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Jóvenes treseros en la música cubana actual

El tresero matancero Jorge Iván Martín López, además de ser un virtuoso ejecutante del tres, dedica buena parte de su tiempo a la docencia. Ya sea frente a las aulas, dirigiendo la orquesta de guitarra Tres y laúd de la Universidad de las Artes (ISA), o junto a un grupo de jóvenes colegas en distintos escenarios, tiene una pasión que en ningún momento puede evitar: la música. Jorge Iván, ¡bienvenido a Paréntesis!

Muchas gracias.

Estudiabas percusión en la Escuela Vocacional de Arte de Matanzas y un día descubres que el instrumento que realmente te interesaba era el tres. ¿Cómo fue tu encuentro con ese instrumento?

Comencé mis estudios de nivel elemental en la Escuela Vocacional de Arte en Matanzas, y el único referente que tenía del tres hasta ese momento era del programa televisivo Palmas y Cañas. Yo venía de una cultura de la rumba, del barrio de Simpson, de la Marina, toda la familia de mi padre vive en esa zona de Matanzas, por lo que mi interés por la percusión afrocubana era muy grande. Pensaba que el tres solo se podía usar en la música campesina.

Mi atracción por ese instrumento comenzó cuando abren el nivel medio de Música en Matanzas, y mis posibilidades de entrar en la Escuela Nacional de Arte (ENA) eran nulas. En principio, escogí el tres como instrumento de puente, hasta que un día fui a la ENA. A los estudiantes de noveno grado los llevan a recibir clases magistrales, y allí conocí al profesor de tres. Cuando descubrí con ese maestro, que se llama Julio Martínez, todas las posibilidades de ese instrumento —más allá de la música campesina, de la del complejo del Son—, cómo en otros géneros de la música universal se podía incorporar el tres, mi visión sobre el  él y sobre la música misma cambió. Pasé por un proceso de transición un poco difícil, porque la percusión todavía me gustaba, pero ya se imponía el tres.

¿Y te resultó difícil llegar a dominar el tres?

En aquel momento sí. Mi maestro Julio siempre me decía: «en el futuro vas a agradecer mucho haber sido percusionista». Lo que sucede es que el tres también se concibe como un instrumento percutido, en sus inicios no hacía más que imitar los ritmos afrocubanos, pero con notas musicales. Julio Martínez me decía: «en la medida en que vayas adquiriendo la técnica del instrumento te será más fácil, y cuando incorpores elementos de la percusión vas a incursionar en estilos nuevos».

¿Existe una técnica particular en Cuba para ejecutar el tres?

Existe, y a partir de la técnica cubana se establece una base, porque es nuestro instrumento tradicional. Es necesario destacar que esa técnica dónde alcanza su mayor auge es en la escuela. Aunque existe una polémica entre los treseros empíricos y los de academia, creo que la escuela siempre será el medio para explotar todos los recursos técnicos e interpretativos del instrumento.

Luego de la ENA vino el ISA, y de allí egresas en la especialidad de Tres. Tu formación académica te ha dotado de amplios conocimientos para ejecutar este instrumento, en función de la música clásica que en buena medida tiene que ver con los programas académicos de nuestras escuelas. Sin embargo, hay quienes defienden la idea de que el tres es por excelencia un instrumento para ejecutar la música popular. ¿Qué crees tú?

Yo creo que la música es una sola, pero hay quien defiende solo su género. A mí la música clásica me ha servido para desarrollarme en mi instrumento, pero soy un defensor de la música en general. Me gusta la música tradicional cubana y cuando tengo la posibilidad de ir a Guantánamo voy a la Casa de la Trova, me relaciono con los treseros que tocan changüí en Yateras, en Imías…

Estoy haciendo mi maestría para defender el tres como instrumento, no desde un género. Claro, es el instrumento protagónico en la música tradicional cubana, pero ¿por qué no aceptar un tresero que quiera tocar jazz o tango? Soy partidario de que para propiciar el desarrollo del instrumento todos los treseros nos deberíamosmos unir, y no estar divorciados en diferentes campos, el mundo académico o el mundo popular. Los últimos encuentros de treseros populares los han ganado treseros de academia. El Cubadisco dedicado al tres también fue ganado por treseros de academia, en las grandes orquestas la mayoría de los que tocan el tres tienen formación de academia.

La música clásica sirve para el desarrollo de cualquier instrumentista, aunque decida después tocar música popular, o jazz. En los planes de estudio de las grandes universidades de jazz se estudia a Johann Sebastian Bach como base musical, eso muestra el trabajo contrapuntístico que existe en la obra de los grandes clásicos.

Jorge Iván, has mencionado los nombres de diferentes músicos, maestros, algunos de ellos treseros. ¿Quiénes son tus referentes en el mundo de la música?

En la música cubana, en la primera mitad del siglo XX, hay un gran músico que es Arsenio Rodríguez, el creador del conjunto. Muchos musicólogos americanos piensan que fue una de las piezas fundamentales en la creación de la salsa, que es el género más desarrollado dentro del complejo del son. Isaac, Oviedo, el Benny Moré también, ¿por qué no? El Niño Rivera, que llevó todos los elementos de la música americana, del feeling, a nuestro instrumento.

Después de la segunda mitad del siglo XX, tenemos a Pancho Amat, que es el tresero que llevó muchos elementos de la guitarra al instrumento, y además recopiló el estilo de todos esos grandes treseros de la primera mitad del siglo XX l. También está Efraín Amador que es el creador de la escuela, para nosotros es el guía más importante. Incluyo músicos jóvenes: Juan Hernández, que es el tresero de Adalberto Álvarez; Yarima, tresera de Anacaona; y el Dúo D’Corasón. Algo que me llama la atención es que todos los treseros que conozco incursionan además en el mundo de la trova, de la composición, del arreglo. Por ejemplo, Yusa, que todo el mundo la conoce como una excelente bajista, fue la primera tresera graduada de una escuela. Además la cantautora Enid Rosales, que también estuvo en este programa.

Para seguir con esa línea, te voy a mencionar otros músicos jóvenes como tú con los que has tenido la oportunidad de compartir creación. Quiero que me digas lo que ha significado para ti encontrarte, por ejemplo, con Tanmy López.

Ella ha hecho que yo me desarrolle como rapero, como bajista, como guitarrista, porque siempre ha confiado mucho en mí.

¿Y con Doble Filo?

En ese caso, fue llevar el tres al mundo del hip hop.

¿Y con el jazz, en el caso de Odara?

A ella le encantan mis temas y los lleva a la lectura del jazz desde la trova.

¿Y el Dúo Jade?

Todo, lo es todo para mí.

A la par de oportunidades de trabajo con estos jóvenes músicos, has tenido la posibilidad de compartir con otros de mucho reconocimiento dentro de la cultura cubana. ¿Cómo es para ti ese encuentro, siendo tú tan joven?

Todo artista que empieza y se acerca a personalidades con una obra ya realizada, está abriendo un camino al aprendizaje. Todos los artistas con los que he colaborado han aportado una experiencia para mi obra. Mi lectura cambia cuando conozco a nuevos artistas, me crean dudas y me pregunto: «¿qué hago ahora?, ¿qué camino sigo?, antes pensaba de una manera y ahora tengo otra idea». Pero creo que son herramientas y un alimento que le doy a mi obra como artista.

Durante un tiempo has sido el tresero del grupo humorístico Pagola la paga. ¿Es casual, o te interesa particularmente el trabajo creativo vinculado al humor?

Me interesa mucho. Llevo un año ahí. Además de ser uno de los mejores grupos de humor que hay en Cuba, uno de los más viejos también y con un largo camino artístico, me aporta mucho, no solamente como tresero, sino desde la proyección escénica, porque el humor es una vertiente más dentro del mundo las artes escénicas. Yo soy muy tímido y ellos me han ayudado mucho en la escena. Siempre se están riendo, confían mucho en mí. Como “supuestamente” soy el único músico, siempre estoy haciendo arreglos y me he desarrollado en ese campo, ya sea con parodias o con creaciones propias.

Ya que mencionas el tema de los arreglos, ¿en qué medida la creación y la composición musical son líneas en tu trabajo?

Ocupan un lugar muy importante. Hace poco tuve la dicha de evaluarme como trovador. Gracias a la AHS gané la Beca El reino de este mundo y estaré rodando próximamente mi primer video clip. Siempre tuve inquietudes por la canción, de hecho trabajé un tiempo rodeado del movimiento de trovadores que hay en Santa Clara llamado La Trovuntivitis, también con el trovador Diego Gutiérrez como bajista. En el Dúo Jade fue donde por primera vez canté mis canciones, y estas hoy forman parte de su repertorio.

Jorge Iván, hoy eres un creador joven pero que ya goza de un reconocimiento dentro del panorama musical de esta Isla. ¿Por qué invertir parte de tu tiempo en la enseñanza del tres?

Esa también es para mí una manera de aprender. Imagínate, imparto clases a distintos alumnos, por separado, cada uno de ellos es un mundo diferente, es una cultura, una identidad. No se trata solo de lo que yo les aporte como profesor, si no de lo que ellos me aportan a mí como alumnos, desde su pensamiento, sus conocimientos, sus principios.

¿Es fácil enseñar a un joven músico a tocar el tres?

Llevo solo seis años en la docencia. Para mí es poco tiempo, en comparación con mis padres, que llevan treinta años dando clases en la Universidad de Matanzas. Es decir, no gozo de una amplia experiencia, pero me gusta y cuando un ser humano le pone una dosis de amor a lo que hace, le sale bien. Creo que mi campo artístico y mi campo docente tienen que estar unidos.

¿Te parece que hay una generación de jóvenes treseros cubanos que podemos identificar al escucharlos? ¿Qué los distingue?

Pienso que los distingue el mismo desarrollo que han adquirido en la escuela, el lenguaje de todos los géneros musicales, la interacción de ellos mismos en un espacio docente y creativo.  Creo que, en efecto, podemos hablar de una generación joven de treseros.

Has participado con otros músicos en sus proyectos discográficos, ¿tienes en proyecto algún disco propio?

Recientemente grabé mi disco Producción independiente como cantautor. Ya en el segundo disco, cuando tenga la posibilidad, me voy a enfocar un poco más en explotar el tres. Eso es algo que ya estoy hablando con la AHS.

Nos mencionaste hace un rato que en tu etapa con La Trovuntivitiste presentaste como trovador. ¿Te interesa este perfil?

Me encanta. La canción es otra vía a seguir dentro de la música, es un camino a recorrer que me hace sentir bien, me purifica. Uno de mis sueños es poder destacar mis canciones con el tres, como lo hace ese gran cantautor que es Pedro Luis Ferrer y Enid Rosales.

¿Cuáles proyectos te acompañan ahora mismo? ¿Regresar a la percusión, tal vez en algún momento?

Lo he hecho, con Tanmy López he tenido que acudir en ocasiones a los instrumentos de percusión menor: cajón, miscelánea. Entre los proyectos en los que ahora me realizo se encuentran Pagola la paga (ahí estoy de tresero y director musical) y el Dúo Jade. Creo que esos dos grupos van a formar parte de mí la vida entera. Además continúo mi trabajo como cantautor, que ya tuve la dicha de evaluarme, y quiero seguir desarrollando mis canciones.

 

Conductora: Yenira Estenoz

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