Diálogos con la danza por siempre

A mi amigo Geovanny Montero, quien me tentó a mirar y encontrar el tesoro que alberga.

Diálogos con la danza.

Una de las estrategias que lleva a cabo el Centro Provincial del Libro y la Literatura de Pinar del Río es promocionar –persistentemente– y tratar de acercar al lector en peñas, ferias y otros espacios culturales, a aquellos títulos existentes en las diferentes librerías de Vueltabajo. Y, por supuesto, uno de ellos es Diálogos con la Danza, de Alicia Alonso.

Antes bien, no constituye exactamente el eje de estas notas la muy reciente presentación del texto de la Prima Ballerina Assoluta, en la Casa de Cultura Pedro Junco, de Pinar del Río[1]. Sin restarle mérito a dicha eventualidad, nos inquieta algo más, algo que nos puede tentar toda la vida: hurgar y redescubrir los méritos de Diálogos con la Danza, el magnífico libro que Alicia regalara en fecha tan temprana como 1986 y que hace nueve años devolvió en edición ampliada la Editorial Letras Cubanas.

Por supuesto, a cualquiera se le escaparía una carcajada al escuchar o leer semejante cosa, ¡pensar un libro a nueve años de su lanzamiento![2] Sin embargo, el acto no tiene nada de descabellado, y sí de muy necesario, de imprescindible, ya que se trata de una obra de inmenso valor cultural y artístico, útil no solo para bailarines cubanos sino del mundo, un material de consulta indispensable para todo teórico e investigador de la escena.

Redescubrir, ubicar este texto es esencial, pues en muchos casos no se tiene conocimiento de su existencia o no se está bien claro de la amplitud de su contenido, del cual el lector puede apropiarse y comprender mejor los vericuetos de la danza.

Diálogos con la danza cuenta con el récord nada más y nada menos de seis ediciones (tres cubanas, una argentina, otra española, y una mixta entre México y nuestro país); cosa que raras veces alcanza un volumen relacionado con la teoría del arte u otra materia en el contexto actual. No obstante, la calidad de la obra se impone y lo merece.

Portada de Diálogos con la danza. Editorial Letras Cubanas, 2010.

Desde que accedemos a las primeras cuartillas de este libro descubrimos dádivas incontables en vista de que tiene la cualidad de no circunscribirse a lo biográfico, lo cual de por sí lo hubiese hecho interesante, pues estaría contado desde la primera persona, sino que abre su espectro para develarnos los vínculos que ha sostenido la Prima Ballerina Assoluta cubana con grandes personalidades de la danza y el arte, con cuestiones esenciales de la técnica, tradición y teoría de la danza.

Todo un saber que Letras Cubanas agrupa y que vio la luz por primera vez en artículos escritos por Alicia o entrevistas que se le ha realizado y que han sido publicadas en revistas y periódicos de Venezuela, Cuba, EE.UU, España, Portugal, Brasil, Chile, entre otros países.

El amplio volumen de 435 cuartillas se ofrece, según nuestra mirada, en seis partes. La primera de todas, que hemos llamado Exordio, encierra tres paratextos, Envío editorial, por parte de Letras Cubanas; Como un rayo de luz, de Dulce María Loynaz (1902-1992) y Al lector, de Alicia Alonso(1920), que nos dan cardinales y legitiman el contenido de Diálogos con la danza.

Por ejemplo, en Como un rayo de luz[3], Loynaz, tomando como referente palabras de la reconocida danzarina moderna Isadora Duncan (1878-1927), lúcidamente compara a una interprete danzaria con un rayo de luz que se posa en una flor y nos propone una atendible contemplación del oficio de la bailarina y la danza: “El baile es un arte independiente del arte dramático; es un arte puro, casi un rito. La bailarina no es una actriz, es una sacerdotisa, lo ha sido al menos en otros siglos y otras civilizaciones. Es una luz que se mueve, que se desprende de su propio foco, esto es, de su persona, y puede vivir por unos instantes sin asirse a nada… Ningún otra artista lo consigue en la tierra, ni siquiera el poeta” [4].

También Dulce María en Como un rayo de luz, realiza una analogía, una muy justa equivalencia entre el virtuosismo de Ana Pavlova, la más grande bailarina de ballet de todos los tiempos, y Alicia Alonso. De ahí que ha sido muy sabio por parte de Letras Cubanas, incluir en la sexta edición de Diálogos…, la reseña que publicara en el ’40 la Loynaz, pues más que un atisbo literario, funciona como perfecto introito que valida una vez más la figura de Alicia Alonso y su saber, que late en Diálogos con la danza.

Desde luego, si en Como un rayo de luz Dulce María Loynaz define la calidad del arte de Alicia, esta, la Alonso, en Al lector, un prólogo a la edición cubana de 2000, que se incluye en el volumen ampliado de 2010, con extrema sencillez y profundidad nos invita y muestra el amplio caudal de saberes con el que se encontrará y del que se podrá apropiar el lector al recorrer las páginas de Diálogos con la danza.

Así es que los tres exordios que presentan el contenido de Diálogos…, lejos de ser un exceso editorial, son tres necesarios abordajes que se complementan y nos seducen a la lectura del libro firmado por nuestra Alicia Alonso.

Como los actos que componen una pieza de ballet clásico, así Recuerdo y Reflexiones, Textos mínimos, Diálogos con la prensa y Galería de fotos, son secciones que albergan propiamente el saber acumulado durante más de 70 años de vida artística de Alicia Alonso, quien, sin caer en un lenguaje petulante o retórico, nos acerca a pasajes de su vida, su participación en numerosos eventos, concursos artísticos, ofrece su criterio sobre el repertorio y la enseñanza artística de danza entre otros pormenores.

Una las mencionadas secciones y que más no seduce es Recuerdo y Reflexiones. En esta, la Directora del Ballet Nacional de Cuba abre sus memorias al conocimiento y el debate.

Por ejemplo, el primer artículo que abre el libro[5], Primeros recuerdos, primeros pasos en la danza (1981), con extrema síntesis Alonso revela, desde la comicidad del tono con que cuenta, aspectos medulares y poco abordados de su vida personal y artística.

Uno de estos relatos nos muestra cómo después que fueran donadas a la Sociedad Pro-Arte Musical un par zapatillas de ballet y a ninguna de las estudiantes de danza le sirviera, estas fueran exactamente de la talla de la niña Alicia, quien desde entonces quedó prendida con el regalo recibido, tal como sucedió con Cenicienta.

Otro de los sinceros relatos de Primeros recuerdos…, se centra en el momento en que Alicia bailó frente a la gran bailarina argentina Antonia Mercé y olvidó una parte de la obra que interpretaba teniendo que improvisar el resto de la pieza y curiosamente fuera felicitada por su danza o las razones por las que la Mercé tiempo más tarde la identificó entre una multitud frente a su camerino, por dos detalles: nunca olvidó la pieza que bailara la niñita Alicia, y fundamentalmente porque los rasgos físicos de aquella eran muy perecidos a los suyos.

También, la sección Recuerdo y Reflexiones destaca por su riqueza artículos como Sobre la escuela cubana de ballet (de suma importancia para aquellos que deseen conocer los principios que sustentan la Escuela Cubana de Ballet), El ballet romántico, Defender nuestra identidad, El clasismo hoy y mañana, Apuntes sobre Giselle, Fokin en la memoria, Antony Tudor: el creador, el maestro, George Balanchine: el gran músico de la danza, Conversaciones sobre tema y variaciones.

En otras secciones del libro como Textos mínimos y Diálogos con la prensa se muestran interesantes artículos y reseñas como Antonio bailarín de España, En la muerte de Rudolf Nureyev, Danzar por los Orígenes, Disciplinar el talento y De una patria que baila; en el caso de la primera y de la segunda sección Bailo luego existo, Lo inagotable en la danza y La técnica como naturaleza y respuesta emotiva.

Cierra Diálogos con la danza la copiosa sección Galería de fotos, en que gentilmente se reúnen una amplia gama de imágenes de la Prima Ballerina Assoluta acompañada por reconocidísimas personalidades del arte como el eminente pianista Arthur Rubinstein, el pintor Pablo Picasso, la poetisa Dulce María Loynaz, el tenor Placido Domingo, el escritor Alejo Carpentier, el pintor Wilfredo Lam, el sabio y antropólogo Fernando Ortiz, el poeta Nicolás Guillén.

Asimismo componen esta sección retratos de Alicia acompañada por mandatarios como Fidel Castro Ruz, el ex rey de España Juan Carlos, el expresidente chino Mao Tse-tung, y figuras eminentes de la danza como el crítico inglés Arnold Haskell y los excelentes bailarines y coreógrafos Antonio Gades, Ígor Youskévitch, Maurice Bejart, Antony Tudor, Alicia Márkova, Anton Dulin, Margot Fonteyn.

De igual manera, componen Galería… momentos especiales en que Alicia interpreta a Giselle, a Odette en el Lago de los cisnes, Dido abandonada o La Diva María Callas, etc.

Diálogos con la danza no es un libro fácilmente superable. Sus muchas ediciones no se deben a que su autora sea quizás la bailarina más afamada y técnicamente perfecta del siglo XX, sino a que esta extraordinaria mujer se superó más allá de la expresividad de su cuerpo: convirtió la palabra en vehículo para, como tal como lo hacían los antiguos maestros con sus discípulos, legarnos una fuente inagotable de saber, dejarnos ver más a través de la luz de sus pensamientos.

Alicia no sólo se ha posado en escena, tal como un rayo de luz lo hace sobre una flor, sino que ahora, con la marca de sus días sobre cuartillas, se inscripta para bien en nuestras almas. Diálogos con la danza ha sido el excelente vehículo para lograrlo.

[1] Diálogos con la danza, de Alicia Alonso, fue presentado por el autor de estas notas el 22 de agosto de 2019, en la Casa de Cultura Pedro Junco.

[2] Fue presentado por primera vez el 30 de diciembre de 2010 en el Museo de la Danza, en La Habana.

[3] Una reseña que se publicara en 1948 y que motivó a que se le entrega a Dulce María Loynaz el Premio Cervantes (1992), se incluye en la tercera edición y en la del 2010 de Diálogos con la danza.

[4] Alonso, A. (2010) Diálogos con la danza, editorial: Letras Cubanas, La Habana, Cuba.

[5] Estimamos que Letras Cubanas ha realizado un pormenorizado y de tremenda calidad en la edición y corrección de todos los artículos, reseñas y entrevistas que se agrupan en el texto.

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