Inicio ¬Ľ

DIALOGAR EN CONMEMORACI√ďN DEL X ANIVERSARIO DEL HIST√ďRICO DISCURSO DEL COMANDANTE EN JEFE FIDEL CASTRO EN EL AULA MAGNA DE LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA

ESPACIO DIALOGAR, DIALOGAR¬† EN CONMEMORACI√ďN DEL ¬†X ANIVERSARIO DEL HIST√ďRICO DISCURSO DEL COMANDANTE EN JEFE FIDEL CASTRO EN EL AULA MAGNA DE LA UNIVERSIDAD DE LA HABANA.¬†¬†

ELIER RAM√ćREZ.¬† Les doy la bienvenida a todos a este espacio Dialogar, Dialogar, un espacio de homenaje permanente a Alfredo Guevara, que cumplir√≠a ya ahora en diciembre 90 a√Īos, y est√°bamos reflexionando en diciembre qu√© podr√≠amos hacer para realizar un Dialogar, Dialogar especial dedicado al pensamiento, a la vida, a la obra de Alfredo.¬† Quiz√°s terminemos el a√Īo con eso.

Pero, bueno, nos convoca hoy un tema que nos parece muy importante.¬† Estamos casi pr√≥ximos a celebrar diez a√Īos del hist√≥rico discurso de Fidel en el Aula Magna;parece que fue el otro d√≠a, pero el tiempo ha pasado muy r√°pido.¬† Incluso, yo recuerdo que estaba en la FEU en ese momento, en la Universidad de La Habana, en el quinto a√Īo de la carrera, y ya pr√°cticamente son diez a√Īos.¬† Y cinco a√Īos tambi√©n de que √©l se reuniera con los j√≥venes, en el 2010, para celebrar el quinto aniversario.¬† Sin embargo, ese discurso de Fidel en muchos sentidos no pierde actualidad, un discurso que nosotros consideramos que marca de alguna manera un antes y un despu√©s en muchos sentidos, y tiene muchas lecturas tambi√©n en la contemporaneidad, porque tenemos muchas maneras de aproximarnos y tambi√©n c√≥mo nos puede seguir incentivando, porque Fidel en ese momento tambi√©n como que fue hacia el futuro, adelant√°ndose.¬† Por desgracia, en el 2006 fue la enfermedad.¬† Pero, bueno, es muy interesante adem√°s que escogiera ese espacio, el espacio universitario, con j√≥venes. No es la primera vez que lo hace, pero nos sorprendimos muchode que Fidel escogiera ese marco con los j√≥venes para decir las cosas que dijo. ¬†Incluso, el tiempo despu√©s nos permiti√≥ reflexionar un poco m√°s sobre sus planteamientos tan profundos, tan importantes para la Revoluci√≥n, que hab√≠a hecho Fidel.Es decir, analiz√≥ all√≠ los problemas del mundo, como hace pr√°cticamente en casi todas sus intervenciones, pero tambi√©n una mirada profunda hacia adentro, hacia los problemas internos que enfrentaba y que sigue enfrentando la Revoluci√≥n.

Y para reflexionar sobre ese tema, hemos invitado a tres distinguidos amigos intelectuales que además de eso tienen trabajos escritos en un dossier que va a salir próximamente en la revista Universidad de La Habana, una revista que está todavía un poco atrasada en la impresión, pero que debe estar para el 17 de noviembre.

En este caso, tenemos a Enrique Ubieta, que tambi√©n nos ha acompa√Īado en otras oportunidades aqu√≠ en Dialogar,Dialogar, fil√≥sofo, destacado ensayista, director de la revista La calle del medio; tiene un libro muy importante publicado recientemente que se llama Ser, parecer, tener,que recoger una serie de art√≠culos, de ensayos, que ha venido publicando.¬† Entonces son temas de mucha actualidad, de nuestra realidad actual y del pensamiento revolucionario, y es un libro que de verdad ha sido muy bueno.¬† Incluso, √©l ha tenido la oportunidad de llevarlo a varias universidades y de intercambiar con los j√≥venes, y ha sido muy fruct√≠fero ese intercambio.

Nos acompa√Īa por primera vez, y ojal√° que no sea la √ļltima, Emilio Duarte, Doctor en Ciencias Filos√≥ficas, profesor de Teor√≠a Pol√≠tica de la Universidad de La Habana, tambi√©n compa√Īero entra√Īable de la Universidad de La Habana.¬† Y¬† tambi√©n, por primera vez, Dar√≠o Machado, Licenciado en Ciencias Pol√≠ticas, Doctor en Ciencias Filos√≥ficas, que seguramente habr√°n visto algunos de sus trabajos en CubaDebate, en distintos libros tambi√©n que ha publicado, igual que Emilio Duarte, que tiene tambi√©n una obra muy prol√≠fera de temas relacionados con la historia, con la pol√≠tica en sentido general.

Les damos la palabra.

ENRIQUE UBIETA.¬† Yo voy a centrarme un poquito en el discurso,voy a tocar solamente algunos puntos de ese discurso, y tambi√©n –porque me parece que es esclarecedor– voy a referirme aun texto que apareci√≥ posteriormente interpretando ese discurso.¬† Me parece que en esa conjunci√≥n pueden revelarse algunas claves tambi√©n.

Lo primero, estamos hablando de un hombre que cuando se qued√≥ con doce hombres en la Sierra y con siete fusiles dijo: ‚Äú¬°Ahora s√≠ ganamos la guerra!‚ÄĚ; es decir, que el concepto de la derrota no pasaba por su cabeza.¬† Estamos hablando de ese hombre, pero, adem√°s, de la √ļnica manera quese puede hacer una revoluci√≥n como la que se hizo en Cuba erapensando as√≠; ¬†de la √ļnica manera en que Mart√≠ pod√≠a hacer lo que hizo fue pensando as√≠; de la √ļnica manera en que lo hizo C√©spedes.Ustedes conocen que hay una frase de C√©spedes muy parecida a esa tambi√©n, en un momento determinado en que se queda con doce hombres.¬† Es decir, en la historia de Cuba eso est√° presente, y es una constante.¬† Por tanto, el concepto de derrota no puede estar en la mira cuando uno est√° construyendo una obra tan gigantesca como esta.¬† Eso, en primer lugar.¬†

No quiere decir que se desconozca –ahora vamos para la otra cara del asunto–, es decir, toda obra humana es reversible.¬† Eso es elemental, sobre todo si estamos partiendo de un hecho: que la teor√≠a de Marx y Engels no lo hab√≠a previsto, que Lenin la adapt√≥, pero que estamos construyendo una sociedad que se hab√≠a concebido para que se construyera desde los pa√≠ses m√°s desarrollados, y se construyera adem√°s de manera simult√°nea en muchos pa√≠ses del mundo.¬† Sin embargo, en nuestro caso, adem√°s, no solo somos un pa√≠s pobre, no solo un pa√≠s bloqueado, sin ning√ļn recurso, sino adem√°s un pa√≠s peque√Īo que se qued√≥ en ese momento absolutamente solo.

Fidel hace un cuento, les hace un cuento a los muchachos. Porque adem√°s el discurso es una pieza magistral de oratoria.¬† √Čl va llevando el discurso, lo va llevando hasta las preguntas, pero las preguntas no las hace al principio, √©l va haciendo sucesivas preguntas y las repite, √©l va haciendo sucesivas preguntas hasta que llega a dar la respuesta.¬† De todas las preguntas que hace, la √ļnica pregunta que es respondida mayoritariamente por el auditorio con un ‚Äú¬°NO!‚ÄĚ, es cuando √©l dice si es posible que la Revoluci√≥n desaparezca, porque evidentemente es el esp√≠ritu que se ha ido sembrando en la gente.

Ahora, √©l empieza diciendo algo que es casi un comentario jocoso; en alg√ļn momento en sus palabras, Fidel empieza a citar en tono filos√≥fico ‚Äúla posible extinci√≥n de la vida humana en un mundo contaminado y sobreexplotado‚ÄĚ.¬† Parece que est√° hablando de una cosa que no tiene que ver con lo que va a plantear; pero dice: ‚Äú¬ŅNo se lo han preguntado?¬† ¬ŅNunca se lo han preguntado?¬† Pues en alg√ļn momento se lo van a preguntar, porque uno se pregunta muchas cosas a lo largo de la vida, pero se las preguntasobre todo cuando hay una raz√≥n para pregunt√°rselas.‚Ä̬† Es decir, estamos situados en un momento en que era imprescindible esclarecer esa pregunta.¬†

Ahora, eso tiene que ver incluso con el tema de revoluci√≥n y reforma.¬† Y estoy de acuerdo contigo, totalmente de acuerdo contigo, no discrepo en absoluto; quiero hacer solo una distinci√≥n entre lo que esel esp√≠ritu revolucionario y el esp√≠ritu reformista; es decir, la verdadera discusi√≥n, el verdadero debate, la verdadera contradicci√≥n no es entre el concepto de revoluci√≥n y el concepto de reforma, la Revoluci√≥n inici√≥ haciendo una Reforma Agraria, una Reforma Urbana, es decir, no hay ning√ļn problema con el concepto de reforma, pero s√≠ lo hay con el concepto de reformismo.¬†¬†¬† Es decir, es una discusi√≥n profunda, y dir√≠a que casi irreconciliable entre el esp√≠ritu revolucionario y el esp√≠ritu reformista.

El reformismo en Cuba tuvo antecedentes en el autonomismo, tuvo antecedentes en el anexionismo, y esas dos tendencias han ido evolucionando a lo largo de la historia de Cuba con otras formas y otros contenidos, pero permanecen vigentes.

Mart√≠ es el s√≠mbolo m√°ximo del esp√≠ritu revolucionario, y Fidel; es decir, cada uno en su momento hist√≥rico.¬† Y ambos estaban¬† todo el tiempo saltando sobre lo imposible.¬† En la √©poca en que Mart√≠ vivi√≥ –y yo temo a veces que en esta √©poca empiece a primar cierto esp√≠ritupositivisante–, en la √©poca en que Mart√≠ vivi√≥el positivismo era la corriente filos√≥fica predominante, incluso entre sus contempor√°neos; y yo siento que a veces tenemos un esp√≠ritu positivisanteen Cuba hoy, y es muy peligroso.¬†

Cuando t√ļ hablabas de la necesidad de incorporar fil√≥sofos, estoy de acuerdo contigo.¬† Es decir, los economistas no lo ven todo, los soci√≥logos no lo ven todo.

__________.  Nadie lo ve todo.

ENRIQUE UBIETA.  Claro, pero hace falta un salto, hace falta tener la posibilidad de formular las cosas de una manera que no esté tan apegada al dato.  Es decir, las revoluciones no son dos por dos cuatro, hay un quinto elemento siempre, que es el pueblo, que son las capacidades del pueblo,que hay que movilizar y que hay que sacar; no es que estén ahí y que simplemente se vayan a movilizar y vayan a aparecer, y ese quinto elemento a veces da dos más dos cinco, que es lo que hizoque la Revolución triunfara, que es lo que hizo que pudiéramos avanzar en circunstancias tan adversas durante tanto tiempo.  El reformismo está muy apegado a lo que Martí denominaba el insectiáculo concreto, por el dato.  Ese es un peligro que tenemos.

Fidel, en este discurso,enarbola, vuelve otra vez sobre el tema de la cultura.¬† Cuando el llamado socialismo real cae, el socialismo de Europa del este, Fidel dice: ‚ÄúLo primero que hay que salvar es la cultura‚ÄĚ.¬† Y no est√° hablando obviamente de la cultura art√≠stica literaria –aunque la incluye, es obvio que la incluye–, no est√° hablando solo de la historia; est√° hablando de que lo que hemos tratado de construir es una cultura alternativa a la cultura del capitalismo.¬† Y, adem√°s, esa cultura de resistencia alternativa tiene ra√≠ces en Mart√≠, y eso es lo que le ha ido dando consistencia a la naci√≥n cubana.¬† Esa es la batalla principal; perder esa batalla, es perder el socialismo en Cuba.¬† Ellos est√°n luchando desde esa perspectiva, no podemos¬† perder eso de vista.

Por eso es que un programa que hoy, o que en su momento hubo que dar por concluido, en el que hubo montones de desviaciones, montones de equívocos, y personas que realmente se corrompieron en el camino, que es el programa de la Batalla de Ideas, tuvo una concepción muy específica, y ahora no vamos a echar a la basura todas esas ideas de Fidel, que en su momento intentó introducir en la sociedad.  Porque Fidel estaba convencido de que, para salvar la cultura, había que salvar ante todo, en primer lugar, el concepto de la solidaridad; el socialismo es solidaridad.  Estoy hablando en sentido ético, por supuesto, sabemos que la economía determina, pero, en ese sentido ético, sin esa solidaridad no hay socialismo posible. 

Entonces √©l intenta construirla simult√°neamente en dos direcciones: una interna y otra externa.¬† La interna est√° en la Batalla Ideas, recuperar a todos los j√≥venes que sea posible recuperar, revitalizar la conciencia revolucionaria en el pa√≠s.¬† ¬ŅPero simult√°neamente qu√© hace?¬† Relanza, en un momento en que aquello parec√≠a una locura, porque en el mundo hab√≠a una sensaci√≥n vergonzante, de dejaci√≥n de los ideales del socialismo, relanza el internacionalismo; Fidel relanza el internacionalismo simult√°neamente.

F√≠jense lo que les voy a decir: yo creo que,por supuesto, en el alma de la Revoluci√≥n est√° ayudar a otros pueblos, pero el internacionalismo nos estaba ayudando, en primer lugar, a los cubanos.¬† Para nosotros mismos era una manera de reproducir los valores del socialismo, darle la oportunidad a esa gente de ser solidarios, de ser protagonistas, de que crecieran como revolucionarios.¬† Y en esas dos vertientes es que Fidel lo hace. Ignorar eso, lo que estaba pasando en ese sentido, no deja comprender lo que √©l est√° queriendo decir tambi√©n; porque cuando √©l habla de todo el robo que existe, de la corrupci√≥n; cuando √©l habla del despilfarro, trata de alguna manera de introducir el tema econ√≥mico, ¬†pero tambi√©n social de que el socialismo exige de cada quien seg√ļn su capacidad, a cada quien seg√ļn su trabajo –cosa que no se ha cumplido todav√≠a, no hemos podido cumplirlo–, pero entonces se pregunta:¬Ņc√≥mo es posible que un m√©dico que est√° trabajando en la selva gane menos que un tipo que est√° especulando, que est√° robando en el pa√≠s? Eso hay que revertirlo.¬† Es decir que se est√° planteando ese problema.¬†

Y llega a decir algo que me parece importante sobre la √©tica.¬† Disculpen un momentico, porque quiero buscar las palabras exactas.¬† En su an√°lisis,percibe los problemas actuales como aspectos de car√°cter √©tico-cultural, aunque no ignora el peso del factor econ√≥mico.¬† Calcula una y otra vez los gastos, los costos del despilfarro.¬† Dice:¬† ‚Äú¬ŅEs solo una cuesti√≥n √©tica?‚ÄĚ Est√° hablando de cuestiones econ√≥micas, y sin embargo la pregunta que hace es esta: ‚Äú¬ŅEs solo una cuesti√≥n √©tica?‚ÄĚ No dice que si es tambi√©n una cuesti√≥n √©tica, dice: ‚Äú¬ŅEs solo una cuesti√≥n √©tica?‚ÄĚ Y dice:‚ÄúS√≠,es primero que todo una cuesti√≥n √©tica, pero adem√°s es una cuesti√≥n econ√≥micavital.‚Ä̬† Es decir que aquello que parece estrictamente econ√≥mico, en el planteamiento de Fidel est√° siendo ubicado en un segundo lugar.

√Čl dice: ‚ÄúEs una Batalla de Ideas‚ÄĚ –el nombre ya lo dice de por s√≠–,‚Äúson las ideas las que nos unen, son las ideas las que nos hacen un pueblo combatiente; son las ideas las que nos hacen, ya no solo individualmente sino colectivamente, revolucionarios.‚ÄĚ

Aqu√≠ hago un peque√Īo par√©ntesis, porque se especul√≥ mucho con la frase del Papa en torno a que deb√≠amos servir‚Ķ

__________.  Que el que no vive para servir no sirve para vivir.

ENRIQUE UBIETA.¬† No, y que deb√≠amos servir a los fr√°giles, a los pobres, a los humildes, y no a las ideolog√≠as. Y yo quiero decir que estamos de acuerdo con eso, no hay ning√ļn problema.¬† Claro, yo le voy a dar mi interpretaci√≥n, no s√© si es la de √©l.¬† La ideolog√≠a en todo caso es un instrumento para eso, la ideolog√≠a es el fundamento, la base de ideas que sustenta eso.¬†¬†

__________.  Hay ideologías que no resuelven.

ENRIQUE UBIETA.  De hecho, cuando cayó el socialismo, cuando se movió un poco la doctrina, aquellos que no estaban mirando hacia los pobres, hacia los humildes, sino hacia la doctrina nada más, dejaron de ser revolucionarios.  Y ese es el mayor de los absurdos posibles, porque los pobres seguían ahí, los explotados seguían ahí, los humildes, los frágiles seguían ahí. 

Es decir, no se es revolucionario por ser marxista, en todo caso es al revés: se es marxista porque uno es revolucionario, que es otra cosa diferente.O sea, uno quiere cambiar el mundo, quiere transformarlo, quiere llegar hasta donde están los pobres y hacer  justicia social, y el marxismo es un instrumento para eso.  Es al contrario.

Yo conozco profesores de Filosofía, doctores excelentes, con cinco o seis libros brillantes, que jamás en su vida han militado, jamás han salido a la calle a pelear por los pobres.  Yo les puedo decir, y les digo que, en mi opinión, no son revolucionarios; son marxistas y no son revolucionarios.  Fíjense qué contradicción: no se puede ser revolucionario si no se sale a la calle a defender a los pobres y a los humildes.

Fidel –vamos a decirlo con palabras, como las que dir√≠a el hijo m√≠o– ha puesto la cosa mala, ha dicho todo lo que est√° pasando y todo eso, pero de repente como que da un salto, y dice algunas cosas. Dice: ‚ÄúLa sociedad en la historia humana que est√° m√°s cerca de poder calificarse como sociedad justa es esta.‚ÄĚY dice adem√°s algo que parece un poco‚Ķ ‚ÄúUn ma√Īana muy pr√≥ximo‚ÄĚ –muy pr√≥ximo est√° diciendo–‚Äúcada ciudadano vivir√° fundamentalmente de su trabajo y de sus jubilaciones y pensiones‚ÄĚ, dice Fidel en este discurso.¬† Pero no se construye una sociedad solamente describi√©ndola –he ah√≠ el problema entre el revolucionario y el reformista–; se construye tambi√©n a partir de los elementos posibles que tiene esa sociedad,impuls√°ndola en un sentido determinado, que es lo que hac√≠a Mart√≠ tambi√©n, esa es una ense√Īanza martiana, desafiando los l√≠mites.¬†

Bueno, hay otra dicotom√≠a en el discurso, porque √©l empieza diciendo –que tambi√©n se ha manejado mucho–: ‚ÄúUna conclusi√≥n que he sacado al cabo de muchos a√Īos, entre los muchos errores que hemos cometido todos, el m√°s importante error era creerque alguien sab√≠a de socialismo, o que alguien sab√≠a de c√≥mo se constru√≠a el socialismo.¬† Parec√≠a ciencia sabida, tan sabida como el sistema el√©ctrico, concebido por algunos que se consideraban expertos en sistemas el√©ctricos.‚ÄĚ

Bien: expone el problema ah√≠.¬† M√°s adelante dice, no¬† todo lo contrario, pero da algunos elementos que mejor la cita se queda en ese fragmento. Despu√©s dice: ‚ÄúHoy tenemos ideas, a mi juicio, bastante claras‚ÄĚ –y est√° aludiendo a todo esto que estamos hablando‚ÄĒ‚Äúde c√≥mo se debe construir el¬† socialismo,¬† pero necesitamos¬† muchas ideas bien claras y muchas preguntas dirigidas a ustedes, que son los responsables, acerca de c√≥mo se puede preservar o se preservar√° en el futuro el socialismo.

‚Äú¬ŅQu√© sociedad ser√≠a esta? Lo que hay que preguntarse es c√≥mo llegamos hasta aqu√≠, habi√©ndose ca√≠do el socialismo del este europeo, y c√≥mo nos hemos mantenido durante tanto tiempo.¬† ¬ŅQu√© sociedad ser√≠a esta, aunque es digna de alegr√≠a cuando nos reunimos en un lugar como este, un d√≠a como este, si no supi√©ramos un m√≠nimo de lo que debe saberse para que esta isla heroica, este pueblo heroico, este pueblo que ha escrito p√°ginas no escritas por ning√ļn otro en la historia de la humanidad preserve la Revoluci√≥n?‚ÄĚ

Estamos hablando aqu√≠ de la √©tica del revolucionario.¬† √Čl hace tanto hincapi√© en la √©tica del revolucionario, y dec√≠amos el tema de la cultura, que pone ejemplos para los estudiantes, es decir, habla del momento del pacto que hizo Stalin con Hitler en un momento determinado, que parec√≠a un pacto razonable en el sentido de que evitaba, en un momento en que la Uni√≥n Sovi√©tica estaba tratando de consolidar el sistema interno, evitaba –aparentemente lo evitaba, no la evit√≥– una posible agresi√≥n; sin embargo, queesto no era √©tico.Por lo tanto, Fidel se√Īala esto como que no se puede caminar, no importan las razones que se tengan, las soluciones no √©ticas no son revolucionarias.¬†

Igual le hace el se√Īalamiento al PSP del pacto que hizo en un momento determinado, que tambi√©n se explica hist√≥ricamente, con Batista.

Es decir, hace esos dos se√Īalamientos hist√≥ricos.

Entonces hace una observaci√≥n, que no quiero dejarla pasar por alto, porque estamos hablando del l√≠der hist√≥rico de esta Revoluci√≥n.¬† √Čl habla de que el tremendo poder de los dirigentes que gozan de la confianza del pueblo puede ser destructivo.¬† Es una frase lapidaria. √Čl dice: ‚ÄúEl tremendo poderde los dirigentes que gozan de la confianza del pueblo puede ser destructivo si estos se equivocan.¬†¬† Ha pasado m√°s de una vez en los procesos revolucionarios.‚ÄĚ

Ahora quiero detenerme en esa primera interpretaci√≥n que sali√≥ a la luz p√ļblica‚Ķ Perd√≥n, antes de eso, quierodecirles simplemente esto: Fidel no estaba dici√©ndole a la gente que la Revoluci√≥n se pod√≠a caer.¬† No. El discurso de Fidel es una convocatoria a la guerra, al combate, a la lucha.¬† Y esa es la otra parte del asunto.¬† Es decir, Fidel reconoce los principales problemas, y les est√° diciendo a los j√≥venes que hay que salir a pelear.

____________. Sobre todo es una invitación a pensar.

ENRIQUE UBIETA.  Y a pensar.

Bueno yo me voy a referir a un art√≠culo que no tiene mayor significaci√≥n, solo la tiene en tanto me permite reflexionar en lasformas en que puede interpretarse el discurso de Fidel.¬† Casi unos d√≠as despu√©s sali√≥ un art√≠culo de Heinz Dieterich, que‚Äďrepito–, no tiene importancia, ni Dieterich tiene importancia, ni el art√≠culo tiene importancia; pero lo tomo como bot√≥n de muestra porque permite hacer el an√°lisis que quiero hacer con ustedes.¬† Dieterichsale en defensa de la Revoluci√≥n supuestamente, en un art√≠culo breve.¬† Se muestra absolutamente sorprendido, dice que le golpe√≥ –yo no s√©, qu√© poco cient√≠fico era si lo golpe√≥ tanto el hecho de que Fidel hubiera admitido que la Revoluci√≥n pudiera ser reversible en las circunstancias en que estaba peleando la Revoluci√≥n, en el contexto internacional que exist√≠a entonces; bueno,golpe√≥ a todos los revolucionarios,y entonces Dieterich intenta virarle la plana a Fidel.¬† √Čl toma como punto de referencia no a Fidel, porque √©l es bastante h√°bil en ese tipo de cosas; toma como punto de referencia a un dirigente cubano –da igual, no importa qui√©n sea– que hab√≠a hecho una interpretaci√≥n del discurso, y entonces aparentemente est√° discutiendo con ese dirigente y no con Fidel; en el fondo est√° discutiendo con Fidel.¬†

Y √©l dice: ‚ÄúLa idea central expresada por Fidel en noviembre es que la lealtad del pueblo a los dirigentes‚ÄĚ –seg√ļn la interpretaci√≥n esa–‚Äúy su proyectohist√≥ricodebe derivarse primordialmente de la √©tica ¬†¬†(valores, ideas y convicciones)y no del consumismo.‚ÄĚ F√≠jense que la contradicci√≥n entre √©tica y consumismo es una contradicci√≥n entre socialismo y capitalismo, no hay otra. Pero entonces √©l corrige eso, y yo no s√© por qu√©quita consumismo, con lo cual pierde fuerza lo que se est√° diciendo, y pone consumo.¬†¬† Es decir, hay un error, es entre √©tica y consumo la contradicci√≥n.¬† Es decir, est√° hablando de otra cosa diferente totalmente.¬† √Čl habla de la contradicci√≥n entre √©tica y consumo, y no √©tica y consumismo.¬† Entonces a√Īade:¬† ‚ÄúSiendo el patr√≥n de cultura popular hoy d√≠a predominantemente un patr√≥n universal, no una variable nacional, el choque en Cuba se produce entre el patr√≥n universalizado de consumo de clase media primermundista, que le llega anualmente a la poblaci√≥n por v√≠a de dos millones de turistas y √ļltimamente por las pel√≠culas estadounidenses.¬† Esa es la contradicci√≥n.¬† Por lo tanto, para la mayor√≠a ser√° m√°s eficiente discutir democr√°ticamente las alternativas de consumo, por ejemplo, si prefieren m√°s hospitales o si prefieren consumo privado, y las¬† v√≠as de contemporizar ese patr√≥n con las posibilidades del pa√≠s.‚ÄĚ

Esta es la propuesta deDieterich.  Dieterichno me interesa para nada,lo que quiero es traer a colación el problema de querer a toda costa soslayar el problema cultural y centrarlo en el problema estrictamente económico.

Es verdad que en Cuba hay que construir consensos.¬† Yo en todas partes digo que llevamos a√Īos, muchos a√Īos, dejando que nos construyan consenso en lugar de construirlo, administrando consensos construidos y no construy√©ndolos.¬† Y los revolucionarios ¬†¬†¬†tienen que construir consenso, esa es su raz√≥n. Administrar el consenso de otros es lo m√°s contrarrevolucionario que pueda haber, disc√ļlpenme.¬† Sencillamente los consensos que se han ido creando muchas veces no son consensos que han llegado de fly; nos los han construido.¬†

Entonces sí es imprescindible el debate en la sociedad cubana hoy.  Todo el mundo habla del periódico, habla de esto o lo otro.  Yo creo que sí, estoy totalmente de acuerdo con eso, pero creo que el debate empieza desde la familia, pasa por los colectivos estudiantiles, pasa por los profesores y los alumnos, pasa por todas las organizaciones sociales. El debate no podemos pensar los intelectuales que solamente está  circunscrito ni a la Academia ni a la prensa.  No.

Y entonces, finalmente, solo pienso que las premisas de Dieterich‚ĶAh, √©l dice sencillamente:¬† ‚ÄúApelar a la disciplina revolucionaria y a los valores √©ticos en las actuales circunstancias de Cuba de que hay que ser como Fidel y como el Che no cambiar√° el panorama general; para las mayor√≠as ser√° m√°s eficiente discutir cuando hay alg√ļn problema.‚Ä̬† Es decir, para √©l tener a Fidel y el Che como paradigmas, tener esos paradigmas, tener los paradigmas del revolucionario,no es lo ¬†importante, eso hay que desecharlo.¬† Y yo creo que est√° desechando exactamente la esencia de lo que es el esp√≠ritu de la Revoluci√≥n.¬† No es que tengamos que ser como Fidel o el Che en el sentido estricto de la palabra.¬† Ser cristiano es ser como Cristo, dec√≠a Mart√≠.¬† Y ser revolucionario de alguna manera tambi√©n es ser como Mart√≠, como Fidel y como el Che.¬† No en el sentido de que seamos iguales a ellos, o que tengamos que morir en La Higuera o que tengamos que hacer las cosas que hicieron ellos, sino la imitaci√≥n es de otra √≠ndole, no es exactamente imitaci√≥n, es en cuanto a capacidad de salto, a capacidad de revolucionar las cosas.¬†

Si esa guerra cultural en este pa√≠s es imposible, compa√Īeros, ah√≠ s√≠ la Revoluci√≥n definitivamente fracasa.

(APLAUSOS)

 

Este sitio se reserva el derecho de la publicación de los comentarios. No se harán visibles aquellos que sean denigrantes, ofensivos, difamatorios, que estén fuera de contexto o atenten contra la dignidad de una persona o grupo social.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Sobre este tema
Suscripción

Para recibir nuestro boletín ingrese su dirección de correo electrónico