Tomado de Tiempo 21


Cacofonía, clasicismo desde la modernidad

Con la inauguraci√≥n de la muestra Cacofon√≠a, la Casa del Joven Creador en la provincia de Las Tunas, reabre sus puertas al p√ļblico, como parte del reinicio de las actividades culturales durante la segunda fase de recuperaci√≥n poscovid-19.

Auspiciada por la Asociación Hermanos Saíz en el territorio, la exposición constituye una remembranza del barroco y el manierismo, estilos pictóricos que marcaron importantes etapas dentro de la historia de la pintura universal.

Las 12 piezas presentadas por Ignacio Alejandro Rodés Mederos, se acercan a representaciones de obras de Rembrandt Harmenszoon van Rijn, José de Ribera y Michelangelo Merisi de Caravaggio, a las cuales aporta elementos de la modernidad.

En palabras del escritor y artista de la pl√°stica Junior Fern√°ndez Guerra, ‚ÄúIgnacio Alejandro Rod√©s Mederos, como los alquimistas de anta√Īo, nos convida a presenciar el nacimiento de una sustancia nueva, lograda a partir de la asimilaci√≥n de otras materias que ha sabido manipular coherentemente desde una voluntad emp√≠rica‚ÄĚ.

Cacofonía revisita lo clásico desde la modernidad, es la apropiación de variedad de formas y colores a través del simple catalizador que es el artista contemporáneo y propone así una visión nueva de lo ya conocido.



Saymi quiere dejar su huella literaria

De tanto ver y devorar libros, a los diez a√Īos empez√≥ a escribir su propio relato de la vida, de su vida. Dispuso l√°piz y papel y redact√≥ un diario porque sinti√≥ la necesidad de contar. As√≠ naci√≥ Saymi K. Torres a la literatura, al oficio de escribir, al empe√Īo de relatar, de ser cronista de ‚Äúsus cosas‚ÄĚ y de su tiempo, de su ciudad, de su gente. Conversamos hace un tiempo,¬† apremiadas por las urgencias de la vida y el trabajo: andaba ella envuelta en sus responsabilidades como vicepresidenta de la Asociaci√≥n Hermanos Sa√≠z en Las Tunas y los preparativos del evento literario Portus Patris, en el municipio de Puerto Padre.

Ahora que escucho la grabación y transcribo me sorprende cuánto contó en solo minutos, Saymi tiene mucho que decir, una manera de ilustrar cuánto tiene también por escribir.

-¬ŅC√≥mo descubriste el mundo de la literatura y de la escritura?

‚ÄďEl primer paso para empezar a escribir es la lectura. Desde ni√Īa le√≠a, le√≠a mucho; mi madre ten√≠a un librero enorme que en ese momento me parec√≠a algo incre√≠ble ¬°una cosa muy grande! y empec√© a leer muy pronto, de hecho mi madre me ense√Ī√≥ antes de empezar la escuela y empec√© a leer todo lo que ca√≠a en mis manos.¬† A veces le√≠a cosas que no eran adecuadas para mi edad, pero bueno esa sed de saber y de leer fue lo que me impuls√≥¬† a, en determinado momento, sentir esa necesidad de escribir. Y comenc√© escribiendo diarios, sent√≠a que necesitaba narrar cosas: lo que me pasaba, lo que sent√≠a‚Ķ ponerlo en el papel de alguna manera.

Poco tiempo despu√©s sus textos cayeron en las manos de la poetisa puertopadrense Nuvia Est√©vez: ¬ęElla me dijo: Ah√≠ est√° la madera del escritor, la tienes, pero necesitas todav√≠a perfeccionarla y buscar. Y al final creo que es eso: es un proceso de b√ļsqueda en el que uno se consagra y termina exponi√©ndose al desnudo frente a los lectores, de eso se trata, de un proceso de b√ļsqueda interna.

-¬ŅEn qu√© momento exacto de tu vida te encontraste como escritora?

-Bueno, tengo que decir que el t√©rmino escritora es un t√©rmino que respeto mucho y yo no permit√≠a que me llamar√°n escritora. Dec√≠a: ‚ÄúHasta que no tenga un libro publicado, hasta que no tenga mi obra valor literario pues no voy a permitir que me llamen escritora‚ÄĚ. Entonces cuando me presentaban como escritora yo dec√≠a: ‚ÄúYo soy una muchacha que escribe, no soy una escritora, soy una muchacha que escribe‚ÄĚ. Comenc√© a sentirme como escritora hace muy poco. Pero la literatura en serio me la estoy tomando desde hace unos 5 √≥ 6 a√Īos, o sea que soy muy joven en el mundo de las letras.

-Narrativa y poesía, ambos géneros consagran tus textos…

-Comencé escribiendo cuentos breves, no me gustaban mucho, de hecho los tengo ocultos ¡no dejo que nadie los vea! Pero después la poesía me atrapó y creo que fue esa magia que tiene la poesía, esa musicalidad oculta, esas metáforas, esas imágenes que guarda la poesía lo que me cautivó.

Est√° a punto de salir mi primer libro ‚ÄúSepia‚ÄĚ, un libro de poes√≠a para adultos que viene siendo como un ejercicio de exorcismo. Le cuento al lector mi infancia, cosas de familia‚Ķcosas que me marcaron como persona y escritora a lo largo de mi vida.

Una vez que Saymi puso punto final a ‚ÄúSepia‚ÄĚ naci√≥ ‚ÄúEl mundo de Pablo‚ÄĚ o ‚ÄúMi hermano Pablo‚ÄĚ (a√ļn est√° por definir el t√≠tulo para su publicaci√≥n en el 2020), obra merecedora del Premio de literatura infanto- juvenil Principito 2019. ¬†Y aunque el libro naci√≥ de la adversidad¬† es un retrato de amor y esperanza,¬†¬ęuna compilaci√≥n de las travesuras y de las historias divertidas que suceden en mi casa con mi ni√Īo¬Ľ, declara la autora.

-¬ŅC√≥mo abordar un tema tan dif√≠cil como la enfermedad en la infancia?

-Yo tengo un nene que tiene necesidades especiales. Es un ni√Īo que tiene una lesi√≥n est√°tica del sistema nervioso central pero es un ni√Īo muy feliz y yo quer√≠a escribir un libro feliz. Porque¬† adentr√°ndome en este mundo, buscando¬† a los ni√Īos con necesidades especiales, viendo lo amorosos¬† que pueden ser, las ense√Īanzas que te transmiten como seres humanos que son y defendiendo sus derechos a tener una familia, a tener apoyo, a tener comprensi√≥n ‚Ķpues entonces surgi√≥ este libro.

Creo que la literatura en sí lleva mucho estudio, mucho esfuerzo. Alguien decía que una página que se lee fácil es porque ha costado mucho trabajo escribirla.

-¬ŅQu√© esperas encontrar, entonces, en el mundo de la literatura y entregarle a los lectores a trav√©s de tus libros?

-Creo que el objetivo final de todos los escritores es que el p√ļblico reconozca su obra, que el p√ļblico se sienta identificado con su obra. Poder poner una marca en la persona que lee tu libro, poder compartir una experiencia, un sentimiento, una visi√≥n del mundo. Y al final ese es tambi√©n mi objetivo. Lo que espero de la literatura no son premios, lo que espero es que un d√≠a en una calle, una madre y un ni√Īo me paren y me digan: ‚Äúle√≠ tu libro y nos gust√≥ mucho‚ÄĚ; una joven, me¬† detenga y me diga: ‚Äúle√≠ tu libro y me encant√≥, me sirvi√≥, me ayud√≥‚ÄĚ. Ese tipo de cosas es la que espero de la literatura.