Vasily M. P.


Es la hora, un espacio comprometido

La mañana del sábado 15 de enero tuvo un sabor a intelectualidad comprometida con los presupuestos estéticos de la AHS y de la cultura cubana desde la recién estrenada como librería Ateneo, La moderna poesía, de Morón.

Fuimos invitados y con orgullo, más el apoyo de Yanelys Santos Nieves, directora del Centro Provincial del Libro y la Literatura, llegamos a Morón ansiosos por conversarlo todo.

Llevábamos sobre los hombros la mirada siempre atenta de la AHS avileña que era quien nos había posibilitado el estar allí. A esta organización todo lo que sea movilidad, buen gusto, compromiso social, le queda como pintado. Y le resulta bien porque le pone amor a todo lo que hace.

La cosa ocurrió de una manera más que orgánica en un espacio cultural llamado Es la hora, que conduce el joven realizador audiovisual, miembro de la Asociación y promotor por excelencia José Guevara Tamarit.

Por supuesto que la invitada venía desde Ciego de Ávila y era la periodista y jefa de la sección de Audiovisuales de la organización avileña, Arletty White Morales.

Aunque la divulgación del espacio cultural empezó con bastante tiempo en la página de Facebook de la Asociación, no se contó con la masividad esperada. Las razones fueron más que comprensibles. En Morón había un ajetreo social que iba desde la Asamblea municipal del PCC, hasta varias actividades simultáneas en disímiles instituciones culturales.

Aunque con muy poco público, el espacio sirvió para mantener un espacio cultural en la librería Ateneo de Morón

De todas formas, el propio José Ángel estaba transmitiendo vía online desde su perfil de Facebook y eso aseguraba un éxito virtual, pero sustancioso.

Cuando comenzó la charla se notaba un ambiente más que discursivo y mágico, que convertía una palabra en una gran oración. Y los asistentes queríamos saberlo todo, o casi todo, sobre la invitada: una periodista que ha obtenido varios lauros en lo que va de su carrera profesional.

Y es que Arletty tiene una manera peculiar de construir su periodismo desde una manera bastante polémica que se transmite, a veces, hasta en la más formal nota informativa. No es decir por decir. Es como ir interpretando la realidad que se vive y ofrecérsela al otro con un matiz más personal para empezar a dialogar.

Es una forma muy didáctica de hacer periodismo. Desde la distancia común entre lo que se escribe y el momento en que lo consume el espectador, media el deseo, también, de discernir. Cosa que, a mi juicio, se vuelve interesante. Y coloca pautas para una comprensión más rica de la realidad.

No siempre se puede hacer este tipo de cosas en el diarismo de un periodista. Y cuando se concibe, así, no queda otra que aplaudir el empeño y aceptarlo.

Es la hora propició que los espectadores supiéramos cosas como esta. Porque José Ángel, como buen comunicador, a modo de locutor de radio, concibió sus preguntas para que Arletty fuera precisa y captara la intención casi al vuelo.

Por eso también supimos de la capacidad de servicio que tiene la periodista y que bien lo refleja en cada uno de sus trabajos. Más allá del tema de su tesis en la Universidad de Las Villas, el periodismo de servicio sigue siendo perpetuo en su quehacer. Así lo dice, así lo hace.

Ahora, como jefa de la sección de Audiovisuales de la AHS, tiene la responsabilidad de ampliar su capacidad de diálogo con los otros miembros y de propiciar la creación de otros espacios para la creatividad.

En la medida que pasaban los minutos, los presentes, provocados por el diálogo de los anfitriones, empezaban a tener inquietudes. Andrés Hernández Font, ese maestro de la música, miembro de la Uneac, ofreció su punto de vista sobre el panorama periodístico en la provincia y el papel que ha de jugar un periodista en la construcción de la sociedad.

Así se fue imbricando un diálogo que fue sumamente coherente con los tiempos que corren y con el rol de vanguardia que asumen la Uneac y la organización del arte joven cubano. Allí estaban, como nadando en el aire, ejemplos del presupuesto estético de estas organizaciones. Y se respiraba para bien.

Solo era cuestionable que no estuviesen allí las personas implicadas en la toma de decisiones en materia cultural, entre otros; así el espacio hubiese ganado en dimensionalidad e intención.

La directora del CPLL también dio su punto de vista y entendió que las instituciones tienen que intencionar aún más sus pasos en pos de la promoción y la divulgación, por lo que no deben vivir de espalda a los periodistas sino, más bien, aunarse a ellos.

Yanelys también fue precisa cuando dijo que el Centro del Libro en la provincia, apoya todo diálogo certero con los periodistas y con los escritores. Y por ello prepara tertulias, charlas, encuentros virtuales, donde todo eso es posible. Y se han recogido buenos resultados.

Como la transmisión online permite que muchos visitantes del mundo estén al tanto del suceso, la presidenta de la AHS en Ciego de Ávila, Santa Massiel Rueda, se sumó a la cita vía Facebook y auguró muchos éxitos en la contienda.

Morón, con esta renovada librería Ateneo, consigue un espacio donde han de confluir libros, literatura, café, ofertas gastronómicas, y un diálogo que va de la mano con el respeto y el buen gusto.

Los artistas y escritores de esta ciudad popular por sus portales aseguran el éxito de Es la hora, y saludan cualquier otra iniciativa a favor del arte y la cultura cubana.



Paso a paso: ¡Qué AHS más chévere!

Paso a paso ha llegado la Ahs avileña al final de un año bien peliagudo. No se ha amilanado. Ha encontrado un escenario que le quedó más que a la medida: el virtual. Nada es fortuito.

Estamos hablando de una generación digital. Y se mueve como pez en el agua, cuando se trata de rede sociales en Internet, selfies y canales virtuales de difusión.

Nada le ha sido ajeno porque encuentra lo necesario para difundir contenidos propios, llenos de gracia, soltura y con toques de genialidad.

La ciencia de la crítica diría que aquí la Forma y el Contenido estuvieron de la mano. También lo creo.

LA  FORMA

Durante todo el año se viene produciendo el boletín promocional Artefacto. Un diseño efectivo, fresco, agradable a la vista y de muy fácil lectura, de la gracia y obra de Yaudel Estenoz, cumple con la utilidad de su virtud.

Mes por mes llega a todas las instituciones culturales y personalidades vía email, pero también a través de Facebook, telegram. También cuenta con una reducida vida en impreso, para no perder la costumbre.

Desde el mismo principio del año, con el evento creado por el poeta, Miembro de Honor, y Secretario Ejecutivo de la sede provincial, Arlen Regueiro Mas (https://uneaciegodeavila.cubava.cu/filial-literatura/arlen-regueiro-mas/), XVIII Estrofa Nueva, encuentro nacional de Intelectuales y Artistas se hizo notable la calidad en el diseño y propuestas visuales.

Un equipo bien coordinado, encabezado por los promotores de la casa, y el diseñador Yaudel Estenoz, supieron darle un toque estético a tono con el mundo digital y las improntas de Facebook, twitter, instagram. Para ello se dieron a la tarea de mantener la página en homónima en Facebook.

Alcanzaron una repercusión motivadora y de alcance internacional.

Aunque cada diseño no fue realizado por el mismo diseñador, se mantiene una coherencia entre uno y otro. Por lo que los contrastes tonales van desde el equilibrio y la parsimonia, hasta los más altisonantes. Todo en concordancia con el espíritu juvenil que lo contamina todo.

El empleo de las líneas y los medios tonos cumplen su cometido de limitar, unir, agrandar espacios, continuar ideas o unir planos, entre otros. Y no hay en ello nada que corrompa el sentido unificador de cada propuesta.

De una manera especial se ha ido construyendo una identidad que le es propia a la Ahs avileña. Distingue y se hace notar. La belleza irrumpe en cada publicación con la ayuda y empeño de cada suelto, boletín, cartel, videos o podcast.

Las propuestas audiovisuales no se quedan al margen de esta armonía juvenil, de esa identidad construida desde la jovialidad y el deseo de crear pautas.

Parque virtual, un audio concierto en telegram ha logrado ser lo más certero posible siendo no solo original y espontáneo sino, además, al reflejar el sentir de sus creadores. Coloca verbos y sonidos en su justo lugar y consigue llegar al espectador. Lo conecta.

Con 677 suscriptores, este canal ofrece conciertos de música de calidad no solo internacional sino, también, cubana.

También está Enfoque, un audiovisual con estética de vanguardia, y siguiendo las pautas de pequeños documentales donde la promoción de obras y artistas van de la mano de un realizador ya experto como el moronense José Ángel Guevara Tamarit.

El ya archiconocido Títeres al centro, llegó en noviembre a su edición número 10. Y lo hizo de una manera grandiosa, casi futurista. Jugó en el tiempo e hizo recuento para reconfortar a los fanáticos de la Historia.

Se contó con la presencia de exponentes del arte titiritero no solo de Cuba sino, además, de Chile, Uruguay, Argentina, entre otros. Se hizo casi viral la fiesta de los títeres con una visualidad genuina y cargada de buenas señales.

Todas las propuestas en este evento estuvieron a la altura de las ediciones pasadas y no fue nostálgico los escenarios y las plazas. Aunque sí, el alcance real de niñas y niños, principales espectadores.

Todo x el arte en octubre, y los Juegos florales en marzo, atraparon la atención de todos los amantes del buen arte con propuestas cargadas de poesía y gusto exquisito. No solo con sombrillas y emojis de Facebook  se inundaron las redes sociales en Internet.

Lo mejor de la poesía de Iracema Díaz, Lionesky Buquet, Arlen Regueiro Mas, entre muchos otros poetas, fue degustado con placer por los internautas. Aunque no se alcanzó el éxito esperado si tenemos en cuenta los likes y el poble alcance de cada publicación.

EL CONTENIDO

En cada propuesta hay un sentido de pertenencia con la obra de los miembros de la filial avileña. Y más allá, con la cultura cubana.

Para ello se prepararon promos por los aniversarios de escritores como Lezama Lima, Alejo Carpentier, Dulce María Loynaz, entre otros. La impronta de sus obras en la historia del arte cubano también fue tenida en cuenta. Además, de como estos autores influyeron en la producción de los artistas miembros de la organización.

El 35 aniversario de la organización llegó a su clima con los audiovisuales realizados con los protagonistas actuales y pasados. Fue grato volver a escuchar a alguno de los primerizos en las filas de la Ahs, y a los más nuevos, los que heredan.

El respeto por la Historia de Cuba y su divulgación se mantuvo a la orden del día. La caminata cultural Siguiendo la Trocha  en el mes de noviembre, no se vio empequeñecida por trasladarse al espacio virtual. Todo lo contrario.

Si bien se trocó un tanto el espíritu inicial con que se gestó la caminata, de llevar el arte juvenil a los poblados y comunidades más intrincadas del territorio avileño, se mantuvo el ímpetu por rescatar la historia de la Trocha y la función social del arte de contribuir a la liberación del ser humano en aras del aprendizaje.

Con pequeños promos audiovisuales sobre la construcción y principales figuras de este andamiaje fortificado de nuestras guerras de independencia, dimos un paseo más que motivador y aprendimos de la mejor manera.

También hubo oportunidad para revisitar los animados de Elpidio Valdés, dándole el valor que merecen, así, los símbolos nuestros. Se trajo a escena el capítulo donde Elpidio cruza la Trocha. Y volvimos a cruzarla con él.

Los cumpleaños de los miembros y los eventos importantes en los que se vieron involucrados, tuvieron su espacio en estas publicaciones, como debe ser. La máxima que ha servido como aliciente laboral de la presidenta Santa Masiel Rueda, de que “no habrá algo más importante para la Ahs que los miembros y sus obras”, se cumplió a cabalidad. Y ha sido extendido a la presidencia provincial.

Un año bien complejo para el escenario cultural avileño. El arte juvenil de vanguardia tuvo sus muy buenos momentos en la plataforma virtual. Cuba renació en cada propuesta. La Ahs en Ciego de Ávila tiene asegurado el lugar de honor cuando los eruditos se encarguen de escribir la historia del arte avileño en tiempos de pandemia.

 

 

 



Después de la burbuja

Alicia intentaba imaginarse cómo sería vivir de esa forma extraordinaria, pero la idea la dejaba perpleja…

LEWIS CARROLL

 

Cuando leí El niño en la burbuja (Gente Nueva, 2018), de Leonel Daimel García, no me sentí defraudado ni desmotivado. Todo lo contrario. Con cada párrafo leído quería seguir descubriendo qué nuevas referencias históricas y bibliográficas evocaba ese volumen.

Es una historia para leerse de un tirón sin importar edades. La buena literatura no es ajena a la exquisita lectura. Y se agradece. Aunque nada nuevo hay bajo este sol.

Sí, las referencias casi exactas a la inolvidable Alicia en el país de las maravillas (1865) de Lewis Caroll no me desanimaron y la lectura se me volvió casi el juego de saber cómo Leonel se desprende, línea a línea, de esta influencia.

Sí, los fantasmas eruditos de El principio (1943) de Antoine de Saint-Exupéry, me obligaron a recordarlo con cada enseñanza ofrecida a Ye, protagonista de la burbuja. Pero de una manera asimilada, al hacerme llegar al final de la lectura casi sin darme cuenta, y para comprobar que la asimilación de las buenas ideas produce buenas ideas. Aunque no necesariamente.

Sí, desde su título me remití a la historia de David Vetter, el niño paciente de una enfermedad genética llamada Síndrome de Inmunodeficiencia Combinada Severa. Pasó toda su vida en una burbuja de plástico inmunizado construida por la NASA. Más quería saber los paralelismos entre David y el Ye, de Leonel.

Salvo los paralelismos poéticos y subjetivos de “vivir en una burbuja”, para estos niños nada comunes, no hay nada más que los una o los intercomunique.

La burbuja de David Vetter es real, fabricada para la conservación de su vida. La de Ye, es inmaterial, creada por el propio Ye como una vía de escape; la puerta del conejo, la de la habitación en Caroline, o la caída del avión de El Principito.

Ye necesita escapar de una realidad lacerante por sus excesivos tabúes. Aunque no se manifieste del todo, la punta del iceberg nos cuenta de lo introvertido del carácter de Ye en su etapa de adolescente, al vivir en un mundo fantasioso a conveniencia y en el que tampoco pareciera estar a salvo.

Sí, también veo esa misma especie de burbuja creada por Caroline (2002), la niña de la magistral novela de Neil Gaiman, cuyos padres no tienen tiempo de atender por lo ocupados que están laboralmente. Caroline se escapa varias veces a un mundo mágico, tétrico, tuvo que lidiar con sus deficiencias y superar sus propios miedos.

¿Qué sería de la canción Because de John Lennon, sin el Claro de luna de Beethoven? ¿O el Esta tarde vi llover de Armando Manzanero sin la armonía de la época del Doo-Wop? ¿Qué fuera de la obra ya tardía de Wifredo Lam sin la amistad o influencia de Pablo Picasso?

Y creo que el asunto no radica en las influencias, sino en lo nacido de ellas. Y Leonel Daimel consigue una novela corta a la altura de las mejores novelas referenciales de la literatura infantil.

(https://www.facebook.com/leoneldaimel.garciaaguilar/posts/1237200753113399)

El estilo narrativo es preciso y dibuja muy bien cada escena, así permite la lectura perfecta. Sin embargo, para algunos, ese sintetismo pudiera ser un arma de doble filo, sobre todo, cuando de tanto abreviar se omite, casi por accidente, el detalle más indispensable. En este sentido, creo logrado el contar lo justo para que nuestra mente (no importa la edad) le agregue la corporeidad necesaria a cada imagen o situación dramática.

Con esto consigue dos cosas, a mi juicio, imprescindibles. Primero, resulta más interesante la lectura desde la misma organicidad del acto de leer. Y, segundo, atrapa la complicidad del lector al poder sentirse como una fracción del demiurgo de esa novela.

A dos niños de 11 y 10 años les di a leer una buena parte del libro delante de mí. En los dos noté el interés acrecentado con el avance de la lectura. Veía inmovilidad casi total, dilatación de las fosas nasales, respiración más lenta haciéndose casi imperceptible. Introspección.

Avanzados en la lectura, sus expresiones corporales fueron mudándose hacia otra fase, ya de movilidad.

Hasta que, llegado el final del libro, los supe liberados, pero alegres. Descansados, pero felices. Me explicaron sentirse dueños y escribas de un libro hecho por muchas personas, porque iban visualizando lo no descrito en sus páginas. Y lo vivieron todo, con alegría, miedo y cierta nostalgia.

Fue un buen experimento que quizás nunca más vuelva a repetir en mi vida.

Las 13 ilustraciones, a cargo del experimentado animador y dibujante Alain R. Cuba, consiguen el objetivo de ponernos, al alcance de los ojos, la primera visualidad de esta historia. Porque es bien sabido del derecho de cada lector de ponerle la imagen deseada a los personajes y de montar en su mente las escenas de la mejor manera posible y a su antojo.

Son dibujos originalmente a color, y que en una impresión a blanco y negro pierden la primera de sus atracciones. Incluso, se afean al quedar a merced de la impresión y la saturación de las tintas. Se pudo haber pensado en trabajos más sobre la base de las líneas.

Pero no por ello dejan de ser hermosas. Me recuerdan, de alguna forma, el estilo de Disney.

Es crucial el mensaje devenido del encuentro con esta novela breve. Como el mejor de los abrazos. Como requisito para su comprensión solo ha de tenerse más de nueve años de existencia: la vida es hermosa, hay que vivirla y no necesariamente dentro de una burbuja.

Sin ánimos de hacer spoiler. Ye, es un niño especial. Un niño que ve la vida con sus propios ojos coloreados. Es infeliz, pero sabe que tiene algo por hacer con lo cual obtendría su felicidad. Supone, casi por intuición, que vivir en una burbuja le resolvería el problema. Pero aprende, por fin, el tamaño de su error.

Primera lección: los problemas se resuelven, no se ignoran.

En el mundo imaginario, Ye va comprobando que las personas viven ensimismadas en situaciones complejas. Nadie pareciera encajar en su mundo o en su propia historia. Y es porque la vida se hace, se rehace. Uno no se sienta a soplar el círculo con agua enjabonada para ver salir una burbuja. Uno vive, no se deja vivir.

Así lo visualiza en cada vagón del tren. Así lo deberíamos ver. También comprendemos la presencia de Algo, o Alguien, en el papel del dictador de nuestros actos. Como el escriba. O los signos que, en la comunicación verbal, parecen tener mayor preponderancia de la supuesta.

Ye es juzgado y sentenciado, al estilo de la Reina de Corazones en Alicia, “¡Que le corten la cabeza!”, pero a ser borrado como letra repetida que pareciera ser. Ojo, aquí hay mensaje encriptado. No es una letra duplicada. Ye tiene preferencias por lo que es afín a sí mismo. Como Narciso pudo sentirse atraído por su reflejo en el agua.

Ese, a mi entender, es la causa de todos sus conflictos. Esa es la diadema de su “saber(se) distinto a los otros niños, y es, apenas, por tener un nombre tan particular”.

Una vez que Ye se encuentra con Ele, otro niño con características personológicas similares a las suyas, que “traía en su rostro una sonrisa como de fotografía de revista”, es como si se abriera otra puerta mágica a un mundo verdadero. El mundo del autorreconocimiento.

Aquí noto yo un sabor agridulce con la penúltima escena. Ye y Ele se van a Ninguna Parte, tomados de la mano, y compartiendo el mismo asiento del mismo tren. ¿Por qué a Ninguna Parte?

Ninguna Parte se me antoja un lugar nefasto, como la localidad que en un mapa ha sido borrada a cal y canto. ¿Es que Ye y Ele se marchan a una especie de destierro personal y humano? Luego lo pienso, y pueden ser otras muchas cosas.

Sea como sea, leerse este libro es como el viaje hacia el interior que todos debemos hacer algún momento de nuestras vidas. No importa la edad que se tenga. No importan las rarezas adquiridas.

Su final es una sentencia hermosa, obsequio para cualquier humano de estos tiempos: aunque creas que vas a ninguna parte, si te acompaña la persona correcta, siempre terminarás llegando a algún lugar.

Así queda explicado mi duda anterior, ¿por qué a Ninguna Parte?



 El no tan mágico mundo de la Señorita (des)tiempo

Le debo a la amiga Santa Massiel Rueda el préstamo del libro El mágico mundo de la Señorita tiempo.

Se trata de una noveleta infantil sobre las aventuras que viven unos niños en su tiempo de vacaciones, después de descubrir la casa de un personaje singular, la Señorita Tiempo.

[+]



Virtual sueño: presencia de la AHS avileña en la web

Nadie imaginó, hacia veinte años atrás, que la AHS en Ciego de Ávila fuera a tener la presencia y el impacto en las redes sociales que tiene en pleno siglo XXI.

Por el año 2005, cuando Arlen Regueiro Mas y yo tuvimos la tarea de hacer y presentar el sitio web de la joven vanguardia artística del terruño, no supusimos que este sería, solamente, la primera piedra lanzada al Internet, porque no pudo conseguir su objetivo.

Se llamaba “Rajatabla”. Y bebía de la misma rebeldía de nosotros los jóvenes.

Eran tiempos complejos, pero halagüeños y muy motivadores. Natacha Cabrera era la presidenta de la organización en la provincia, y Alpidio Alonso Grau (hoy Ministro de Cultura), de la organización nacional.

El estreno de la web se hizo en la sala de conciertos del museo de artes decorativas, con la presencia de algunos amigos, trabajadores de cultura, y el vicepresidente de la AHS nacional en ese entonces, Luis Morlote (hoy presidente de la Uneac). Todo quedó pactado para que el sitio se anclara al portal de la cultura avileña. Cosa que nunca sucedió.

Su construcción fue más que satisfactoria. Creamos secciones de criterio, promocionales, de historiografía; espacios para la divulgación de convocatorias de todo tipo, entrevistas, textos literarios, crónicas y hasta un laminario digital para los artistas plásticos (antes de ser artistas visuales), y un editorial del presidente provincial que se actualizaría cada mes.

Todo estaba concebido y ya listo para que cada una de las manifestaciones que conforman la vida orgánica de la organización se vieran representadas. Y todo se hizo con gusto, y una motivación que daba brillo.

Mas el hijo se quedó dormido. Y nadie más pensó en readaptarlo a los tiempos modernos.

Ahora, en este nuevo siglo que continúa siendo motivador, las cosas han tomado otro rumbo.

Por supuesto que la presidencia de la organización avileña ha variado, y mucho. Algunos han puesto en su momento el dedo en la llaga y han querido retomar aquella piedra y tratar de construir un nuevo camino en el mundo virtual.

Las presidencias de la organización provincial se sucedieron y ninguna le dio luz verde al proyecto virtual.

Con la presidencia de Oristela Pérez Betanzos (2013-2017) se llevaron a cabo algunos esfuerzos para que ese sueño resurgiera. Y así se hizo.

Una vez más me vi involucrado. Creamos la página de Facebook y el Twitter de la AHS avileña. Los resultados fueron un tanto visibles en muy poco tiempo.

Ya se podía saber lo que se gestaba en materia artística en el Ciego de Ávila de los jóvenes creadores. No solo había, a la par, una sede lista para ser reparada y amueblada, sino que, también, había espacios en Internet para salir a la luz. Y respirar.

Así la visibilidad de la obra y los espacios culturales producidos desde la asociación ganaron adeptos en las redes. No hubo reunión, evento, peña, encuentro, charla, festival o “simples” reuniones de trabajo que no se subieran a la realidad virtual.

Una vez que Santa Massiel Rueda, la de Motivos personales, asumiera la presidencia en 2017, las cosas digitales asumieron otro nivel.

Además de Facebook y Twitter, el trabajo se abrió paso por los caudales de Telegram, WhatsApp, y se abrió un canal de YouTube.

Aunque todavía no logran tener un verdadero especialista que atienda estas herramientas de comunicación y esparcimiento, han logrado un empoderamiento bastante visible, pero todavía insuficiente.

Por ejemplo, en Twitter tienen 90 seguidores y siguen a 55 cuentas. Necesitan ganar en seguidores para que sus publicaciones superen las poquísimas vistas que tienen en cada twitter y así alcanzar el objetivo que deberá ser, siempre, divulgar la obra de sus afiliados.

Twitter es una poderosa herramienta para divulgar contenidos. Asunto que aún la AHS avileña no consigue resolver al no tener un generador propio de textos como lo serían un blog o una página web.

Con un blog, por ejemplo, se podrían crear entradas con los currículos de los artistas de la organización y sus respectivos contactos para ser localizados por los interesados. Pero bien podrían ir divulgando los videos subidos al canal de YouTube, en esta plataforma tan eficaz y, así, ganarían en visualizaciones y suscriptores.

En el caso de Facebook el asunto es bien distinto. Se nota que han perfilado el trabajo en esa tan gustada red social, y ya alcanzan los 1997 amigos con muy buena interacción entre todos. Sus post obtienen un promedio de 30 interacciones diarias, pero no de manera estable. Se sabe que hay contenidos que generan más alcance que otros.

En este punto quisiera detenerme. En un momento dije que la AHS avileña necesita de especialistas para atender sus redes sociales, y lo sostengo. Al echar un vistazo a su quehacer diario en cada una de esas plataformas, uno se da cuenta que están trabajando, que han alcanzado logros, sobre todo en lo visual, con muy buenas propuestas de diseño gráfico, spots y memes.

 Creo que el talón de Aquiles no está solo en el desconocimiento de las técnicas para alcanzar más seguidores en Twitter o interacciones en Facebook, o en el mismo YouTube, sino en el trabajo en equipo.

Cuando todo el peso de una labor tan grande como es informar al mundo, recae sobre dos o tres personas, se nota una especie de vacío. Y muchas cosas se escapan de la mano y otras se dejan de atender. Ocurre entonces la sobrecarga laboral, porque sobre esos que asumen sus propias tareas, también tendría que sumarse la de subir información a las redes.

Ardua labor.

Por eso tener especialistas en este asunto sería la prioridad de cualquier institución que quiera ofrecer una imagen de sí misma, más cercana a la realidad.

Y esto se nota mucho más en el canal de YouTube. Tiene contenido. Generan un promedio de seis videos a la semana, de manera inestable, pero con una factura excelente. Las ideas que promueven en ellos son de acercamiento social al arte y sus creadores, y por encima de todas las cosas, les interesa resaltar el trabajo de la Asociación en la provincia.

Pero aquí el algoritmo funciona de otra manera. Y hay que dominarlo. Con unos 40 suscriptores no se puede hacer gran cosa en esta plataforma ideal para el audiovisual. Con más de 900 visualizaciones en el conjunto de sus videos subidos, no se consigue el empoderamiento que se necesita para que la obra de los artistas jóvenes avileños sea realmente reconocida.

Hay tela por donde cortar. En YouTube se pueden trazar muchas estrategias para divulgar cada trabajo subido. Y para ello, la triangulación pudiera dar muchos y buenos resultados. Por ejemplo, si genero un contenido y antes de subirlo organizo una serie de publicaciones en Twitter y Facebook anunciando el estreno, y si a través de una página web produzco una entrevista a los realizadores del mismo, y la muevo por las redes, entonces, subirán las expectativas y se conseguirá que muchas más personas estén al tanto del estreno.

Pareciera fácil. Pero no lo es. En el mundo digital no todo es tan planificable ni tan predecible. La constancia y la motivación son las únicas armas que pueden dar frutos, aunque no siempre los esperados.

Con todo y las insuficiencias que algún día se puedan erradicar, la AHS avileña tiene una movida muy buena en el panorama cubano virtual. Por eso, el futuro es halagüeño, pero que no se vuelva utopía.

 



Santa Massiel Rueda: «Todo estalla»

El chat de mi perfil de Facebook se levanta y es Santa Massiel Rueda: “Hola, tienes un cheque aquí”. Y la alegría me muele a palos. En ese mismo instante escucho a Motivos personales en Todo estalla, y es la voz de Massiel que hurga los espacios de la memoria donde todo cabe.

Nunca imaginé, por allá por el 2004, que la adolescente que iba a la Casa del Joven Creador en busca de “clases de solfeo, consejos, música”, antes de hacer las pruebas de captación para la Escuela de Instructores de Arte, se iba a convertir en presidenta de la AHS en Ciego de Ávila, casi 20 años después. Y mensajera de algunas de mis alegrías actuales.

Formada como instructora de Música en el 2008, su carrera musical empezó a tomar caminos hermosos, todavía insospechados y llenos de lugares apropiados para cultivar la amistad.

Cuando se desató en el terruño el fenómeno Motivos personales, tampoco me creía que fuera el proyecto de esta joven llena de sueños y aspiraciones. Pero era ella, eran sus canciones, su mundo interior lanzado al espacio exterior.

Ahora que lidera la organización que reúne la joven vanguardia artística y que ya casi cumple sus 34 años, le escribo por el chat, que es nuestro chat de compartir casi todo, desde música, hasta malas noticias:

Santa Massiel Rueda/ tomada de su perfil de facebook

VMP: Saludos y buenos días

espero que todo esté bien por casa

ya tu silencio me preocupa

espero que no por mal

14:23

SMR: Todo bien amigo, no te preocupes se me habían perdido tus mensajes entre otros… Gracias por estar pendiente… Espero q te estés cuidando…

14:30

VMP: Bien amiga

qué alivio

yo bien

cuidándome

necesito me ayudes con una entrevista que te quiero hacer

te enviaría las preguntas y me las respondes lo más pronto posible.

puede ser?

14:38

 SMR: Claro, mándame las preguntas.

14:40

Sigo escuchando a Motivos Personales. Todo estalla es una canción que tiene swing y permite que el oyente disfrute una amalgama feliz entre la letra y la música, y que hasta mueva los pies marcando el ritmo. Así conformo las preguntas de esta entrevista con el objetivo de explorar su rol como presidenta de la AHS en Ciego de Ávila.

Una primera incógnita me surge luego de dejarme llevar por los recuerdos del devenir cultural en el que se ha sumergido la Santa. Y han sido tantos Juegos Florales, Llave pública, Trovándote, la caminata cultural Cruzando la Trocha, entre otros espacios avileños, que necesito un respiro antes de continuar.

SMR: ¿Y tú, cómo estás?

VMP: Todo bien, amiga… extrañando estar más tiempo con mis niños, pero sigo trabajando ya que, a fin de cuentas, así se mata el aburrimiento

SMR: ¡Qué ganas de que todo pase!

VMP: ¿Tú también? No es fácil. ¿Estarás componiendo en estos días?

SMR: Sí, algo hice y trabajo en cosas viejas (canciones).

VMP: Anda, qué bien… lo importante es no dejar morir la musa

SMR: Ajá

Santa Massiel Rueda/ tomada de su perfil de facebook

—¿En qué medida la AHS te ha servido para hacer tu obra?

—Diría, más bien, para desarrollarla. Ha sido vital. Existe un antes y un después notable. Me ha acogido como creadora ofreciéndome el vínculo con otros artistas (una de sus riquezas). Me regala diferentes maneras de estar viva como creadora. Me estimula y me hace crecer no solo en mi obra, sino también como persona.

—¿Compartir el cargo como presidenta de la AHS avileña y la realización de tu obra ha mermado en algo tu capacidad creativa?

—No la ha mermado, pero sí limitado. Los días se van volando y cargados, casi siempre salgo temprano y regreso tarde o muy tarde, y entonces hay otras prioridades en esos horarios. En ocasiones, siento la necesidad de tocar, de plasmar una idea y el cansancio me lo impide.

—En estos días de confinamiento y rebrote de la COVID-19 en Ciego de Ávila, ¿cómo es un día en la vida de Santa Massiel?

—Bueno, la mayoría de los horarios están corridos, pero, básicamente, se resume en: higienizar el espacio, tratar de ir o comunicarme con la Casa del Joven Creador, teletrabajo, revisar redes sociales, hablar con el círculo diario de personas que no viven conmigo, hacer cosas con mi hijo, tocar la guitarra (no todos los días), pero en cuanto la tomo en mis manos Samuel busca su violín y entonces tocamos juntos y son momentos hermosos. En las noches (son los momentos más largos) leo y lo acompaño a ver sus películas favoritas, cosa que le gusta mucho.

Santa Massiel Rueda/ tomada de su perfil de facebook

—¿Se han cumplido tus expectativas de antes de entrar en la AHS?

—Sí se han cumplido.

—La vida orgánica de la AHS en la provincia, ¿consideras que ha ganado en masividad o es solo una ilusión que muchos tenemos?

—Uno se pierde muchas cosas por estar desde adentro, pero el mismo reflejo en la gente me lo hace saber, así como la afluencia de público a nuestros espacios, ya sean peñas o eventos, es notable. Considero que sí, que hemos ganado mucho más en eso.

—¿Qué piensa hacer la AHS avileña en días de confinamiento por el rebrote?

—En días de rebrote tanto la presidencia como el ejecutivo hablamos casi diario y compartimos ideas, seguimos temas pendientes y otros. Nos hemos centrado en poner a circular nuevamente contenido de nuestros artistas en redes sociales, promocionar las becas y premios ya que estamos en la recta final para entregar, seguir confeccionando los catálogos de nuestros artistas y perfilar la jornada Todo x el arte, en saludo al aniversario 34 de la AHS, completamente online (como es todo por estos días).

Santa Massiel Rueda/ tomada de su perfil de facebook

—En un futuro no muy lejano, sin COVID-19, ¿qué legado crees que dejará este tiempo especial para los trabajadores de la Casa del Joven Creador y para los artistas jóvenes de la AHS avileña?

—A los trabajadores de la Casa del Joven Creador nos ha dejado la lección de que siempre podemos hacer más, que debemos confiar más en nuestras capacidades y hacer más uso del teletrabajo. A los artistas nos ha demostrado una vez más que los primeros promotores de nuestra obra somos nosotros mismos. A veces dejamos todo a la institución (muchas veces sin brindar las herramientas necesarias) y queremos que ocurra la magia, en poco tiempo, con algo que debe ser de ambas partes. Si algo bueno ha logrado este tiempo en diversos artistas es que los ha puesto a promocionar y compartir su obra mediante las plataformas del momento. Pero lo más importante que nos deja, tanto en trabajadores como en artistas, es la unión. También estos han sido tiempos de reafirmación.

—¿Qué importancia le das al trabajo en las redes sociales? ¿Te has insertado bien ellas?

—Les doy mucha importancia, con ellas nuestros contenidos obtienen mayor alcance y nos abren el camino, nos informan (o desinforman). Me he insertado en ellas, sí, pero aún no lo suficiente, me falta mucho por dominar, aprendo todos los días algo distinto, es que ellas no dejan de ser nuevas para mí.

SMR: Hola, amigo, aquí te mando lo que te debía, espero te sirva. No soy de mucho hablar. Espero estés bien.

VMP: Sí, hey, todo bien. Ahora mejor con tus respuestas. Ya puedo trabajar en la publicación. ¿Sigues oyendo a Giordano Guerra?

SMR: Sí, y me encanta. Gracias por dármelo a conocer.

VMP: ¿Viste la entrevista suya publicada en el sitio de la AHS?

SMR: Sí, la vi, la leí, me gustó y la compartí.

VMP: Anda. Gracias. Es su primera entrevista.

SMR: Anjá. A ti gracias por mostrar a ese talentoso artista. Avísame cuando salga la mía, ¿sí?

VMP: Seguro amiga. Cuídate.

—Santa Massiel, como trovadora, ¿no tendrá un futuro como solista o el plan es estar siempre junto a Motivos personales?

—El plan siempre ha sido cantar lo que vivo, lo que siento, lo que me mueve como sea posible, Motivos personales es Santa Massiel y viceversa, puedo estar así toda la vida, igual me siento preparada para cantar sola también. Es más, hasta me seduce, lo hago con frecuencia y es que Motivos… en muchas ocasiones se fragmenta, se estira, se encoge, se multiplica y yo los disfruto y lo gozo.

—En tus canciones hay cierto desapego por las melodías muy “melosas”. ¿Crees que eso tiene que ver con tu formación musical? ¿Qué música escuchas?

—No creo que tenga que ver con mi formación, sino con un estilo o sello que se apodera de mí, que hace que salgan así. Al inicio, en mi niñez y gran parte de mi adolescencia escuché mucha música “retro”, música hecha por generaciones pasadas: Bola de Nieve, De Aida, Blanca Rosa Gil, La Aragón, música afrocubana… Ya en el final de mi adolescencia me llegó la trova, el rap, el jazz, la música brasileña; también en estos tiempos en los que tenemos más tiempo para uno, me he propuesto renovar lo que escucho, es que me apego de una manera enferma a las canciones que hacen banda sonora de mi vida y estoy escuchando música clásica, géneros caribeños, pop y cantores que he rozado y no profundizado. De todas hay que aprender, todas me ofrecen caminos, los transite o no.

Santa Massiel Rueda/ tomada de su perfil de facebook

—¿Eres de las que cree que el arte salva?

—Indiscutiblemente sí, creo en la vida que da el arte, en su esencia de atrapar sentimientos, plasmar gestos, vivencias, creencias e inmortalizarlas. Creo en el arte como antídoto y cura.

—¿Sigues creyendo que todo estalla?

—Sí, claro que sí.



«Seca» de Caminos Teatro: ¡Hay que verla!

Con el montaje de “Seca”, de Roberto D. M. Yeras, la agrupación Caminos Teatro vuelve a salir airoso en el panorama teatral avileño. Pero el nivel de las actuaciones todavía le dará algunos dolores de cabeza, antes de que entorne por un mejor camino.

Considero que una de las debilidades de su montaje está en que el espectador no podrá encontrar una escuela de la actuación donde apoyarse para entender de qué se trata. Y pareciera que todavía las cosas no cuajan del todo a la hora de decidirse por la actuación basada en el modo preferido de Bertolt Brecht, la experiencia y la identificación para producir asombro y educar a las masas; o en el método de Serguei Stanislavski, donde lo vívido tiene la preponderancia y se lleva a su máxima expresión el asunto de caracterizar a los personajes y situaciones.

Digo esto porque en la hora y cuarto que dura la puesta no hay algo que nos desvíe el interés para hacernos mirar el reloj. Nos quedamos en nuestra silla más que interesados en la trama que se desarrolla ante nuestros ojos.

Seca, por Caminos Teatro/ foto de vasily m. p

Por lo tanto, tiempo y ritmo van de la mano, buenamente, para que la historia se vaya desenrollando de manera veloz y sin atolladeros. Nos llega a cautivar todo lo que ocurre en escena y hasta nos hace ser partícipe de cada suceso. Si algún personaje tropieza, nos reímos; si alguno hace algo que da lástima, pues nos acongojamos; y así, la puesta nos atrapa desde el mundo afectivo hasta el raciocinio.

Pero, ¿qué es lo que pasa que no nos podemos centrar en los personajes tranquilamente? Es más sencillo de lo que parece. Por lo general, cuando un grupo de teatro hace su trabajo de mesa, valora las posibles escuelas de actuación por la que ha de erguirse su trabajo escénico. Y hacia esa pauta se dirige la dirección de actores.

Con esto se consigue que los niveles de actuación estén lo más parejo posibles para no “marear” al espectador y conseguir que el mensaje de la obra llegue lo más pronto y certero posible. Además de que se perfila mejor el objetivo del montaje y se refuerzan las debilidades dramatúrgicas que pudiera tener el texto.

Claro que esto no tiene que ser una camisa de fuerza. Cada grupo trabaja a su manera y como mejor le parezca, pero en una cosa sí parecen coincidir todos, y es en la manera en que cada uno de los actores interpretan sus personajes y lo que obtiene con esto.

Si vemos el montaje que ha imaginado Juan Germán Jones (https://uneaciegodeavila.cubava.cu/artes-escenicas/juan-german-jones-pedroso/), y la preparación actoral que ha venido supervisando Jenny Ferrer (https://uneaciegodeavila.cubava.cu/jenny-ferrer-diaz/) con cada uno de los actores, enseguida se echa a ver que algunos de ellos están sobre la línea de lo conversacional. Un tanto a tono con los cánones más contemporáneos de la dramatización cubana donde se apuesta por el discurso verbal más que por el escénico o imaginario.

En este tipo de línea actoral podríamos ver a Roberto Castillo en su personaje del Nene, Jorge Luis Sardinas en El Papi, esencialmente. A pesar de ser un teatro arena, y de no exigir una grandilocuencia en el actor, sus representaciones descansan sobre algunas caracterizaciones físicas, y casi ninguna psicológica. Muy a pesar de que ambos tienen historias personales como para sacarles todo el jugo interpretativo.

Por el contrario, la Raza, interpretado por Mercedes Mesa, tiene una profundidad psicológica que lo lleva a echarle mano a recursos como la tartamudez, los tics nerviosos, las grandes gesticulaciones, y otros, que hacen que su personaje sea más disfrutable en cuanto a las posibilidades histriónicas de la actriz. Pero como que desentona, un tanto, ante una Yamara Pereira y Yanelis Velázquez en los roles como La Chula y la Jefa, indistintamente, y el resto del grupo. Y hasta pudiera crear ese ruido molesto, cual motor de una turbina de agua, a los que quieren concentrarse en la dramatización en sí.

La actuación de Mercedes, para los que gustan de la “vieja escuela”, es memorable y con una fuerte dosis de credibilidad. Porque el uso que hace de la personificación es mesurado y logra que se dibuje un personaje maltratado por la vida y las situaciones familiares inapropiadas. Por lo que su personaje cala en el espectador y se vuelve identificable.

Mercedes Mesa en el presonaje de la Raza/ foto de vasily m. p

No quiero decir con esto que la obra adolece de una dirección actoral más precisa. Todo lo contrario. Llegar a este tipo de representación y con la calidad que tiene, en apenas cinco puestas, es un mérito.

Una pieza teatral todavía no llega a “cuajar” todo lo que tiene para ser considerada un verdadero ejemplo de genialidad, con muy pocas puestas ante el público. En la medida que más personas la ven, y los críticos hagan su trabajo, pues ganará en precisión y calidad.

Con una esmerada concepción escenográfica, la puesta nos revela una especie de cárcel circular, donde los personajes interactúan y sueltan al viento los textos tan paradigmáticos y esclarecedores.

Los elementos escénicos cumplen su función al montar y desmontar el espacio de realidad en que descansa la obra. Por momentos es una cárcel, en otros, un espacio arquitectónico; también es la habitación donde ocurren los interrogatorios y la calle donde se citan el Nene y la Jefa. A veces es un ring de boxeo.

En más de tres líneas de tiempo, donde se juntan pasado y presente, las historias de los personajes se entrelazan y generan nuevos conflictos que van in crescendo hasta dar con el desenlace ¿trágico?

Y estos puntos de vista hacen que la puesta se vuelva interesantísima al colocar al concurrente en función de anotar y recordar los “bocadillos” más importantes, y a descartar aquella información que no esclarece ninguno de los subtramas.

Es casi un ejercicio intelectual donde el espectador asume el mayor protagonismo. Y eso es una cortesía. Se agradece. La acción intelectual del espectador siempre traerá consigo la mejor retroalimentación posible. Es casi el objetivo supremo de una obra de arte: la comunicación.

En este sentido, creo profundamente que la pieza se inscribe dentro de aquellas “raras avis” en el panorama teatral cubano, que no echa a mano al fenómeno “Cuba” para achacarle las culpas de todos los males que cohabitan con los cubanos. Asunto que me ha llevado a pensar en una crisis de la dramaturgia en esta isla, en los últimos diez años, porque no todo en el teatro tiene por qué ser la oscura realidad ni la espina contra el sistema político que hemos decido llevar sobre los hombros.

Recuerdo obras como las del grupo El Portazo, algunas de Teatro del viento, y otras a todo lo largo de la ínsula, que repiten el nombre CUBA como si quisieran encontrar en ello a un culpable, un redentor o una tabla de salvación, en vez de ponerle el nombre que llevan los responsables de las cosas nefastas que ocurren a diario.

Recuerdo, también, a Fernando Pérez con su multipremiada de 1996, donde es evocada Cuba, el nombre un  personaje, con el doble sentido a su máxima expresión y una fuerte carga dramática.

Historia aparte, pareciera que nadie quiere ponerse el arma de la censura sobre la sien, o se la pasan de mano en mano, provocativamente, para armar cierto caos y para ello, disfrazan un discurso adverso a la política cultural de la Revolución, y a la Revolución misma, tras ese sustantivo provocativo.

¿A quién critican cuando evocan a Cuba ante los males que denuncian? ¿Quién es Cuba?

Por suerte, en esta obra, es una palabra apenas dicha. Bastante tenemos ya con nuestras cruces como para querer convertir el teatro de esta nación en calvario.

Caminos Teatro tiene, aquí, obra para seguir trabajando y reestrenar una vez que la pandemia de la COVID-19 abandone para siempre nuestro terruño. Con perfilar un poco más los hilos de la actuación se conseguirá que la pieza gane en sostenibilidad y coherencia. Así, su estructura escénica y dramática se erguirá hasta los mismos cielos.



Hecho en familia (+Video)

A la larga, la historia del arte cubano tendrá que reconocer que en los tiempos de la COVID-19 los artistas avileños se han crecido y mostrado el mejor de sus artes.

No haré la enumeración de cada ejemplo. Solo quiero detenerme en el video clip “Cuando tú me miras”, de la canción del cantautor Yoan Zamora. Audiovisual estrenado por el cantautor quien fuera miembro de la AHS y su vicepresidente en la célula provincial avileña.

Este es un trabajo casero, hecho desde la hegemonía familiar, que se llevaría una ovación a voz de encuesta. Y es que en su concepción, tiene una visualidad que atrapa y seduce. Continúa en la línea de la estética de vanguardia casi impuesta por los jóvenes realizadores de la Asociación, aunque sin muchos malabarismos ni efectos especiales.

También es una obra que se inscribe en el homenaje personal del artista, al aniversario 34 de la organización vanguardia de jóvenes artistas, a cumplirse el 18 de octubre de este año.

Si bien la canción no se me presenta entre las mejores composiciones del joven cantor, por tener una estructura predecible y un estribillo con características demasiado “pegajosas”, se deja escuchar y hasta se queda impregnada en la memoria del oyente.

Pero permite que sea visualizada con dignidad, decoro, y ciertas metáforas que conviven con la genialidad.

Cuando tú me miras/ fotograma del video clip

Partamos de que el trabajo está montado, en casi su totalidad, sobre los tonos grises, y algunos sepias. Esto crea no solo una atmósfera como histórica (una ciudad, el clima, una calle) o por momentos onírica (la lluvia, bosque, neblina, paraguas), sino que, además, permite que la fotografía asuma el papel protagónico que merece. Y así refuerce la carga semántica que ya tiene (una mujer acostada sobre un fondo blanco).

El espectador no se distrae con otros elementos dentro de cada composición, sino que se su limita a descodificar cada uno de los fragmentos de películas que conforman la obra (miradas, esperanza, desconsuelo, expectativas).

Además de las escenas en las que el Yoan cantautor interpreta el tema. Cámara muy bien realizada por su hija Lya Adriana.

Porque un video clip no solo nos regala un correlato paralelo a la historia que cuenta la canción, sino que, además, podría solo ofrecernos una ilustración de dicha letra. Y, en este caso, es lo que ocurre aquí.

No lo hace de manera pasiva. Sus ilustraciones nos mueven el intelecto, nos lleva a comparar, a buscar en nuestros archivos vivenciales. Porque todo lo que vemos se parece a lo ya vivido y queremos descifrar cuánto.

Sin embargo, las imágenes de una margarita que es deshojada por unas manos, una vista cenital de un paso de peatones abarrotado, la lluvia que cae sobre diferentes superficies, un semáforo que pasa siempre a verde, una mano que acerca la aguja de un tocadiscos al vinilo, entre algunas otras, conformarían una de las tantas historias que se podría leer y que es la que sigue: la vida pasa para todos a consecuencia de nuestros actos y decisiones.

Mirar es un acto que se decide llevar a cabo o que no. Se hace para un determinado propósito y, casi siempre, le precede a las ansias cognitivas de un sujeto.

La mirada es también comunicación no verbal.

En ese sentido, la atmósfera intimista que consigue este audiovisual nos llena de cierta melancolía y como que nos deja hacer un viaje introspectivo hacia el centro de nosotros mismos. ¿Añoramos el pasado? ¿Nos asusta el presente?

Con una mirada podríamos salvar al prójimo. Por una mirada, muchos estarían dispuestos a darlo todo.

La edición, a cargo del propio Yoan Zamora, está basada generalmente, en el corte directo. Aunque, en varios momentos, sigue la pauta de los cortes musicales para puntualizar algunos acentos de la canción y dinamizar el tempo ritmo de la misma.

Los cortes son precisos. Y, salvo en el minuto 1:26, donde la tomas donde el cantante se ve como detrás de un filtro oscuro que le antecede a otro de tono sepia y pareciera un error de revisión, el resto del material está elaborado con gracia y buena técnica.

Muy bien me parece el no pocas veces utilizado recurso del final circular. Recuérdese que en la primera escena del clip aparece una muchacha acostada sobre un demasiado blanco y se ve una sombra que huye de su cuerpo hacia la esquina inferior derecha. Me atrevería asegurar que un intercambio de la escena final, donde se ve la mano jugando a tocar a la muchacha, por esta inicial, sería más efectista y sugerente.

Y creo que para cerrar, la misma escena, pero en el plano donde la mano ya se retira. Principio y final de un suceso. Abre y cierra con una acción que pareciera detenida durante el tiempo que dura la canción.

Por lo pronto, este video clip de factura casera, a manos de la familia de Yoan Zamora, el cantautor avileño, sirve como muestra de que el arte en tiempos de COVID-19, cura y enaltece.



No siempre el ocio produce monstruos

Lo que ni Arquitas de Tarento ni el propio Arquímedes en el siglo III A.C. imaginaron, es que en el siglo XXI un fotógrafo avileño hiciera arquitecturas fotográficas con tornillos y tuercas.

Mucho menos lo sospecharían los que inventaron los destornilladores por allá por el siglo XV alemán o francés.

Humberto Del Río, diseñador y fotógrafo, se las ingenió en tiempos de aislamiento social por el nuevo coronavirus, cámara en trípode, para realizar una serie de fotografías empleando como personajes, tornillos, tuercas, destornilladores, anillos, presillas, fosforeras, y otros menesteres.

No se trata de un Andrew Myers con sus retratos sobre madera empleando tornillos. Ni de un Brian Mock con sus esculturas de animales hechos de chatarra y una buena carga de tornillos y tuercas. Y menos que menos, de un Claes Oldenburg (EE.UU, 1978) con su escultura Screwarch Model  donde sugiere, con dos tirafondos arqueados, que sean utilizados para sostener un puente en medio de un río holandés.

Humbertico no pretende desconocer el historial de artistas visuales que a lo largo de la creatividad humana han echado guante a elementos cotidianos para concebir obras monumentales. El ocio, en este período, le permite al siempre creativo artista, aprovechar tiempo y espacio para crear sus fotografías.

El internet también le brinda esta posibilidad de ampliar sus ya vastos conocimientos de fotografía y composición plástica.

Con el título “Metrópolis Screw”, un conjunto de 11 piezas de diversos tamaños y soportes, fueron expuestas en el café Barquito de la Casa del Joven Creador, sede de la AHS en Ciego de Ávila, hará apenas unos días.

Metrópolis Screw

Lo primero que me llama la atención es el espacio expositivo. Si bien es cierto que la galería oficial de esta sede de la vanguardia juvenil avileña está inhabilitada por las tareas reconstructivas en la casa, se pudo haber aplazado la inauguración de dicho evento.

 Las paredes del café son suficientemente amplias para montar más de una expo. Pero las condiciones de diseño del espacio no permiten la relación tan necesaria entre el público y las obras.

Me explico. Hay mesas de por medio entre lo que se expone y el espectador. Mesas polisémicas porque según como se miren, a veces son útiles, y a veces obstáculos. Habría que estar pidiendo permiso a los comensales para acercarse a las propuestas visuales. Ya se sabe las más de una incomodidad que esto genera.

Metrópolis Screw

El tamaño de las obras no son lo suficientemente grandes como para ser contempladas desde la distancia. Además de una buena conversación, un café o un traguito, a uno le vendría bien degustar cada pieza desde el confort de su asiento. Pero es prácticamente imposible hacerlo en esta oportunidad.

Cada obra en sí nos muestra una belleza inusual. Construida con laboriosidad e ingenio, la panorámica de ciudades que nos obsequia Humbertico es ficticia, pero si una las mira un poco equivocadamente, como con malicia, se podrían parecer a muchísimas metrópolis que existen en este mundo.

Y es que el fotógrafo ordena sus herramientas y objetos de uso diario en una disposición que pareciera calcar la arquitectura de otros países. Con ello, entonces, estaría reproduciendo parte de la cultura de otros países.

La belleza emana, creo yo, no solo desde la misma composición, sino, también, desde que el testigo visual descubre que no se trata de una simple aglomeración de útiles de metal. Y empieza el viaje por la polisemia y las diferentes interpretaciones.

Es el momento mágico en cada cual se vuelve artista de la exégesis y casi demiurgo de otras obras análogas a estas que ve.

Fotografías digitales, sí, retocadas en Photoshop. Armadas tras un cielo y un fondo captados, también, de la misma realidad avileña. Se podría hasta ver el bulevar, algunas casas estilo siglo XVIII, y otros detalles que, visto a lupa, denotan nuestra identidad.

También somos testigos de deformaciones en el lente. Cóncavos que dan un aspecto ilusorio, como fantásticos, a estas ciudades o artefactos. Mundo mágico. La belleza va en tuercas y tornillos. La belleza de lo cotidiano.

Aquí pareciera que Humbertico nos da una lección. No siempre el ocio produce barbaries o monstruos. El ocio podría ser el primer gestor de una buena obra artística.

Metrópolis Screw

No me queda claro si llamar a “Metrópolis Screw” exposición personal. Si bien tiene la intención o estructura para ser una expo, como que se me queda corta en cuanto a la lectura de los correlatos que entrega, y da hasta la impresión que no todo está dicho sino, por decirse. Asunto que estaría bien si no pareciera una colección inacabada.

Tampoco es una muestra en su sentido estricto. No la presentación de las obras realizadas por su autor en un tiempo o tema determinado. Ni es una especie de antología de sus mejores piezas con fines promocionales o comerciales.

Es algo más. Algo más que necesita ser acabado un día. Cualquier día. Y expuesto en una galería de las de verdad, de esas que hacen sentir cómodos, como pez en el agua, a cualquier artista y al público.

Humbertico quizás, de ahora en lo adelante, ya no tenga más ocio para crear, pero creo que buscará ese anhelado tiempo para seguir construyendo obras, con tornillos o no, que sigan siendo el utópico asombro de Arquímedes y de Arquitas de Tarento, o del propio Marcel Duchamp.



Giordano Guerra Cabrera y su Piedra Lunar

Siento un olor conocido

único en la espacialidad

ando con frío en los pies

me he perdido otra vez

llevo una piedra lunar en el cuello.

(Piedra lunar)

cortesía del entrevistado

Cuando escuché la canción “Piedra Lunar”, en el minuto 16 del capítulo 40 de El rostro de los días, la novela cubana, entendí que estaba ante una verdadera joyita.

 Quise saber de quién era y esperé a los créditos. Allí no aparecía detalladamente, por título ni autores. Al principio, pensé que se trataba de Polito Ibañez. Tuve que hacer una búsqueda en YouTube con esos nombres e ir descartando a los que no me “sonaban”. Porque no era Polito.

Le pregunté a varios amigos como a Santa Masiel Rueda, Rey Montalvo, y otros. Pregunté a los comentaristas de YouTube, en el Twitter y hasta el Facebook. Nadie sabía. Esa canción tan genial no la había escrito Ariel Barreiros, Leonardo García, Inti Santana, ni Silvio Rodríguez.

Hasta que di con un video de la Casona del Bola y un grupo de jóvenes en un destartalado, pero feliz cuarto, que tarareaban las canciones de un joven barbudo. El audio de la grabación era pésimo. Pero casi pude distinguir al demiurgo de la “Piedra Lunar”, la canción.

Entonces me di a buscar su nombre en Facebook y hallé su perfil. Le envié una solicitud de amistad.

VMP: Mis saludos. No nos conocemos, pero me come la curiosidad por saber si en la novela cubana en transmisión hay un tema tuyo, en el cap. 40. Es que pensaba que era de Polito Ibañez.

GGC: Si es mío. Muchas gracias por mencionarlo. Se llama Piedra Lunar y sí, a veces me han confundido con Polito y la verdad que es un honor. Aunque tenemos voces casi con la misma textura, se pueden notar las diferencias. jeje.

 t.me/recalogiordanoguerra este es mi canal de Telegram por si quieres descargar el tema. Saludos.

VMP: ah qué bien

Ha sido un placer encontrarte. He tenido que hacer una búsqueda desde que escuché ese gran tema. Muy lindo y con maestría.Ya lo bajo para disfrutarlo. Podrás contar con mi amistad para lo que sea. Desde Ciego de Ávila, un saludo.

GGC: No sabes el ánimo que me dan tus palabras. Es un placer ser un artista y tener regalos como estos. Saludos de vuelta. Si le interesa estaré publicando más temas por el canal de Telegram. Otro saludo.

Estaba más que feliz. Al fin no solo había hallado al autor de una excelente canción, sino, también, empezaba a una amistad “virtual” con él y, de paso, ya tenía a mano más de tres canciones que había descargado de su canal de Telegram.

Las sensaciones satisfactorias fueron en aumento cuando escuché estos temas. Profundicé en la afirmación de que estaba ante un trovador sublime. Un joven de 30 años, casi desconocido, que quería romper el celofán del invisible, pero le costaba trabajo.

cortesía del entrevistado

En uno de los chat le pregunto si era miembro de la AHS o de la Uneac, y al recibir la respuesta negativa, me quedé más que sorprendido. Pertenecer a alguna de estas organizaciones te lanza al “nuevo mundo” y te abre algunas puertas. Pero Giordano Guerra Cabrera es un trovador más intimista, de espacios reducidos.

Precisamente eso fue lo que marcó mi inicio como cantautor. Los pequeños espacios donde iba y me presentaba. Comencé con la peña fija del grupo G.lo, son un dúo que hacen música trova. No son muy conocidos, pero en su peña van siempre de invitados Ireno Garcia, Mario Arias, repentistas, poetas y todo el que vaya siempre tiene un espacio para participar, en la Casa de los Artistas de San Lázaro. Ellos me invitaron y a cada rato cantaba una canción propia. Recuerdo charlas con ellos e Ireno García, aprendí muchísimo. El otro lugar fue La Casona del Bola en Guanabacoa, uno de los espacios donde el arte fluía libremente.

Esta canción no tiene historia

no tiene destino

esta canción no tiene dueño

se adentra en tus sueños

y salen flores negras de tus manos. (Canción para viajar)

Quise conocer más sobre su vida. Por internet era complicado pues no existía una página con su currículo. Y Facebook tampoco es fecundo en dar informaciones verdaderamente serias sobre alguien.

¿El arte de hacer canciones llegó a ti o tú a él? ¿Cómo fue?

Empecé mis estudios en la Escuela Vocacional de Arte Leonardo Luberta, en la Isla de la Juventud a los siete años. Llegué a terminar los estudios de música en la Enseñanza Elemental. Sin embargo, la canción como género llega por escuchar a mi madre. Ella siempre canta. Paralelo a los estudios, yo tocaba el piano en una iglesia. Un año antes de entrar al Servicio Militar compuse mi primera canción.

He escuchado que dominas el piano y la guitarra, ¿con cuál compones?

Mi instrumento es el piano. Con la guitarra solo puedo acompañar mis temas, no me considero muy diestro en ella. En el piano, a pesar de no ser muy virtuoso, puedo desarrollar mis habilidades musicales mucho mejor. Al componer, lo hago con los dos instrumentos. Cada uno tiene su vibración particular a la hora de crear.

El arte visual, ¿qué le aporta a tu vida musical?

Estudié el Nivel Medio en Artes Plásticas también en la Isla de la Juventud y no sólo dibujo, hago varias manifestaciones dentro de las Artes Visuales y todo eso aporta muchísimo a la música que hago. Uno de mis planes futuro es poder unir de manera coherente Música y Artes Visuales en algún proyecto. Por ahora los trabajo separados.

cortesía del entrevistado

Gustos y preferencias musicales…

Me encanta la buena música, toda, incluyendo la urbana. Tengo mis gustos particulares por el Rock Británico (todos los nombres que pueden caber aquí desde The Beatles, Queen, hasta Coldplay y Racing Glaciers) Dentro de la música cubana me encantó estudiar el género Canción. Pablo Milanés, Santiago Feliú, Carlos Varela, Liuba María Hebia, Habana Abierta, David Torrens, Kelvis Ochoa, Roly Berrío e Israel Rojas son de mis compositores preferidos. Me encantan las Artes Visuales todas sus manifestaciones: pintura, escultura, video arte, performance, libros objetos, grabado, dibujo, etc. Voy mucho a las exposiciones. Me gusta ir a ver obras de teatro, la danza y me fascina el ballet. El cine, los teatros musicales… creo que todo lo que tenga calidad y buena factura me interesa.

Eres muy talentoso, ¿cómo es que todavía, con 30 años, no perteneces a la AHS o a la Uneac?

No me he acercado a esas instituciones por pura pereza, tal vez. Tengo muchos amigos que pertenecen a la AHS o a la Uneac. Cuando empecé la carrera de Historia del Arte en la Universidad de La Habana parecía que mi vida tomaba otro rumbo paralelo a la creación artística. En esa época no tenía pensado ser «artista» en definición, por eso me mantuve cerca de los Festivales de Cultura para Aficionados (era como hacer trampas). A pesar de no ser considerado de un nivel profesional y de tener dentro de ellos artistas con niveles excelentes de interpretación. Este espacio fue lo único que me mantuvo unido a la creación en esa época. Hace solo un año y medio que me decidí ser «artista» en serio.

Tus ojos son tres diamantes

dos son negros uno es viajante

 luz y oscuridad, es parte del mismo elefante. (Camina)

Si no fuera por la telenovela cubana, como mencioné al comienzo de esta entrevista, jamás hubiese conocido a Giordano. Para un joven artista, eventos como este generan expectativas. Aunque no siempre se cumplen todas. La televisión no es la catapulta ideal para satisfacer sus ansias artísticas.

¿Cómo llegaste al playlist de la novela?

Llegué a la novela por Elizabeth, la hija de Esteban, el Editor principal de la novela. A ella le encantó el tema “Piedra Lunar” y se lo enseñó al padre. Me llamaron un día para verme y me sorprendieron con la noticia. La directora también estuvo de acuerdo y decidieron llamar a Ernesto Cisneros, el Director Musical. Tuvimos un encuentro y dio el último voto para que se incluyera la canción dentro del playlist. Y así llegué, todavía no conozco a los demás compositores, pero pronto lo haré en algo que llamaremos «una sorpresa».

¿Qué significa entonces, la AMISTAD en la vida de Giordano?

La amistad es lo primero en mi vida. La real amistad, esa que no traiciona en ningún momento bajó ningún concepto. Mi esposa es mi amiga, mi Madre es mi amiga. Mis amigos son todos aquellos que no me mentirían nunca, que me escuchan y aconsejan como mismo lo he aprendido a hacer yo con ellos.

cortesía del entrevistado

¿Cómo es un día en tu vida?

¿Un día en mi vida? Bueno, imagínate que vivo el día a día. Eso me ha llevado a tener experiencias inolvidables. Hay momentos que son perfectos desde que me levanto hasta que me acuesto. Siempre trato de mantener ese buen ánimo, evito el estrés y trato de ir entendiéndome a mí mismo para amarme lo más que pueda, sin importar cuáles sean las situaciones. Amarme primero para poder amar a los otros como un reflejo.

En sus canciones se nota una frescura que deviene de la claridad de sus letras. A veces las ideas brotan de ellas al final del mismo texto, como en un resumen, a la manera que siempre propuso Emilio Ballagas. También se perciben atisbos de elementos de la ciencia ficción como piedras lunares, espacios, viajes, más allá, gravedad.

No soy de leer libros de Ciencia-Ficción pero sí me gustan las películas de ese género. El misticismo pudiera venir de leer muchas teorías diversas de cómo se creó la vida y cómo ha sido la evolución cognitiva y psicológica del ser humano en la sociedades. Todo lo referente al Espacio Exterior me interesa, sobre todo como recurso visual en mi poesía. Casi siempre hago un símil entre el Cuerpo Humano y el Universo, y voy mezclando los conceptos.

De qué país lejano has salido tú

 de qué planeta azul vienes con tu luz

 solo sé que comienza un viaje

 hacia el más allá. (Sueño azul)

cortesía del entrevistado

Quizás Giordano es un artista simbolista. Prefiere evocar ideas a través de palabras en concreto para que sea el espectador quien se haga su propia canción o letra.

Todavía no me considero dentro de un género en específico, ni musical, ni literario. La música que hago es una mezcla consciente de muchas cosas, algo experimental pero que encuentra patrones sólidos cuando se conforma. Como me he mantenido al margen del mercado y las instituciones pudiera decir que pertenezco a la música hecha en Cuba. Estudiar, conocer y aprender en cada experiencia de la vida me ha dado muchas alegrías. Soy un fiel simbolista, existencialista y experimentalista.

La canción preferida entre mi novia y yo es “Piedra Lunar”. Pero todas las que hemos escuchado de Giordano ha servido para crear ambientes mientras hacemos cualquier cosa en el ámbito casero. Y es que desde el mismo arreglo, su voz casi angustiada, los temas de Giordano transmiten un amor por las relaciones humanas, por el romanticismo.

¿Te consideras romántico?

 Muchísimo. Tengo una esposa preciosa y es una pena que la Covid-19 nos mantenga separados. Pronto espero estar con ella. Tengo muchísimos amigos que me aman y mi familia también. En ese aspecto estoy muy satisfecho con los regalos de amor que el presente me da.

¿Eso va construyendo tu concepto de felicidad?

La felicidad es despertar tranquilo con la persona que amas al lado y una taza de café en la mañana. Tener un instrumento musical cerca y un lienzo en blanco listo para usarse. Abrir el frío y tener comida que uno disfrutó haciéndola. Caminar descalzo por la casa limpia, el olor de los árboles, un tatuaje nuevo, un encuentro con un viejo conocido, un libro policíaco. Hay tantas cosas que me hacen feliz y se traducen en el verdadero concepto de felicidad.

Esto me recuerda lo que leí en varios textos de algunos psicólogos. Para Freud, por ejemplo, un hombre feliz es una especie de ser complementado. La vida social pudiera ser el complemento ideal de un artista.

¿Has valorado tu papel en esta sociedad? ¿Crees que estás asumiendo el rol que siempre quisiste?

Hasta el presente sí. No pienso detenerme en mis metas y sueños. Mientras más entienda como funciona esta sociedad contemporánea y más cerca estén en mis manos cambios reales y necesarios, más comprometido estaré con ellos.

cortesía del entrevistado

Pareces un hombre práctico. Además de la plástica y la música, ¿qué otras manifestaciones artísticas te apasionan?

Me gusta escribir poesía. Siempre he querido escribir un libro.

En ese mal llevado concepto de trovador he querido colocar a Giordano. Las razones que tengo pululan sobre mis hombros. La trova es algo más allá de un hombre y una guitarra. Es, también, una forma de vida, una actitud. Es tener sentido y sensibilidad para andar por ahí mirándole los detalles a todo lo que se mueve. Es un puente, para todo lo que se ama y se aprende.

¿Cómo ves la trova cubana y su promoción?

Actualmente hay muy buenos trovadores. Buenísimos en interpretación y en composición. La promoción es verdad que es escasa, pero más lo es el público.

¿Crees entonces que la trova, como canción, es necesaria?

El público cubano necesita escuchar trova, entender de música y poesía. Hoy día los cantautores tenemos que tener el ánimo de intentar cautivar ese público con un poco de lo que nos piden y un poco de lo que queremos mostrar.

Veo una aurora boreal

juntándose con mi sangre

cuántas vueltas más daré

 me he pintado en la pared

 ver mi rostro no me hace permanecer.

 Hay un paisaje veloz

 un aliento sideral

 siento en mí tu gravedad

eres mi piedra lunar

 tan lejana

  tan palpable.

 Orión me anima a no mirar atrás

 espero en silencio

estatua de sal

puente pequeño

 un muro sin voz

 el mar no fue vil

 el odio es peor.

(Piedra lunar, Giordano Guerra Cabrera)