Yorisel Andino Castillo


El mundo de Daniela: boleto de ida

A sus tres a√Īos la mir√© como si no hubiese salido de mis entra√Īas. ¬Ņ‚ÄúTal vez‚ÄĚ y ‚ÄúQuiz√°s‚ÄĚ son hermanos? Pasaron algunos segundos antes de que lograra reponerme. Casi de inmediato me vi envuelta en una explicaci√≥n sobre sin√≥nimos que en verdad no s√© si fue acertada. A partir de entonces los retos se multiplican a diario. Todo alrededor de ella despierta curiosidad. Los d√≠as, todas las cosas y las palabras entre juegos y verdades se antojan laberintos. Ante m√≠ hasta el aire, como entonces a Teresa, tambi√©n me parece nuevo. Por eso El mundo de Daniela resulta espejo que comparto. Lo le√≠ en su primer nacimiento por Ediciones Santiago, y a√Īos despu√©s de la mano de la Editorial Oriente (2018) y junto a mi Adriana fue que, en verdad, hall√© el reflejo.

Desde su colecci√≥n de poes√≠a Ala y Espuela, la Editorial Oriente personaliz√≥ el primero de los libros que Teresa Melo escribi√≥ para los ni√Īos, por el que mereci√≥ el premio La rosa blanca. Este es un volumen de indagaciones sobre asuntos sencillos y complejos de la existencia, de esos que tambi√©n agradece descubrir el adulto lector. Estas p√°ginas no solo hurgan en las interrogantes de las que dispone el universo de quienes en a√Īos crecen. Si bien por la estructura literaria estos textos clasifican como poes√≠a, sus esencias son relatos en los que la vida se personaliza y en los que en cada planta del jard√≠n, gatos y perros, floreros, retratos, juguetes y vestidos crecen aprendizajes,¬† recuerdos y porvenir.

El apartado El mundo de Ellas ofrece un paisaje de letras e im√°genes que bien invita a la estancia. La edici√≥n descansa en el estilo de Rosana Mena. Sergio Rodr√≠guez tuvo a su cargo el dise√Īo de una cubierta que desde la mesura de la graf√≠a y los tonos al uso resume las esencias literarias. Las ilustraciones a cada una de las interrogantes y sapiencias de Daniela tuvieron para s√≠ la segunda ocasi√≥n de la artista argentina Mariela de la Puebla, quien realiz√≥ unas completamente nuevas para este ‚Äúmundo‚ÄĚ.

Abel Prieto dijo en su dibujo-pr√≥logo El lobo de los cuentos: ‚ÄúEstos poemas son demasiado bellos y demasiado tiernos y delicados y respiran por s√≠ mismos de un modo demasiado limpio y aut√©ntico y hay demasiada luz de la buena en este libro para venir yo con un l√°piz a llenarlo groseramente de monstruos, que son, realmente, mi especialidad. (‚Ķ) es por eso que aqu√≠ aparece alguien que asoma brevemente su hocico en el poema Mentiras y verdades (‚Ķ). Ah√≠ lo tienes: lo pint√© lo m√°s lindo que pude, con una flor y un elegante pul√≥ver, incluso, para dulcificarlo‚ÄĚ.

En el apartado Mi deseo la autora confiesa que este libro le ha sido dictado por Daniela, escrito con algunas de las frases con que su hija de tres a√Īos le hablaba. Solo discrepo en algo, Teresa, estos poemas no son peque√Īos.¬† Tal vez¬† en su estructura lo parezcan, pero sus respuestas al interior del ser humano alcanzan lo contrario.¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†

¬ŅAlguno de ustedes olvid√≥ c√≥mo era ser ni√Īo? ¬ŅAlguno abandon√≥ el h√°bito de las preguntas? Los hallazgos se componen de ellas, por eso Daniela hurga a su alrededor. Las fotos muestran sitios y personas desconocidas, un antes donde no est√°s pero contiene las esencias de lo que eres hoy: ‚ÄúYo las miro una a una/ con atenci√≥n/ y a mam√° le pregunto: / ¬Ņd√≥nde estoy yo?‚ÄĚ. Lo confieso, para m√≠ la parte m√°s divertida no son esas interrogantes, porque de alguna manera sabemos que en cualquier momento nos emplazar√°n. En este juego lo risible casi siempre son nuestras respuestas para explicarles, por ejemplo, c√≥mo llegaron ellos al vientre materno. Hay quien incluso desplaza las respuestas a otro adulto, y a quien le falla la voz o lo aplaza. Pero es en vano, quien busca tambi√©n tiene hip√≥tesis y no cesar√° hasta encontrar tu palabra.

‚ÄúMi primera palabra fue pap√°. / Pero √©l no est√°‚ÄĚ. La vida es tan plural como quienes la habitan. Este libro nos introduce en un escenario donde los modelos de familia son dis√≠miles y v√°lidos. Palabra nos remite a un modelo fuera del cl√°sico ‚ÄúMam√°, Pap√° y Nen√©‚ÄĚ, para presentarnos la maternidad independiente como un camino donde tambi√©n es posible la realizaci√≥n del hogar. La figura paterna es un personaje cuya presencia se reitera desde los silencios en cada una de estas p√°ginas. Sin embargo, es un planteamiento sereno, no hay una visi√≥n traum√°tica en esta verdad. La protagonista comparte el disfrute de su vida infantil¬† a trav√©s de los espacios de la casa y el entorno, y a partir de¬† los roles maternos que¬† de forma inevitable y feliz se pluralizan: ‚ÄúCon ella voy al patio/ a ver la tierra,/ nos mojamos las manos/ de lluvia fresca. Con ella voy al parque; / sobre la arena/ en el columpio rojo/ me balancea./ Ella tiene tesoros:/ libros, flores, botones/ y hace letras‚ÄĚ.

ilustración del libro

El patio hogare√Īo es muchas veces centro del universo madre-hija. En el apartado Como el mundo, cada elemento de la naturaleza cobra realce. Las flores, los colores, las hormigas, las plantas, los zunzunes y la tierra crecen en la inmensidad del entorno familiar como s√≠mbolo de amor. El patio es espacio de esta intimidad madre-hija, donde cada elemento se antoja tierra f√©rtil para el crecimiento humano: ‚ÄúEl patio de mi casa/ como el mundo es:/ yerbas buenas/ yerbas malas/ que las manos de mam√°/ separan.

¬ŅSienten los ladridos, el maullar de un gato? ¬ŅAlguna travesura de mascota interviene su lectura? Yo los percibo, acaricio sus orejas y con la ilusi√≥n los alimento. Recuento todas cuantas han pasado por mi historia. Colecciono en la memoria las miradas de mis perros y los gatos que aunque no busqu√©, tambi√©n comieron en mi casa. Porque ellos en esta entrega literaria cobran vida.

El poema de mi gato es una reflexi√≥n sobre la ruptura de prejuicios por cualquier diferencia. El color del gato es met√°fora para que entendamos: ‚ÄúYo le explico bien despacio/ que no importa cu√°l color/ tenga su pelo sedoso:/ basta con que est√© orgulloso/ de lo que ser le toc√≥‚ÄĚ.

Dina, es el nombre de la perra que recibi√≥ la ni√Īa¬† como regalo de una amiga y crece junto a ella, y adem√°s convive con el gato rojo-amarillo. Estos poemas presentan el amor hacia las mascotas y los afectos que estas brindan a las personas: ‚Äúes mi perra, me quiere/ como debieran quererse/ los  Ĺhumanos ľ‚ÄĚ.

ilustración del libro

Un personaje habita muchos de los cuentos cl√°sicos de la literatura universal. ¬ŅAcaso ser√° el mundo como la literatura?¬† Mentiras y verdades retoma al lobo como protagonista¬† de la cadena alimenticia que generan las diferencias: ‚Äúla salamandra comi√≥/ a la mariposa,/ el gato a unos ratones./ Unos a otros comidos y tragados‚ÄĚ.

Sensible resulta la po√©tica que entra√Īa el apartado Jugando con mi primo. Sus palabras desaf√≠an la divisi√≥n de juegos y juguetes seg√ļn las construcciones y roles de g√©nero. Desde hace cientos de a√Īos el mundo norma lo que seg√ļn, rosados o azules hayamos nacido, nos toca ma√Īana, y en recreo lo¬† eterniza desde el hoy. Para las ni√Īas llegan los juegos de cocina, peluches y enfermera; para ellos los aviones, carros, soldados, espadas y pistolas. Para todos, un universo de estereotipos. Si se eliminaran las diferencias en los juegos se acortar√≠an muchas distancias en la adultez: ‚ÄúSi yo juego a las espadas/ cruzando brillo con brillo/ no me parece que el juego/ vaya a cambiarme el vestido‚ÄĚ.

En el televisor se descubre un mundo que va entre las fantas√≠as de un dibujo animado, hasta llegar al desconcierto que traen im√°genes de la guerra para un ni√Īo: ‚ÄúY luego veo las llamas,/ gente que corre entre ella,/ un ni√Īo llora y me dicen: es la guerra‚ÄĚ. ‚ÄúPrefiero poner entonces/ ante fuegos y tristeza/ ronda de ni√Īos y ni√Īas/ jugando a la rueda rueda‚ÄĚ.

L√≥gica comprende otra de las conversaciones hija-madre que a lo largo de estas p√°ginas se descorren ante el lector. En casa todo adquiere un sentido sagrado, un mant√©ngase alejado del alcance de los ni√Īos. Las formas, materias y colores invitan al tacto pero todo tiene accesos prohibidos: ‚Äú-¬ŅY la luna, mam√°?/ -No se puede tocar‚Ķ/ -Es de cristal?‚ÄĚ. ¬†La soluci√≥n literaria me parece uno de los mejores momentos en que el humor aparece en el volumen con la sutileza que caracteriza a la Melo. ¬†

Siento particular predilecci√≥n por la lectura de Los Mayores. Vuelvo a √©l¬† lo mismo que maquillaje por rectificar ante el espejo. El prospecto de defectos del universo adulto es extenso y camale√≥nico seg√ļn indiquen las circunstancias que creemos maniobra: ‚ÄúMi mam√° es como una ni√Īa/ que habr√≠a que rega√Īar:/ fuma y fuma sin parar‚ÄĚ.¬† ‚ÄúEn una mano la pluma/ en la otra mano el cigarro,/ pero si mojo mis pies/ me pronostica un catarro‚ÄĚ.¬† ‚ÄúA las personas mayores/ no las puedo comprender,/ hablan y hablan pero hacen/ lo que yo no debo hacer‚ÄĚ.

El orbe de las protagonistas alcanza otros entra√Īables v√≠nculos familiares que van de las presencias a las ausencias, de la alegr√≠a de la vida a las inc√≥gnitas de la muerte. El apartado Mi t√≠a Alina le canta a Daniela, pues una figura compinche que le acompa√Īa con sonrisas y rega√Īos. Lee los cuentos como muestra del importante v√≠nculo afectivo que puede existir en estas relaciones parentales.

ilustración del libro

Todo t√≠tulo infantil que se honre tiene un Tesoro. Tambi√©n Daniela y Teresa focalizan el personaje de la abuela en el universo familiar y en el domicilio afectivo de la mayor√≠a de los ni√Īos. Los cuartos de las abuelas resultan islas √°vidas por la navegaci√≥n de esos piratas. Un broche o bot√≥n, una postal, fotos, collares y alfileres, para ellos todo resulta una cartograf√≠a: ‚ÄúEn el cuarto de mi abuela/ hay tesoros escondidos/ en los bolsos y carteras,/ en gavetas y vestidos(‚Ķ)‚ÄĚ. ‚ÄúY hay un tesoro m√°s grande/ cuando ella en su cuarto est√°:/ mi abuela joven, hermosa,/ siempre m√≠a, siempre m√°s‚ÄĚ.

La muerte es un tema tab√ļ en casi todos los hogares con ni√Īos. Varios autores en la actualidad visualizan el t√≥pico desde la literatura cubana para infantes. De las tristezas indaga en las ausencias tras la partida f√≠sica de alg√ļn familiar y en la sabidur√≠a de los ni√Īos para encontrar respuestas en las evasiones y silencios de los adultos: ‚ÄúEn el cuadro est√° mi abuelo./ Pregunto d√≥nde est√°/ y me dicen:  Ĺno est√° ľ/ o  Ĺest√° en otro lugar Ĺ./Y nadie dice m√°s./ Pero mam√° lo mira/ cuando nadie la ve/ y los ojos le brillan,/ est√° triste, lo s√©. (‚Ķ)‚ÄĚ. ‚ÄúPero la tristeza por el abuelo es otra./ Yo le digo:  ľno te preocupes, mami,/ donde √©l est√°,/ est√° mi perro Gitano/ que yo creo que se muri√≥ Ĺ‚ÄĚ.

¬ŅQu√© ni√Īo no tiene jardines de palabra?, unas con posibilidades de florecer, otras, con derecho a la poda. Noel, el de los jardines toma la palabra como plataforma de valores: ‚ÄúAlgunos de estos jardines/ parecen dar flores raras,/ pero ir√°s aprendiendo/ en poemas y palabras/ c√≥mo nombrar sentimientos/ y c√≥mo mover monta√Īas/ con la magia de las letras:/ vida y canto, fuego y alas‚ÄĚ.

¬†‚Äú-¬ŅPor qu√© no cambiamos tu cabeza y la m√≠a?/ -Porque la tuya es nueva, ni√Īa m√≠a‚ÄĚ. Cabeza nueva es otro de los pasajes estelares para una buena carcajada. Quienes crecen te interpelan a cualquier hora y lugar con escenas que semejan la ciencia ficci√≥n. El cuerpo es nuestra primera casa, por eso sobre su anatom√≠a y funciones a diario y por a√Īos llueven las indagaciones. Lo dif√≠cil son las respuestas.

Sue√Īos posibles para so√Īar regala el Dibujo m√°s hermoso que haya hecho Teresa Melo tal vez en su literaria vida: ‚ÄúPondr√© a Daniela en el dibujo,/ en cada mano lleva un color./ ¬ŅNo la conoces dentro del mundo?/ Ella soy yo‚ÄĚ.

El mundo de‚Ķ es de todo aquel que pueda desandarle con su lectura. Daniela es la protagonista y como uno de los poemas, Gu√≠a de viaje que invita al universo compartido de la literatura. Transcurrieron varios a√Īos desde que Teresa y ella comenzaran este descubrimiento por un ‚Äúnuevo mundo‚ÄĚ. Ya Daniela es una inteligente y hermosa joven, creo que a la madre se le cumplieron con creces sus deseos de entonces: ‚ÄúComo para ella el mundo es todo nuevo, acabado de estrenar digamos, yo tambi√©n trato de verlo as√≠, para que ella, adem√°s de ser mi hija quiera ser mi amiga‚ÄĚ.



Aquiles Jorge: conversación con un rockero mambí

tomado del perfil de facebook de aquiles jorge

Aquiles Jorge Rabaud es un creador inquieto. Guitarrista concertista de formaci√≥n asume diversos conceptos en su quehacer. Quienes siguen sus presentaciones en la santiaguera urbe son testigos de las presentaciones a guitarra cl√°sica que de conciertos rockeros acompa√Īado por alg√ļn formato para la ocasi√≥n. Gusta tambi√©n de aliarse a j√≥venes cantautores, artistas de la pl√°stica, poetas, actores y hasta historiadores.

Su visi√≥n como creador comienza por su instrumento y pasea otros intereses como la promoci√≥n de la historia y la cultura del territorio, la protecci√≥n medioambiental con el Bridge Proyect y la integraci√≥n con varias expresiones art√≠sticas. Como compositor atesora piezas para m√ļsica incidental y varias para guitarra de concierto. Ha escrito para documentales, videos, reportajes y dos pel√≠culas. Es fundador de la AHS y el Proyecto Nacional de la misma. Su obra le mereci√≥ galard√≥n en el Festival Los D√≠as de la M√ļsica en La Habana, Premio Caracol, y lauros por su m√ļsica para teatro entre otros.

Aquiles Jorge se reta a sí mismo en cada una de sus presentaciones que son de las más asiduas en la ciudad. Contra los apremios del hoy mantiene su hacer lo mismo que mambí contemporáneo. Es de esas personas que admiro y decidí esta vez el café virtual con él.

Tienes una formación académica como guitarrista concertista. Tus estudios acontecen entre el Conservatorio Esteban Salas y en Instituciones de La Habana con prestigiosos maestros. Háblame de tus procesos en el estudio del instrumento.

Comenc√© el estudio de las Artes Pl√°sticas en la Academia Hermanos Tejada y despu√©s cambi√© para la m√ļsica por mi amor a los Beatles y Paco de Luc√≠a. Matricul√© en el Conservatorio Esteban Salas en la especialidad de guitarra. Obtuve varios premios provinciales en las ediciones del concurso Amadeo Rold√°n hasta que con el premio nacional obtengo la beca en la Escuela Nacional de Artes en la capital. All√≠ tuve la oportunidad de tener como pedagogos a Martha Cuervo, Victor Pellegrini y Aldo Rodr√≠guez, adem√°s de las clases magistrales de destacados maestros como Leo Brouwer, Alirio D√≠az, Robert Aussell, Costas Cotsiolis entre otros.

De mis estudios en Santiago destaco la influencia de mis profesores Fernando López Bello, Francisco Rosa y Pedro Rodríguez en especial, quien me estimuló al virtuosismo técnico, típico en los adolescentes. El maestro Pedro me mostró la obra de Tárrega, Albéniz, Falla, Villalobos, en adelanto a mi nivel en ese momento.

Hay en ti una vocaci√≥n pedag√≥gica que se encauza en tu experiencia docente en la Escuela de M√ļsica Laureano Fuentes, y tambi√©n en cada clase did√°ctica o taller que haces de cada una de tus interpretaciones. ¬ŅDe d√≥nde te llega esta necesidad de trasmisi√≥n del conocimiento?

Al tener la oportunidad de acceder a tan buenos maestros se impregn√≥ en m√≠ el don de la pedagog√≠a. A√Īos m√°s tarde descubr√≠ la obra de Jos√© Mart√≠, m√°s all√° de las t√≠midas clases escolares. En apariencias no tiene relaci√≥n con la pedagog√≠a de la m√ļsica, pero el pensamiento de los genios es aplicable a todos los oficios y profesiones en la vida.

Me percat√© que mediante explicaciones y el ofrecimiento de sencillos datos de autores y piezas en mis presentaciones despertaba la curiosidad de la audiencia, quienes manifiestan inter√©s por los temas despu√©s de cada concierto. Esto conlleva una duplicidad en el estudio pero proporciona mucha felicidad en mi carrera; tambi√©n genera pol√©mica ante detractores, los menos, al brindar informaci√≥n que no aparece a simple vista. Los conocimientos los adquiero tras arduas investigaciones o por fuentes orales a trav√©s de historiadores, pedagogos y m√ļsicos.

tomada del perfil de facebook de aquiles jorge

¬ŅQu√© fueron el grupo Calib√°n y Teatro Danza del Caribe en tu trayectoria profesional?

Las Artes Esc√©nicas fueron el escal√≥n para alcanzar el desarrollo art√≠stico que va m√°s all√° de ser m√ļsico. Significaron la oportunidad de componer m√ļsica para teatro, danza y ballet. Nunca lo hab√≠a hecho, pero la gu√≠a de Norah Hamze y Eduardo Rivero me enfocaron de tal manera que todo fluy√≥ como si hubiese tenido estudios de composici√≥n, cuando solo lo hago de forma intuitiva, sin reglas ni conocimientos t√©cnicos que a veces no te permiten desarrollar el arte al estar sometido a c√°nones estrictos.

En otros casos se convierte en falta de originalidad al perder la autenticidad y ser parte de una especie de mimetismo sonoro, como el que sucede en la actualidad, que no se puede identificar quién toca, canta o pinta, porque todo es muy parecido o igual.

Hay en tu obra una especie de duelo entre tus facetas como concertista y m√ļsicas de otros g√©neros o corrientes alternativas como el rock y la fusi√≥n. ¬ŅC√≥mo haces para que convivan en el diario quehacer diferentes intereses y ser pr√≥digo en tus creaciones?

Creo que la escucha de g√©neros tan diversos, que van desde la m√ļsica cl√°sica, folcl√≥rica, flamenco y m√ļsica ex√≥tica de todo el mundo cre√≥ un universo sonoro muy ecl√©ctico dentro de m√≠ que a veces es incomprendido por algunos que no est√°n abiertos a nuevas formas de expresi√≥n y preguntan: ‚Äú¬Ņpero eso qu√© es, cl√°sico, concertante, rock?‚ÄĚ Yo les respondo: ‚ÄúMi m√ļsica‚ÄĚ.

La improvisaci√≥n es gran parte de mi obra, la que m√°s disfruto. El hecho de desarrollar un tema, lo hac√≠a Bach, Mozart, Beethoven, Liszt, todos los grandes y son ellos a quienes yo miro. Voy al original siempre, la base, los primeros. Muchas veces me ha sucedido que al decir ‚Äúvoy a improvisar‚ÄĚ en TV, Salas de Conciertos, Actos, ¬°se horrorizan! Entonces invento un t√≠tulo al momento para que no se asusten cuando en realidad estoy improvisando. La obra es ef√≠mera, no existe y es irrepetible. Eso es lo que m√°s me gusta.

tomada del perfil de facebook de aquiles jorge

Escucho toda la m√ļsica del mundo que cae en mis manos y despu√©s de tantos a√Īos uno desarrolla cierto nivel t√©cnico que te permite el salto de un g√©nero a otro, lo que implica cambios en la t√©cnica del instrumento o el propio instrumento en s√≠, como es el caso de la guitarra el√©ctrica, el bajo, la guitarra de doce cuerdas, guitarra Folk y la cl√°sica, la mandolina entre otros.

La guitarra el√©ctrica por ejemplo tiene muchas formas de ejecutarse en dependencia del g√©nero que toques. El Blues requiere t√©cnica primitiva. El sonido debe ser muy org√°nico y la forma de agarre de la p√ļa tambi√©n, incluso provocando la suciedad de la interpretaci√≥n porque al hacerlo surten efectos sonoros con ambas manos que son caracter√≠sticos del g√©nero. Recuerda que surgi√≥ de personas sufridas, explotadas, sin ninguna preparaci√≥n y esto es lo que le da el verdadero toque o ‚ÄúGroove‚ÄĚ al Blues. Si lo tocas limpio y bonito no saldr√°, no tendr√° sabor.

Otro caso es el Hard Rock y Heavy Metal. El primero es un poco más desarrollado pero todavía conserva la esencia de la escala petatónica, lo primitivo y la escala. El Heavy Metal requiere de virtuosismo total en la ejecución y el dominio de más escalas, la articulación del fraseo y el uso de nuevas técnicas como el Tapping o Hammer, que requiere de ambas manos como si fuese un piano la guitarra, además de la forma de percutir las cuerdas en el diapasón de la guitarra.

El flamenco aunque se interpreta con la guitarra ac√ļstica muy parecida a la cl√°sica, no es lo mismo, la posici√≥n de la mano derecha, el dedo pulgar, el limado de las u√Īas, la articulaci√≥n del fraseo si improvisas y las guitarra no es igual a la cl√°sica. Se usan, maderas y dise√Īos diferentes y eso contribuye a que suene realmente flamenco. Entre otros g√©neros me gusta la m√ļsica hind√ļ que tambi√©n hay que tocarla con t√©cnica muy particular, tirando los dedos de la mano derecha como si fuese un citar, adem√°s de las escalas que te dan la sonoridad requerida. La Guitarra cl√°sica es muy sofisticada desde el correcto limado de u√Īas, la t√©cnica, el respeto a los diferentes per√≠odos, estilos, a la partitura y la intenci√≥n del autor.

En una ciudad tan caribe√Īa y defensora de la ‚Äútradici√≥n‚ÄĚ, ¬Ņcu√°ndo aflor√≥ en ti el inter√©s por la creaci√≥n rockera y la m√ļsica alternativa?

(Risas) Es complicado porque debo caer en la ‚Äúotrora ilegalidad‚ÄĚ para responderte, pero lo har√© porque son otros los tiempos y es parte de mi vida, adem√°s, los detractores TODOS est√°n fuera del pa√≠s. Los que me llevaban a la direcci√≥n de la escuela y me condenaron. ¬°Ya pas√≥, Gracias a Dios! Mira, la primera vez que escuch√© una guitarra el√©ctrica, ‚Äúme electriz√≥‚ÄĚ, nunca mejor dicho. No sab√≠a qu√© era ni c√≥mo se llamaba aquello. Era un ni√Īo. Lo que s√≠ ten√≠a claro es que no quer√≠a ser como los m√ļsicos que ve√≠a en la TV. No eran un paradigma para m√≠ y esto me trajo muchos problemas.

Viv√≠a pegado a la radio extrajera todas las noches en los a√Īos 70‚Äô y al programa ‚ÄúPerspectiva‚ÄĚ de Radio Progreso escrito y conducido por Jorge G√≥mez. Ah√≠ comprend√≠ de qu√© se trataba todo, c√≥mo aportaron no solo a la m√ļsica sino al Arte Eterno, la Cultura Universal y a cambiar la sociedad y el modo de pensar siempre de forma positiva. Muy lejos a lo que muchos pensaban, no estaba re√Īido mi amor patrio con mi gusto est√©tico. Luego qued√≥ demostrado hasta hoy. Me qued√© en Cuba. Ese ha sido mi mayor ‚ÄúActo de Rebeld√≠a‚ÄĚ. Gracias a Dios ya nadie me cuestiona por mi estilo de rockero, motorista hippie con calaveras (Risas). Lo que agradezco mucho.

Cuéntame de los proyectos musicales conque a lo largo de tu carrera has dado vida a estas musicalidades otras.

De Proyectos tendr√© que simplificar pues son muchos. El m√°s querido por m√≠ se remonta al a√Īo 2006 cuyo estreno acaeci√≥ al a√Īo siguiente con el auspicio de la Alianza Francesa, Las Artes Esc√©nicas y las Artes Pl√°sticas. Fue la primera vez que se hizo un concierto audiovisual de esa manera, que result√≥ de la combinaci√≥n de las pinturas animadas por computados, de los pintores impresionistas en proyecci√≥n en grandes pantallas en sincron√≠a con mi m√ļsica en vivo. C√°maras ocultas detr√°s del escenario, efectos especiales sobre pantallas alternativas hicieron de este espect√°culo algo muy novedoso para la √©poca. Se llam√≥ ‚ÄúAQU√ć‚ĶLES PEINTRES IMPRESSIONISTES‚ÄĚ.

Otros importantes han sido ‚ÄúThe Bridge Project‚ÄĚ con prestigiosos m√ļsicos norteamericanos y cubanos por la hermandad entre nuestros pueblos y el medio ambiente. Mi Banda Fantasy con m√ļsicos de Canad√° est√° en pleno desarrollo. Antes de fin de a√Īo debe ver la luz nuestro CD.

‚ÄúConciertos Martianos de Luz‚ÄĚ es otro proyecto √ļnico en Cuba, pues se realiz√≥ por todo el pa√≠s con la exhibici√≥n de objetos de alto valor hist√≥rico junto con mi concierto, donde yo intercambiaba con el p√ļblico y les ilustraba acerca de la historia de Cuba. Tuve el privilegio de tener una Gira Nacional con √©ste.

tomada del perfil de facebook de aquiles jorge

¬ŅCrees que tu pluralidad musical ha limitado la visi√≥n que tienen otros m√ļsicos de academia acerca del alcance o ‚Äúseriedad‚ÄĚ de tu trabajo como concertista?

Definitivamente s√≠, porque ellos est√°n en una especie de burbuja y no ampl√≠an su horizonte. En el mundo es m√°s reconocido quien muestra creatividad y originalidad. ¬ŅTe imaginas?, hoy no hubiese muchos artistas¬† por las mentes estrechas de otros.

Hay un concierto que considero muy importante incluso en la dinámica artística de la ciudad, el programa de rock sinfónico junto a la Orquesta Sinfónica de Oriente en junio de 2019.

S√≠. Ese marc√≥ mi quehacer porque era mi Proyecto con toda la m√ļsica original, pero ya en 2003 yo hab√≠a ofrecido el primer concierto de Rock Sinf√≥nico con la Orquesta Sinf√≥nica de Oriente, en Sala Dolores, tocando la guitarra cl√°sica y la el√©ctrica con la obra de The Beatles.

Recuerdo que se agotaron las capacidades y hubo que sacar los taburetes de ensayos y colocarlos en los pasillos de la Sala, también se agotaron los talonarios de tickets y tuvieron que dejar pasar a las personas libremente. Nunca lo olvidaré. He sido privilegiado.

¬ŅC√≥mo se traduce la vocaci√≥n Martiana-Mace√≠sta en tu creaci√≥n?

Esto acontece a partir de la necesidad de crear obras musicales instrumentales originales que describan hechos hist√≥ricos, que en ocasiones lo hac√≠an los trovadores. Es de vital importancia porque tengo que ser cre√≠ble ante un auditorio al que le cuentas una historia que debe reflejarse en la m√ļsica y yo no s√© cantar, no tengo ese don, entonces la es guitarra la protagonista junto con las an√©cdotas.

Hay un hecho que distingue tu carrera y que trasciende la ejecución musical, y es tu permanente labor como promotor de los valores de la cultura cubana y esencias de la Patria. Repasemos algunas etapas.

Como te expres√© antes, no est√° re√Īido mi gusto est√©tico y la imagen con mi amor patrio. Tal vez est√© avalado por mi sangre mambisa y la participaci√≥n de mis antepasados en todas las Gestas hist√≥ricas en Cuba. Desde las Tres Guerras de Independencia hasta la Juventud del Centenario. Fuimos Mambises, Rebeldes y Clandestinos, orgullo para m√≠.

La Pe√Īa Mambisa, en la sede del antiguo ayuntamiento, fue el m√°s alto honor que me ha hecho la ciudad al seleccionarme para que este emblem√°tico edificio fuese la sede de mi actividad art√≠stica.



Mi nombre es Martina, ¬Ņy el tuyo?

La Sala Mamb√≠, sede del Gui√Īol Santiago es una de las instituciones culturales emblem√°ticas en Santiago de Cuba. Atesora toda una tradici√≥n que por d√©cadas construy√≥ el teatro para ni√Īos en esta ciudad a la gu√≠a de Rafael Mel√©ndez Duany. Aunque hoy la instituci√≥n de referencia¬† se desmembr√≥ en dos agrupaciones, los conceptos han de mirarse siempre en la reserva que les antecede para que las actuales generaciones de infantes tengan acceso a lo m√°s valioso de su historia y actualidad.

Desde que Adriana tiene tres a√Īos hemos asistido a todas las puestas en la Sala¬† Mamb√≠. La verdad es que como a otros santiagueros me preocup√≥ cierta penumbra que por un tiempo observ√© en varios sentidos. Primero que nada lastimaba la escasa asistencia de p√ļblico a las presentaciones. Ya s√© que la crisis de audiencias afecta la vida institucional hoy, que entre otras much√≠simas causas profundas, tienen un clip en el abuso de las tecnolog√≠as que sumen a algunas familias en burbujas ‚Äúdesconectadas‚ÄĚ de la realidad out-line.

fotos tomadas durante la obra

Ese distanciamiento entre el p√ļblico ideal y la Sala teatral tambi√©n ocasiona la p√©rdida de normas de comportamientos y apreciaci√≥n en los primeros, quienes a√ļn en el transcurso de la obra no logran desprenderse de sus tel√©fonos, jabitas y meriendas. Pero el Gui√Īol siempre fue y ha de ser promotor de valores culturales y centro de formaci√≥n de valores est√©ticos y espirituales.¬† Tambi√©n me coloc√≥ en alerta la reiteraci√≥n de escasas piezas en cartelera, no siempre con la m√°s oportuna concepci√≥n art√≠stica.

Mas algunas de mis desazones se atenuaron con la esperanza que coloc√≥ el estreno en agosto de 2019 de la obra Mi nombre es Martina. ¬ŅLos motivos? Pues una escenograf√≠a plena de buen gusto en coherencia con el argumento y la puesta en s√≠. A eso se entretejen la acertada adaptaci√≥n del original en una versi√≥n contextualizada en cualquier lugar de Cuba o el Caribe, y que en lo personal me situ√≥ en un bichindario santiaguero. Las casas, con sus tejas criollas recrean el entorno al estilo arquitect√≥nico de nuestras ciudades, especialmente √©sta del oriente cubano que habito. La distribuci√≥n de cada elemento en escena resulta adem√°s de agradable, oportuno en los usos de sus escenas.¬† La m√ļsica combina las piezas en audio con las interpretaciones cantadas del elenco actoral. Lo que se escucha es festivo en una fusi√≥n de¬† ritmos cubanos desde arreglos contempor√°neos.

foto tomada durante la presentación de la obra

El Proyecto Campanadas, casi un a√Īo despu√©s tiene la dicha de reponer la puesta justo cuando la Sala Mamb√≠ acaba de ser remozada para el disfrute de las agrupaciones teatrales y la familia cubana. Sobre el texto La cucarachita Martina,¬† de Manuel Mor√°n, Jorge Socarr√°s presenta esta versi√≥n bajo su propia direcci√≥n art√≠stica y la general de Liorge Reyes.

La trama acontece en el bichindario. Sus habitantes son una nueva cucarachita Martina junto a su alter ego Martina, personaje que interpreta una actriz como mediadora del conflicto, en interacción con los títeres. Un gallo vanidoso, un perro haragán, el gato de poca higiene y el ratón Pérez integran la lista de pretendientes. Otros compinches de la cucarachita habitan cada una de las escenas. Los actores cohabitan con la manipulación de títeres en el retablo a lo largo de la historia.

Desde un lenguaje asequible para todos, la versi√≥n actualiza conceptos como el amor y la convivencia en tiempos de equiparaci√≥n de g√©neros, o al menos el intento. Con una propuesta din√°mica y sensible, aflora en las tablas el cuestionamiento a la desigualdad dom√©stica, el machismo, el sometimiento femenino o el egocentrismo. Los actores interact√ļan a ratos con los asistentes en el af√°n de educarlos en una necesaria visi√≥n que movilice al cambio desde edades tempranas. Martina, la cucarachita, no se amedrenta ante las decepciones y se reh√ļsa a las propuestas de sometimiento de los pretendientes que en pasarela van a la conquista. Es esta una cucaracha emancipada, cuya felicidad trasciende los motivos matrimoniales. No obstante el rat√≥n P√©rez har√° valer el peso de su protag√≥nico en la historia y ser√° el causante de la celebraci√≥n final.

Estamos ante una puesta que moviliza a las palmas, los pies y el pensamiento. Si ud es el adulto, seguramente cuestionará razones de su existencia cotidiana. La primera ocasión en que Adriana y yo la presenciamos, me sumergí en una profunda conmoción. Aquel sábado el regalo  fue más bien para mí. Salimos y ella con su ternura agarraba mi mano hacia la calle segura de los buenos afectos.

Ahora que repetimos la experiencia, ella me ofreci√≥ su criterio de experta, ¬Ņqui√©n mejor?, y yo me dispuse a la tecla.



En el carrusel de Rubén

Un mililitro conceptual

Hace a√Īos me deb√≠a esta conversaci√≥n, de esos regalos que uno decide hacerse. Con asiduidad coincidimos en espacios socioculturales de la ciudad y nos profesamos una mutua estima a nuestros quehaceres profesionales. Sus canciones componen buena parte de mi narrativa de trotaurbe. No hay creador de mi promoci√≥n, de antes y despu√©s, que no haya puesto aderezo a su bohemia con √©l y su guitarra mediante. El di√°logo con Rub√©n L√©ster Gonz√°lez Vald√©s toma un car√°cter polifacial, pues se encuentra el interlocutor frente al cantautor, guitarrista instrumentista, arreglista, compositor, productor musical, actor de teatro y promotor de la cultura.

Hombre de guitarra y canciones es tambi√©n Rub√©n continuador de la tradici√≥n en Santiago de Cuba de trovadores que afilian su actividad creadora a la escena teatral. Ambas corrientes entrelazan sus cauces y no es posible deslindar la una de la otra en su historia de vida. Por eso, desde 1998 pertenece al Consejo Provincial de las Artes Esc√©nicas y dos a√Īos despu√©s ingresa al Cat√°logo de la Empresa de la M√ļsica de Santiago de Cuba.

Por su obra musical en v√≠nculo al teatro recibe el Premio por banda sonora original en el Festival de Teatro de Peque√Īo Formato de Santa Clara, y Primer premio por m√ļsica original en el Festival Nacional de Teatro M√°scara de Caoba, de Santiago de Cuba.

cortesía del entrevistado

Tal como otros trovadores de las promociones que se han sucedido en Cuba desde el decenio final del pasado XX al presente, la obra de Rub√©n L√©ster se corresponde a la de un autor que entiende su m√ļsica dentro de una convivencia de sonidos y aconteceres art√≠sticos plurales. Sus entregas transitan de la l√≠rica m√°s excelsa a la recreaci√≥n de evidente herencia trovasonera en el cuerpo texto-musical. Sus construcciones se asientan en una pluralidad de conceptos musicales que van del trovador y su guitarra a distintos formatos instrumentales de apoyatura a ritmos diversos donde coinciden canciones, guarachas, sones, reggae, otras incidencias del entorno sonoro caribe√Īo como aires de vallenato o cumbiosos, hasta incidencias del entorno hip hop, rockero, popero, conga electr√≥nica e incluso del tecno, como lo ilustran varios temas en Dime que s√≠, su m√°s reciente entrega discogr√°fica. ¬†√Čsta en espec√≠fico se desapega del hombre con su guitarra para mostrar un creador inmerso en los sonidos transnacionales, de car√°cter festivo, por momentos bailable sin que por ello renuncie a tem√°ticas reincidentes en la Canci√≥n Cubana Contempor√°nea.

Sus piezas discurren por tem√°ticas dis√≠miles que aunque propias de la expresi√≥n trovadoresca llevan la singularidad de un discurso personal. La emigraci√≥n, el miedo y la nostalgia aparecen desde la √≥ptica de las relaciones humanas m√°s all√° de las demarcaciones pol√≠ticas. Algunas de sus piezas apelan al recurso de la iron√≠a a lo ‚Äúno fui yo‚ÄĚ propio del estilo trovasonero Matamorino. Con estas estrategias la opini√≥n social a veces adopta tonos gozosos y de divertimento aparente, cuando casi siempre amparan sarc√°sticas guarachas con sustrato social.

Hay presencia también en su obra de aquellas piezas que cantan al amor con una lírica excelsa donde el eros seduce y a veces efímero pasa. Y desde otra interpretación, es el tópico amatorio motivo para encauzar, tono de guaracha por medio, aires de humor en los que aflora la aguda opinión del trovador hacia el contexto de vida.

Sus producciones discogr√°ficas han obtenido nominaciones al certamen Cubadisco. En 2015 recibe el Premio Cuerda Viva en la Categor√≠a de Trova. Ese a√Īo se incluye el tema Suerte, entre las 50 canciones m√°s representativas en la producci√≥n ‚Äú50 Aniversario‚ÄĚ, doble DVD por el medio siglo de la EGREM.

Obras de teatro, cortometrajes y documentales, entre otros audiovisuales, llevan el sello de las musicalizaciones de este autor. Rubén comparte la actividad como compositor e intérprete con la producción musical y con otras actividades de promoción de los valores de la cultura artística en Santiago de Cuba.

Suerte: la conversación

Naces en La Habana. Tu infancia y primera adolescencia transcurren en un constante trasiego entre la capital y Santiago de Cuba. Cu√©ntame de aquellos a√Īos y el estudio del Nivel Elemental de la guitarra.

Nac√≠ el 10 de febrero de 1977 en Hijas de Galicia, hospital materno de Luyan√≥. Mis padres en ese momento eran reci√©n graduados de la Cujae. A ellos y a otros profesionales les ofrecen fundar la c√°tedra de Arquitectura en la Universidad de Oriente. Crearon la c√°tedra y ten√≠an muchas responsabilidades, eso les hac√≠a viajar constantemente. A los dos a√Īos viaj√© con ellos a Angola, Luanda, despu√©s a La Habana, de ah√≠ de nuevo a Santiago. As√≠ estuve hasta los dieci‚Ķ tantos a√Īos. A veces los trasiegos duraban, eran un a√Īo aqu√≠ y otro all√°, pero en ocasiones fueron dos o tres acull√°. Luego saqu√© la cuenta y lo agradezco, porque eso me hizo ver que las diferencias entre las personas no son las que parecen. Sabes que existen los semitismos, que si los santiagueros o palestinos; aqu√≠, que si los habaneros son esto o aquello. Me mov√≠ entre todo eso y me deshice de prejuicios. Esa infancia itinerante me dio una visi√≥n m√°s amplia de las cosas a mi alrededor.

Estudi√© el nivel elemental de guitarra cl√°sica entre ambas ciudades. Lo perjudicial es que el estudio fragmentado es un poco inc√≥modo. Lo positivo es que me exig√≠a m√°s porque en el ir de un lado a otro los programas eran distintos y requer√≠ el estudio. Tambi√©n estaba el tema de los profesores. Cuando tienes un docente que te acompa√Īa en el tiempo de alguna manera te identificas con sus m√©todos. No tuve esa oportunidad. Aunque por lo general hay un maestro que te marca, en mi caso encontr√© esas ense√Īanzas aqu√≠ en Santiago. ¬†

Comencé la Universidad, y a la par realizaba el nivel medio de guitarra por encuentro.

A prop√≥sito de tu formaci√≥n, de forma paralela a tus estudios musicales comienzas a estudiar la carrera de F√≠sica, y en realidad te grad√ļas como t√©cnico medio en Ciencias Inform√°ticas‚Ķ

Yo cursaba la Escuela Vocacional con la idea de estudiar Física como carrera universitaria. Muere mi padre con el llamado periodo especial en curso. Salgo de la Vocacional. En aquel momento tenía un grupito que se llamaba Sisaya, que después devino en La Guerrilla, un grupo de rock.

Comenzamos un grupo como aficionados algunos amigos junto a Nelita, Alcides (Tití), Karina, Ringo y otros actores. Después de ese grupo es que nace La Guerrilla.

En ese momento mis padres de todos modos me ped√≠an terminar ‚Äúalgo‚ÄĚ, por eso es que hago por encuentro la tecnolog√≠a en inform√°tica. Me gradu√© pero fue como ‚Äúo√≠r llover‚ÄĚ (risas). Despu√©s me sirvi√≥ para el trabajo de postproducci√≥n pero la verdad en aquel momento lo hice por complacerlos a ellos.

Es en este periodo donde aflora con creces tu inter√©s por hacer m√ļsica. ¬ŅPor qu√© el rock en una ciudad donde no es tradici√≥n?

Por La Habana, y mis constantes idas y regresos. Algunos de mis amigos de la etapa de estudiante eran roqueros. Es verdad que Santiago es una urbe tradicionalista. Todav√≠a en aquella √©poca yo ten√≠a el grupo de rock and roll y pod√≠a presentarlo en alg√ļn que otro lugar. Ahora no s√© si hay grupos de rock pero, si existen, no los ves en ning√ļn lugar. Y diferente a lo que algunos piensan, hab√≠a mucha gente en Santiago de Cuba amantes del rock and roll. Aqu√≠ hay p√ļblico que gusta del rock lo que no tienen la posibilidad de seguirlo.

¬ŅDe d√≥nde viene la cofrad√≠a musical con Luis Felipe Veranes, Felip√≥n, y qu√© fue Altoriesgo?

Felip√≥n trabajaba en ese momento con Calib√°n Teatro. √Čl es un poco rockero tambi√©n. Yo era de los pocos que tocaba la guitarra el√©ctrica en Santiago. Vio mi juventud y que estaba loco por crear. √Čl es guitarrista tambi√©n y estaba en busca de un bajista para el grupo. Busc√≥ a Leo Cabeza para que tocara los teclados, se sum√≥ Polanco en el saxof√≥n, Ringo, Leo, Felip√≥n y yo, y as√≠ se arm√≥ Altoriesgo. Fue una escuela, nosotros aprendimos mucho con Felip√≥n. Le debo las formas de montaje, son elementos que no se adquieren en la escuela, donde se recibe pr√°ctica de conjunto, pero es un poco est√°tico, lo vives cuando est√°s en la pr√°ctica, y sobre todo cuando es m√ļsica moderna. Era creatividad pura.

La experiencia de Altoriesgo coexistió con el trabajo musical y actoral de La Guerrilla. Cuando se disuelve la agrupación musical comienzo además a presentarme como trovador. Eso me creó un vínculo más directo en el entorno musical, llegaron las presentaciones en la sede de la AHS, muchas veces como telonero de Muralla.

Das continuidad a la tradici√≥n en Santiago de Cuba de trovadores que afilian su actividad creadora a la escena teatral. ¬ŅC√≥mo nace el inter√©s por crear el nexo entre el grupo de rock La Guerrilla y el teatro?

Al inicio cuando surge La Guerrilla es un proyecto de m√ļsica y teatro.

La g√©nesis est√° en un grupo que se llam√≥ Sisaya, ensay√°bamos en el Polifuncional de la Universidad. Luego le cambiamos el nombre por el de Cr√≠tica. Con este formato empezamos a presentarnos en la sede de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z. Hubo cambio de integrantes y formato, as√≠ que rebautizamos al grupo como La Guerrilla, que tuvo una duraci√≥n alrededor de dos a√Īos. Imagina, tocamos rock and roll en Santiago, donde pod√≠amos, un poquito en la Universidad, otras veces en la AHS.

En aquel momento con el grupo, empiezo a frecuentar más aun los conciertos, teatros, y nacieron muy buenas relaciones con Jorge Jardines. Norah Hamze dirigía Calibán. Jardines era de los actores que montaba obras de importancia como Apocalipsis, la gente cambia. Estaban él y Marcial Escudero que para mí eran referentes. En ese momento había una efervescencia del teatro acá en Santiago. En general era latente una vida artístico-cultural intensa.

cortesía del entrevistado

Jardines me propone hacer un proyecto teatral. Yo ten√≠a el grupo de rock and roll, y le sugiero crear un h√≠brido que fusionara el teatro con la m√ļsica en escena. As√≠ se form√≥ La Guerrilla. Con posterioridad, cuando Jardines sale como director, asume Marcial Escudero, quien con anterioridad lideraba un grupo de teatro El Golem, y de esa uni√≥n resulta el nacimiento de La Guerrilla del Golem.

Luego de mi primera etapa con la agrupaci√≥n musical Muralla, retom√© la actuaci√≥n con¬† desempe√Īos en protag√≥nicos con los que obtuve premios, como en la obra En alta mar. Luego el teatro cobr√≥ mayor relevancia que la m√ļsica en La Guerrilla del Golem. La responsabilidad musical recay√≥ sobre m√≠,¬† que adem√°s actuaba.

En uno de estos per√≠odos llega mi segunda etapa con Muralla, cuyo trabajo demand√≥ mucha dedicaci√≥n. Entonces tom√© la decisi√≥n de producir m√ļsica para el teatro pero renunci√© a la actuaci√≥n. Jardines defend√≠a mucho la m√ļsica original. Despu√©s del trabajo que en tiempos relativamente recientes hicieron ¬†los dos Aquiles y yo,¬† cada vez es menos en Santiago la m√ļsica para teatro.

La producci√≥n de m√ļsica para teatro es algo especial. La musicalizaci√≥n de obras es una disciplina dif√≠cil, al principio me cost√≥ trabajo y tuve que solicitar ayuda. Me acerqu√© ¬†a personas como el maestro Juan Fili√ļ y otros que para m√≠ ya eran grandes en la m√ļsica. ¬†Agradezco a quienes me ense√Īaron, por ejemplo, de armon√≠a y c√≥mo llevar ese conocimiento a la pr√°ctica. Cuando aquello ten√≠a una computadora que era viejita y la tecnolog√≠a estaba menos desarrollada, era todo con el papel en la mano. Yo me pensaba que era un cient√≠fico (risas), que era un Mozart. Porque estaba en lo de la m√ļsica incidental, mientras en las calles estaba la trova tradicional, el son, y yo estaba en otro mundo, √©ramos la sinf√≥nica y yo (risas).

¬†Tenemos que hablar a√ļn m√°s de tus participaciones con Muralla, agrupaci√≥n pionera en la canci√≥n alternativa en Cuba.

S√≠, por supuesto. Tras mi salida de Altoriesgo comienzan mis primeras presentaciones acompa√Ī√°ndome por la guitarra.

Yo ten√≠a buena comunicaci√≥n con Glenda D√≠az, su directora. Era el momento de Muralla en que Leo Cabezas se va al extranjero. Ella me pide que entre al grupo como guitarrista. Empiezo con Muralla y a la par contin√ļo con La Guerrilla. Durante toda la trayectoria que te comparto de mi carrera¬† el trabajo con el teatro es permanente. Muralla s√≠ demandaba mucha dedicatoria tambi√©n. Hubo un momento en que no pod√≠a llevar ambas cosas.¬† La experiencia con Muralla era formidable. Era una estaci√≥n de trabajo muy buena porque Glenda propiciaba que la gente produjera m√ļsica.

Luego tengo un segundo per√≠odo con la agrupaci√≥n. Los m√ļsicos trasiegan mucho y mantener la estabilidad de un formato es muy dif√≠cil. Glenda me pide que asuma la voz cantante. A ella le gustaba mi trabajo como trovador. Me ofreci√≥ la inclusi√≥n de algunas de mis canciones en el repertorio de la agrupaci√≥n. Fue la √ļltima etapa de rock and roll de Muralla. Asum√≠ los roles como cantante l√≠der, guitarrista y ¬†autor de varios temas. V√≠ctor Cuti√Īo era el arreglista.

La agrupaci√≥n tuvo varias etapas de gloria y √©sta tambi√©n lo fue, seg√ļn la valoraci√≥n de otras personas. En el caso de Santiago cuando nos present√°bamos en la escalinata del Emilio Bacard√≠ o la AHS siempre acud√≠a mucho p√ļblico, a veces ni entraban en el espacio, no se pod√≠a caminar. La gente iba a la Casa del Joven Creador por las presentaciones.

Giramos por todo el pa√≠s, en festivales y eventos de la m√ļsica en Cuba. En esa etapa compartimos con S√≠ntesis, David Blanco, Interactivo. Fuimos finalistas de Cuerda Viva en la primera edici√≥n.

Cuando entr√© a Muralla ya ten√≠a unos veinte a√Īos de creaci√≥n y estuve alrededor de diez. Siempre me mantuve con el teatro y a la par ¬†mi carrera como trovador. Aunque predomin√≥ lo primero. En este per√≠odo tambi√©n comienzo a realizar colaboraciones con otros m√ļsicos. En una ocasi√≥n William Vivanco me pide participaci√≥n para un¬† proyecto de una gira ¬†a Francia.

Por tu obra como cantautor resultas Proyecto Nacional de la Asociación Hermanos Saíz. En el período tuviste una presencia notoria dentro de las dinámicas en la ciudad. Háblanos de todo cuanto le aportó la Asociación a tu carrera y viceversa.

Todo se deslinda de mi trabajo con Muralla. Nosotros gir√°bamos por toda Cuba, y como trovador tambi√©n. Muchas veces asist√≠amos a un festival y ten√≠a los trabajos con el grupo m√°s los m√≠os como solista. El p√ļblico llenaba los lugares, se percib√≠a ¬†la ¬†sinton√≠a con la agrupaci√≥n y eso ayud√≥ mucho a mi carrera individual.¬† Los trovadores son muy solidarios y uno toca la canci√≥n del otro y viceversa,¬† y otros j√≥venes interpretaban mis canciones y todo eso fue mi plataforma.

La dirección de la AHS valoró los resultados de mi trabajo y apoyó de manera absoluta. Tanto que en un momento se me invita a presentar un concierto para una grabación. Se había creado un espacio en el Centro Hispanoamericano de la Cultura, que tiene una sala de conciertos espectacular, para realizar grabaciones a las presentaciones de los trovadores.

La AHS me escogi√≥ Proyecto Nacional, y a cada acontecimiento de relevancia era invitado. Cuando se realiz√≥ la celebraci√≥n por los 35 a√Īos de la fundaci√≥n del Movimiento de la Nueva Trova, de Santiago fuimos invitados Jos√© Aquiles, Felip√≥n y yo. Mis presentaciones acontecieron con muy buena presencia de p√ļblico.

La AHS me abrió muchos espacios. Cada vez que iba a La Habana me presentaba en el Pabellón Cuba.  Hasta el otro día en que llegué a mirar y terminé tocando. Gracias a eso además he participado en casi todos los festivales de la trova por todo el país.

En esta etapa había un movimiento trovadoresco, existieron proyectos de conjunto. Los trovadores buscaban espacios para hacer su trova, lo luchaban, ahora no percibo lo mismo.

En ese trasiego de las tablas a la m√ļsica, del rock a la trova, ¬Ņqu√© referentes musicales y literarios te acompa√Īaron?

Toda la vida me ha gustado leer, desde peque√Īo. Le√≠ muchos cl√°sicos. Mi pap√° me compraba los libros. Dicen que la canci√≥n se parece a la poes√≠a. No he sido un lector asiduo a la poes√≠a, pero ¬†siempre tuve y sostengo buenos v√≠nculos con poetas. No era para un aprendizaje directo, sino un v√≠nculo de amistad, como con Marcial, Reynaldo Garc√≠a, cofrad√≠a entre artistas. Estuve mucho en la Teatrova, y de esas interacciones creo que hay incidencias en lo que hago. Me dicen muchas veces sobre mi picaresca, creo que debe ser la influencia de todas esas vivencias que van de los poetas a mi alrededor y transitan por la mucha m√ļsica que escucho. No se trata solo de lecturas literarias, si quieres ser libre en la m√ļsica, tienes que tener cultura musical y la defensa te√≥rica de tus libertades.

Eres de los cantautores o trovadores que entiende su m√ļsica dentro de una inserci√≥n de sonidos plurales,¬† y participas en aconteceres musicalmente diversos. Com√©ntame de las experiencias con el proyecto X-Planet,¬† junto a la cantante inglesa Holly Holden y el MC santiaguero Alain Garc√≠a.

Soy de los que apuesta por la colaboraci√≥n en los empe√Īos de otros. A m√≠ me gusta hacer m√ļsica, como sea, para lo que sea siempre que me guste el porqu√© y me agrade el proyecto. Cuando la propuesta de X Planet lleg√≥, ya en varias ocasiones hab√≠a trabajado con la gente de la m√ļsica urbana.

Yo tengo un amigo, hermano, Kiki Pro, que tiene el estudio Manicomio Records, uno de los primeros que surgi√≥ para esta m√ļsica. Todos los grandes urbanos que emergieron aqu√≠, los que empezaron cuando el reguet√≥n era un embri√≥n estaban ¬†all√≠ con √©l. Muchas veces para esas grabaciones, si √©l necesitaba alg√ļn m√ļsico que tocara la guitarra o el bajo yo iba. Esa colaboraci√≥n se mantiene hasta hoy. Por eso he tenido una relaci√≥n cercana con la gente de la m√ļsica urbana, con TNT la Reziztencia, La Familia Vakana, por ejemplo. Tambi√©n ellos crecieron dentro del panorama cultural junto conmigo.

Alain, Alayo Mc, apareci√≥ en la casa con Holly, una inglesa que canta espectacularmente. Nosotros aqu√≠ no est√°bamos acostumbrados a una mujer con una interpretaci√≥n de esa forma bien anglosajona. El inter√©s de ella era la fusi√≥n de su estilo a la m√ļsica urbana y cubana y eso a m√≠ me encant√≥. Llam√© a varios m√ļsicos y a Dj Jigue. Luego del disco realizamos un concierto en la UNEAC que tambi√©n tuvo su resonancia. Holly llev√≥ esta producci√≥n al agregado cultural de la embajada inglesa en La Habana, y el diplom√°tico se enamor√≥ de aquello. Hicimos varios conciertos, uno de estos fue en el Museo de Bellas Artes, un concierto lindo. Este fue un proyecto con mucho apoyo de la embajada de Inglaterra. ¬†Luego agregamos nuevos temas y se present√≥ un concierto en el Iris Jazz Club con otros invitados y m√ļsicos jazzistas. Felip√≥n estuvo tambi√©n entre los invitados.

Seg√ļn mi apreciaci√≥n, en esta regi√≥n, musicalmente hay una concepci√≥n m√°s abierta, menos sectaria entre los cultores de diversos g√©neros o corrientes sonoras.

Sucede lo contrario, algo gracioso, todo el mundo se mezcla. Sin embargo no sucede igual entre los que, digamos, est√°n en el mismo gremio. No ves mucha uni√≥n de un trovador con los dem√°s. Todos se llevan bien, pero no se gestan proyectos comunes. Creo que lo m√°s o menos reciente¬† que vi, surgi√≥ por la iniciativa de la AHS de producir un disco con todos los trovadores. Pero la idea fue de la AHS, no emergi√≥ de nosotros. De modo similar sucede con los representantes de la m√ļsica urbana. Es algo raro. No es como sucedi√≥ en Santa Clara con La Trovuntivitis y nuevas promociones de trovadores que se unieron de forma inteligente. Aqu√≠ es m√°s f√°cil el aliarse con representantes de otros g√©neros o manifestaciones del arte, ¬†como un trovador y un artista de la pl√°stica.

Los trovadores no siempre tienen la oportunidad de patentar su obra en fonogramas, y t√ļ llevas la dicha de la participaci√≥n en producciones colectivas y varias a tu nombre. ¬ŅC√≥mo reflejan cada una de estas producciones tus etapas como creador?

Hasta el momento cuento con la participaci√≥n en dos producciones discogr√°ficas compilatorias, Raspadura con Ajonjol√≠ ¬†(EGREM) y la antolog√≠a de nuevos trovadores de Santiago New Sound Santiago, en la que trabajo como cantautor y productor musical. Es este √ļltimo un disco que obtuvo la nominaci√≥n al Cubadisco 2012 en la categor√≠a de trova-fusi√≥n. Con mis canciones tengo la realizaci√≥n de El Carrusel (Centro Hispanoamericano para el Arte y la Cultura y AHS); Simple (Bis Music), con nominaci√≥n tambi√©n en la misma edici√≥n del Cubadisco.

En tiempos m√°s recientes produje Gallo Negro con el sello Siboney de la EGREM, y la propuesta de otro proyecto de disco de m√ļsica electroac√ļstica con el mismo sello. Y lo m√°s fresquecito es el fonograma Dime que s√≠, con la producci√≥n de Kiki Pro y un servidor, y una nueva nominaci√≥n a la feria cubana del disco en el 2019.

Ya conversamos acerca de la producción musical del disco X610Z (Existence) del proyecto X Planet.

cortesía del entrevistado

Si de dialogar sobre mi resultado fonográfico se trata, ante todo digo que yo he tenido suerte. E insisto, todo empezó con Muralla, cuando estaba en una de esas etapas de efervescencia. Nosotros íbamos con frecuencia a La Habana. Había una inquietud por grabar, la EGREM quería hacerle un disco a la agrupación. Estuvo la intención que no fructificó, entre otras cosas por el desmembramiento de la formación en un momento. En aquel entonces yo era el compositor o autor de las canciones que interpretaba Muralla y era el cantante, heredé muchas cosas positivas de aquel auge.

Tanto fue as√≠ que en uno de los viajes, la AHS, de la cual ya era Proyecto Nacional, me propone realizarme un disco. En este caso se realizaron las coordinaciones con Bis Music, con la coincidencia de que mi hermana se grad√ļa y entra a trabajar con este sello. Hacemos el fonograma¬† que fue nominado al Cubadisco. En esta producci√≥n particip√≥ el guitarrista, compositor y arreglista Marcos Alonso, es un todoterreno en la producci√≥n.

Mi hermana me dio la visi√≥n de c√≥mo funciona el mundo fonogr√°fico en Cuba. Usualmente nosotros no estamos acostumbrados a las empresas que funcionan para vender. Despu√©s cuando fui a Espa√Īa¬† yo mismo le comercializaba mis discos a Bis Music, y eso se ingresa a la empresa. Tambi√©n le di mucha promoci√≥n ‚Äúde a socio‚ÄĚ y el disco se agot√≥. Despu√©s se hizo otra edici√≥n m√°s corta, de la que quedan pocos ejemplares ac√° en Santiago.

La AHS me propone realizar un disco junto con otros trovadores de Santiago pertenecientes a la Asociación. Produje ese disco junto con Felipón. Lo hicimos con la EGREM. Este fonograma también obtiene nominación al Cubadisco.  En esa etapa el sello santiaguero me propone hacer otra producción con mi obra en solitario, y una vez más recibo la  nominación del disco en Cuba.

Eso conlleva de forma paralela un proceso amplio de creación…

¬ŅSabes lo que sucede? Acumul√© mucha m√ļsica de todo el tiempo que fui in√©dito. Hab√≠a temas que me acompa√Īaban desde hace mucho. Para Dime que s√≠, el m√°s reciente disco con la EGREM, me llev√≥ la preparaci√≥n de¬† temas y arreglos nuevos. Tambi√©n pude utilizar el estudio que tengo ahora en la Casa Dranguet. Kiki Pro fue uno de los productores, eso me permiti√≥ grabar y hacer las mezclas con m√°s comodidad. Y la verdad es que todo el equipo de la EGREM me ayud√≥ much√≠simo.

Así mismo fue también con Gallo Negro, un disco que se grabó aquí con un financiamiento que obtuve desde Francia. Fue un financiamiento modesto con el que hicimos magia.

Tus composiciones reflejan tem√°ticas dis√≠miles casi siempre desde un sutil sarcasmo, o desde lo ir√≥nico con cierto sentido del humor, a veces con una l√≠rica excelsa, otras, desde c√≥digos comunicativos de actualidad. ¬ŅQu√© tiene que existir en tus procesos creativos para que emerja una canci√≥n?

Es complejo. Hay momentos en que vas por la calle y algo te despierta la motivaci√≥n de hacer una canci√≥n, pero tal vez dos calles m√°s all√° eso se fue. Y de momento est√°s con la guitarra, te acuerdas y escribes. Ahora mismo con el coronavirus mucha gente me dec√≠a ‚Äúpor qu√© no le escribes una canci√≥n‚ÄĚ, pero no sent√≠ la necesidad, otros s√≠ lo hicieron y lo respeto.¬† A veces empiezo una canci√≥n y en la tercera estrofa se qued√≥ y cuando la reencuentro, ¬†la resuelvo. Hay otras canciones que son ‚Äúun tiro‚ÄĚ.

Otros  trovadores tienen disciplina para la composición. Yo no soy así. A veces pasan semanas. Tengo ocasiones en que compongo de un tirón, y eso me sucede mucho con las canciones por encargo. Hice una canción a Martí que se cantó en una tribuna abierta, esa la hice en una tarde. Es una de las que más me gusta y en aquel momento tuvo muy buena acogida.

Y es tan misterioso porque, por ejemplo, he comenzado una canci√≥n con tres estrofas que me acomodan y no la he podido terminar, y en una descarga por ah√≠ surge un coro, tomo lo que ten√≠a, comienzo a cantar en el tono de lo que ocurre y de repente se obra la canci√≥n. Eso me sucedi√≥ con El mililitro, una canci√≥n no concluida. Es de esas que tiene varios finales. La cant√© en una ocasi√≥n en lo que era el Centro de Superaci√≥n, y a partir de entonces siempre la piden en las presentaciones. Sabes que la guaracha se presta para todo eso. Y casi siempre, que es lo m√°s bonito como ocurre con El mililitro, esas que piensas que no est√°n terminadas, son las que resultan una revelaci√≥n para el p√ļblico (risas). Cada vez que llegaba a la √ļltima estrofa comenzaban las sudoraciones para ver c√≥mo hallar la soluci√≥n. Si yo fuera un sonero, un improvisador‚Ķ pero no lo soy. Yo tomo dos o tres recursos y resuelvo.

¬ŅCu√°les de esas canciones son tu mayor espejo, esas de las que no puedes desprenderte?

Tengo varias. Hay una que me gusta mucho: La sabrosura. Está El descontento, que tiene varios trasfondos con una mirada incisiva. Yo me paré en el parque Céspedes, en la escalinata del Bacardí a  tocar este y otros temas, a sabiendas de que la incomprensión puede generar descontento. Entre mis preferidas también se halla Suerte, es un tema a la emigración.  

Suerte en particular ¬†me dio mucha alegr√≠a porque fue de esas que escrib√≠ de una vez. Me invitan a participar en el disco Raspadura con ajonjol√≠, que tuvo representaci√≥n de trovadores de toda Cuba. Ese tema era de mis composiciones recientes. Ese t√≥pico de la emigraci√≥n siempre despierta expectativas y a m√≠ me interesa abordarlo desde la perspectiva m√°s humana. Es un amigo que se va, est√° bien y que tenga suerte no me importa nada m√°s, yo hablo de las relaciones interpersonales. Si te gusta esto o lo otro no interesa, cada quien es libre de lo que quiera. Algunos creyeron que el tema era una bomba, y resulta que escucharon una canci√≥n muy l√≠rica, de amor fraternal, de amistad. Tanto fue as√≠ que las palabras que se le hicieron al disco hablaban de ese tema. Por eso ¬†digo que he tenido suerte, porque en ese momento Bladimir Zamora, quien hizo las notas discogr√°ficas, titul√≥ las palabras ¬°Suerte, Compay! Y fue pura belleza lo que expres√≥. Igual ocurri√≥ con una rese√Īa que public√≥ en el Caim√°n Barbudo sobre la canci√≥n. La catalog√≥ como una de las canciones cubanas sobre la emigraci√≥n m√°s bellas de todos los tiempos.

Sin embargo, las canciones que m√°s le gustan a la gente no son esas, sino Lobo sato, El mililitro, los temas de m√°s pachangueo. ¬†Tiene que ver con el tipo de p√ļblico. Ac√° ‚Äúla cosa estuvo buena cuando la gente se par√≥ y bail√≥‚ÄĚ, si estaban atentos pues ‚Äúno estaba tan bueno‚ÄĚ, ¬Ņpero por qu√© no? (risas). El p√ļblico en Santiago tiene sus caracter√≠sticas y tambi√©n es dif√≠cil. En La Habana, como hay mucha m√°s coexistencia y apertura con la recepci√≥n del hip hop, jazz, rock y todo tipo de corrientes musicales, ¬†me cuesta mucho menos poner al p√ļblico en movimiento. Ya le he tomado m√°s o menos la vuelta a cada lugar.

Al paso de tu obra, tambi√©n has caracterizado espacios y pe√Īas en distintos espacios como la Sala Teatro Macub√°, la sede de la UNEAC, el¬† Cabildo Teatral Santiago y la propia Casa del Joven Creador. ¬ŅQu√© te sobresale de estas experiencias? ¬ŅAlgo que retomar√≠as si fuera posible?

Cierto es que hay lugares donde realic√© pe√Īas y encuentros de la trova que me marcaron, y lugares en los que me encantar√≠a volver a tocar. Hice una pe√Īa en Macub√° cuando la sede del Caf√© Teatro se encontraba en Enramadas, en aquella cuevita, ese lugar me fascin√≥. Desde hace tiempo sostengo ¬†un v√≠nculo muy bueno con F√°tima Patterson y ella siempre me apoy√≥. Yo le agradezco mucho ¬†porque con ese espacio fue que comenc√© a tener presencia p√ļblica en la ciudad. Es verdad que contaba con la experiencia de las presentaciones ¬†con Muralla, pero una presencia en un espacio regular ¬†en el centro de la ciudad, fue con Macub√°. Gracias a F√°tima movimos hacia all√° m√ļsicos, actores y artistas de todas las manifestaciones.

Otro espacio que recuerdo fue el Patio del Cabildo a√Īos atr√°s. Hace un tiempo se hicieron cosas muy buenas en este lugar.

Hubo un escenario que tambi√©n me marc√≥, fue la casita del teatro de Calib√°n. Una casa peque√Īa, vac√≠a, tan solo con un escenario y almohadones en el suelo para que las personas se acomodaran. Ah√≠ se gestaron gran parte de los proyectos como Altoriesgo, La Guerrilla, El Golem; emergieron de esos encuentros, ideas para el teatro y la m√ļsica. Aquiles Jorge era uno de los habituales, con su vertiente rockera y teatral, porque hizo varias cosas para el teatro que tienen su origen en aquel momento.

En la actualidad tengo presentaciones fijas en la Casa de la Trova. La Casa Dranguet, es mi actual espacio habitual, que he tratado de personalizar. Ahora la sede está en reparación, cuando culmine lo retomaré.

Reci√©n comenzamos un espacio en el Museo de la Imagen, una pe√Īa de trova, poes√≠a y audiovisual, Para socios, una cita para que acudan artistas, aunque estar√° abierta a todo el que quiera asistir. La principal intenci√≥n es que asistan artistas que puedan gestar proyectos. La idea es incentivar el ambiente de la creatividad para el desarrollo de la cultura. Por eso quiero involucrar a artistas cubanos en cualquier parte del mundo en que est√©n ¬†para intercambiar sobre arte y cultura. Y tambi√©n es prop√≥sito que los artistas se unan, porque cada quien est√° en lo suyo, hay mucho de conformismo y nadie quiere librar batallas.

Son Day o Continuará…

Cuando uno aprende a regalarse lo que estima, aquello adquiere un valor de suma significaci√≥n. As√≠ es esta conversaci√≥n que para m√≠ apenas comienza. Pr√≥ximas ideas en torno a la obra de este autor se fraguan en la avenida de mis teclas. El tiempo con Rub√©n es momento para caf√© mediante,¬† hacer del pensamiento, fiesta y risa. Confluyeron tambi√©n al encuentro alg√ļn presunto estribillo para canci√≥n. ¬°Compay, la suerte es m√≠a!

 



No apto para mayores: Lecturas de una intrusa

Un ni√Īo descalzo se lanza al ataque. Porta una espada de palo, el palo del vampiro. Una cazuela protege su cabeza en el combate. Lo acompa√Īa una legi√≥n de hormigas con armamentos. Qu√© nombre le pondr√© al protagonista de estas historias. Busco entre mis vecinas a Sary. ¬ŅEn cu√°ntas familias descubro a su amigo Ariel?

‚ÄúLa guerra en secreto comenz√≥ el d√≠a que le dije a mam√°: esto es conversaci√≥n de Menores.‚ÄĚ Y con esta declaraci√≥n b√©lica se hace a la luz de la literatura cubana un libro que muestra sombras del universo infanto-juvenil y las familias. Es un volumen donde asoma la crudeza, el dolor, ese que por mucho tiempo se excluy√≥ de las narrativas pensadas para las edades tempranas.

De la autor√≠a de Yunier Riquenes, llega en 2018 este libro a la tutela de la Editorial Oriente. El t√≠tulo tuvo su primera luz por Ediciones Caser√≥n. La presente, cuenta con la edici√≥n de Zaylen Claver√≠a, el dise√Īo de cubierta corre a cargo de Naskicet Dom√≠nguez, mientras que Amels Rodr√≠guez se ocupa de las ilustraciones. La guerra comprende 16 combates, o m√°s bien 15, y una rendici√≥n de las armas con tratado de paz.

¬ŅCu√°ntos padres no sienten que la corporalidad de sus hijos cual esclavitud les pertenece, que es zona geogr√°fica de sus acciones para lo que entiendan? Aun sin ‚Äúmalas intenciones‚ÄĚ la maternidad-paternidad suele construirse desde una relaci√≥n de poder-subalternidad y no siempre de respeto e igualdad como individuos. Por eso creo que sin pecar en generalizaciones, la letra de Riquenes ahonda en realidades ‚Äúleg√≠timamente invisibles‚ÄĚ.

Yunier, al igual que otros escritores de literatura para ni√Īos y j√≥venes de su generaci√≥n, introducen tem√°ticas antes vetadas, temas como la violencia, la muerte, prejuicios de disimiles √≠ndoles, la fe religiosa y otros, aparecen con toda intenci√≥n en sus narraciones.

Los relatos coinciden en la visualizaci√≥n de las relaciones de poder, subalternidad o antagonismo con que de modo tradicional se han entendido en muchas familias las relaciones entre padres e hijos. En algunos momentos se abordan tambi√©n el modo en que los conflictos de pareja repercuten en el estado emocional de los ni√Īos. Las narraciones explicitan actos de violencia que en el seno de la sociedad casi siempre son entendidas como algo normal:

El inicio de la guerra

  • ‚ÄúA veces me pregunto por qu√© Los Menores no podemos tomar nuestras propias decisiones, por qu√© no podemos escoger la ropa que queremos usar, por qu√© siempre, si mam√° o pap√° sacan un short, y uno reclama, ellos dicen: dale, ponte ese; no comprenden que a uno le interesa andar con pantal√≥n para verse m√°s grande. Pero no entienden, si no te lo pones te dan un golpe‚ÄĚ.

Los Adversarios

  • ‚ÄúSi uno los enfrenta en la cocina te pueden amenazar con cucharas, vasos, espumaderas, sartenes, o cualquier otro utensilio‚ÄĚ.

Predominan las narraciones breves, cuyo dinamismo en ciertos pasajes ilustran escenas violentas y remedan como en el cartel de apertura, ¬†n ring de boxeo: ‚ÄúHalaban por la derecha, por la izquierda. Derecha, izquierda. Derecha, izquierda, hasta que pegu√© un grito‚ÄĚ. ¬†

Y también estos pasajes hurgan en el universo y la psicología de los infantes y en las carencias y desatenciones emocionales que sobrevienen a las rupturas familiares:

Los Adversarios

  • ‚ÄúCambian de ciudades y se lo llevan todo. O lo dejan todo a tu nombre. Ordenan y hay que recoger, apurarse para ir a donde vayan, en el corto tiempo que tienen‚ÄĚ.

Esta p√°gina describe c√≥mo todo ni√Īo tiene d√≠as en que finge alg√ļn malestar para quedarse en casa. Ante la presunta afecci√≥n recibe mayores atenciones y mimos de los adultos. Nos invita de manera impl√≠cita a reflexionar si realmente se necesitan situaciones como √©stas para dedicarle tiempo y afectos a los hijos.

Hay momentos  en que esta narrativa pareciera recrear escenas de extrema violencia:

  • ‚ÄúSi descubren que mientes, vuelven a ser los de antes y te mandan a la escuela despu√©s de una tanda de golpes‚ÄĚ.

¬ŅA ustedes les parece crudo? S√≠ lo es, tanto como la verosimilitud de los conflictos al interior de algunos hogares que hoy se definen como ‚Äúdisfuncionales‚ÄĚ. No valen generalizaciones por supuesto, pero todos escuchamos historias como √©stas nacidas de la cotidianidad, o peor, hemos sido testigos en nuestros entornos y hasta quiz√°s alguien encuentre alg√ļn referente familiar. En los c√≥digos del sistema cultural y h√°bitos de interacci√≥n familiar-popular del √°rea cubano-caribe√Īa, la violencia se asimila en m√ļltiples ocasiones como una conducta normal. Muchas familias no reparan en ello, ni siquiera tienen conciencia de la dimensi√≥n de sus actos.

Un par de chancletas ‚Äďlas de la contracubierta‚Äď definen la ilustraci√≥n de este relato. El signo es el m√°s ilustrativo en la comunicaci√≥n que define este tipo de interacciones familiares. Padres-hijos-chancletas es una tr√≠ada muy ilustrativa dentro de la simbolog√≠a familiar cubano-caribe√Īa, nos guste o no, antes m√°s, quiz√°s menos ahora. Chancletas, cintos y otros accesorios son √≠conos de la violencia f√≠sica y psicol√≥gica por estos contextos, y solo en tiempos recientes desmontados de su altar gracias por ejemplo a campa√Īas de bien p√ļblico lideradas por los medios de informaci√≥n.

Las historias acontecen en un escenario rural donde emergen adem√°s el tema del amor del ni√Īo hacia el entorno, el paisaje natural y los animales. El infante a menudo se arma para su campa√Īa belicista con s√≠mbolos de amor y paz, otras veces es preso de las contradicciones propias de la edad:

 Formación y Ataque

  • ‚ÄúEnseguida form√© el ej√©rcito. No contaba con tanques de guerra, soldados de plomo ni robots de √ļltima tecnolog√≠a; confiaba en el r√≠o, la paloma y las ovejas. Form√© el ej√©rcito sin lema, himno ni bandera.‚ÄĚ

La voz que nos conduce en estas narraciones pretende salvar a las ovejas del palo del vampiro, quiere evitarles el sacrificio y traza junto a éstas una estrategia que adopta códigos de la fábula. El desenlace del relato es optimista. Concluye con un excelente toque de humor muy apropiado al entorno campesino:

  • (La madre del ni√Īo): -Menos mal que comi√≥, Sary. Ya me estaba preocupando este muchacho. M√≠rame aqu√≠ ‚Äďse√Īal√≥ la cabeza‚Äď. Sent√≠ que algo me cay√≥ al salir del r√≠o.
  • -Es mierda de p√°jaro, dicen que eso es buena suerte.
  • -¬°Por ahora no! ‚Äďripost√≥ enojada, oli√©ndose el dedo-. ¬°Es mierda!
  • (‚Ķ)
  • Sonre√≠, desde otro flanco el ataque hab√≠a continuado sin instrucciones previas.

En C√≥mo vuelven a nacer las ovejas el conflicto reitera la preocupaci√≥n y el sufrimiento del ni√Īo ante el sacrificio de las ovejas en el instrumento El palo del vampiro. Tal proceso de la faena campesina se describe al detalle. El personaje del padre se representa como un hombre rudo que asume las faenas y el sacrificio de los animales como un hecho natural, lo cual recibe el cuestionamiento del hijo.

A partir de este motivo central se deslindan otros subtemas como una insinuaci√≥n de soslayo a los primeros afloramientos er√≥ticos; otros, como las afectaciones medioambientales, y de modo relevante hasta la √ļltima oraci√≥n del compendio, se introduce el subtema de la fe religiosa. El protagonista le cuestiona a Ariel, compa√Īero de mesa y amigo sobre lo ver√≠dico de la existencia de ‚Äú√Čl‚ÄĚ, ‚Äúese Se√Īor‚ÄĚ o ‚ÄúDios‚ÄĚ.

Hay ciertos tonos jocosos en el abordaje del tema al cuestionamiento de la fe que no le restan trascendencia y respeto, pues desde la voz de la infancia resultan permisibles y hasta simp√°ticos:

  • ‚ÄúSus padres hablan mucho de √Čl:
  • Compraron un televisor: GRACIAS A DIOS
  • Alcanzaron mangos en el mercado: GRACIAS A DIOS
  • Llegaron temprano: GRACIAS A DIOS
  • Pero si llegan tarde, o no consiguen nada: DIOS SABR√Ā POR QU√Č, GRACIAS, DIOS M√ćO.‚ÄĚ

M√°s adelante en otros relatos se formulan preguntas como qu√© es la Biblia o si ¬ŅDios es escritor?

La problem√°tica medioambiental, los desastres, el cambio clim√°tico y sus consecuencias afloran en El tren de agua y en La paloma sube y baja del cielo. En el primero, las aguas dulces adquieren protagonismo por sus significados en el escenario campestre y en los nexos afectivos del ni√Īo, a quien preocupa c√≥mo su ausencia afecta las costumbres de las personas en ese entorno.

En este relato los personajes de los padres aparecen representados con mayor benevolencia. La narración remite a una retrospectiva, cuando los padres no eran padres, y solo eran jóvenes que se enamoraban:

  • ‚ÄúMe cont√≥ que nac√≠ gracias a esa poza, a la pasi√≥n que mam√° y pap√° desbordaron. Entonces eran unos muchachos y no pensaban tanto como Mayores. Mam√° con el pelo largo y la risa tierna, y pap√° luciendo los mejores saltos en el trampol√≠n‚ÄĚ.

En el segundo ejemplo, los desastres medioambientales tienen lugar desde la metáfora del vuelo de una paloma por diversas zonas del planeta en destrucción.

En la significación popular la hoja de la yagruma, por sus diferentes tonalidades a cada lado, es referente de comparación con la hipocresía humana. Así en La tercera cara de la hoja de la yagruma, el protagónico compara las relaciones de Los Mayores con dicha hoja:

  • ‚ÄúSi Sary llega a la casa, Los Mayores piensan de blanco; si mam√° habla con pap√°, hablan de verde. Si Sary habla con mam√°, parecen las mejores amigas; si hablan mam√° y pap√°, Sary es una gorda desvergonzada y mentirosa.‚ÄĚ

Aparecen otras cuestiones con base en la identidad y las creencias populares del tipo: ‚ÄúY dicen Los Mayores que cuando una paloma canta, se va a morir un viejo‚ÄĚ.

El Ladrón de Agua es un hermoso relato que habla de cómo la escasez, la mentira y la hipocresía destruyen la amistad entre los adultos. Tiene momentos donde se percibe un excelente sentido del humor.

Faltas de Ortograf√≠a aborda la importancia de la buena ortograf√≠a y el valor de la amistad, pues es Ariel, su compa√Īero de mesa, quien le exhorta y brinda herramientas para mejorar este aspecto. Este cuento trata el modo en que seres de diferentes credos pueden sostener una amistad, pues es Ariel hijo de una familia cristiana, no as√≠ en el caso de los protagonistas.

‚ÄúLe pregunt√© a mam√° y a pap√° qu√© cosa era el amor, si uno lo descubr√≠a por los olores‚ÄĚ. En ¬ŅQu√© puede ser el amor? Aparecen discordias capaces de separar todos los afectos posibles. La celebraci√≥n del cumplea√Īos de Diana, la perra de la vecina Sary, se torna met√°fora pretexto para abordar el asunto de exclusiones por motivos de razas o posicionamientos sociales. Pero esta historia de amor, a la complicidad de varios personajes, tuvo un desenlace feliz:

  • ‚ÄúCuando Sary peg√≥ el grito, era tarde: por primera vez Lobito amaba a una perra, aunque no fuera de su clase.‚ÄĚ

‚ÄúA veces creo que Los Mayores no saben del amor, si supieran no suceder√≠an esas cosas.‚ÄĚ Se cuestiona el personaje en La batalla naval de las hormigas, mientras indaga en las manifestaciones de los conflictos conyugales de sus padres y el modo en que le afectan. Se describen algunos signos de violencia en la comunicaci√≥n de la pareja. Ri, como el protagonista nombra cari√Īosamente al r√≠o, es el refugio cada vez que tiene alguna tristeza en casa. Compara a las personas con las hormigas y admira el modo en que estas forman su propio ej√©rcito y enfrentan unidas la adversidad. ‚ÄúA veces el ej√©rcito de las hormigas es invencible‚ÄĚ.

No Apto para Menores expone las incomprensiones generacionales como lo que se considera adecuado o no en la televisi√≥n para la recepci√≥n de los infantes. Se reiteran temas como la fe cristiana, las destrucciones causadas por las guerras y los problemas medioambientales. Como el ni√Īo de estas tramas es de pensamiento inquieto se pregunta si realmente existen diferencias entre algunas manifestaciones sentimentales-er√≥ticas (besos) entre las aventuras y las novelas. Se menciona el t√≥pico de las manifestaciones de afectos er√≥ticos en las primeras edades y sus ‚Äútravesuras‚ÄĚ para manifestarlas.

Me conmociona la lectura de El Club de la Pelea. Tras la conclusión de un acto de agresión extrema entre colegas de aula concluye el relato:

  • ‚ÄúLa maestra habl√≥ de los colomb√≥filos, los hombres que cuidan palomas; algunos, cuando andaban por pueblos lejanos, enviaban mensajes con ellas; otros las echaban a competir contra el tiempo y sobrevolaban campos y ciudades sin saberlo. Pero las palomas no deb√≠an ser nunca una raz√≥n para la pelea entre los hombres, y mucho menos para la muerte. De eso yo estaba convencido.‚ÄĚ

Qu√© actitud asumimos los adultos cuando los ni√Īos se pelean. Si les da verg√ľenza no lo digan. Una cosa es lo que se admite en p√ļblico y otra la que se adopta cuando es el ni√Īo de casa el que forma parte del conflicto. Genera contradicciones:

  • -‚ÄúSi te hal√≥ el pelo o te cogi√≥ la goma no me des las quejas, p√°rtele la cabeza, t√≠rale la silla; no dejes que te cojan la baja.‚ÄĚ

Los c√≥digos y manifestaciones de violencia del mundo adulto se trasmiten a las siguientes generaciones, de modo que se perpet√ļan en la sociedad.

  • En Por d√≥nde se pierden los aviones se plantea ¬†‚ÄúSi hab√≠a un buen lugar para castigar a Los Mayores era adonde iban los aviones. (‚Ķ) Pero nos quedar√≠amos sin padres, maestros, t√≠os, m√©dicos, payasos, panaderos, y unas cuantas personas m√°s‚ÄĚ.

Infecciones invita a la reflexión en torno al amor a los animales e introduce el tópico de la ingratitud de algunas personas hacia estos. Aborda lo relacionado con el abuso animal. 

Cuando ya al fin se declara el cese al fuego podemos llamarle Gaby al peque√Īo que nos condujo estas p√°ginas por esta guerra secreta. Es su cumplea√Īos y aunque cada lector pueda calcularle un a√Īo de m√°s o dos de menos, celebra junto a sus padres, vecina y amigo que ya est√° creciendo. Las armas han sido depuestas en La debilidad de los adversarios, cap√≠tulo de conciliaci√≥n. Los personajes aparecen en una dimensi√≥n de mayor equilibrio y matices en sus caracterizaciones. Se difuminan los extremos con que antes el ni√Īo hab√≠a juzgado a sus padres, pues como reconoce ‚ÄúNunca pude hacer un enfrentamiento real contra Los Mayores‚ÄĚ. El aroma de la comida de mam√° resulta irresistible. Gaby quer√≠a pedir perd√≥n a sus padres por declararles la guerra aunque fuera secreta. El festejo del cumplea√Īos fue motivo de esperanza.¬†

Hay reconciliación también en la naturaleza:

  • ‚Äú‚ĶNo hab√≠a ni una nube gris, pero se desprendi√≥ tremendo aguacero, como si Dios se hubiera puesto a hacerle cosquillas al cielo para que riera a carcajadas.
  • Ariel y yo nos fuimos a escuchar el arrullo de la paloma que hab√≠a puesto los huevos en la yagruma, a mirar como Ri engordaba y gritaba, con el pecho abierto: voy a llegar, voy a llegar de nuevo al mar.‚ÄĚ


Puertas infinitas y una orquesta de papel

¬ŅQui√©n est√° en casa?

¬ŅCu√°ntas puertas puedes abrir con tres llaves? Te aseguro que no hallar√°s una respuesta matem√°tica. Solo perm√≠tanme confesar que con esa cantidad de llaves me aprest√© a varias travesuras. Es cierto, no siempre hall√© el camino correcto, incluso ante sencillos laberintos. V√≠ctima de la ansiedad, extravi√© mis ojos m√°s de una vez. No me arrepiento, es divertido ponerse en el lugar de los ni√Īos aunque sea por unos instantes. Aunque s√© que los m√°s peque√Īos de casa de seguro encontrar√°n todas las puertas con mayor facilidad.

Este no es solo un libro destinado solo al p√ļblico infantil y adolescente. A primera vista ser√≠a cierto pero tras cruzar la entrada cualquier lector disfrutar√° de la belleza y el conocimiento a su disposici√≥n. No crea que si el volumen llegara a sus manos ser√° un lector apacible. En todo caso ser√° quien le otorgue a estas p√°ginas la din√°mica para la que se concibi√≥. Si√©ntase entonces coautor, y al√≠stese al corretaje, ya con la vista, ya con el l√°piz.

Para Puertas a la M√ļsica (Ediciones Santiago, 2014) encontrar√°s las llaves de entrada pero solo un acertijo no podr√°s resolver. Seas ni√Īo o adulto quedar√°s atrapado en su orquestaci√≥n, en el hechizo m√ļsico-visual. Cuando llegas a la √ļltima p√°gina no encontrar√°s la salida y retornas a cualquiera de las anteriores.

Si bien mis palabras parecieran lanzar un conjuro, perdonen damas y caballeros que yo no he sido, fueron el autor Jos√© Orp√≠ y el ilustrador Ra√ļl Gil, los atrevidos.

Pase usted, la casa es suya

La interrogante, en apariencias ingenua, de una ni√Īa a su madre, dio lugar en las primeras d√©cadas del pasado siglo a que del genio popular brotara el son inmortal en el c√©lebre Mam√°, Son de la loma en la autor√≠a de Miguel Matamoros. Raz√≥n que corrobora el acierto de aproximar a los infantes a las tradiciones musicales, autores e int√©rpretes. No por casualidad en el portal del libro se apela a la antol√≥gica pregunta, a continuaci√≥n de un di√°logo entre un nieto y su abuela, en el cual se cita el tema musical en cuesti√≥n. La pieza afina la orquesta y prepara a los asistentes al concierto que sus p√°ginas ofrecen.

Con un lenguaje asequible a las primeras edades, sin que se apele a √Īo√Īer√≠as del verbo o el adjetivo, Orp√≠ coloca a su lector ideal frente a una s√≠ntesis de nuestro acervo musical. Juego y aprendizaje se intercalan y coinciden en id√©ntico espacio con el fin de dialogar en torno al patrimonio sonoro intangible, o como se escucha en voz de un personaje, el tesoro musical.

Puertas‚Ķ es un v√°lido ejemplo de c√≥mo obrar para que las presentes y futuras generaciones de cubanos conozcan el acervo de su cultura musical sin que se apele a la queja ante los presuntos demonios audibles que nos atormentan. Sospecho de quienes solo se conforman con la cr√≠tica a lo que entienden nocivo. Resulta c√≥modo se√Īalar el rinc√≥n sucio desde el sof√°. ¬ŅPor qu√© no atreverse a llevar a t√©rmino las ideas?

En tal sentido Puertas‚Ķ constituye una atractiva propuesta que se enlaza a esa tradici√≥n literaria, musical y audiovisual que en diferentes etapas marcan la infancia cubana. No es la primera vez que Jos√© Orp√≠ Gal√≠ se aveza en proyectos similares, sobre todo cuando a destinatarios tan importante se dirige. Algunos guardar√°n en sus libreros los t√≠tulos Para despertar al duende, por Ediciones Santiago (2003; 2009) o El mundo de los asombros, en la factura de la Editorial Oriente en 2010. Quien atesore entre sus manos Santiago de Cuba: ciudad cantada, otra vez por la de Oriente (2013; 2015), percibir√° la vocaci√≥n del educador que persiste en su obra. En este √ļltimo texto no solo se sirve de la poes√≠a para comunicar etapas y hechos hist√≥ricos trascendentales de la Villa, sino que conf√≠a la ilustraci√≥n del volumen a la creatividad infantil volcada en im√°genes.

Los primeros 35 compases los dedica a la presentación de varios instrumentos presentes en la musicalidad insular y algunos en la universal. Así, escuchamos la primera tonada a manos de la guitarra, cordófono cuya herencia se debe a las tradiciones hispánicas, cuyo asentamiento es primordial en el desarrollo de nuestros géneros musicales de base. A través de la poesía rimada Orpí nos entrega nombres del cubanísimo pentagrama como Sindo y Matamoros, cuyas obras es imposible de separar de la novia de las seis cuerdas.

¬°Cuidado padres dormilones! Este no es un libro para provocar el bostezo y la ca√≠da de los p√°rpados a tus hijos. Madre, no ser√° con estos acordes que te quites al ni√Īo de encima por un rato. Muy por el contrario, prep√°rate para sacar punta a los l√°pices, y con cada part√≠cula de aprendizaje tendr√°s lista una r√°faga de preguntas. Al√≠stense a formar la orquesta, tomen la libertad de divertirse mientras los instrumentos y la literatura hacen su acople.

Puertas a la M√ļsica posibilita la interacci√≥n entre sus creadores y destinatarios, a trav√©s de diversos juegos y otros caminos ser√°n copart√≠cipes del resultado. De tal fiesta resulta la concurrencia de aer√≥fonos, cord√≥fonos y percusi√≥n que entrelazan las huellas de √Āfrica, Espa√Īa y otras regiones contribuyentes a la formaci√≥n sonora cubana. Quienes se atrevan al juego de este concierto, enriquecer√°n de forma amena su saber.

¬°Que toquen, que toquen! Yo bailo de todo

¡Ay Mamá Inés tu hijo Bola está frente al piano! Llamó a Lecuona y entre teclas se les ve en el retozo.

Las autoridades de la m√ļsica pierden el control. Se desordena el pentagrama y la poblaci√≥n amanece a todo baile. Cada quien elige un ritmo diferente y otros cantan. Hasta la reina Isabel se sum√≥ a la algarab√≠a, perd√≥n, ¬Ņqu√© ha tocado ese?

Tras El Misterio de la Uni√≥n las puertas se abren y desde la d√©cima nos llegan varios g√©neros y ritmos surgidos al mismo ajiaco que nuestra identidad nacional. No ha de extra√Īarse usted mi adulto escucha, si tras este encuentro vuelve en s√≠ su memoria y recuerda que antes de los √≠dolos de hoy estuvieron los de siempre, que a veces no se llama balada, aunque rejuvenecido, su nombre puede ser bolero. Lo mismo sucede con el son, la guaracha, la tonada, guajira o la rumba, a quienes muchos voltean el rostro como a extra√Īos inquilinos.

Por esta senda de los g√©neros musicales llegamos a sus cultivadores. Orp√≠ a√ļpa a varios de los m√°s ilustres en tertulia, las edades desaparecen, y Sindo y Matamoros coinciden en el mismo brindis con Silvio y Formell. Porque la obra de quienes trascienden no se limita a los calendarios o el juego de estar o no a la vista de todos. Quienes por la oreja sue√Īan, siempre sabr√°n de d√≥nde y qui√©nes son los cantantes.

Alguien con m√°s sapiencia que yo, expres√≥ que para saber si un libro para ni√Īos est√° bien escrito, uno de los caminos es que le llegue a un adulto tanto como en su infancia. Gracias a las trampas del autor y el equipo de realizaci√≥n del texto, cada p√°gina sonora de Puertas‚Ķ me hizo olvidar que hay documentos oficiales donde reza el a√Īo en que nacimos. Ahora que se desdibujan esas fronteras del esp√≠ritu, simplemente abrazo una palabra, humanidad.

P.D: ¡Ah! olvidé decirles, el libro dejó de existir en librerías santiagueras casi al instante de su presentación. Sería una suerte una reedición. Por lo pronto, anímese a encontrarlo en bibliotecas.

otras ilustraciones de Puertas a la m√ļsica

otras ilustraciones de Puertas a la m√ļsica

otras ilustraciones de Puertas a la m√ļsica



Jos√© Mart√≠, razones para la m√ļsica (+ video)

  • Cuando proscrito en extranjero suelo/ La dulce patria de mi amor, so√Ī√©/
  • Su luz buscaba en el azul del cielo/ Y all√≠ su nombre refulgente hall√©./
  • Perpetuo so√Īador que no concibo/ El bien enajenado que entre sue√Īos vi./
  • Siempre dulce esperanza va conmigo,/All√≠ estar√° en mi tumba junto a m√≠.
  • ¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬†¬† ¬† (El Proscrito, Jos√© Mart√≠)

Preludio

Tal vez sea José Martí el cubano a quien más se ha cantado. Ya en 1906 y 1909 Antonio Morejón,  de quien se dice fue el primero en grabar puntos cubanos, dejó registrado para los sellos Edison y Columbia el tema Al Apóstol Martí. Otros títulos musicales y autores del periodo clamaban la resurrección martiana.  Particular tratamiento reciben las figuras de los próceres en la primigenia trova, y Martí ocupa eje principal en estas composiciones.

Surgen obras como tributo que rinde el trovador a los h√©roes de las gestas recientes, en admiraci√≥n y a√Īoranza por la esperanza perdida. ¬†T√≠tulos como Los tres Patriotas (1919) de la firma de Manuel Corona brindan fe de ello.¬† Dos figuras descuellan en estas composiciones: Antonio Maceo y Jos√© Mart√≠. Los t√≠tulos Dos patrias, de Salvador Adams, y Pobre Cuba, de Manuel Corona, son ¬†una s√≠ntesis de la vastedad de canciones que al respecto emergieron. ¬†

Sindo Garay aseguró en testimonio para Carmela de León que conoció a Martí en Dajabón en 1895, momento a partir del cual y en más de una ocasión le dedicó su poética. Así lo atestigua entre otros, el título Martí.

Canci√≥n a Mart√≠ (1901), con letra de Francisco Eligio y musicalizaci√≥n de Alberto Villal√≥n, fue cantada en el teatro San Carlos, de Tampa, Cayo Hueso, por la contralto Susana Mellado, el bajo Santiago Lima, y otros m√ļsicos.

Recuerdos de Martí, también de Villalón, Clave a Martí, de Emilio Billillo, constituyen unos pocos ejemplos de la vastedad de títulos con temática martiana aportados por los trovadores en la primera mitad del siglo XX.

También, aunque menos conocidos, llega el Apóstol en canción desde los códigos de los soneros. Es el caso de Arsenio Rodríguez en el tema  Adórenla como a Martí, en clara referencia a la tierra cubana.

En lo adelante el canto a José Martí es un punto de encuentro entre los cantautores cubanos y otros hacedores del pentagrama. La musicalización de la poesía martiana y otros textos llegó con la Nueva Trova de la guitarra de Pablo, Sara y Amaury. Teresita Fernández brindó sus acordes para el Ismaelillo.  Las sucesivas promociones de jóvenes trovadores además de musicalizar textos martianos, entregan temas donde Martí deviene sujeto lírico; en otros, la esencia de su pensamiento deviene motivo textual  y paratexto.

La m√ļsica coral y sinf√≥nica en Cuba cuenta con sendas composiciones, musicalizaciones y arreglos a la obra del universal cubano. ¬†

Post-vida: esto nos dice en sus palabras m√°gicas la m√ļsica

Pretexto me resultan las canciones que lo evocan.

¬ŅQu√© cantos tocaron la sensibilidad de Juli√°n? ¬ŅCu√°les acordes se replicaron en su tarareo? ¬ŅD√≥nde hallaron musical remanso sus angustias en tiempos de exilio? ¬†¬ŅQui√©nes fueron los m√ļsicos cubanos en cuyos acordes visualiz√≥ Mart√≠ la patria a la distancia de una nota? ¬ŅC√≥mo se trueca m√ļsica la prosa y la po√©tica martiana? ¬ŅQu√© paralelismos acontecen entre el romanticismo literario de Mart√≠ y los compositores del hom√≥nimo periodo musical?

¬ŅCu√°les sitios frecuent√≥ para asistir a las presentaciones de las que gustaba? ¬ŅQu√© compositores e int√©rpretes hoy considerados ‚Äúcl√°sicos‚ÄĚ conmovieron la pluma del cr√≠tico, poeta y periodista?

Estas y otras interrogantes quedan satisfechas a la lectura de Jos√© Mart√≠ y la m√ļsica, un volumen del Centro de Estudios Martianos (2014), cuya selecci√≥n, introducci√≥n y ensayo corresponde a la autor√≠a de Salvador Arias, en suma con textos complementarios que indagan en el criterio martiano ante hechos musicales.

Los autores en convite ofrecieron sus estudios y criterios en diversos momentos que van desde la tercera d√©cada de la Rep√ļblica, a una Cuba reciente y que, desde la diferencia de enfoques evidencia el inter√©s de los estudiosos por la obra martiana y en particular en relaci√≥n a la tem√°tica musical:

De Gonzalo de Quesada y Miranda se acude al ¬†t√≠tulo Mart√≠ y la m√ļsica, el que apareci√≥ en la revista Bohemia en 1935. Pasi√≥n de la m√ļsica en Mart√≠, es la conferencia que pronunciara Orlando Mart√≠nez en conmemoraci√≥n al centenario del natalicio martiano en La Habana, la que por su extensi√≥n solo se presenta para la oportunidad en fragmentos. Tambi√©n de 1953 es la publicaci√≥n de Alejo Carpentier en El Nacional, de Caracas, en la que el autor descubre al Mart√≠, estudiante de m√ļsica. De 1972 data uno de los m√°s bellos an√°lisis que guarda la relaci√≥n martiana con el arte sonoro, de la autor√≠a de Cintio Vitier es el t√≠tulo M√ļsica y raz√≥n. Este decenio, pero dos a√Īos despu√©s ve la publicaci√≥n en el Anuario Martiano, M√ļsica en el peri√≥dico Patria, por Zoila Lapique. ¬†En 1978 la revista moscovita Am√©rica Latina, public√≥ de M.A. Sap√≥nov el trabajo Jos√© Mart√≠ y la m√ļsica, la versi√≥n al espa√Īol para el Anuario del Centro de Estudios Martianos, 1981, corresponde a Eduardo Heras Le√≥n. La Gaceta de Cuba, dio luz en el no 3 de 1985 a Referencia martiana al jazz, de Armando Caballero. De las p√°ginas del peri√≥dico Granma fueron seleccionados los t√≠tulos Mart√≠ en la m√ļsica, cuya autor√≠a responde a Omar V√°zquez, 1985, y de Sonnia Moro, Mozart en Mart√≠, 1991. Concluye el volumen con Jos√© Mart√≠ y la √≥pera italiana, en la firma de Diana y Rodolfo Sarracino, ¬†tomado del Anuario del Centro de Estudios Martianos, 2001.

En s√≠ntesis, los principales aspectos que gu√≠an estos acercamientos al inter√©s martiano por la m√ļsica se refieren a la musicalidad inherente a la po√©tica y la prosa martiana en consonancia a ciertas caracter√≠sticas del Romanticismo literario y algunos paralelismos con el impresionismo pict√≥rico. Otros, versan acerca del periodismo y la cr√≠tica musical que ejerci√≥ Mart√≠ tras su asistencia a presentaciones musicales lo mismo de coterr√°neos en el exilio norteamericano, que en grandes Salas de Europa con el apogeo de la √≥pera. Varios autores coinciden en la significaci√≥n que cobraron las rese√Īas a las presentaciones de compatriotas cubanos en el exilio, no solo en tanto suceso art√≠stico sino como forma de acercamiento al suelo patrio. Algunas de estas p√°ginas se acercan al Mart√≠ cuyos o√≠dos se entregaron a las esencias musicales de los pueblos.

Lapique brinda un acucioso estudio acerca de la presencia de la tem√°tica sonora en emisiones del Patria. Aunque era un peri√≥dico fundamentalmente pol√≠tico, Mart√≠ no se sustrajo a escribir sobre otras cuestiones. Leg√≥ numerosas p√°ginas sobre artistas cubanos y extranjeros de su √©poca: Ruiz Espadero, White, D√≠az Albertini‚Ķ, y en especial, de aquellos comprometidos con la causa independentista como el tenor Emilio Agramonte y Pi√Īa, y Ana Otero, notable pianista puertorrique√Īa. Se trata de la primera publicaci√≥n que dio a conocer La bayamesa, himno patri√≥tico cubano, y la danza La borinque√Īa, por tradici√≥n, himno de los boricuas. Estos dos himnos son las √ļnicas piezas musicales que publican, acompa√Īadas de textos hist√≥ricos ¬†que exaltan el patriotismo y la unidad antillana de esos dos pueblos, entonces bajo el yugo espa√Īol.

Hermosas son las p√°ginas que coinciden en presentarnos a Jos√© Mart√≠ en su faceta como autor de un texto para canci√≥n. Su liderazgo pol√≠tico y el inter√©s por la m√ļsica cubana le llevaron a escribir la letra de El proscrito, que musicaliz√≥ el tabaquero emigrado Benito O‚ÄôHallorans. Lleg√≥ a conocerse entre los cubanos de la Florida como La canci√≥n del Delegado.

Omar V√°zquez recrea en la publicaci√≥n del Granma correspondiente al 28 de enero de 1985 el relato de c√≥mo 20 a√Īos antes, en la entonces popular Pe√Īa de Sirique, se le escuch√≥ por primera vez a Mar√≠a Granados, quien la interpret√≥ acompa√Īada por el guitarrista Rafael (Nen√©) Enrizo. ¬†

Mar√≠a¬† ‚ÄĒquien falleci√≥ en La Habana, el 30 de enero de 1971, a los 91 a√Īos de edad, pocas horas despu√©s de participar en varias actividades con motivo del aniversario 118¬†del natalicio del Maestro‚ÄĒ gustaba de contar la historia de El proscrito, que por primera vez se la cantara a Mart√≠ cuando apenas contaba 11 a√Īos de edad.

La canción se redimió  para la posteridad gracias al interés del investigador, compositor y apasionado martiano Hilario González. Hoy puede disfrutarse la grabación en las voces del dueto que a tal fin conformaran Eduardo Sosa y la maestra Digna Guerra.

En sus valoraciones, Arias toma como elemento importante los espacios de las presentaciones y divulgaci√≥n del hecho sonoro a finales de la decimon√≥nica centuria, sobre todo con escenario en el Nueva York entre 1881 y 1895. Sitios diversos cuyo centro seg√ļn la ocasi√≥n se ubica ¬†en un teatro, lo mismo que en salones de baile, fiestas populares, paradas militares, circos y parques. Asimismo, la existencia del piano en varios hogares defini√≥ momentos importantes al interior de las familias y en el intercambio de √©stas con amigos seg√ļn los intereses sociales. Es Nueva York una ciudad a la que las oleadas de inmigrantes aportan su folclor.

El siglo XIX,¬† con el triunfo del romanticismo, es escenario de intensas y nuevas relaciones entre la m√ļsica y la literatura. Para Arias Mart√≠ se siente atra√≠do por las deslumbrantes sonoridades. Los conocimientos musicales de Mart√≠ fueron, si no los de un profesional, si de un fervoroso oyente.

En este sentido, Sap√≥nov atribuye especial inter√©s a aquellos aspectos del sistema creador de Mart√≠ en los que se interpreta de manera original las influencias de la est√©tica rom√°ntica con su culto a la m√ļsica, y la aspiraci√≥n a sintetizar los elementos del arte musical con la literatura. En su prosa, plantea, el rom√°ntico descubre en el conjunto de ruidos del paisaje campesino, un leg√≠timo encanto en las leyes musicales.

Un ejemplo de lo anterior lo halla Vitier en tierra cubana, un mes justo antes de caer Martí en Dos Ríos:

La noche bella no deja dormir. Silba el grillo; el lagartijo quiquiquea, y su coro le responde (‚Ķ) entre los nidos estridentes, oigo la m√ļsica de la selva, compuesta y suave, como de fin√≠simos violines; la m√ļsica ondea, se enlaza y desata, abre el ala y se posa, titila y se eleva, siempre sutil y m√≠nima ‚Äďes la mir√≠ada del son fluido; ¬Ņqu√© alas rozan las hojas? ¬Ņqu√© viol√≠n diminuto, y oleadas de violines, sacan son, y alma, a las hojas? ¬Ņqu√© danza de almas de hojas?

Para Vitier, la m√ļsica en el poeta es ‚Äúsustancia de su propio estilo. Musical en alto grado, tanto como pict√≥rica, fue la palabra de Mart√≠‚ÄĚ. Lo describe como al ‚Äúirreprimible m√ļsico de la palabra‚ÄĚ, que apoyaba su prosa en octos√≠labos y endecas√≠labos.

Otro aspecto relevante para Arias y varias de las voces aupadas en el concierto martiano lo constituyen las cartas a Mar√≠a Mantilla. En este epistolario las alusiones a la m√ļsica aparecen en repetidas ocasiones, incit√°ndola a estudiar y tocar el piano. En carta escrita desde alta mar, el 2 de febrero de 1895, identifica a la m√ļsica como alta expresi√≥n del afecto, y define la de su preferencia: «A mi vuelta sabr√© si me has querido, por la m√ļsica √ļtil y fina que hayas aprendido para entonces: m√ļsica que exprese y sienta, no hueca y aparatosa: m√ļsica en que se vea el pueblo, o todo un hombre, y hombre nuevo y superior.»

A las atenciones por su formaci√≥n ¬†cultural y humana, la conduce por primera vez a la √≥pera cuando Mar√≠a era apenas una adolescente de 12 a√Īos. Representaban Carmen, del franc√©s Georges Bizet en la interpretaci√≥n de Enma Calv√©. Se afirma que era vasto el conocimiento que Jos√© Mart√≠ pose√≠a sobre el argumento y los pasajes musicales.

De estos afectos Gonzalo de Quesada extrae algunas conclusiones de las m√ļsicas que pudieron interesarle a Jos√© Mart√≠. ¬†

Entre las piezas que la ni√Īa Mantilla interpretara al piano y que a Mart√≠ proporcionaban tanto placer se citan Evening Star de la √≥pera Tannhauser de Wagner, una Gavotte, de Nebvin, la Rapsodia no.2 de Lizst, y la m√ļsica de la √≥pera Carmen, de Bizet.

Por testimonio de María Mantilla se conoce que a él le gustaba tararear El negro bueno, de Francisco Valdés  Ramírez.  Se presume debió atraerle que esa guaracha se cantó en el Teatro Villanueva de La Habana, el 22 de enero de 1869, hecho que trasciende hasta unos conocidos versos de Martí. Aquella célebre guaracha, cantada en todas partes con más o menos disimulada intención, era una especie de canto de guerra.

Seg√ļn lo que aportara Mar√≠a a Gonzalo de Quesada, a Mart√≠ le gustaban mucho las danzas y tambi√©n una pieza de Gonzalo N√ļ√Īez, La mariposa ¬†y Las campanillitas del cubano Pedro Fuentes.

El Delegado particip√≥ en veladas hogare√Īas de amigos en las que entre otras m√ļsicas se conoce se interpret√≥ al piano La borinque√Īa, danza t√≠pica de Puerto Rico, y la canci√≥n cubana La bayamesa. Alguien record√≥ tarareando, los versos iniciales de esa antigua canci√≥n del oriente de Cuba:

No recuerdas, gentil bayamesa,/ que t√ļ fuiste mi ¬†sol refulgente‚Ķ

Al encontrarse en los a√Īos de la emigraci√≥n con destacados m√ļsicos cubanos que se encontraban en el exilio, como Ignacio Cervantes, pianista y compositor y uno de los fundadores de la corriente rom√°ntica nacional de la m√ļsica cubana, y con el eminente violinista Jos√© White, escribi√≥ Mart√≠ varios art√≠culos en los que expone las ideas sobre el arte de sus coterr√°neos, sobre la naturaleza del arte musical y sobre la m√ļsica cl√°sica europea.

Nicol√°s Ruiz Espadero tambi√©n mereci√≥ la admiraci√≥n y el entusiasmo de Mart√≠. De √©l dijo que puso en m√ļsica el gemido del alma cubana, y a veces su majestad y su tormenta. En una cr√≥nica publicada en Patria, en mayo de 1892, Mart√≠ habla del famoso acto celebrado en los talleres de tabaco de Tampa, en el que tomaron parte Ignacio Cervantes y Rafael D√≠az Albertini

Muchos de los juicios expresados por Martí sobre compositores están vinculados con sus apreciaciones de intérpretes, incluidos numerosos cantantes de ópera italiana y francesa. Para Diana y Rodolfo Sarracino “la opera ítalo-francesa, escuchada por Martí tanto en La Habana como en Madrid y México, tuvo mucho peso en los inicios de su formación musical. Sobre los contactos del joven Julián con las funciones operísticas en La Habana por la década de los 60, los autores aducen la posibilidad la probabilidad de que las haya presenciado al impulso del preceptor Rafael María de Mendive.

Mart√≠ es testigo de c√≥mo las √≥peras de Wagner ¬†ganan terreno ¬†en la gran ciudad, incluso imponi√©ndose a las italianas o francesas. En consecuencia dedica el mayor n√ļmero de referencias a este compositor. Del concierto sinf√≥nico de fines de mayo de 1882 en Nueva York, encontramos la vivencia de un testigo presencial, particularmente ¬†cuando habla de la ejecuci√≥n de Los troyanos de Berlioz. Otros m√ļsicos, como Brahms aparecen en sus textos. ¬†

Descubre ‚Äúlas melod√≠as inefables‚ÄĚ de Chaikovsky. A la m√ļsica de Schubert le dedica una sutil definici√≥n y de Mozart los elogios. Un m√ļsico por quien parece haber sentido indudable empat√≠a fue el polaco Federico Chopin. ¬†Su ‚Äúm√ļsica v√≠vida‚ÄĚ, con ‚Äúmelod√≠as dolientes o r√°pidas polonesas‚ÄĚ, lo lleva a pensar ¬†que ‚Äúsolo ama y entiende a Chopin quien le conoce a la m√ļsica lo m√°s fino y misterioso del alma‚ÄĚ, esto fue quiz√°s lo √ļltimo que escribi√≥ p√ļblicamente sobre un asunto musical, el 26 de enero de 1895. La empat√≠a ¬†ten√≠a una ra√≠z extramusical, al ser el compositor polaco un ardiente defensor de la independencia de su patria.

Mientras convierto este libro en relecturas escucho las mismas m√ļsicas que el Ap√≥stol. Su fe de vida inunda los silencios. Cada una de estas p√°ginas da la posibilidad de conocerle un poco m√°s. En sus expresiones se ven identificados con la m√ļsica a los que aman y fundan, para conseguir ese ideal suyo de Cuba como ‚Äúfutura universalidad americana‚ÄĚ.



Destrabando la Trova: segunda cita

El preludio nos pone en aviso. La Oda a la alegría se multiplica en miles de hogares cubanos y quién sabe en cuántos del mundo. Los protagonistas son jóvenes instrumentistas que sacuden cuerdas, flauta, quena, percusión cubana, guitarras, bajos y teclados eléctricos, trompeta, batería y sonidos de ordenador, que evidencian el poder del arte para trascenderse a sí mismo. En breve cederán el espacio a la guitarra en ropaje de mujer.

Y es que el discurso femenino traza particulares sendas en el trovadoresco hacer. Ellas acomodan los lenguajes l√≠rico-sonoros a sus propios decires. Varias son las voces de mujer que hoy se empoderan en Cuba y eligen por compa√Īera la guitarra.

Santa Massiel Rueda Moreno, trovadora, directora de la agrupaci√≥n Motivos Personales, presidenta ¬†de la AHS en Ciego de √Āvila y coordinadora del festival Trov√°ndote, fue la invitada a la segunda cita del Destrabando la trova con Eduardo Sosa.

Para la creadora las Romerías de Mayo son vitales en el movimiento cultural y juvenil del país. Rememora como punto de giro en su carrera la primera ocasión en el evento de juventudes, los espacios como oportunidad para coincidir con artistas de varias manifestaciones y ese sabor de enriquecimiento. Es algo que no se puede pensar en el movimiento cultural del país sin hablar de Romerías.

«Despu√©s de tu beso todo puede ser menos amargo/(‚Ķ) Este viento va a tu encuentro», rezan algunos de los versos de Todo es talla, su primer regalo musical para despejar de cualquier ¬†traba el di√°logo entre ambos cantautores.

Como gu√≠a de Motivos personales expone razones para no aceptar encasillamientos en denominaciones al formato como tr√≠o o cuarteto, pues explica, seg√ļn las inquietudes musicales se descubre el tr√°nsito desde el d√ļo hasta la banda. Prefiere entenderse como agrupaci√≥n o proyecto.

Uno de los n√ļcleos de la entrevista radic√≥ all√≠ donde el trovador indag√≥ por temas aun √°lgidos, pues entronizan con la revitalizaci√≥n de la pol√≠tica cultural cubana desde espacios como el turismo, y la a√ļn latente incapacidad de algunos gestores institucionales para el desarrollo de la actividad:

Desde Ciego de √Āvila, (‚Ķ) en esa zona del pa√≠s siempre hay una presi√≥n por ir a trabajar a los Cayos, el tema del turismo, etc. ¬ŅC√≥mo se las arreglan los m√ļsicos que pretenden, quieren o hacen una m√ļsica como la de ustedes, que no es precisamente tal vez lo que venga buscando el turista?, indaga Sosa.

Desde sus experiencias la trovadora manifest√≥ las precarias propuestas para la inserci√≥n de dichos formatos musicales en el circuito del turismo, y que solo la autogesti√≥n les vale las presentaciones realizadas. «Nuestro trabajo suele ser muy subvalorado. Dependemos de la opini√≥n de alguien que a veces no es la mejor, y entonces choca un poco.»

Santa Massiel se refirió al hecho de una cuidada selección del repertorio que escogen para estos espacios, que se aleja de las sopas y etiquetas de moda. De Matamoros a Pablo Milanés hay personales motivos que adecuan las interpretaciones desde nuestro tiempo, a partir de nuestro concepto musical, con muchísimo amor.

Las palabras de esta mujer son sus propias canciones ¬Ņo viceversa? Todo el fuego en la canci√≥n que digo es aforismo que devolver/ este acto final, que devorar√©.

Se refiri√≥ tambi√©n a la g√©nesis, organizaci√≥n, caminos actuales y pericias del Trov√°ndote, Encuentro Nacional de J√≥venes Trovadores que ya arrib√≥ a su aniversario 15. ¬†A su consideraci√≥n, este evento con sus descargas, recitales y espacios te√≥ricos revolucion√≥ el movimiento cultural de Ciego de √Āvila. «La AHS se erige columna de la celebraci√≥n de la que participan la Empresa de la M√ļsica en la provincia y el Centro Nacional de M√ļsica Popular. Organizarlo es una experiencia enriquecedora que tambi√©n da muchos dolores de cabeza que se compensan porque el resultado es muy grato.»

Definitivamente los trovadores del centro de la Isla apuestan a golpe de congas para echar al suelo las bisagras. Conga pá ti contiene el universo de quien la firma, con una delicadísima poética que a ratos se desarma entre la guitarra y la voz que arrolla:

Mira c√≥mo riego girasoles/ mira c√≥mo rifo tu querer ay ay/ mira c√≥mo tocan las campanas/ para ir a dormir cuando vas a pasar/ que tanta palabra me disocia/ tanto desamor para un velero/ y yo que no doy, f√≠o ni presto/ rezo porque un d√≠a seas ola/ ayer, ¬†ayer fuimos luz para no perder/ tal vez, tal vez, nuestro tiempo dej√≥ de ser/ ma√Īana atardeciendo voy bajando/ pagando la colina de tus besos/ no encuentro qu√© me salve de este invierno/ as√≠ que mejor lo doy por hecho/ ser√©, ser√© lo que siempre te har√° nacer/ tal vez, tal vez, fuimos luz para no perder/ donde te encontr√© ha pasado algo/ algo que hoy espanta hasta lo cierto/ algo que intenta errar mi canto/ y no es cosa f√°cil de lo advierto/ mira c√≥mo riego girasoles (…) Que si vienes por aqu√≠ yo me voy p√° ll√°/ si canto para ti conga nacer√°.

 



Romer√≠as: correr el horizonte con Reinaldo Cede√Īo

Esta conversaci√≥n es fruto de un trueque, especie de neofeudalismo virtual. Ya se me extravi√≥ el recuerdo de cu√°ndo traspasamos la frontera.Lo admir√© cuando a√ļn desconoc√≠a su rostro. Para m√≠ era el laureado periodista, poeta, narrador y promotor cultural o el autor de t√≠tulos de mi consulta como Son de la loma. Los Dioses de la m√ļsica cantan en Santiago de Cuba. No recuerdo el d√≠a en que se entrecruzaron nuestros quereres. Solo s√© que cada vez m√°s las coincidencias se reiteraron.

Es un hombre-lente y su palabra, imagen de la certeza. El arrojo de su verbo enamora, el mismo que se hace verso en los recovecos del erotismo y la sensibilidad, o aquel cuyo estilo entrecorta el aliento a la lectura de sus cr√≥nicas. Su obra es P√°gina Abierta, lo mismo que el espacio de promoci√≥n cultural que por a√Īos sostiene.

La noche más larga que viviera la santiaguera urbe en 2012 se le obsesionó memoria literaria. Los corderos alzan la vista, El hueso en el papel, La edad de la insolencia, y Poemas del lente son solo algunos de sus prolíferos títulos cuya presencia se aseguran un lugar en mi librero.

Va de las plataformas radiales a los medios impresos y digitales. Suyo es el reino de las palabras.

M√°s all√° del agua como met√°fora, ambos tenemos coincidencias con la lluvia y Codanza, que tecla mediante nos revelamos.

-¬ŅCu√°ndo comenz√≥ tu nexo con las Romer√≠as de Mayo?

Holgu√≠n fue siempre cercano para m√≠. Ten√≠a el nombre y el rostro de mis compa√Īeros de la Universidad que eran de all√≠. Luego lleg√≥ mi admiraci√≥n por el L√≠rico, por Codanza, por sus poetas… hasta que en 1998 me invitaron a las Romer√≠as de Mayo. He ido a otras convocatorias; pero fue √©sta, por ser la primera en que particip√©, la que ha quedado prendida a mi memoria.

Dirig√≠a en ese momento la p√°gina cultural del peri√≥dico Sierra Maestra y hab√≠a recibido el Premio Nacional de Periodismo Cultural, que se entregaba entonces por la obra del a√Īo. Recuerdo que lo dediqu√© a la imbatible revista √Āmbito ‚Äēpublicaci√≥n cultural del peri√≥dico Ahora y de la cultura cubana‚Äē, porque siempre me acogi√≥, incluso en aquellos momentos en que, en medio del noblemente llamado ‚Äúper√≠odo especial‚ÄĚ, qued√© sin trabajo y sobreviv√≠ gracias a la venta de man√≠. Marlene Gonz√°lez, entonces la coordinadora de √Āmbito, es uno de esos √°ngeles que llevo siempre conmigo.

En esas Romer√≠as de 1998 que refiero, su creador y director general, Alexis Triana, me pidi√≥ estar junto a mi colega Michael Hern√°ndez Miranda en la direcci√≥n del peri√≥dico La Luz, publicaci√≥n que circula en tiempos de Romer√≠as. Fue un encargo dif√≠cil, en verdad retador en medio de la din√°mica que genera una cita m√ļltiple como esa, y trat√© de honrarlo hasta el √ļltimo d√≠a.

-¬ŅQu√© significados te asiste la experiencia de llevar tu obra a los espacios literarios y otros de la Romer√≠a?

He tenido la suerte de estrenar poemas en Romer√≠as, lo cual siempre significa una fiesta √≠ntima para uno. He encontrado un p√ļblico √°vido, presto, un p√ļblico de aqu√≠, de all√° y hasta de acull√°. He disfrutado de conciertos, tertulias, descargas‚Ķ pero recuerdo con particular cari√Īo la oportunidad que tuve de exponer en el Premio Memoria Nuestra, mi aproximaci√≥n a la vida y obra de una gran poeta cubana, envuelta siempre en el misterio.

El ensayo llevaba por nombre ‚ÄúFlor Loynaz: un bosque a la sombra de una ceiba‚ÄĚ y fue bien recibido por los investigadores all√≠ presentes. Yo hab√≠a tenido el privilegio de entrevistar a Dulce Mar√≠a Loynaz y algunas de las confesiones que ella me hizo y su valoraci√≥n sobre la altura literaria de su hermana que emple√© como sustento, no pueden hallarse en ninguna otra parte. Me han publicado aquella entrevista en Cuba y el exterior, e incluso he visto por ah√≠ algunas de las palabras que me dijo, sin la debida referencia; pero aquello fue el resorte que me ha motivado a seguir escrutando en la obra de los Loynaz.

-¬ŅQuisieras compartir alguna an√©cdota que hagan de alguna de tus participaciones un momento especialmente importante, simp√°tico o raro?

Tengo tantas, de tantos matices‚Ķpero voy a escoger dos de muy diverso cariz. Tuve que dar cobertura en el teatro Eddy Su√Īol a una sesi√≥n del concurso danzario Solamente solos. Como invitado bailaba un ni√Īo guantanamero, Esteban Aguilar, sangre de mi sangre.

Cuando vi a mi sobrino, cuando lo vi en el escenario, cuando se hizo silencio… sentí ganas de gritar, de correr, me llevé instintivamente las manos al pecho, algo galopaba a toda velocidad.

La obra era breve, de otra forma, creo que no hubiera podido llegar al final. Luego, no sab√≠a qu√© escribir. Fue una nota apenas, un reporte peque√Īo en La Luz‚Ķ pero qu√© dif√≠cil.

La otra es muy simp√°tica y est√° ligada al mismo teatro. Codanza estrenaba en Romer√≠as una pieza basada en obras de Cosme Proenza. Se llamaba A√Īo cero. Recuerdo que cay√≥ un aguacero tremendo, mas la gente fiel abarrot√≥ el teatro. El caso es que la coreograf√≠a y concepci√≥n de la pieza exig√≠a la desnudez total del elenco, hombres y mujeres, pues se refer√≠a al principio del mundo.

El quebradero de cabeza sobrevino a la hora de seleccionar las fotos para publicar en el periódico. Había varias candidatas hermosas que fueron decantadas, unas por aquella pose, otras por aquel ángulo… y así. No queríamos vender la desnudez, sino el sentido artístico de la propuesta. Finalmente nos decidimos por una general donde aparecía en primer plano uno de los bailarines de espaldas. Todavía me pregunto si acaso fuimos conservadores, o si fue la mejor opción.

-¬ŅEres un Romero reincidente?

Bueno, no tanto‚Ķ. pero justo este a√Īo estaba listo para participar junto a mi colega Katiuska Ramos en el espacio audiovisual de las Romer√≠as con las experiencias de nuestro programa ‚ÄúAs√≠ suena la vida‚ÄĚ y del documental sonoro como veh√≠culo ideal para salvar las identidades locales y las historias de la vida real.

‚ÄúAs√≠ suena la vida‚ÄĚ (Radio Mamb√≠, Santiago de Cuba) estrena cada domingo una pieza radiof√≥nica de excelencia y ha invitado a prestigiosos artistas de la radio de Cuba y Latinoam√©rica. El espacio se forj√≥ bajo la m√°xima de que somos municipios del mundo, sus realizaciones est√°n disponibles en internet e incluso gener√≥ un foro de debate muy hermoso.

Mediada la propuesta de un realizador del prestigio de C√©sar Hidalgo y la invitaci√≥n de Yaylin Ojeda Grass, llev√°bamos tambi√©n a estas Romer√≠as nuestro documental sonoro ‚ÄúEscondida‚Ķ ¬Ņde qui√©n?‚ÄĚ, ocho minutos para contar una historia de amor de Cuba adentro: amor a la tierra, amor a la familia, amor entre dos mujeres. La obra est√° disponible en https://www.youtube.com/watch?v=1SxaPDhK_hY mientras sus antecedentes y entrevistas a sus realizadores se pueden escuchar en https://www.spreaker.com/user/juancarlosroque/asi-suena-la-vida-17-de-noviembre-2019

En este 2020, no podré subir (casi desmayarme) en el ascenso a la Loma de la Cruz, no podré disfrutar de los parques, instalaciones, sesiones de Holguín en Romerías; pero gracias a ti aquí van estas evocaciones, gracias a la virtualidad estamos otra vez de romeros. Y como me gusta correr el horizonte con la mirada, solo aguardo la próxima oportunidad.



Destrabando la trova I

 Salud pá tus ojos, ashé pa tu herrumbre

que el sol brinde para todos su justa lumbre

 mucha fortuna y salud pido sobretodo en amores

que a golpe de labios tibios me nazcan flores.

(Nelson Valdés)

                                                                    

Para destrabar la trova no hay manuales. Esencia de la cultura musical cubana los trovadores legan la guitarra y la voz, el pensamiento en síntesis de las generaciones. Un país necesita de sus trotamundos, de esos que ensillan las ideas y con furia las cantan, otras veces, con dulzura desenfundan la verdad. Las ideas trascienden los límites y las molduras. Por eso el mundo y sus heridas resultan insuficientes para detenerles. No son estas las Romerías de siempre, nada lo es. El set puede ser tu casa, o la mía, el teléfono móvil, una Pc, o la TV. La trova se desentiende de obstáculos. Las guitarras levantan sus manos.

Tecnología mediante y ganas de sobra se obra el milagro. La cita está pactada casi a las tres. El anfitrión es Eduardo Sosa, trovador en cuyas cualidades musicales habita un hermoso ser humano, lo he dicho ya, vacilador, jocoso de espléndida carcajada, alguien para quien la trova es su casa.

Su quehacer como cantautor, intérprete y gestor de eventos lo lleva por disímiles contextos de la geografía nacional. Cuando indagué para lo que escribo, esa es mi ventana abierta, sobre las incidencias de esos trasiegos me respondió:  

«He aprendido much√≠simo porque tengo un espacio que se llama ‚ÄúDestrabando la Trova‚ÄĚ, es, seg√ļn por quienes llevan las encuestas, uno de los m√°s importantes hoy en las Romer√≠as. Suceden entrevistas a camisa quit√°, desde Pedro Luis Ferrer hasta Tony √Āvila, Buena Fe, Polito Ib√°√Īez, Willian Vivanco, Ra√ļl Torres. Abogo por el respeto que deben tener las nuevas tecnolog√≠as para con la posici√≥n de las personas. Este espacio ayuda a conocer m√°s a quienes hacen las canciones que yo respeto, quiero y admiro, a confrontar su pensamiento y conocer la persona detr√°s de las canciones.»

El espacio que comenz√≥ en la Casa de la Cultura holguinera con posterioridad se traslad√≥ al Club Siboney. Otras ediciones de manera excepcional, como el protagonizado por Buena Fe, aconteci√≥ en la Casa de la M√ļsica. ¬†Este es el quinto a√Īo, y acoge en la primera emisi√≥n al cienfueguero Nelson Vald√©s como invitado.

La po√©tica del joven juglar marca un punto de encuentro de la cancion√≠stica ¬†con eje al centro de la isla. Su hoja de trovas se habilita desde las entra√Īas mismas de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z, presentaciones y premios organizados por el Centro Cultural Pablo de la Torriente Brau, las ediciones de la Feria del libro en varias provincias cubanas, el Longina, las Romer√≠as de Mayo y otras celebraciones donde la guitarra y la voz se entrelazan. Varios fonogramas registran la autenticidad de canciones que se aferran a crecer justo Al sur de mi mochila.

En la opinión de Nelson, las romerías son parte de la célula cultural cubana y es imprescindible que se siga haciendo evento tan importante para la creación y el arte joven. El ambiente, el suceso cultural y el protagonismo de casi todas las manifestaciones del arte, es un lujo.

Sus ojos cantan en libertad, confiesa el trovador, las cuerdas van a donde la reina de los mares:

Si alguna vez t√ļ fuiste r√≠o, ll√©vame al mar/ si alguna vez tu amor fue m√≠o, Yemay√° venlo a buscar.

A la interrogante del anfitrión acerca de la relación de Nelson Valdés con la AHS y en particular con la organización del evento  Al sur de mi mochila, el agasajado aportó:

«Al sur de mi mochila es un evento que ha ido creciendo, lleva el t√≠tulo de una canci√≥n de nuestro emblem√°tico L√°zaro Garc√≠a, fundador del Movimiento de la Nueva Trova y uno de los hombres m√°s importantes dentro de la canci√≥n de autor cubana y cienfueguera. Es un evento que trata de hacer alianzas ¬†entre los j√≥venes cantautores y los consagrados. Hemos logrado que sus propuestas lleguen a la comunidad, por los diversos espacios donde se hacen los conciertos y descargas. Pasamos a compartir con la EGREM el centro cultural Julio A. Mella, y eso propici√≥ que el festival creciera. Han pasado por cantautores muy importantes, han salido de ese escenario j√≥venes para la canci√≥n de autor cubana. Es un evento que hoy es puntera dentro de la AHS en Cienfuegos. Es de los que mantienen viva la obra de much√≠simos amigos, como otros que ¬†hay a lo largo y ancho del pa√≠s.»

Y es que para salud de la trova en Cuba la parada en Cienfuegos es uno de los eslabones que hoy signan una especie de red de eventos trovadorescos en el país, en su mayoría con el protagonismo de la AHS.

Sal a caminar porque el tiempo se nos va casi siempre a indiscreta velocidad, es la segunda invitaci√≥n musical de la tarde. Quien ahora le escucha sentir√° la avidez por otras de sus canciones. Una palabra, santa caricia bastar√≠a para borrar todas tus desdichas. El v√≠nculo a√Īejo de los trovadores con el pante√≥n afrocubano aparece junto al eros, el deseo por la salud, el retorno de los amores y otras humanas causas:

Si el mar se te alarga junto a Yemayá moja tu camisa/ bastaría para borrar todas tus desdichas/ si yo te beso muchacha oye y te devuelvo la risa/ bastaría…/ abuelo no, abuelo no, la tarea difícil déjesela a Changó/ Santa Bárbara bendita/ la tarea difícil déjesela a Changó/ Santa Bárbara bendita …/ la tarea difícil déjesela a Changó siete rayos…

Eduardo Sosa reconoce en la obra del amigo una coherencia artística que contra los pronósticos de vivir a kilómetros de la capital, logra una presencia en los medios desde Cienfuegos. Un grupo de proyectos ocupan la creación de Valdés:

«Yo creo que la gente agradece el que hayamos homenajeado a Santiago. Y yo feliz porque pienso que homenajear a quien te ha dejado un legado y que ha sido importante en tu obra pues forma parte de lo m√≠nimo que podemos hacer. Tambi√©n hicimos un tema que se llama Querido viejo con los arreglos del maestro Emilio Vega que es un homenaje a L√°zaro Garc√≠a con la direcci√≥n de Omar Leyva; terminamos tambi√©n con la direcci√≥n de Omar un video dedicado a los doscientos a√Īos de la ciudad de Cienfuegos que estrenamos en el cumplea√Īos 201. Ha sido parte de este trabajo en conjunto. Muchos amigos han puesto su mano para apoyar las cosas que a veces se me ocurren y que creo pueden contribuir a aportar un grano de arena a lo que somos y a lo que pretendemos crecer como naci√≥n, como pa√≠s.»

Desde Graciano Gómez, Sindo Garay, María Teresa Vera, Miguel Matamoros y una amplia representación de trovadores de éstas y sucesivas generaciones le han cantado a la Virgen de la esperanza, mambisa, morena, Imagen Protectora.

Por estos anclajes en el repertorio de la canción cubana y por la trascendencia como símbolo de religiosidad y cultura cubanas, Nelson decidió destrabar la tarde con una canción con remedos vocal-instrumentales de conga que estará en su nuevo fonograma y que a su decir  tiene mucho que ver con tu identidad, las raíces, porque es una canción que le hice a la Virgen de la Caridad del Cobre, patrona de todos los cubanos:

Madre no me lleves a la conga oriental/ mira que después yo no puedo parar/ qué no que yo no voy a mirar/mira que después yo no puedo parar/ piensas demorar mis ojos/ mira que ya se respira tu necesidad de bailar/ sin que nos toque luna, hoy nos compondrá la lluvia/ paso por reír atento cuando apareces madre/ (…)

Estribillo. Pero no me lleves a la conga oriental/ mira que después yo no puedo parar.

Un abrazo a Cuba abrió los caminos a las trovas de mayo en Romerías, a la trova toda, espíritu de la nación cubana.