Yuleidys González Estrada


Entrenar la mirada para la creación emancipatoria

Con la convicción de que un arte de vanguardia no lo es solo por los elementos formales que presenta sino por la conjunción de estos con un contenido socio-transformador, La Plataforma Feminista de Promoción Sociocultural “La Cuarta Lucía”, realizó el primer Taller “EmancipArte”, el cual formó parte de las actividades del verano ejecutadas por la sección de Crítica e Investigación de la filial granmense de la Asociación Hermanos Saíz.

“La Cuarta Lucía” tiene como objetivo contribuir a la descolonización cultural en la población granmense. Plataforma que se ha caracterizado por su activismo en la visibilización de creadoras y creadores de nuestra provincia; así como por el trabajo con jóvenes con vistas a formar en ellas/os una visión crítica de la producción artística que les permita identificar cuando se encuentran en presencia de una perspectiva patriarcal y, por ende, discriminatoria.

EmancipArte/ cortesía de los participantes

En ese sentido, una deuda pendiente era el intercambio con las/os artistas, especialmente, con la vanguardia artística joven; esa que está llamada a realizar las obras que deben acompañar todo este proceso de construcción de alternativas de reexitencia.

Entendemos que no basta con formar espectadoras/es avisadas/os y avezadas/os si no tenemos una obra que pueda mostrarles que existe la posibilidad de ver el mundo y de crear de otra manera. Por eso hemos querido fundar este espacio que ha iniciado como un taller pero que pretende mantenerse en el tiempo.

EmancipArte/ cortesía de los participantes

En esta ocasión, también participaron artistas de las secciones de Literatura, Música, Artes Escénicas y Audiovisuales, así como trabajadoras de la filial.

A través de las técnicas de educación popular empleadas se realizaron profundas reflexiones acerca de la cultura patriarcal y la reproducción de las múltiples violencias en las obras de arte, lo cual condujo a la reformulación de las propuestas sometidas a crítica transformando contenido y forma para lograr una perspectiva emancipatoria. Estos son pequeños pasos, aún es largo el camino, pero somos conscientes de que podemos hacer la diferencia.

EmancipArte/ cortesía de los participantes


Dúo Iris: El significado de ser martiano

Yo te convido a creerme cuando digo futuro y, cuando digo futuro, me refiero a Dayamí Pérez Sánchez y Javier López Elías, más conocidos como el Dúo Iris.

No lo digo solo por sus composiciones hermosas, sino porque son un ejemplo de que tener talento es, como dijera el maestro, “tener buen corazón”. El concurso Adolfo Guzmán les permitió entrar en los hogares de Cuba para llenar de esperanza a quienes continuamos en la lucha por un mundo mejor. Lo hicieron con una canción nacida de los latidos infinitos de quien elige el honroso compromiso de portar la estrella que ilumina y mata: “Haciendo Fe”.

Desde entonces no han parado de crear ni de llegar a nuestros hogares a través de diferentes vías. Actualmente se encuentran grabando su primer disco y, aun así, encuentran el tiempo indispensable para, desde su balcón, aligerar la pesada carga que el aislamiento social impone a sus vecinos. También tuvieron la bondad de responder, vía WhatsApp, algunas preguntas que quiero compartirles como digno homenaje al más universal de los cubanos en el aniversario 125 de su siembra en Dos Ríos.

foto de perfil de facebook del dúo iris

¿Qué lazos les unen a José Martí?

Sin dudas la obra martiana es admirable. A medida que nos adentrábamos a su pensamiento tan revolucionario para la época en que vivió nos maravillábamos mucho más. Un hombre inmortalizado en el tiempo, con un gusto exquisito para escribir, infinidad de temas abordados sobre todo lo que encierra la naturaleza humana donde prima el amor sobre todas las cosas. Nos une ese amor a Cuba como al de una madre, esa solidaridad incondicional con el que necesite, todos los buenos valores que hoy usamos en estos tiempos de crisis.

¿Qué significado tiene para ustedes ser martianos?

Ser martiano significa seguir y poner en práctica las ideas de nuestro Apóstol en cada momento de la vida, más en estos tiempos en los que debemos ser mejores seres humanos. Brindarle nuestra mano amiga a todo aquel que necesite de nosotros, es nuestra tarea fundamental. La misión internacionalista de nuestros médicos en los lugares más afectados por esta pandemia es el mejor ejemplo.

tomada del perfil de facebook del dúo iris

¿Ser martiano constituye un desafío para la juventud cubana de hoy?

Puede que para muchos sea un desafío acercarse a la obra martiana dadas las tendencias que priman en estos tiempos, que muchas veces distan del buen arte y la buena literatura. El peor enemigo de una sociedad es la ignorancia y depende del interés individual. En nuestro caso ha sido una fortuna haber conocido parte de su obra, porque es tan inmensa que nunca dejas de sorprenderte.

Desde su perspectiva ¿Cuál sería la mejor manera de rendir tributo al más universal de los cubanos en el aniversario 125 de su caída en combate?

Nuestra mejor manera de rendirle tributo a Martí es continuar sembrando en las demás personas esa curiosidad por estudiar su obra. Nuestra fortaleza es el arte, específicamente, la música, y en ella nunca faltará esa fe en el mejoramiento humano que, como él, soñamos.



Crear para reexistir: El desafío de ser martiano

A pesar de la difícil circunstancia en la que se encuentra el mundo como consecuencia de la Covid 19, mayo se nos ha venido pletórico de creatividad y solidaridad. Son muchas las personas que, desde sus hogares, han descubierto y compartido talentos que solo emergen de la bondad del corazón. Fue también este mayo donde la juventud creadora decidió no dejar caer el estandarte del amor e hizo emerger, desde la virtualidad, al festival holguinero-universal de las juventudes. Es así que nos llega Martí multiplicado en el aniversario 125 de su siembra en Dos Ríos. Nos mira, no desde el pedestal, sino ceja con ceja y nos sigue diciendo: “Crear, es la palabra de pase de esta generación”.

En medio de todo, de lo maravilloso y lo real o de lo real maravilloso, una incógnita me hinca: ¿Constituye un desafío para la juventud creadora ser martiana hoy? Pienso que sí, pues serlo significa asumir una actitud ante la vida. Y es que Martí, el ser humano, nos desafía cotidianamente a asumir el yugo o la estrella que ilumina y mata. De todas las maneras posibles nos insiste en que el problema de la independencia no es tanto el cambio de estructuras, sino el cambio de espíritu. Es así que el llamado a la creación es el llamado a romper con la subjetividad colonial a través de la construcción de reexistencia.

No siempre alcanzamos a comprender las dimensiones que alcanza este desafío hoy, cuando el tigre acecha más cercano y se disimula en el arte que consumimos o creamos. Para quienes nos asumimos martianas(os) es enorme, pues significa repensarse, confrontarse y reinventarse constantemente. Implica la difícil tarea de rebelarse ante las imposiciones de una industria cultural cada vez más misógina, racista, clasista e inhumana; una industria que nos convoca a negar el carácter socio-transformador del arte y reduce el acto de crear a la reproducción homogeneizante de los patrones ético-estéticos de los “grandes centros de poder”.

La juventud creadora que elige la estrella por sobre el yugo tiene el enorme reto de ser coherente, o al menos, de luchar por serlo, no solo resistiendo a los numerosos embates del patriarcado y el imperialismo, sino –fundamentalmente–construyendo un universo simbólico que tenga el respeto a la diversidad y a la dignidad humana como Sur. La misión no es fácil y amenaza con ser cada vez más compleja. Para cumplirla siempre tendremos ese misterio que nos acompaña.



Ser martiano es ser cubano (+ fotos)

Cada joven de Cuba ha tenido su propia forma de acercarse a la obra y el pensamiento de nuestro José Martí. No obstante, para algunos, ese acercamiento ha tenido una connotación muy especial. Tal es el caso del actor Yunior Sánchez Guerra.

Durante los últimos dos años, el actual vicepresidente de la AHS en Granma, ha tenido la oportunidad de encarnar al maestro en momentos trascendentales como el acto provincial por el aniversario de su natalicio y  la rememoración del desembarco que protagonizara por Playitas de Cajobabo junto a Máximo Gómez.

Para Yunior “más que un compromiso, es una obligación” representar a José Martí. Por ello, afirma, es una dicha encarnarlo “y lo haré hasta el final”. Estas palabras reflejan la emoción que siente cada vez ; una emoción que transmite, sin emojis, a esta investigadora devenida reportera a través del whatsapp cuando –al recordar esos momentos – refiere: “ Es un sueño y es inexplicable. Siento una energía muy fuerte desde que comienzo a maquillarme hasta que termino. Lo hago con mucho respeto y honor.”

Pero para este joven actor el vínculo con él trasciende su representación física pues considera que: “Ser martiano es ser cubano. Va más allá de los ideales de cada cual. Él está presente en nuestra bondad, en nuestra condición de cubanos dignos y agradecidos de haber nacido aquí. Revivir su historia me es necesario, tengo que estudiarlo más, pero cada vez lo siento más cerca de mí y es impactante. Creo que debemos estudiarlo más de cerca y sentirlo más humano, más cerca de nosotros”

No es casual, entonces, que en el 125 aniversario de la caída en combate del más universal de los cubanos reconozca que “nuestro actuar del día a día es el mejor tributo. La superación, el respeto, el HACER sin esperar nada a cambio puede ser la magia para que todos lo encarnemos.”

 

 

 

 



La intelectualidad joven tiene otros talentos… La inteligencia colectiva

Cuando han pasado apenas unos días de concluidas las sensacionales Romerías de Mayo del 2020 me animo a escribir estas líneas antes de que la memoria, fatalmente selectiva, me haga olvidar las emociones de estas intensas jornadas. Quiero hablar de las vivencias de esta edición del Congreso de Pensamiento y Premio “Memoria Nuestra”, pero no de la calidad de las ponencias ni de los excelentes debates que hemos estado desarrollando, sino de cómo nos hicimos visibles en medio de la explosión de mensajes que resaltaban otros aspectos de las Romerías más dúctiles a las redes sociales como lo son la música, el teatro y los audiovisuales.

¿Qué pasó? ¿Cómo pudieron lograr situarse en imágenes en el contexto virtual y en los medios tradicionales? Se preguntan algunos. La respuesta no es sencilla, pero es fácil. No somos intelectuales de escritorio, comprendemos la importancia de nuestro mensaje, tenemos otros talentos además de los de investigar, escribir, dar conferencias; confiamos en la inteligencia colectiva y… trabajamos en equipo.

Muchas veces, cuando se piensa en los jóvenes investigadores, prima esa representación social que nos sitúa solo en el último rol y se olvida que, además de esa condición, ostentamos la de jóvenes y la de creadores. De ahí que muchos puedan sorprender con talentos para la composición audiovisual, el diseño…; todas herramientas útiles para trazar una estrategia de comunicación que, desde nuestros propios recursos, saque a la luz nuestros espacios y nuestro pensamiento.

Esos talentos se pusieron en función para hacer un Memoria Nuestra sin precedentes. La AHS nos dio el pie forzado al convocarnos a desarrollar el habitual debate de las ponencias a través de un grupo de Whatsapp. Todos acudimos a la cita no solo con nuestros resultados investigativos sino también con el ímpetu de crear y de hacer visible al mundo lo que allí estaba sucediendo. Fue así como fueron apareciendo los posters, los artículos periodísticos, las entrevistas en la televisión nacional a participantes del grupo y otros elementos que conformaron nuestra estrategia comunicativa.

De esta experiencia que he reflejado muy sucintamente derivan varios aprendizajes que bien pudieran ser tenidos en cuenta para la próxima edición. En primer lugar, existe una comunidad nuestromemoriana. Por tanto, es posible la realización de un congreso producido desde los saberes y talentos de sus participantes. Segundo, tenemos un universo simbólico que nos permite colocarnos en imágenes en todas las plataformas comunicativas y tercero, pero no menos importante, la virtualidad es un espacio en el que hemos comenzado a allanar el camino. No debemos perder los pasos que hemos avanzado.



El arte como trinchera: Provocaciones para crear

Creo que hablar del compromiso social es algo muy personal pues depende de la posición que cada una y cada uno asume respecto a los fenómenos y procesos que se desarrollan en la sociedad. Es por ello, que prefiero referirme a la función social de las y los artistas de este país; función que –como bien expone Yailén– es considerada como algo banal y superfluo por muchas personas que no reconocen el papel socio-transformador que cada artista e intelectual, desde su campo de acción, debe cumplir.

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