Eva, la luz de tu nombre

Justo me encontraba en la esquina de la Casa de la Trova cuando supe la noticia.

Ahora tendría a punta de tinta unos cuantos adjetivos que ya emplearon otros para ti. Desisto de tardes grises o cualquier tropo compasivo. Huyo de cualquier reiteración a pesar de las razones. Eva, llena eres de canto y no necesitas más luz que la de tu nombre para trascender.

Lo cierto es que Eva Gri√Ī√°n nos dej√≥ una de esas voces dif√≠ciles de constre√Īir en g√©nero alguno. Todos la quer√≠an en cuanto lugar se aprestara a la nota y sus acordes. Acompa√Īada de su guitarrista, Gabino Jardines, siempre estaba dispuesta a entregar la canci√≥n.

Eva en cuarteto Proposición

Tambi√©n es verdad que, de tanto tenerla en Santiago, muchos obviaron su virtud. Era una de esas sublimes rarezas que no debi√≥ quedar solo para nosotros. ¬ŅC√≥mo es posible que no dejara una vasta obra discogr√°fica?¬† Particip√≥ junto a otros int√©rpretes representativos del g√©nero trovadoresco en proyectos colectivos como Casa de la Trova, bajo el sello EGREM 2008 y Veneraci√≥n en 2010, una producci√≥n de Bis Music. Entre sus colaboraciones se encuentran tambi√©n los discos de la Estudiantina Invasora.

Pero s√≥lo con Pensando en ti (EGREM 2006) materializar√≠a su fonograf√≠a personal. Tom√≥ el t√≠tulo en homenaje a una de las obras de su padre, el trovador Jos√© Gri√Ī√°n. Flor de venganza, Doble inconciencia, Mariposita de primavera, La rosa oriental, Desenga√Īo, A mi manera, Ya reir√© cuando t√ļ llores, Eso no es n√° camar√°, Rompiendo la rutina, La guinda y Record de un a√Īo, conformaron la propuesta. Este disco llevar√≠a a la vocalista a Noruega en 2010 para interpretar sus temas, secundada por la orquesta de cuerdas de Oslo.

Cuando el 26 de octubre de 1946 en el barrio Los Hoyos lleg√≥ al mundo Eva de la Caridad Gri√Ī√°n Gonz√°lez, nadie pod√≠a predecir que en su madurez se adue√Īar√≠a de la Casa de la Trova, la sede de la UNEAC, la Sala Dolores, el parque C√©spedes, el Teatro Heredia, sencillamente de Santiago. Cuando apost√≥ por las canciones de su padre, las melod√≠as de Corona, Villal√≥n, Miguel Matamoros, Sindo Garay, Isolina Carrillo, Pablo y Silvio, ya hac√≠a su voluntad en cuestiones del pentagrama. Su estilo personal y versatilidad le condujeron a transitar por un variado repertorio que incluy√≥ sones, guarachas, bolero y, por supuesto, la propia trova.

Los inicios de su carrera se remiten a su hogar, al resguardo de la guitarra de Pepe Gri√Ī√°n, uno de esos muchos trovadores olvidados, cuyas canciones ella retomar√≠a. Sus primeros pasos en la Escuela Nacional de Arte bajo la tutela de la profesora rumana Ana Talmaciano (excantante de la √ďpera de Bucarest), y su continuidad en el Centro de Superaci√≥n para el Arte y la Cultura en Santiago, le otorgaron mayor desarrollo a sus dotes naturales.

Fue en el g√©nero coral donde sus cualidades afloraron primero y a √©l dedic√≥ varios a√Īos de entrega y aprendizaje. Bajo la tutela del maestro Electo Silva, Eva se integr√≥ al Orfe√≥n Santiago, una gran escuela a la que perteneci√≥ desde 1967 a 1983.

A partir de aquí otros caminos le aguardaban. La vocación por el trabajo vocal le condujo a fundar en 1984  junto a Aquiles Virelles, Guilarte y Pepín Limia, el cuarteto Proposición 4. Los Estudios Siboney de la EGREM registraron dos discos de la agrupación.

Eva comparti√≥ escenarios con Elena Burke, Lourdes Torres, Elizabeth D’Gracia, Beatriz M√°rquez, Argelia Fragoso y Omara Portuondo; junto a √©sta √ļltima realiz√≥ un memorable d√ļo para el disco-homenaje por el aniversario 35 del asalto al Cuartel Moncada.

Realiz√≥ una importante labor en la formaci√≥n de j√≥venes cantantes y como profesora de Teor√≠a e Historia de la M√ļsica en el Conservatorio Esteban Salas de Santiago de Cuba durante varios a√Īos.

En este periodo recibió varios lauros como el primer Premio en el Festival Nacional Benny Moré (1980), Premio en el Festival Lira de Oro de Bratislava (1980), y primer Premio en el Pacho Alonso in memoriam, por la interpretación de Ofrenda lírica, todos como testimonio de sus cualidades musicales.

Corr√≠a 1999 cuando Eva decide entregarse a la trova y el bolero hasta hoy, hasta nosotros. Con su voz y guitarra acompa√Īante, armada de carisma y fuerza interpretativa, visti√≥ a la trova con su emoci√≥n en cada frase y, sobre todo ‚Äď‚Äďjunto a otras exponentes‚Äď‚Äď, visti√≥ a la trova de mujer.

Esta mezzosoprano, que tambi√©n domin√≥ los ‚Äúgraves‚ÄĚ de contralto, prefer√≠a el desaf√≠o de asumir en su repertorio composiciones dif√≠ciles, aquellas que constituyeran un reto como Mis 22 a√Īos, de Pablo Milan√©s. ¬†Eva es ‚Äď‚Äďcon toda la intenci√≥n del presente‚Äď‚Äď una de esas protagonistas que hace de la trova en Santiago un hecho cotidiano.

En el 2012 no pod√≠a faltar a la Serenata Morena ofrecida a la Virgen del Cobre en su santuario, como parte de las celebraciones de la Fiesta del Son. A√ļn el pasado julio se le vio con el mismo √≠mpetu en el programa conmemorativo por el aniversario 70 del asalto al Moncada; en los conciertos dedicados al bolero organizados por la Empresa de la M√ļsica. A sus 66 a√Īos contaba con la distinci√≥n por la Cultura Cubana, el diploma «Nicol√°s Guill√©n», y la placa Jos√© Mar√≠a Heredia, entre otros reconocimientos.

Fue el 5 de septiembre de 2013 cuando nos dejó. Eva, yo estuve muchas veces en tu casa, en esa en la que día tras día regalabas la trova a voz y guitarra plenas; del lado de las butacas presta a subyugar mis oídos ante el milagro. Ahora sólo sé que Cuba puede nombrarte Santiago y nosotros apreciaremos siempre la luz que hay en tu nombre.

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Suscripción

Para recibir nuestro boletín ingrese su dirección de correo electrónico

 
ÔĽŅ