Beneficio acad√©mico para el debate p√ļblico

No hay nada mejor que an√°lisis y conocimientos, acompa√Īados de cr√≠tica y buenas ideas como incentivos para lograr un intercambio fruct√≠fero y enriquecedor entre las nuevas generaciones y las que le anteceden.

Con ese objetivo se desarrolla Dialogar, dialogar, un espacio que atrae a jóvenes y no tan jóvenes, y que realiza la  AHS en el Salón de Mayo del Pabellón Cuba. Allí, la diversidad de criterios matiza los diferentes temas y ámbitos de la actualidad o la historia que se analizan.  

La convocatoria para su m√°s reciente debate lanz√≥ una interrogante que atrajo a una exquisita y concurrida audiencia: ¬ŅPor qu√© cay√≥ el socialismo en Europa?

Para la ocasión, el panel estuvo integrado por una triada de lujo: el Doctor en Ciencias Económicas José Luis Rodríguez, anterior ministro de Finanzas y Precios así como de Economía y Planificación; el Doctor en Ciencias de la Comunicación Social Pedro Prada, corresponsal de guerra en Nicaragua y Angola, autor del libro Crónicas del Derrumbe Soviético; Fernando Rojas, viceministro de Cultura, investigador y escritor y fundador del espacio Dialogar, dialogar.

Desde el inicio, estuvo clara la imposibilidad de resumir un tema tan vasto en un par de horas de debate. Y, adem√°s, los panelistas no pretendieron dar lecciones ni sentencias definitivas a la pregunta. Desde la perspectiva cultural, econ√≥mica e hist√≥rica ofrecieron un an√°lisis balanceado sobre el tema y coincidieron en que debe ser mucho m√°s recurrente en el debate p√ļblico; en que, a pesar de haber a√ļn muchas lagunas, las ciencias sociales ofrecen muchas investigaciones importantes que pueden se√Īalar caminos diferentes y necesarios para enfrentar un tema tan complejo.

Dialogar, dialogar  permite el fluir de la comunicación entre generaciones, hace que la reflexión en torno a la Historia y la actualidad cubana no sea asumida como algo lejano, aburrido o demasiado teórico, sino como una necesidad, una herramienta para conocernos e interpretar el país en que vivimos.

El encuentro no fue suficiente para abarcar el difícil tema propuesto esta vez. Fue una provocación; dejó pistas, caminos, sugerencias, invitaciones y, claro, más preguntas.

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