusión. Es muy importante recordar siempre que Mace y Martí fueron hombres de la Revolución. Ni santos, ni magos.

    1. Mart√≠ compart√≠a los ideales de Marx Y aunque no se puede considerar un marxista debido a que el marxismo no estaba en su puro apogeo no se tuvo el tiempo necesario para su estudio puesto que a la muerte de Carlos Marx el marxismo a√ļn no se encontraba desarrollado completamente, No fue hasta que Federico Engels complet√≥ sus obras y a√Īos despu√©s Lenin lo puse en pr√°ctica, Mart√≠n era un revolucionario de su tiempo, compart√≠a las mismas ideas de liberaci√≥n social que Carlos Marx o que predica el marxismo en la actualidad. Y aunque si hablo de Marx y dijo que era un buen hombre y que estaba de acuerdo con su defensa para los pobres no se puede afirmar que es un marxista debido a que no se tienen datos del estudio de la obra de Marx por Mart√≠ pero si hablo de √©l si tiene una cr√≥nica d√≥nde lo menciona cuando la muerte de este y donde dice que Marx defend√≠a los pobres. Podemos decir que Jos√© Mart√≠ y Carlos Marx compartieron un mismo ideal, Marx cuando defendi√≥ a trav√©s de la internacional el derecho de los obreros y de los pobres y Mart√≠ cuando dio su vida por la patria y cuando digo por los pobres de esta tierra quiero yo mi suerte hechar.

      1. Saludos Dannys y gracias por colocar este tema.
        Sin pretender legitimar a Martí a través de su coincidencia con Marx, error en el que caemos muchas veces, considero que entre los dos hay muchos puntos de coincidencia. Algunos como el hecho de ser revolucionarios ya los has mencionado pero hay otros.
        Un ejemplo clave es la concepci√≥n de la revoluci√≥n social como proceso cultural que aparece en la obra de ambos. Y que deviene de la comprensi√≥n del capitalismo (En el Caso de Marx) y del imperialismo (En el caso de Mart√≠) como totalidad social. Es decir, como un sistema que no solo impone formas de relacionamiento econ√≥mico sino que, en el proceso, crea una subjetividad determinada con la que hay que romper radicalmente. Esa ruptura, en palabras de Marx tiene que ver con el tan llevado y tra√≠do suicidio de clase que tiene que realizar el proletariado para hacerse realmente con el poder y construir la sociedad nueva. En palabras de Mart√≠ es el cambio de esp√≠ritu que refiere en el ensayo «Nuestra Am√©rica».
        Otro ejemplo es el internacionalismo; cuestión que en Martí no se limita al proletariado sino a todas las personas. En ese sentido hay que recordar el carácter universal que le confiere a la patria. Como este hay muchos otros.
        Es cierto que, a la muerte de Marx, Martí escribe un texto en el que le rinde tributo. Yo lo vi por vez primera en Marx en su Tercer Mundo de Néstor Kohan y es un documento que me generó más respuestas que preguntas en torno a las lecturas del maestro cubano sobre el autor de El Capital pues si bien le reconoció méritos también le criticó varios aspectos.
        Considero que nos debemos el profundizar el an√°lisis sobre el pensamiento y el accionar de los dos pero siempre teniendo en cuenta que la grandeza de uno no est√° en el hecho de coincidir con el otro; sino en haber hecho bien, seg√ļn sus condiciones de posibilidad, la obra de la vida.

    2. Agradecemos su pregunta por lo que significa para la Revolución Cubana la articulación del pensamiento martiano y marxista-leninista. Ciertamente José Martí no era marxista, y no porque desconociera el pensamiento de Marx sino porque entendió Martí que para lograr su objetivo principal: la independencia de Cuba, no era posible traspolar ideas que no se corresponderían con la realidad cubana. O sea las condiciones en las que se encontraba Cuba, el contexto específico, no permitían asumir la idea socialista.

      Cierto es que Mart√≠ no milit√≥ en el Socialismo, y razones suficientes hay para entenderlo cuando algunos contempor√°neos suyos s√≠ lo hicieron. Pudiera parecer cosa f√°cil decir s√≠ o no, arguyendo que no conoc√≠a Mart√≠ sobre las ideas socialistas. Esto est√° superado y por supuesto que Mart√≠ conoc√≠a de socialismo. El desarrollo desigual existente a finales del siglo XIX en los Estados Unidos y Europa, la creciente ola migratoria que llegaba a Estados Unidos fundamentalmente proveniente de Europa, cuyo c√ļmulo de ideas fueron penetrando en la sociedad estadounidense; acerca a Mart√≠ al conocimiento de las ideas socialistas. Las distintas corrientes pol√≠ticas europeas chocar√°n con una realidad diferente y, por ejemplo, fen√≥menos como el anarquismo se van entronizando. Mart√≠ no est√° al margen de esta situaci√≥n y la estudia y comprende de manera excepcional. Por eso es totalmente descartable que Mart√≠ no conociera de socialismo; ahora bien, son muchas las tendencias, esquem√°ticas y reduccionistas que distaban de lo teorizado por Marx y Engels.

      A√ļn as√≠, y este particular nos acerca a la relaci√≥n existente entre las ideas de Mart√≠ y las de Carlos Marx, es preciso aclarar que el Ap√≥stol conoci√≥ el pensamiento y la praxis revolucionaria del gigante te√≥rico, al menos lo suficiente como para escribir sobre Marx una vez que √©ste falleci√≥. Lo que para algunos es una cr√≠tica (vista de forma negativa) es verdaderamente un elogio a Marx, aunque en su justa medida, la cr√≠tica es ejercicio del criterio, luego Mart√≠ ejerci√≥ el suyo. √Čl conoci√≥ de la Comuna de Par√≠s y su desenlace brutal, de la I Internacional, de las ideas socialistas. Tres textos han de guiarnos en este estudio, de manera fundamental; el elogio a Marx, una carta a su amigo Ferm√≠n Vald√©s Dom√≠nguez y el conocido como La futura esclavitud.

      Ahora bien, ¬Ņpor qu√© no asumirlas o militar en ellas? Se pudiera pensar que no las compart√≠a, empero el asunto es otro. ¬ŅCu√°l era el objetivo primero para Mart√≠ en la Revoluci√≥n que organizaba?: la independencia, ser libres del colonialismo espa√Īol. Imaginemos que si trasladar sobre lo impuesto este cuerpo te√≥rico a los Estados Unidos ser√≠a contraproducente, ¬Ņc√≥mo ser√≠a para una isla colonia de Espa√Īa, sin un desarrollo de sus fuerzas productivas capaz de soportar un cuerpo tan exigente? Si la independencia de Cuba era el objetivo primero para Mart√≠, en la Cuba colonial no ten√≠a sentido aplicar otras teor√≠as. Entendi√≥ Mart√≠ que no era el momento; ¬Ņlo ser√≠a despu√©s? Eso no lo podemos saber pero el Ap√≥stol ten√≠a en mente un proyecto ultrademocr√°tico como dijo Mella para fundar una rep√ļblica Con todos, y para el bien de todos.

      Lo antes expuesto no significa que Mart√≠ fuera antisocialista, ser√≠a ligero y torpe un razonamiento as√≠, pero s√≠ coloca en justa medida la visi√≥n de Mart√≠. En este sentido es v√°lido reconocer que Mart√≠ hubo de enfocarse en la cuesti√≥n obrera, que no era otra cosa que la lucha de clases entre capitalistas y obreros; lo que √©l denomina el ¬ęproblema social¬Ľ; Mart√≠ como Marx milita por la justicia social. ¬ŅAcaso no ech√≥ su suerte con los pobres de la tierra?; y en su elogio a Marx expres√≥: ¬ęcomo se puso del lado de los d√©biles merece honor¬Ľ. En cuanto a terminolog√≠a es cierto que Mart√≠ no utiliza la que en el medio socialista se frecuentaba usar, lo que no quiere decir que el Ap√≥stol desconociera la realidad de explotadores y explotados. Su apuesta por los pobres de la tierra es una toma de partido convincente, una clar√≠sima elecci√≥n. Su c√≥digo √©tico era antimperialista; rechazaba la exaltaci√≥n de lo material, condenaba el ego√≠smo y la deshumanizante pr√°ctica de los ricos. Era partidario de la equidad, justicia social y dignidad plena del hombre. Sus valores eran muy parecidos a los que propugna un sistema socialista.

      Luego no podemos decir que Martí era marxista como no decimos que Marx era martiano.

      1. Yo coincido en lo de que no podemos decir que Mart√≠ era marxista. Y esto no menoscaba un √°pice la radicalidad de su pensamiento. En Marx hay una teor√≠a cr√≠tica sobre el capitalismo y una filosof√≠a pol√≠tica de la liberaci√≥n. En Mart√≠ encontramos tambi√©n una filosof√≠a y una √©tica de la liberaci√≥n, escrita en otra clave, en clave latinoamericana, pero que a√ļn hoy est√° incompleta como realizaci√≥n en A.L. Mart√≠ es exponente del pensamiento emancipador m√°s radical del siglo 19. Por eso no acaba de envejecer, y por eso sus mejores hijos ha resultado ser los comunistas latinoamericanos de despu√©s. Yo solo quiero recordar algo que en un editorial de La Tizza se dec√≠a en enero. Mart√≠ no tiene que ser nuestro perd√≥n, nuestra disculpa por ser comunistas, como ser comunistas no es nuestra correcci√≥n por ser martianos: hoy, y desde hace tiempo, en Cuba ser comunista es la forma m√°s coherente y verdadera de ser martiano.
        Gracias Yusuam, muy certera tu respuesta.

      2. Estimado Yusuam:
        Muchas gracias por tus aportaciones en este tema de la relación entre Martí y Marx. Al respecto me gustaría colocar, al menos, 3 elementos.
        El primero tiene que ver con el tema de la legitimidad. Al hablar del pensamiento martiano es muy com√ļn caer en la trampa en la que caen muchas de las personas que investigamos desde las ciencias filos√≥ficas. Me refiero a la trampa de querer legitimar a Martir a partir de sus coincidencias con Marx o con otros autores europeos. Es esta una cuesti√≥n que pasa por esa visi√≥n que nos hace ver en lo f√≥raneo un paradigma universal. Romper con esa percepci√≥n es, de hecho, un deber martiano.
        El segundo elemento tiene que ver con el tema de la articulaci√≥n del pensamiento martiano con el marxismo-leninismo. En este punto es importante recordar que, el marxismo-leninismo tiene muy poco de las ideas esenciales de Marx y de Lenin. No por gusto en la nueva Constituci√≥n de la Rep√ļblica se opt√≥, como explicara el Doctor Torres-Cueva, por sustituir el gui√≥n por la y. Un cambio verdaderamente radical que nos acerca m√°s a los aportes que cada uno hiciera a la revoluci√≥n mundial. Por eso me parece m√°s acertado hablar de la articulaci√≥n entre Mart√≠, Marx y Lenin aunque eso signifique usar m√°s palabras.
        Por √ļltimo quiero referirme al tema de la cuesti√≥n colonial. Un asunto que marca de manera diferente a los dos grandes. A Mart√≠ a sangre y fuego porque est√° ubicado en la geopol√≠tica de los colonizados. Es esta una de las razones por las que puede hablar de imperialismo mucho antes, incluso, que Lenin. Tambi√©n dej√≥ esta cuesti√≥n una huella en Marx pero recuerdese que hubo un momento en que lo justific√≥ para que pudiera nacer el ejercito proletario que pod√≠a derrotar al capitalismo.
        Creo que a√ļn hay mucho por dialogar sobre este tema sobre todo porque est√° en la base de la ideolog√≠a que sostiene a la Revoluci√≥n Cubana y es necesario articular de manera natural a Mart√≠ con la m√°s genuina tradici√≥n marxista.

  • Uno de los textos que considero esencial para comprender mejor las complejidades relacionadas con la necesidad de conocer m√°s a Mart√≠ es «Mart√≠ en la hora actual de Cuba». Ojal√° ese texto se analice m√°s en la escuela y al interior de organizaciones que tienen la misi√≥n de hacer que se conozca mucho m√°s la obra y la vida de ese gran hombre. Creo que muchos de los planteamientos de Cintio Vitier en ese art√≠culo tienen total vigencia. Me gustar√≠a saber la opini√≥n de ustedes.

    1. Coincido plenamente Rodrigo, es un texto fundamental, y hay que traerlo al presente. Hoy nos podemos igualmente preguntar sobre la necesidad de Mart√≠, como hizo Cintio en un momento tan dif√≠cil para Cuba que resquebraj√≥ su tejido espiritual. Hay que tocar almas y vidas con Mart√≠. Mart√≠ salva porque nos da las herramientas √©ticas y humanistas para vencer odios y ego√≠smos; nos trasmite una armon√≠a radical, eso s√≠, con definici√≥n revolucionaria, con un c√≥digo √©tico que nos hace elevarnos sobre lo com√ļn de la naturaleza humana. Hay que llevar el texto de Cintio a las escuelas hoy que abogamos por continuar construyendo el Socialismo. Es vital una subjetividad permeada de la palabra de Mart√≠, de la palabra de seres especiales como Cintio Vitier. Los retos y desaf√≠os que tenemos como naci√≥n precisan de una asimilaci√≠n cr√≠tica del pensamiento cubano, de una articulaci√≥n coherente de las ideas emancipadoras, de una praxis revolucionaria; t√©ngase en cuenta que los hilos amenzantes de la llamada postmodernidad son nocivos y atentan contra el proceso cont√≠nuo de descolonizaci√≥n cultural.

    2. Si, Rodrigo. Creo que ese texto de Cintio debe ser reeditado, pues lo public√≥ Juventud Rebelde en agosto del 94, si no me falla la memoria. En cada momento dif√≠cil de nuestra historia, la palabra de Mart√≠, asumida con inteligencia, con serenidad, con fe en el mejoramiento humano y la utilidad de la virtud, para decirlo con √©l, nos ha ayudado a ver claro, a encontrar el camino correcto. El cubano digno, patriota, siempre sabr√° obrar en consecuencia, m√°xime cuando ha sido tocado por el verbo martiano y la idea del bien, del amor, que de √©l dimana. Por eso insisto en la necesidad de que busquemos de conjunto alternativas para que nuestros j√≥venes y nuestro pueblo todo, se interese m√°s por la obra de Mart√≠. Que no sea una frase al azar, fuera de contexto, sino asunci√≥n consciente de un legado trascendental, √ļtil para Cuba, pero por qu√© no, tambi√©n para el mundo. Quien lo dude, que piense c√≥mo interesa Mart√≠ en otras culturas, por ejemplo. Ha sido traducido a muchas lenguas europeas, asi√°ticas, de los pueblos originarios de Nuestra Am√©rica, y nos sorprende gratamente el hecho de que sea le√≠do y admirado entre coreanos, japoneses, tamiles, vietnamitas, etc, que encuentran en su sistema de pensamiento una fortaleza filos√≥fica, un sentido de la vida, que los ayuda a ser mejores seres humanos, seg√ļn nos han expresado en varias ocasiones. Incluso, hay quienes apuestan por difundir su legado para superar problemas existenciales que experimentan en sus comunidades. Aprovechemos mejor, de conjunto, ese privilegio que tenemos en la mano.

      1. Me gust√≥ mucho esto: «El cubano digno, patriota, siempre sabr√° obrar en consecuencia, m√°xime cuando ha sido tocado por el verbo martiano y la idea del bien, del amor, que de √©l dimana.» Me siento identificado, porque creo que muchos, hasta sin darnos cuenta, hemos Sido tocados por esa idea del bien y del amor. Mart√≠ pulula en Cuba y est√° en nuestro inconsciente.

  • Como todos sabemos existe en los EEUU una cadena de radio y televisi√≥n mal llamada Jos√© Mart√≠.
    Mi pregunta es la siguiente, existe alguna estrategia nuestra para explicarle a los jóvenes por qué aunque lleve el nombre de nuestro Apóstol, estos medios de comunicación son nocivos? Es decir, esclarecer a la jóvenes de todas las acciones del imperialismo que van enmascaradas así de esta forma?

    1. Haces Maicol una pregunta muy interesante. Históricamente el enemigo imperialista y su fauna terrorista ha pretendido apropiarse de Martí para buscar legitimidad en su política de agresión cada vez más recrudecida contra el pueblo cubano. Saben que Martí es símbolo y por eso lo tergiversan, lo colocan fuera de contexto y buscan, alterando sus textos y frases o inventando cosas que no dijo; contraponerlo a la ideología nuestra y proyecto de construcción social. Por eso el nombre de Martí en la radio y TV al servivio de la peor lacra del imperio. Esto tiene que conocerse por las nuevas generaciones, la extensa lista de agresiones contra Cuba y cómo se ha tergiversado a Martí. Es preciso articular mejor la estrategia comunicacional que tenemos en este sentido. Vamos en camino a ello, a seguir potenciando los nuevos códigos en este combate diario por difundir la verdad, por explicar muy bien los temas que marquen hoy tendencias ideológicas, por lograr conectar a los jóvenes con las ideas que defendemos.

      A esto quiero agregar que, volviendo a Mart√≠, dec√≠a en Nuestra Am√©rica: «Inj√©rtese en nuestras rep√ļblicas el mundo, pero el tronco ha de ser el de nuestras rep√ļblicas» Es preciso alcanzar una soberan√≠a en cuanto a plataformas digitales como las redes sociales. Hay experiencias y propuestas cubanas como el ToDus por ejemplo. Mejorar esto, hacerlo m√°s efectivo y sobre todo, sin abandonar la presencia en las plataformas enemigas porque ah√≠ est√° hoy el escenario del combate, integrarnos m√°s para generar contenidos propios.

  • Como todos sabemos, hace unos d√≠as Twitter cerr√≥ numerosas cuentas de cubanos que obviamente no les conven√≠a que hablaran.
    Existe alguna estrategia comunicacional que esté acercado a los jóvenes y que sea en plataformas cubanas??? Para así evadir la censura por parte de trasnacionales de la información.

    1. Aunque t√ļ pregunta no se relaciona directamente con el tema del foro, me parece fundamental. Y tiene que ver con esas formas nuevas y sofisticadas del imperialismo que combati√≥ Mart√≠. Yo me hago la misma pregunta. Siento que al entrar completamente a estas plataformas estamos entregando el cuerpo de la naci√≥n. Creo que hay que tener un pie en ellas, y otro fuera, en plataformas propias o alternativas que existen en el mundo, para no quedar tan vulnerables. Es tambi√©n una manera de hacer Nuestra America

  • Creo que uno de los debates m√°s interesantes que se ha levantado en los √ļltimos tiempos ha sido en torno a la fresca imagen que Fernando P√©rez construy√≥ en torno a Mart√≠ ni√Īo, uno de los cuadros m√°s hermosos que se le ha podido dedicar, aunque algnos insisten en mostrar a Mart√≠ desde un √°ngulo solemne y conservador. Creo que nuestro precursor del Modernismo, fue capaz de discernir con Domingo Faustino Sarmiento y responderle en el ensayo Nuestra Am√©rica, toda imgen que debamos dar de √©l ha de plasmar el debate y la sospecha. En lo prsonal adoro las Repeticiones de Mart√≠ de Ra√ļl Mart√≠nez, sin dejar de reconocer que Jos√© Mart√≠, el ojo del canario es una gran obra del cine.

    1. Alejandro Martí no admite esquematismos, dialogar con él es un ejercicio muy aportador. Lo que hagamos para promover su vida y obra tiene que ser atractivo y motivador. Provocar con Martí para pensar que es servir. Excelente la película de Fernando Pérez.

  • Recomiendo a todos los ni√Īos, personas q no han tenido el inter√©s o la oportunidad, que se lean «La edad de oro», obra ilustre de nuestro ap√≥stol nacional Jos√© Mart√≠, dedicada a todos los ni√Īos de Am√©rica, no pierdan la oportunidad. Busquenla, no se arrepentir√°n.

  • Los j√≥venes cubanos tenemos la martianidad como deber, no como condici√≥n de excepcionalidad. En toda √©poca dif√≠cil Mart√≠ ha salvado y estos d√≠as no son menos complejos, aunque disfrutemos la paz conquistada. Mart√≠ contiene las claves, para vivir en paz, y para tener las armas de almohada, cuando andan por ah√≠ terroristas ametrallando una embajada y cuando se nos liquida masivamente la voz en el ciberespacio hegem√≥nico. Es hora de martillar. De seguir y luchar con Mart√≠.

    1. Jose hermano la pregunta de todos los d√≠as, ¬Ņqu√© es ser martiano hoy?, convida a los j√≥venes a luchar, a crecer con las ganas tremendas de la juventud de revolucionar la realidad, de cambiar con la motivaci√≥n permanente de ser conscientes del momento hist√≥rico, de lo que hay que hacer, de cu√°l es el camino, de que somos hijos de Mart√≠ y Fidel, y por eso antimperialistas, arriesgados e inconformes eternos con lo que est√° mal, con lo que nos debilita. Hay que seguir albergando la unidad revolucionaria, porque la clave contin√ļa siendo: unir para vencer; y no divide y vencer√°s.

  • Considero muy bueno este dossier.
    Mi pregunta es ¬ŅC√≥mo podemos hacer llegar a√ļn m√°s a Mart√≠ a nuestros j√≥venes en tiempos actuales?

    1. Creo que debemos buscar f√≥rmulas atractivas que despierten el inter√©s de nuestros j√≥venes. Hay que innovar. Hay que utilizar sus c√≥digos, siendo fieles por supuesto a la palabra de Jos√© Mart√≠. El Centro de Estudios Martianos est√° trabajando en ese sentido. Por ello se est√° fomentando la publicaci√≥n de libros electr√≥nicos de y sobre Mart√≠. Tambi√©n se han creado aplicaciones de sus Obras completas en edici√≥n cr√≠tica, de Aforismos, de los Cuadernos Martianos. Todas tienen mecanismos de b√ļsqueda, y constituyen un instrumento de trabajo muy √ļtil para estudiantes y profesores y tambi√©n para el lector com√ļn. En el futuro cercano esa labor debe crecer, entre otras con Obras escogidas, con Cartas a j√≥venes, una selecci√≥n del profesor Salvador Arias que agrupa y estudia todas las misivas que Mart√≠ escribiera a este p√ļblico tan especial. Tambi√©n existe el proyecto Cartacuba, con Desoft, para recibir cada dia una frase martiana en el m√≥vil.

    2. Tenemos que mostrar a los j√≥venes que existe un Mart√≠ accesible, que se puede conversar con √©l desde el ejercicio del pensar, desde la lectura de sus textos. Ahora, para lograr ese acercamiento hay que ense√Īar a descubrir a Mart√≠, con m√©todos y medios que en el contexto actual sirvan para tal empe√Īo. Los j√≥venes de hoy leen menos, est√°n menos conectados con la historia, y ah√≠ est√° el desaf√≠o: acercarlos a la historia, a Mart√≠, de la manera m√°s sencilla posible. No es viable hoy atiborrarlos de conocimientos desde lo impuesto, prestablecido, vertical, sino desde la creatividad y la belleza, dejando el necesario espacio para descubrir la m√≠stica que lleva en s√≠ el propio Mart√≠; claro est√°, aunque sea en un celular hay que leerlo.

      Hay que valerse de las herramientas que nos brindan las tecnolog√≠as de la informaci√≥n y las comunicaciones, aprovech√°ndolas seg√ļn nuestros fines educativos, culturales, de formaci√≥n ciudadana. No podemos temer a los c√≥digos nuevos, existen para ser utilizados, claro; se emplean tambi√©n para seguir manteniendo la hegemon√≠a cultural capitalista, la degradaci√≥n √©tica y el empobrecimiento espiritual; empero nosotros, como contracultura, hemos de inventar siempre un recurso a cada nuevo recurso del contrario, y desde estos c√≥digos audiovisuales y digitales hacer la Revoluci√≥n

      Necesariamente si queremos mantener vivo a Mart√≠ hay que adecuar su estudio a las exigencias del momento hist√≥rico, hay que hacerlo desde los m√©todos de ense√Īanza, desde la manera en que se lo presentamos a los j√≥venes. La escuela es fundamental, ella en s√≠ misma ha de irse renovando cada vez m√°s, coloc√°ndose a la altura del tiempo. Hay que posicionar a Mart√≠ en las redes sociales digitales, promover su lectura en esas plataformas, provocando que su acercamiento nos sea m√°s efectivo; tenemos como ejemplo las aplicaciones del Centro de Estudios Martianos para celulares con las Obras Completas y Aforismos de Mart√≠, as√≠ como los Cuadernos Martianos. La cultura audiovisual de nuestros j√≥venes hay que mejorarla, continuar cultiv√°ndola, fomentar en ellos (desde Mart√≠) la cultura del socialismo.

      Hoy el Movimiento Juvenil Martiano ha puesto en marcha una estrategia para posicionar a Martí en las redes sociales #MartianosHoy ha sido una convocatoria que ha despertado el interés de jóvenes en acercarse al Maestro así como los perfiles del MJM en redes, los espacios de diálogo y debate, los Seminarios Juveniles de Estudios Martianos, la promoción de la historia a través de rutas y recorridos. Hoy seguimos buscando como conectarnos con las nuevas generaciones.

  • Buenos d√≠as. Primeramente quiero agradecer a la AHS por la oportunidad que nos da de dialogar en este d√≠a sobre el Mart√≠ vivo.
    Las reflexiones que aqu√≠ coloco giran entorno a la pregunta ¬ŅConstituye un desaf√≠o para la juventud creadora ser martiana hoy?
    Pienso que sí, pues serlo, significa asumir una actitud ante la vida. Y es que Martí, el ser humano, nos desafía cotidianamente a asumir el yugo o la estrella que ilumina y mata. De todas las maneras posibles nos insiste en que el problema de la independencia no es tanto el cambio de estructuras, sino el cambio de espíritu. Es así que el llamado a la creación es el llamado a romper con la subjetividad colonial a través de la construcción de re-existencia.
    No siempre alcanzamos a comprender las dimensiones que alcanza este desaf√≠o hoy, cuando el tigre acecha m√°s cercano y se disimula en el arte que consumimos y/o creamos. Para quienes nos asumimos martianas/os es enorme pues, significa repensarse, confrontarse y reinventarse constantemente. Implica la dif√≠cil tarea de rebelarse ante las imposiciones de una industria cultural cada vez m√°s mis√≥gina, racista, clasista e inhumana; una industria que nos convoca a negar el car√°cter socio-transformador del arte y reduce el acto de crear a la reproducci√≥n homogeneizante de los patrones √©tico-est√©ticos de los ‚Äúgrandes centros de poder‚ÄĚ.
    La juventud creadora que elige la estrella por sobre el yugo tiene el enorme reto de ser coherente, o al menos, de luchar por serlo no solo resistiendo a los n√ļmerosos embates del patriarcado y el imperialismo, sino ‚Äďfundamentalmente-construyendo un universo simb√≥lico que tenga el respeto a la diversidad y a la dignidad humana como sur. La misi√≥n no es f√°cil y amenaza con ser cada vez m√°s compleja. Para cumplirla siempre tendremos ese misterio que nos acompa√Īa.

    1. Yula comparto tu idea de que no es tarea f√°cil luchar contra las grandes hegemon√≠as, por eso es preciso que nuestros j√≥venes y en general todos los artistas que se sienten identificados con los ideales martianos sean sinceros con sus preceptos e ideales est√©ticos, como nos dijo Mart√≠ : «Y qu√© hay de sinceridad ni qu√© hombre sincero emplear√≠a su fuerza, sea de fantas√≠a o de raz√≥n, sea de hermosura o de combate, en meros escarceos, adornos e imaginaci√≥n «.

  • La obra martiana siempre ha sido portadora de sabidur√≠a y de los valores que lo distinguieron como ser humano, su actuaci√≥n consciente por los ni√Īos asolescentes y jovenes es imprescindible para enfrentar los nuevos retos y desafios que hoy tiene nuestro pueblo. Es por eso que su estudio debe ser profundo, sistem√°tico y consciente. Nos parece que es la tarea de orden para nuestra generaci√≥n y las venideras.

    1. Ese es uno de los retos que tiene el Movimiento Juvenil Martiano para seguir promoviendo el estudio, investigación y divulagción de la vida y obra del Maestro. Hay lecturas que son claves y creo que volver siempre sobre los cuadernos martianos de Cintio nos puede ayudar mucho en esta tarea de formación.

  • Hola a todos. La idea del suicidio martiano no tiene, en mi opin√≥n, sustento objetivo desde el punto de vista de la trayectoria del Ap√≥stol. D√≠as antes de su muerte, Mart√≠ estaba pensando de cara al futuro, inserto en los conflictos que se dirim√≠an dentro del campo pol√≠tico mamb√≠. No olvidar adem√°s su carta inconclusa a Mercado y su c√©lebre «cuanto hice hasta hoy y har√©». El tema del suicidio debe conectarse con la frustraci√≥n y la desesperanza inherente a la rep√ļblica burguesa.

  • Buenos d√≠as. Quiero agradecer a los j√≥venes de la AHS por haberme invitado a este espacio Dialogar, dialogar, que mantienen en medio de las dif√≠ciles condiciones actuales a costa de creatividad y sacrifico. Ellos hacen honor a la frase martiana, procedente del ensayo Nuestra Am√©rica, cuando escrib√≠a: ‚ÄúCrear es palabra de pase de esta generaci√≥n. ‚Äú Tambi√©n hacen honor a aquel aserto del Che: ‚ÄúLa arcilla fundamental de nuestra obra es la juventud.‚ÄĚ

  • Sobre Mart√≠ y el marxismo. El ap√≥stol fue hijo y portador de una tradici√≥n pol√≠tica y filos√≥fica distinta al marximo. No debe olvidarse que el marximo como doctrina naci√≥ dentro del escenario de la Europa industrial, mientras Mart√≠ respond√≠a a una realidad latinomaricana, esencialmente agraria, muy cercana a√ļn al mundo de la esclavitud y todav√≠a asediadada por el fantasma del colonialismo. No obstante, la vida del Ap√≥stol en los EEUU le llev√≥ a chocar con los dilemas del capitalismo desarrollado y en tal sentido pudo dialogar con problem√°ticas centrales para la reflexi√≥n marxista. Por ello puede conectarse su pensamiento con el de Lenin, en cuanto al an√°lisis de ese fen√≥meno que es el imperialismo. Si bien Mart√≠ no asumi√≥ los conceptos marxistas, ten√≠a los suyos, la apuesta por la justicia los emparenta. Un detalle extra. La compresi√≥n cultural que tiene Mart√≠ de la Revoluci√≥n se acerca, en m√°s de un sentido, a la que d√©cadas despu√©s plante√≥ Gramsci!!!

    1. «Ten√≠a los suyos»: exacto!! A veces hacemos depender el desarrollo de una compresi√≥n te√≥rica en nuestros autores latinoamericanos, de influencias provenientes de Europa. Y hay una dimensi√≥n te√≥rica en ellos aunque sea con otros c√≥digos, y desde sus propias realidades. Siempre pongo un ejemplo: Mariategui y Gramsci vivieron en la misma √©poca y desarrollaron por separado ideas similares. Entonces algunos le llaman a Mariategui «el Gramsci latinoamericano». Y yo digo que entonces hay que decir tambi√©n que Gramsci es el «Mariategui europeo», por qu√© no desarroll√≥ sus ideas por influencia de Gramsci. La cultura es pluricentrica, y es fruto de la colonialidad cultural el que tomemos siempre a Europa y Estados Unidos como referencia para casi todo. En ese sentido, celebro que recuerdes que Mart√≠ desarroll√≥ ideas similares d√©cadas antes del gran pensador y revolucionario italiano.

      1. Coincido contigo plenamente. Hay mucho colonialismo cultural que nos hace mirar hacia el Viejo Mundo como la cuna de todos los referentes!!!

  • Un forista hizo alusi√≥n a «Mart√≠ en la hora actual de Cuba», un texto tremendo de Cintio Vitier. Invito a todos a leerlo; es un trabajo que sigue siendo medular. Aqu√≠ dejo un link:

    https://www.google.com/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&source=web&cd=2&cad=rja&uact=8&ved=2ahUKEwjxrMCrz73pAhUkm-AKHR6HA7UQFjABegQIAhAB&url=http%3A%2F%2Fpublicaciones.sodepaz.org%2Fimages%2Fuploads%2Fdocuments%2Frevista016%2F06_martihoraactual.pdf&usg=AOvVaw3aRTiKpsUMR3c3m2xr6hwt

      1. Le agradezco mucho a la AHS por la oportunidad de compatir hoy. Siempre es bueno conversar sobre Martí. Cuídense toodos!!!

    1. Muchas gracias Fabio. Esta es la estrategia vencedora, la solidaridad. Es así como podemos contribuir a difundir el pensamiento martiano y no solo por el texto que acabas de compartir sino por lo que significa tu gesto. La palabra educa, el ejemplo arrastra.

  • Buenos d√≠as a todos! Quisiera aportar una idea que da respuesta a los que preguntan C√≥mo podemos acercar la figura de Mart√≠ a los j√≥venes. Desde mi experiencia cuando fui estudiante de m√ļsica tuve la oportunidad de asistir al Seminario Juvenil Martiano que tiene muchos a√Īos de fundado. Ese evento nacional premia a las mejores obras: canciones, obras pl√°sticas y otras manifestaciones del arte. Al pasar de los a√Īos me pregunto: ¬ŅA D√≥nde van a parar esas obras? Mi idea es que debemos aprovechar las relaciones entre instituciones y se podr√≠an grabar en nuestras disqueras las canciones premiadas de diferentes a√Īos.
    Pienso que si esas canciones se difunden a primarias, secundarias, preuniversitarios les estimula más a nuestro joven a estudiar a Martí. Porque en las letras se utilizan muchas frases y el Martí que cada uno ha incorporado como ser humano.
    Esa es pienso que otra manera de acercar a Martí a los jóvenes desde sus propias miradas y sonoridades. Además de sembrar y formar valores desde el arte, desde un lenguaje más contemporáneo, y así estaremos poniendo en práctica una de sus ideas :
    «La √ļnica excusa que tiene el arte t su √ļnico derecho para existir es ponerse en funci√≥n de de la libertad».

    1. Desde que vi el anuncio de este forodebate le he preguntado a varios ni√Īos, qui√©n es para ellos Jos√© Mart√≠, Y todos mencionan la palabra h√©roe, y en algunos casos me dicen la fecha de nacimiento. A m√≠ me gustar√≠a que hablen de Mart√≠ como de un amiguito o un familiar. Me gustar√≠a saber la opini√≥n de ustedes.

      1. Roberto: Lo que planteas es medular y creo que es un objetivo de todas las personas que latimos martianas. Es cierto que eso requiere un esfuerzo institucional pero exige, sobre todo, que nos impliquemos, que asumamos la responsabilidad de crear ese vínculo.
        M√°s abajo Yasel se refer√≠a a la canci√≥n del D√ļo Iris (Haciendo Fe). Es una canci√≥n en la que nunca se menciona el nombre de Mart√≠ y, sin embargo, se siente y se respira en toda ella. Creo que ah√≠ est√° la clave.

      2. Creo que ah√≠ juega un papel fundamental la familia, no solo la escuela. Mart√≠ debe ser parte de la familia cubana, de nuestro d√≠a a d√≠a, pues como dijera Gabriela Mistral, es el hombre m√°s puro de la raza. Hay que ense√Īarle a los ni√Īos que fue uno igual que ellos, y que por eso es tan importante el consejo que daba en la Edad de Oro sobre hacer algo bueno cada d√≠a, sobre estar triste cuando ha pasado el d√≠a y no se ha aprendido algo nuevo. Hay que hablarles a los ni√Īos y adolescentes de ese muchacho de 16 a√Īos que despu√©s de la experiencia terrible del presidio, escribi√≥ un a√Īo despu√©s en su texto El presidio pol√≠tico en Cuba, que no sab√≠a odiar. Hay que leer sus cartas, esas que fueron escritas solo para un destinatario espec√≠fico, donde con total sinceridad se muestra el hombre en sus afectos m√°s √≠ntimos. Y claro, la escuela debe completar ese trabajo, en la medida en que logremos que nuestros maestros sean todos, como una condici√≥n indispensable, verdaderamente martianos.

    2. Es muy interesante lo que dices Heidy. Son muchas las obras dedicadas a Mart√≠, no solo en la m√ļsica, pero desafortunadamente algunas con mucha calidad no se socializan lo suficiente. Desde el arte, los autores expresan un Mart√≠ desde sus visiones personales, un Mart√≠ lleno de vida y emociones. Por ejemplo, la canci√≥n Haciendo fe, del D√ļo Iris, recibi√≥ premio en uno de esos eventos que mencionas, pero fue gracias al concurso televisivo Adolfo Guzm√°n que se conoci√≥ por el p√ļblico, fue gracias a segundo lugar en ese certamente que tuvo un videoclip. Saludos

      1. As√≠ mismo es Yasel. Gracias por tu comentario. Ya vemos avances en uno que otro dibujo animado que se est√°n haciendo basados en p√°ginas de nuestra historia y h√©roes, pero tambi√©n podr√≠a pensarse que esas canciones y adolescentes grabarlos en espacios de programas musicales infantiles, como se hacen con las canciones de Cant√°ndole al sol, por ejemplo. Estos tiempos que estamos viviendo donde nos invaden los productos audiovisuales de todas partes, debemos pensar invadir nuestros medios con obras de y sobre Mart√≠. Y no s√≥lo en las fechas significativas como nacimiento o muerte de Mart√≠, sino durante todo el a√Īo debemos mostrar la validez y actualidad de los preceptos martianos!

      2. Bueno d√≠a Yasel. Aqu√≠ estamos, en la trinchera de combate. Ser√≠a muy bueno si como organizaci√≥n nos propusieramos contribuir a ese empe√Īo que nos propone Heidy. La AHS tiene los medios para hacerlo realidad. Creo que podemos aprovechar, en ese sentido la experiencia de las Romer√≠as de Mayo en lo que a comunicaci√≥n se refiere.

    3. Excelente idea, Heidy. Son tiempos de alianzas estratégicas.
      Otra idea que me ha rondado durante a√Īos es si se pudiera realizar una telenovela con Lucia Jerez. Ser√≠a una magnifica novela de √©poca, con todos los ingredientes del g√©nero: amor, celos, crimen, lucha entre el bien y el mal, pero con el refinamiento exquisito y el buen gusto art√≠stico de Jos√© Mart√≠. Muchas ni√Īas campesinas cubanas, y lo digo con conocimiento de causa porque fui una de ellas, empezamos a leer por el influjo de las novelas radiales: as√≠ llegue a Jane Eyre, Cumbres Borrascosas, Cecilia Vald√©s‚Ķ Adem√°s, cuando ten√≠a unos 12 a√Īos, me regalaron el tomo 24 de las Obras completas de Mart√≠, donde est√° su traducci√≥n de Ramona, de la norteamericana Helen Hunt Jackson. En esa √©poca la televisi√≥n cubana la transmit√≠a, y puedo asegurar que mi primera lectura ‚Äúadulta‚ÄĚ de Mart√≠, despu√©s de La Edad de Oro, fue esa. Adem√°s, una versi√≥n televisiva de Lucia Jerez no solo ser√≠a un justo homenaje a Mart√≠, sino un espacio menos para producciones for√°neas, que no siempre son de la mejor calidad

      1. Sí Marlene, usted es un ejemplo vivo de cómo se puede motivar la lectura y el conocimiento de grandes intelectuales nuestros desde las obras audiovisuales y cinematográficas. Por eso debemos aprovechar este desarrollo de tecnologías y lenguajes virtuales y llevarles ese Martí que muchas veces no buscan, porque lo ven como un contenido más dentro de los planes de estudio!

    4. Coincido plenamente contigo Heidy, los Seminarios Juveniles de Estudios Martianos tienen una historia extensa y es un espacio de conocimiento, confluencia y apego a la obra y el pensamiento de Mart√≠ esencial; desde que comenz√≥ en 1972. Recordemos que en el a√Īo 1989 la UJC y el Dr. Armando Hart crearon el Movimiento Juvenil Martiano para no dejar morir la hermosa y necearia idea del seminario. Hoy se reestructura el seminario, lo pensamos adecuado a este tiempo, y claro, entre sus l√≠neas principales est√° el destino de los trabajos que resulten destacados. Se tienen que difundir m√°s. Tendremos que hacernos de un repositorio del seminario de estudios martianos. Gracias y felicidades Heidy por tu premio Memoria nuestra de las Romer√≠as este a√Īo.

      1. Gracias Yusuam y te confieso que mi primer evento nacional en el que particip√© como estudiante de m√ļsica fue el Seminario Juvenil Martiano y lo recuerdo con mucho cari√Īo porque, adem√°s de ser mi motor impulsor para estudiar la obra martiana, all√≠ se presentan trabajos muy valiosos que te muestran a los muchos Mart√≠, que sin dejar de ser la figura inigualable, es ese pensador que cambia a cada hombre que lo descubre!

      1. S√≠ Yula, como organizaci√≥n debemos seguir haciendo todo lo posible en ese sentido y hasta m√°s. Es fundamental seguir incrementando las alianzas entre todos los que podamos contribuir a este empe√Īo. Abrazo

  • Deber√≠an explotarse m√°s los espacios dedicados al estudio y la divulgaci√≥n de la obra Martina. Es cierto que diversas instituciones de nuestro pa√≠s han desarrollado diferentes eventos para ello, sin embargo, es necesario trabajar en el incentivo de las nuevas generaciones para que tomen una postura activa al respecto. Esto lo podemos lograr a trav√©s de los centros educativos, pero ser√≠a m√°s efectivo en la comunidad, sobre todo, ofreciendo a las actividades diferentes matices seg√ļn las caracter√≠sticas de aquellos a quienes se dirijan. S√© que existen varios proyectos dedicados y ser√≠a bueno aumentar su rango de acci√≥n.

    1. Articularnos mejor, integrar las fuerzas, crear y potenciar alianzas estratégicas son vitales. El Programa Martiano de Cuba se ha trazado esta línea de acción donde se involucran no solo las instituciones martianas sino también otros organismos y organizaciones. Martí es el mejorejemplo de integración, de unidad, de aunar voluntades. Tenemos los concursos Leer a Martí, De donde crece la palma, los seminarios juveniles martianos, otros eventos en cada provincia convocados por la Sociedad Cultural José Martí; o sea, hay espacios pero integrarlos bien es el reto.

  • Quiero apuntar Al t√©rmino obra martiana inconclusa, para reflexionar en torno a ella. Existen pocas obras intelectuales y de pensamiento ideol√≥gico tan acabadas, tan desarrolladas y maduras como la martiana. Toda la tradici√≥n de lucha Que sucedi√≥ a la muerte f√≠sica de Mart√≠ es testimonio palpable de ello. A la obra del Maestro pueden asociarse varios adjectivos, pero inconclusa nunca. Perfectible s√≠, pues toda obra humana lo es. Ah√≠ es donde entramos las generaciones actual a jugar un rol protag√≥nico. La vigencia del Apostol es verdad absoluta, ejemplos de ella se han mostrado hoy y en todos Los espacios donde se piensa y se act√ļa inspirados bajo Los principios de su legado. Yo me considero martiana, en todo el amplio sentido de la palabra, pues me identico no s√≥lo con su pensamiento pol√≠tico, sino Que ademas amo su poes√≠a radiante y dolorosa, tanto como su ensay√≠sta oportuna e illustrada, y su cr√≠tica art√≠stica aguda y sensible. Mart√≠ est√° por doquier, no tenemos dudas de su trascendencia en el panorama interno y externo de la isla. Vivamos orgullosos de lo que Mart√≠ representa para Los cubanos, para Los latinoamericanos y para la humanidad que visualizamos ut√≥picamente. Hagamos se esa utop√≠a una realidad. Si nos autodefinimos con so√Īdores y luchadores incansables por la justicia social entonces somos irremediablemente martianos.

    1. Hola Laritza, creo que por Inconcluso Torres se refería al proyecto social que animaba a Marti, no a su obra. Y en este caso, si se puede decir que es inconcluso. Mientras exista el imperialismo y cualquier mínimo de injusticia en Cuba y en el mundo, hay que seguir luchando por ese proyecto

    2. Mella nos pidió descifrar el priyecto ultra democrático de Martí, ciertamente el Maestro no culminó su obra. Cuando vamos a ella nos damos cuenta de su alcance tan grande que fue interrumpido por la pérdida física. Los problemas de la segunda mitad del siglo XIX que denunció Martí siguen hpy más recrudecidos. Su obra hay que completarla para Cuba y el mundo.

  • Un tema que no ha sido tratado con frecuencia en Jos√© Mart√≠ es su v√≠nculo con las ciencias. Solo unos pocos autores se han referido al tema, sin embargo, es un motivo recurrente en su obra. Este pudiera ser uno de los elementos dignos de explotar en la actualidad, si tenemos en cuenta la fuerte labor cient√≠fica que ha desarrollado nuestro pa√≠s fundamentalmente en los √ļltimos a√Īos.

    1. «Y d√≥nde yo encuentro poes√≠a mayor es en los libros de ciencia», escribi√≥ Mart√≠ a Maria Mantilla el 9 de abril de 1895, carta conocida como su testamento pedag√≥gico. Es muy intersante y abarcador el tratamiento que da Mart√≠ a las ciencias. Hpy ante los problemas globales de la humanidad ir a su pensamiento cient√≠fico es esencial. Has tra√≠do un buen tema Roxana.

  • Las nuevas generaciones deben conocer de la obra legada por Jos√© Mart√≠. Acercarle y enamorarlo con sus libros es parte de la tarea que nos toca a nosotros.

    1. Creo que esto es clave. Hay dos textos, casi olvidados, que son un buen ejemplo de c√≥mo llevar a Mart√≠ a las nuevas generaciones sin simplificarlo!!! Me refiero a «Lecturas para ni√Īos» y «Lecturas para j√≥venes», de Hortensia Pichardo.

    2. Y es que Mart√≠, como nos dec√≠a Cintio Vitier: «es de aquellos (hombres) que nos obligan a poner en tensi√≥n todas nuestras fuerzas intelectuales y afectivas. Estas √ļltimas son desde luego las primeras en acudir, porque la persona de Jos√© Mart√≠, excepcionalmente dotada del don de conmover y mejorar, se nos entra en el alma mucho antes de que hayamos podido comprender a cabalidad la trascendencia de su obra».

  • Yula comparto tu idea de que no es tarea f√°cil luchar contra las grandes hegemon√≠as, por eso es preciso que nuestros j√≥venes y en general todos los artistas que se sienten identificados con los ideales martianos sean sinceros con sus preceptos e ideales est√©ticos, como nos dijo Mart√≠ : «Y qu√© hay de sinceridad ni qu√© hombre sincero emplear√≠a su fuerza, sea de fantas√≠a o de raz√≥n, sea de hermosura o de combate, en meros escarceos, adornos e imaginaci√≥n «.

    1. Llevar encendida nuestra juventud como dice el D√≠o Iris en Haciendo Fe. Un reconocimiento muy especial para Javier y Dayam√≠ por tan hermosa y profunda obra que ha acompa√Īado al Movimiento Juvenil Martiano desde su aniversario 30.

  • Excelentes reflexiones sobre Mart√≠. Creo que es uno de esos seres humanos cuya condici√≥n de pensador universal le es natural. Por eso no es extra√Īo que pensadores de todas las √©pocas reconozcan la profundidad de sus reflexiones. Una de las caracter√≠sticas que hace trascendente a Mart√≠ es su capacidad para entender los procesos que le circundaban en su complejidad, por eso su pensamiento sirve a los prop√≥sitos m√°s diversos. Pero tambi√©n hab√≠a en su pr√©dica y en su prosa, un conocimiento profundo, como base para dejar expuesta su postura clara sobre la significaci√≥n de aquellos hechos en los que posaba la mirada y an√°lisis que se refer√≠a con la delicadeza de un √°ngel o con la fuerza del rayo. Concuerdo con el criterio, aqu√≠ expuesto, de que se debe leer cr√≠ticamente a Mart√≠ y adaptarlo al presente, y tambi√©n de la necesidad de no cosificarlo. A Mart√≠ hay que regal√°rselo a la gente hay que hacerlo asequible, para que su grandeza siga dando luces sobre el camino correcto de una Cuba que hoy deber√° asumir sus m√°ximas para hacer de la dignidad plena del hombre el fin mayor del La Revoluci√≥n. Ese prop√≥sito hay que honrarlo para transcender lo meramente discursivo y convertirlo la pr√°ctica del.dia a d√≠a

  • Siempre me gusta pensar a Maft√≠ en presente ,en el hombre que vive en el imaginario de su pueblo,que lo inventa y reinventa pata aferrarse a su grandeza. Aprovecho la ocasi√≥n para convidarlos a es escuchar la canci√≥n de Buena Fe Todo el mundo cuenta.No puedo escucharla sin estremecerme y pensar en cu√°nto le debemos todav√≠a a nuestro Ap√≥stol.
    C√≥mo te arranco del verso dicho de memoria y te tat√ļo en el alma de todas las fobias? Ese es un gran reto.

  • http://www.josemarti.cu/homenaje-a-marti-en-el-aniversario-de-su-caida-en-combate/

    Aqui va el texto completo, los invito a dejar su comentario en nuestro Portal:
    Homenaje a Martí en el aniversario de su caída en combate

    Este 19 de mayo de 2020 se cumplen 125 a√Īos de la ca√≠da en combate de Jos√© Mart√≠. Esta es, para los cubanos de bien, una fecha trascendental de nuestra historia, que se conmemora siempre con sentimiento, gratitud y optimismo, porque como escribi√≥ el propio Mart√≠, ‚ÄúLa muerte no es verdad cuando se ha cumplido bien la obra de la vida. ‚Äú[1]

    En circunstancias normales, en d√≠as cercanos a la fecha hubiese tenido lugar el Coloquio Internacional ‚ÄúLos Estados Unidos en la pupila de Jos√© Mart√≠‚ÄĚ, en el que se habr√≠a rendido homenaje al pr√≥cer, a la vez que se generar√≠a un jugoso debate a partir de ponencias y conferencias centradas en diversos ejes tem√°ticos.

    Hoy, en medio de la dif√≠cil coyuntura epidemiol√≥gica que enfrenta la Humanidad, solo es posible rendir tributo a su memoria a partir de nuestra presencia en los medios, especialmente en el Portal Jos√© Mart√≠, del Centro de Estudios Martianos. La familia cubana, esa que Cintio Vitier definiera como ‚Äúcamino hacia la Patria,‚ÄĚ est√° ahora cumpliendo el sagrado deber de sobrevivir, practicar la solidaridad humana y educar desde casa a las nuevas generaciones. A esa familia solicitamos que deje testimonios de su homenaje a Mart√≠ en este aniversario especial, y que contin√ļe actuando con la valent√≠a, responsabilidad y disciplina que demanda el momento presente.

    A los investigadores, editores, profesores, estudiantes, los convocamos a debatir con nosotros sus opiniones en torno a cualquier tema relativo a la vida y la obra de Jos√© Mart√≠, especialmente lo que ata√Īe a su mirada hacia los Estados Unidos, en la secci√≥n Comentarios al final de esta nota. No se trata s√≥lo de su pensamiento antimperialista, aspecto medular de su legado y de gran actualidad en nuestros d√≠as. Urge conocer a fondo sus magn√≠ficas Escenas Norteamericanas, en las que cuaj√≥ la mejor prosa espa√Īola del XIX. Con ellas fund√≥ el Modernismo y expuso su ideario emancipador. A trav√©s de ellas es posible acceder a una visi√≥n cultural, en el sentido amplio del t√©rmino, del pa√≠s norte√Īo, aprehendido en todas sus complejidades e interioridades, que abarcan desde lo hist√≥rico, lo social, lo pol√≠tico, lo econ√≥mico, lo art√≠stico y literario, hasta la vida cotidiana en toda su diversidad.

    Urge releer su poes√≠a toda, desde textos como ‚ÄúAmor de ciudad grande‚ÄĚ, tan vinculado a su periodismo neoyorquino, hasta sus Versos sencillos, escritos en aquel ‚Äúinvierno de angustias‚ÄĚ, en que se cern√≠a sobre nuestro continente la avalancha de promesas, de enga√Īos, de seducciones, de amenazas, de la Conferencia Panamericana. Leamos su discurso dirigido a los delegados latinoamericanos a ese c√≥nclave, en el homenaje que les rindi√≥ la Sociedad Literaria Hispanoamericana de Nueva York, el 19 de diciembre de 1889, y que ha pasado a la historia como ‚ÄúMadre Am√©rica‚ÄĚ. No olvidemos la ense√Īanza ejemplar que dimana de √©l, en ese an√°lisis paralelo del Norte y el Sur del continente, que explica desde los or√≠genes las diferencias de desarrollo hist√≥rico y socioecon√≥mico de las dos regiones, y apuesta por la fidelidad a los or√≠genes: ‚ÄúPero por grande que esta tierra sea, y por ungida que est√© para los hombres libres la Am√©rica en que naci√≥ Lincoln, para nosotros, en el secreto de nuestro pecho, sin que nadie ose tach√°rnoslo ni nos lo pueda tener a mal, es m√°s grande, porque es la nuestra y porque ha sido m√°s infeliz, la Am√©rica en que naci√≥ Ju√°rez‚ÄĚ.[2]

    Repasemos ‚ÄúNuestra Am√©rica‚ÄĚ, punto m√°s alto del ensayo latinoamericano, y texto indagador, como ning√ļn otro, en los problemas acuciantes que deb√≠a resolver el continente a finales del XIX. Ellos, am√©n de las obvias diferencias epocales, siguen siendo hoy casi los mismos. No releguemos p√°ginas menos conocidas que las citadas, pero verdaderamente trascendentes, como ‚ÄúLa verdad sobre los Estados Unidos‚ÄĚ[3] o ‚Äú¬ŅA los Estados Unidos?‚ÄĚ,[4] en los que sintetiza de manera ejemplar su credo antimperialista.

    Vayamos a su epistolario, donde est√° el hombre entero, palpitante de pasi√≥n, de convicci√≥n revolucionaria, de afectos familiares, de devoci√≥n a la amistad, de sentimiento patri√≥tico. Constatemos la limpieza y coherencia de su ser, en esa cuartilla tan personal, que no estaban destinadas al gran p√ļblico en el momento en que fueron escritas. Disfrutemos otra vez La Edad de Oro, ese cl√°sico de la literatura para ni√Īos y j√≥venes, grato y revelador en cualquier etapa de la vida.

    Hagamos nuestras, en la quietud del hogar, estas piezas cenitales. Meditemos en su alcance y utilidad, intercambiemos nuestros criterios, compartamos lecturas y opiniones con amigos y familiares en las redes sociales, y sobre todo, seamos martianos, lo cual significa no claudicar, hacer el bien, y tener fe ‚Äú[‚Ķ] en el mejoramiento humano, en la vida futura, en la utilidad de la virtud [‚Ķ].‚ÄĚ[5] Ese es hoy el mejor homenaje y la flor m√°s hermosa.

    Centro de Estudios Martianos

    [1] Jos√© Mart√≠. ‚ÄúPilar Belaval.‚ÄĚ OCEC, t. 3, p. 163.

    [2] JM: ‚ÄúDiscurso pronunciado en la velada art√≠stico-literaria de la Sociedad Literaria Hispanoamericana‚ÄĚ, 19 de diciembre, 1889, OC, t. 6, p. 134.

    [3] Texto publicado en Patria el 23 de marzo de 1894. Véase: José Martí En los Estados Unidos. Periodismo de 1881 a 1892. Edición Crítica. Coordinación de Roberto Fernández Retamar y Pedro Pablo Rodríguez. Colección Archivos- Casa de las Américas, 2003.

    [4]Apareció en La Doctrina de Martí, Nueva York, 15 de agosto de 1897. OC, t. 28, pp. 289-290.

    [5] JM: Dedicatoria a Ismaelillo. OCEC, t. 14, p. 17.

  • Hoy comienza tambi√©n el evento literario Or√≠genes, que cada a√Īo realiza la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Santiago de Cuba, como homenaje a Mart√≠. Cada 19 de mayo, j√≥venes creadores van hasta el cementerio de Remanganaguas, donde se realiz√≥ su primer entierro y le dedican versos y canciones. En esta ocasi√≥n todo ser√° en plataformas digitales. Pueden seguir los detalles en los perfiles de la AHS en redes sosiales, y sumarnos desde los personales. Mart√≠ debe estar siempre muy presente entre nosotros.

  • Ante todo quiero agradecerle a la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠nz para dialogar con los j√≥venes creadores. Hace unos a√Īos el querido Alfredo Guevara expresaba la importancia del di√°logo que precisamente √©l denomin√≥ Dialogar, dialogar. Al leer los comentarios debo confesar que he sentido una profunda satisfacci√≥n no s√≥lo por las inquietudes de los j√≥venes que han escrito sino tambi√©n por la profundidad y actualidad de las ideas que expresan.
    Siempre he tenido el criterio que la escritura martiana permite que individualmente cada cual la interiorice y la convierta en su modo de ver y sentir a Mart√≠. De esa interiorizaci√≥n nace el amor por Mart√≠, y en consecuencia, el amor por Cuba, por nuestra Am√©rica, por la humanidad toda, y por lo que tenemos m√°s cercanos la familia, los amigos y los compa√Īeros que nos rodean. Interiorizado Mart√≠, constituye un componente personal que ayuda a la creaci√≥n que m√°s que escrita es, ante todo, la creaci√≥n humana de uno mismo.
    Sobre algunas de las preguntas y debates poco habr√≠a que a√Īadir a los comentarios de Alejandro, Yula Y Dannys entre otros que han escrito. Ese es un buen di√°logo, un dialogar dialogar enriquecedor. Queda mucho por leer pero el camino de la vida es el que enriquecer√°, si se quiere esas lecturas.
    En lo referente a la muerte, se ha especulado mucho pero es un gran absurdo pensar que al iniciarse la obra creadora que hab√≠a pensado y so√Īado, √©l buscara la muerte. M√°ximo G√≥mez, en su √ļltimo momento con Mart√≠ quiere evitar arriesgar al hombre que sabe que ser√≠a m√°s necesario en la organizaci√≥n pol√≠tica de la guerra y de la Rep√ļblica; Mart√≠ sabe que el que lanza un pueblo a la guerra no puede quedarse atr√°s, tiene que ir en la primera l√≠nea de combate. Desafortunadamente ocurri√≥ el desastre y ello tuvo consecuencias para la historia posterior.
    Nada agregaría al comentario de Alejandro sobre qué significaba la muerte en los hombres ilustrados y revolucionarios, incluso científicos para lo cual la muerte era un privilegio si se moría en brazos de la patria.
    Las diferencias entre Mart√≠ y Maceo estribaban en su concepciones sobre la guerra y la rep√ļblica. Para Maceo primero estar√≠a la Rep√ļblica en Armas y una vez ganada la guerra surgir√≠a la Rep√ļblica Democr√°tica. Para Mart√≠ la rep√ļblica deb√≠a nacer en medio de la guerra. Exist√≠an adem√°s otras diferencias.
    En cuanto a lo del marxismo y Mart√≠. No deben confundirse conceptos diferentes. Mart√≠ conoci√≥ el socialismo y el anarquismo desde su estancia en Espa√Īa. Mucho m√°s en su contacto con la sociedad norteamericana. El marxismo, por entonces una corriente al interior no solo del movimiento obrero sino del mundo intelectual tanto en Europa como en Am√©rica. Es important√≠simo estudiar las ideas socialistas de uno de sus m√°s cercanos colaboradores, Diego Vicente Tejeda. Este sosten√≠a que en Cuba por no tener el pesado lastre de las sociedades europeas, el socialismo nacer√≠a en una nueva sociedad, una t√°bula raza. Mart√≠ no se declar√≥ socialista como tampoco Fidel Castro en 1959, el socialismo ten√≠a que ser un resultado natural de la evoluci√≥n de la propia sociedad. Por otra parte, el leninismo no hab√≠a surgido. Lenin defini√≥ a la guerra ispano-cubano-americana como ¬®la primera guerra imperialista¬®. La convergencia de ideas martianas y marxistas est√°n en los l√≠mites de un tiempo hist√≥rico. La diferencia est√°, entre otras razones m√°s te√≥ricas, en que el proyecto martiano es un proyecto para el tercer mundo, mientras que el de Marx se centraba en el mundo desarrollado.
    Si algo llama la atención en estos tiempos es el ataque directo a la imagen de Martí y el enarbolar la bandera americana allí donde se le dio un tiro a su estatua. no fue esa la corriente principal de los rivales de la Revolución durante décadas. Una contrarevolución no puede tampoco renunciar a los símbolos representativos de la sociedad que quiere conquistar, la bandera, el escudo, el himno, y en nuestro caso muy particular la figura de José Martí. Lo trágico es que ya renuncian a su propia identidad.
    Los j√≥venes, que saben lo complejo de vivir y construir una realidad que les pertenece tienen que tener a Jos√© Mart√≠ como esa br√ļjula que ayuda a orientar en tiempos tormentosos. Mart√≠ no es una pieza de museo; es el pensamiento vivo de nuestro Maestro. Est√° hoy presente en cuanto lo leemos y sentimos que nos habla, no desde la resonancia de una tribuna, sino desde el interior de nuestro propio ser.

    1. Muchas gracias por su respuesta doctor. Coincido con usted. Es indiscutible que el mejor tributo a Martí consiste en incorporarlo a nuestro lugar de enunciación, en ajustar el enfoque internalizando sus categorías y, especialmente, esa ética que siempre le distinguió.
      Ciertamente el análisis sobre su relación con otros pensadores debe hacerse desde un enfoque histórico pero muchas veces se olvida que hay en el pensamiento martiano y en el latinoamericano, en sentido general, abordajes que en el Europeo emergieron con posterioridad. Tal es el caso del imperialismo.
      Un placer dialogar con ustede. Lo esperamos en el Crisol de la Nacionalidad del 2020.

  • Felicito a Dialigar Dialogar de AHS Por esta idea oportuna y necesaria.

    La mejor forma de la pr√°ctica marxista en nuestra identidad latinoamericana es el empalme con las ideas martianas

  • Ya Cintio, al definir como sol del mundo moral la trayectoria de este gigante, y Lezama, al se√Īalarlo como «ese misterio que nos acompa√Īa» resaltaban el privilegio √ļnico de los cubanos de haber tenido, y de tener mientras exista patria, como ap√≥stol de nuestras gestas libertarias a quien se puso al lado de los pobres y quien nos leg√≥ la obligaci√≥n de conaquistar para Cuba toda la justicia posible.
    Ahora los cubanos bien nacidos seguimos su fértil pensamiento, y en cada reto vibra su presencia sempiterna.
    Ernesto Santiesteban Leyva
    Profesor del Departamento de Marxismo Leninismo
    Universidad de Holguín

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