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Fidel Castro, artífice de la política cultural cubana

Una revolución educa, una revolución combate la ignorancia y la incultura, porque en la ignorancia y en la incultura están los pilares sobre los que se sostiene todo el edificio de la mentira, todo el edificio de la miseria, todo el edificio de la explotación.

A Fidel no se le puede encasillar en estereotipos preconcebidos; Fidel es una malgama de virtudes humanas que le hicieron florecer como revolucionario, político, abogado, pensador, escritor e intelectual cubano de alto calibre. Para muchos es la figura más trascendental del siglo xx.

El Fidel que yo conoc√≠ fue el artista vinculado con la obra cultural trascendental que se formaba a partir del a√Īo 1959 con el triunfo de la naciente Revoluci√≥n Cubana. Fundada sobre la base martiana para crear con todos y para todos, donde no se puede excluir a los artistas e intelectuales cubanos que desempe√Īar√≠an un papel de transformaci√≥n cultural, como portavoces de la obra magna que se forjaba.¬†

Sería el 30 de junio de 1961, tras varios encuentros con artistas, escritores e intelectuales, donde se formaría el vínculo transformador de las perspectivas del arte en Cuba. (Palabras a los intelectuales)

El arte cubano que se fecundaba llev√≥ a cabo una pol√≠tica cultural de democratizaci√≥n a todos los sectores de la sociedad a trav√©s de la campa√Īa de alfabetizaci√≥n del ’61, la difusi√≥n masiva de m√ļsica, libros, revistas, espect√°culos teatrales y las unidades de cine m√≥viles que llegaban a los lugares m√°s rec√≥nditos de la isla para proyectar filmes.¬†

 A la par se creaban instituciones culturales como como el Instituto de Arte e Industria Cinematográfica (Icaic), referente obligado del cine latinoamericano, la Casa de las Américas, el Consejo Nacional de la Cultura, El Teatro Nacional de Cuba, el Teatro Escambray, la Unión de Escritores y Artistas (Uneac) y la Imprenta Nacional, que después pasó a ser la Editora Nacional de Cuba, permitiendo darle una institucionalidad a la cultura, donde pudieron convivir y converger artistas de disímiles manifestaciones artísticas y de ideologías políticas diferentes. 

Una revolución cultural, que también era comprensiva con los artistas que tenían una manera diferente de pensar respecto al proceso revolucionario cubano. 

‚ÄúLa Revoluci√≥n tiene que comprender esa realidad, y por lo tanto debe actuar de manera que todo ese sector de los artistas y de los intelectuales que no sean genuinamente revolucionarios, encuentren que dentro de la Revoluci√≥n tienen un campo para trabajar y para crear; y que su esp√≠ritu creador, aun cuando no sean escritores o artistas revolucionarios, tiene oportunidad y tiene libertad para expresarse‚ÄĚ.

                                                   Fidel Castro Ruz. (Palabras a los intelectuales)

El arte se convirti√≥ en una maza social emancipadora, cuestionadora, reflexiva, autocritica, democr√°tica y de unidad. Que dar√≠a respuesta a la pregunta ¬ŅQu√© funci√≥n deben cumplir el arte, la literatura, y la cultura en una naci√≥n socialista?

Fidel germin√≥ la idea, la cultiv√≥ como quien hace renacer las mejores virtudes del arte cubano cuando expresara: La cultura cubana es ‚Äúalma‚ÄĚ, ‚Äúenerg√≠a‚ÄĚ, ‚Äúescudo y espada de la naci√≥n.‚ÄĚ

Palabras que hay que interpretarlas como un ente vivo, como un corazón que late, como voz viva que no debe morir en un papel, que lleva cuestionamientos y reflexiones de invitación a comprender que lo primero que tenemos que salvar es la cultura; sin cultura no hay libertad.

Tal importancia revisten estas palabras cuando la patria amada quiere ser mancillada, ultrajada, desvalorizada y cuestionada, por sus valores políticos, sociales, culturales. En este contexto histórico y social sale a luz la verdad que deben imponer los artistas; la verdad de educar, de combatir la ignorancia, sensibilizar, visualizar los logros de la Revolución mediante las manifestaciones artísticas, de afirmar nuestra identidad, no utilizando el halago desmedido, sino la crítica formadora y correctiva de lo que se puede hacer mejor. 

‚ÄúUna revoluci√≥n educa, una revoluci√≥n combate la ignorancia y la incultura, porque en la ignorancia y en la incultura est√°n los pilares sobre los que se sostiene todo el edificio de la mentira, todo el edificio de la miseria, todo el edificio de la explotaci√≥n‚ÄĚ.¬† Fidel (1961)

El intelectual Miguel Barnet dijo una vez: ‚ÄúEl art√≠fice de la pol√≠tica cultural cubana, el gestor, es Fidel… Todas las opciones culturales que hoy tenemos se las debemos a Fidel.‚ÄĚ

Debemos utilizar todas las opciones culturales presentes que so√Ī√≥ y llev√≥ a la vida nuestro Comandante en Jefe, hacerlas nuestras, trasmitir el mensaje emancipador de Fidel y seguir desarrollando el arte y la cultura, para que el arte y la cultura lleguen a ser un verdadero patrimonio de todo el pueblo cubano, rompiendo todas las barreras sociales y de espacio, que permitir√°n construir una generaci√≥n mejor.

Los artistas junto con Fidel somos los artífices de la política cultural cubana que forjará el hombre nuevo.

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