Consumo cultural del teatro en Bayamo: una mirada desde los universitarios

El espacio universitario se vuelve un punto crucial en la ciudad de Bayamo a partir del acercamiento de carreras que otrora habían estado alejadas de las citas culturales en este territorio. A partir de los últimos cuatro años, algunos investigadores del Departamento de Estudios Socioculturales —y dentro de ellos miembros de la Sección de Crítica e Investigación de la Asociación—, acompañados por colegas de la Universidad de Oriente, han iniciado una línea de estudio sobre el consumo cultural en jóvenes universitarios, dentro de ellas, el recorrido sobre sus prácticas nos guía al teatro.
A través de la aplicación de un cuestionario a varios jóvenes universitarios, se evidenció que en ellos, poco más de la mitad ha presenciado el hecho teatral precisamente en una sala de teatro (54%), mientras que otros han detenido su transitar por la ciudad para observar algún grupo que se presenta en las calles (27 %); otros espacios (2%) —como la Casa de Cultura o los cines— han servido de escenario para que algunos, los menos, hayan observado una obra de teatro; ello resulta entonces en un público universitario de ocasión, que no sale precisamente a las salas teatrales.

Los universitarios solo acuden en determinadas ocasiones, les motiva esta manifestación pero la mayoría la consumen por acceder a una opción cultural (34%) o solo por compartir un espacio con sus amigos (25%). Se comprueba que el interés de estos jóvenes en asistir al teatro radica en que la mayoría asiste porque alguien les comentó y les interesó la propuesta (53%); no obstante, en menor cuantía concurrieron porque entraron de casualidad (15 %).

Algunos plantean que por su agenda universitaria, o los apretados horarios que impone la sociedad, se sumergen en las faenas cotidianas que no les dejan tiempo disponible para ir y otros que la lejanía de las salas de teatro se convierte en un motivo donde influyen muchos factores, de los cuales, lo económico es una realidad. La condición de ser jóvenes conlleva a ser parte de ciertos círculos sociales o grupos que marcan diferencias unos de otros; tal vez, esto sea un motivo por el cual muchos afirman que no van a presenciar una obra porque no tienen con quien ir.

Entre las principales ideas se citan algunos ejemplos significativos cuando opinan que: «se le debe dar más importancia a la labor promocional, buscando que las informaciones lleguen a la mayor cantidad de personas posibles».

«Deberían realizarse presentaciones en las sedes universitarias.» En este planteamiento se ubica que también se ha acostumbrado al público a acercarle el teatro, sacándolo de sus sedes habituales; por eso, es significativa la formación de un público que guste de asistir al espacio teatral.

«Es una manifestación preciosa, tengo amigos actores que me inculcan el amor al teatro, lástima que asistan tan pocas personas». «Debería existir una institución de este tipo en cada municipio […]. «El consumo de teatro es instructivo y educativo, además es una forma de relajarse y compartir con amistades».

A pesar de manifestar que existe un problema promocional, los universitarios son conscientes de la magnitud y sensibilidad que convoca el arte pues muchos centran su atención en su genialidad cuando expresan:

«Pienso que el teatro es una buena opción para la cultura integral de cada persona, lo que pasa es que muchas veces no se educa con este fin, por lo que deberían empezar desde edades más tempranas para crear en cada individuo la motivación por las artes».

«Es una manifestación muy bonita que transmite muchos sentimientos, hay buenos grupos en Bayamo».

«El teatro es una manifestación artística que absorbe a todo el que lo observa por su dinamismo e interacción, en el sentido en que está siempre atemperándose a las realidades de la sociedad.»

Lo que hasta el momento pueda parecer un análisis cuantitativo nos ha llevado a evidenciar el reto que —desde el interés cultural de los jóvenes universitarios— se presenta en cuanto a la sensibilidad por el teatro; estos no asisten con regularidad, aunque son conscientes de lo interesante que es la puesta teatral; a pesar de ello, la frecuencia es poca y no siempre están interesados en moverse hacia las salas de teatro. Aunque manifiestan conocimiento y reconocimiento por el teatro, y que no lo consumen con frecuencia, argumentan su atracción por temáticas contemporáneas. El consumo de los jóvenes universitarios se da, en la mayoría de los casos, al asistir con un grupo de amigos, o interesarse al pasar por la sede teatral, es decir, que aunque asistan no lo conciben como primera opción cultural.

Lo anterior sitúa el camino hacia nuevas investigaciones y búsqueda de un público posible en la ciudad de Bayamo.

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